Harry Potter y las 4,100 páginas de magia

(Hablo de toda la saga; si no la han leído les recomiendo que no continúen).

  1. Antes de empezar
  2. Harry Potter and the Philosopher’s Stone
  3. Harry Potter and the Chamber of Secrets
  4. Harry Potter and the Prisoner of Azkaban
  5. Harry Potter and the Goblet of Fire
  6. Harry Potter and the Order of the Phoenix
  7. Harry Potter and the Half-Blood Prince
  8. Harry Potter and the Deathly Hallows
  9. ¿Y ahora qué?
  10. Política, religión y sexo
  11. El legado


Antes de empezar

Habiendo terminado de leer Harry Potter and the Deathly Hallows (dos veces), hice lo único razonable que me quedaba por hacer.

Me leí los siete libros de nuevo.

(Como si no tuviera nada que hacer, debería darme vergüenza… pero por alguna razón no me da).

El número 4,100 no es un redondeo de mi parte; las ediciones gringas suman exactamente 4,100 páginas: 309 de la primera novela, 341 de la segunda, 435 de la tercera, 734 de la cuarta, 870 de la quinta, 652 de la sexta y 759 de la séptima. En capítulos son 198, más un epílogo perfecto; 17 en el primer libro, 18 en el segundo, 22 en el tercero, 37 en el cuarto, 38 en el quinto, 30 en el sexto y 36 en el séptimo. Más el epílogo antes mencionado.

En esta ocasión leí las novelas con mucho cuidado, tratando de visualizar cada uno de los pasajes, las voces de los personajes, cómo se verían en cada uno de ellos, y buscando pistas de las cosas que aparecerían en libros posteriores al que en su momento estuviera leyendo. No es de extrañar entonces que tardara semanas en terminar; tal vez de extrañar sea que haya tardado tan poco. Lo que pasa es que a mí (siempre lo dije) los libros me gustan más y más conforme avanza la serie, y los últimos tres libros los leí bastante rápido (considerando su tamaño; especialmente el quinto), porque ya estaba picadísimo (de nuevo) con la historia.

También me puse una condición para que en verdad lo sintiera como un libro de 4,100 páginas: no dejé pasar una noche entre libro y libro. Si alguno de los libros lo terminaba un día, me aseguraba de leer al menos un capítulo del siguiente ese mismo día. No sé cuándo vuelva a repetir esto (leer las siete novelas de forma consecutiva); pero me queda clarísimo que lo volveré a hacer eventualmente. Esta serie de novelas realmente me ha cautivado, y en algún momento de mi vida las volveré a leer todas juntas.

Sólo no creo que ocurra pronto.

Así que sin más tardanza, ahí les van mis comentarios de cada uno de los libros después de leerlos uno tras otro.


Harry Potter and the Philosopher’s Stone

El libro que inicia todo, y el que menos me gusta de los siete. Eso no dice nada malo del libro: me gusta mucho; es sólo que los otros me gustan más.

Sin duda es el más infantil de la serie, pero aún así creo que no es un libro para niños; en tal caso es para adolescentes o preadolescentes, de alrededor de once años (como Harry mismo). Tiene varias partes que se pasan ligeramente de tiernas, como lo caricaturesco que es el tío Vernon al tratar de evitar que Harry reciba sus cartas, y cierto estilo de frases que sencillamente fueron desapareciendo conforme avanzaba la historia (y crecían los personajes):

But from that moment on, Hermione Granger became their friend. There are some things you can’t share without ending up liking each other, and knocking out a twelve-foot mountain troll is one of them.

Exceptuando algunas contadas frases de Ron y Harry, el cinismo y humor ácido que sin duda son de las características más agradables de la serie brillan por su ausencia en la primera novela. A lo mejor estaban ahí en la versión original y el editor de la Rowling las cercernó inmisericordemente (estuvo a punto de quitar el pasaje donde Harry y Ron salvan a Hermione del troll), pero el punto es que el primer libro en general es mucho más inocente y “blanco” que el resto. O a lo mejor así lo pensó la Rowling, para mostrar cómo fueron madurando los personajes; aunque realmente me inclino por lo primero: la autora ha mencionado en varias ocasiones que donde más se dejó presionar por sus editores fue en la primera novela, siendo lo más vergonzoso de todo el permitir que la edición gringa se llamara “Harry Potter and the Sorcerer’s Stone”.

Por supuesto todo esto es en restrospectiva, e independientemente de ello la novela es de mis favoritas en el género de fantasía. Tiene partes muy padres: el pasaje del troll que mencioné arriba se me hace razonablemente emocionante; aquel donde Hagrid es incapaz de sacarles algo de información útil a los centauros Ronan y Bane es bastante divertido (“Mars is bright tonight”), frases memorables (“I hope you’re pleased with yourselves. We could all have been killed –or worse, expelled. Now, if you don’t mind, I’m going to bed.”), y por encima de todo es muy bonito cómo la autora presenta todo este mundo mágico sin en ningún momento aspirar a la grandielocuencia o a la épica de héroes intachables y (generalmente) de hueva. Los personajes de este libro son magos, pero antes que eso son humanos y falibles; y me refiero a héroes y villanos por igual.

También, ocultas en varias páginas de la novela, están algunas bromas privadas que es imposible entender si uno no sabe lo que ocurre en libros subsecuentes. Por ejemplo este pasaje:

“I’m disgusted,” said Professor McGonagall. “Four students out of bed in one night! I’ve never heard of such a thing before!…”

O bien Minerva nunca se enteró de los Merodeadores (James, Sirius, Remus y Peter), o bien está siendo bastante hipócrita con Harry y Hermione.

La historia en sí misma es bonita; no sé cómo mejor describirla. Harry conoce a los que serán sus amigos durante todas las novelas, y en general se preocupan de la tarea y los castigos, y sólo al final descubren que Voldemort está detrás de Snape (realmente era Quirrell, pero ellos creen que es Snape), y tienen su primer encuentro con un peligro real. Bonita, les digo.

Cerca del clímax de la novela la Rowling utiliza un artificio narrativo que se seguirá repitiendo a lo largo de toda la serie (con la posible excepción de la séptima): el giro inesperado, el famoso plot twist que hace que ciertas sospechas que tenían los personajes, o incluso cosas que daban por hecho, resultan al final que siempre no. Consistente con la inocencia que caracteriza al primer libro, su “giro inesperado” es bastante sencillo: el villano era Quirrell, no Severus Snape. Eso y que tenía a Lord Voldemort en la nuca.

La primera novela hacía mucho que no la leía; tal vez años incluso. Fue muy divertido volver a descubrir lo insoportable que era Hermione antes de la aventura con el troll, y lo bien que le cayó juntarse con Harry y Ron.

“Are you sure that’s a real spell?” said the girl. “Well, it’s not very good, is it? I’ve tried a few simple spells just for practice and it’s all worked for me. Nobody in my family’s magic at all, it was ever such a surprise when I got my letter, but I was ever so pleased, of course, I mean, it’s the very best school of witchcraft there is, I’ve heard –I’ve learned all our course books by heart, of course, I just hope it will be enough– I’m Hermione Granger, by the way, who are you?”

She said all this very fast.

Insufrible.

También es muy natural cómo Harry y Ron se hacen amigos y se caen bien; uno viniendo de un hogar donde no lo querían y siempre fue intimidado por su primo, y el otro el menor de cinco hermanos, que parece que todos son mejores que él en algo; y cada uno de ellos sincera y agradablemente interesado en el otro: Harry en Ron porque nunca había conocido a un mago hijo de magos, y Ron porque Harry era Harry Potter y había sido criado por Muggles

Como comentario aparte, es interesante resaltar que en esta novela es donde Ron y Hermione menos se la pasan peleando, aún incluyendo el pasaje donde Ron hace que Hermione estalle en lágrimas y después él y Harry tengan que rescatarla del antes mencionado troll.

A lo mejor fue porque tenían once años y la obvia tensión sexual/sentimental que después desarrollarían todavía no aparecía, o a lo mejor fue otra de las rebanadas del editor. Para mí por supuesto es otra de las razones por las que esta novela no me gusta tanto como las otras; las constantes discusiones entre Ron y Hermione es de las características que me atraen de la historia, aunque desesperen tanto a Harry.

Me hubiera gustado leer Harry Potter and the Philosopher’s Stone a los once años. Hace ya años, cuando tenía veinte, volví a leer El Principito después de mucho. Volví a leer el pasaje donde se narra que el Principito deshollinaba sus volcanes para que no explotaran violentamente, y que si pudiéramos hacer lo mismo en la Tierra con sus volcanes gigantescos, nos ahorraríamos muchos problemas. Descubrí con agrado y sorpresa que cuando era niño había ignorado la belleza de ese pasaje, descartándolo como una más de las muchas frases fantasiosas del libro. Se necesita cierta madurez (y por lo tanto en general cierta edad) para poder apreciar la belleza de ciertas cosas, creo yo. Por suerte, eso se puede conseguir con el tiempo.

Pero la inocencia que tenía cuando leí El Principito por primera vez había desaparecido hacía mucho cuando leí Harry Potter and the Philosopher’s Stone. Y esa ya no la consigues de nuevo nunca.


Harry Potter and the Chamber of Secrets

El estilo del segundo libro me parece mucho más cercano al del resto de las novelas que al del primero. El libro también me gusta más que el anterior, pero no mucho más; sólo moderadamente más.

Es la primera novela donde vemos a los Weasleys de cerca, conocemos más de todos ellos (excepto Bill y Charlie, que no están, y Ginny, que no habla… y después es poseída por el horcrux de Voldemort), y donde Harry comienza a convertirse en miembro indiscutible de esa familia. También aparecen por primera vez un montón de magia y conceptos que serán fundamentales durante el resto de la serie; en particular el famoso Expelliarmus, la poción multijugo y el concepto de “pureza de sangre”.

La novela se me hizo también muy divertida; mucho más que la primera sin duda. Que cerca del inicio Arthur Weasley se agarre a golpes con Lucius Malfoy me tenía botado de la risa, así como la incompetencia de Lockhart y la obvia (y ligeramente ridícula) infatuación de Hermione por él. Los pasajes con Dobby en general también son chistosos, si bien ligeramente angustiantes porque siempre está a punto de darse de golpes con algo (y de matar a Harry “ayudándolo”). Y no hay que olvidarnos de Ron vomitando babosas por tratar de defender a Hermione; por desagradable que sea la verdad es que es muy divertido. Y también tiene unas líneas divertidas, que sutilmente dejan adivinar la atracción que Ron y Hermione sentirían después:

“What’s that?” asked Harry, pointing to something gold sticking out from under Hermione’s pillow.

“Just a get well card,” said Hermione hastily, trying to poke it out of sight, but Ron was too quick for her. He pulled it out, flicked it open, and read aloud:

“To Miss Granger, wishing you a speedy recovery, from your concerned teacher, Professor Gilderoy Lockhart, Order of Merlin, Third Class, Honorary Member of the Dark Force Defense League, and five-time winner of Witch Weekly’s Most- Charming-Smile Award. ”

Ron looked up at Hermione, disgusted.

“You sleep with this under your pillow?”

But Lockhart’s disgusting cheeriness, his hints that he had always thought Hagrid was no good, his confidence that the whole business was now at an end, irritated Harry so much that he yearned to throw Gadding with Ghouls right in Lockhart’s stupid face. Instead he contented himself with scrawling a note to Ron: Let’s do it tonight.

Ron read the message, swallowed hard, and looked sideways at the empty seat usually filled by Hermione. The sight seemed to stiffen his resolve, and he nodded.

La novela también es más emocionante que la primera: los ataques a hijos de muggles son bastante misteriosos; hay un club de duelo donde por primera vez Harry y Draco se enfrentan (con un resultado ambiguo acerca de quien ganó de los dos, gracias al shock de Harry usando parseltongue); hay un auto volador estrellándose contra el Sauce Golpeador; Harry y Ron son perseguidos por cientos de tarántulas tamaño caguama; y por primera vez aparece el artificio mágico de entrar a la memoria de alguien como medio para que nos enteremos de una historia del pasado.

El giro inesperado de la segunda novela es algo más interesante que el de la primera: Ginny es la responsable de haber abierto la Cámara de los Secretos, y Tom Marvolo Riddle es anagrama de “I Am Lord Voldemort”. Cuando leí el libro realmente me sorprendió; no me lo esperaba pero para nada. Riddle tiene su primera aparición en las novelas como un joven que podría llegar a agradarnos, y las similitudes entre él y Harry son innegables.

Al final del libro, Harry se comporta por primera vez como héroe al rescate (contrario al primero, donde sólo quería evitar que Snape –realmente Quirrell– obtuviera la piedra filosofal). Hay que aclarar que es accidente que él termine enfrentando al horcrux de Tom Riddle solo; Ron lo acompañaba, pero cuando se derrumbó el túnel que conducía a la Cámara de los Secretos, Ron queda atrapado del otro lado (con un Lockhart desmemoriado).

Hay un obvio paralelismo entre el enfrentamiento de Harry y el horcrux de Riddle y las historias “clásicas” de héroes: el caballero (espada incluida) que va a rescatar a la virgen indefensa (literalmente) del villano de la historia, pasando por tener que vencer primero al dragón (es un basilisco, pero entienden la idea). Pongo “clásicas” entre comillas porque realmente quiero decir historias choteadas: es básicamente igual a la batalla final de La Bella Durmiente (al menos la versión de Walt Disney).

Sin embargo, es bastante emocionante, y a mí me gustó mucho. Además, aparecen un montón de claves que serán muy importantes en la misión de destruir los horcrux, y la Rowling comienza a utilizar más generosamente ese don suyo que tiene de dejar pistas a la vista sin que el lector se de cuenta de forma inmediata. Hasta la sexta novela yo no volví a pensar en el famoso diario de Riddle; y es que no había razón aparente para hacerlo.

Para terminar hay que notar que es la última novela que termina indiscutiblemente bien: los villanos derrotados, los héroes recompensados, las víctimas curadas o exoneradas, y sin ningún problema de ningún tipo a la vista. Incluso Dobby acaba liberado.

Ese tipo de final no volverá a ocurrir en ninguna de las novelas, y de hecho los libros subsecuentes terminarán cada vez peor y más oscuros (con la obvia excepción del final de toda la historia en el epílogo del séptimo libro).


Harry Potter and the Prisoner of Azkaban

Para mí la historia comienza a ponerse de verdad interesante en la tercera novela. “The plot thickens”, dirían en inglés; sin duda alguna elementos muy importantes (fundamentales incluso varios) aparecen en los primeros dos libros, pero es en el tercero donde nos empiezan a dar información “adulta” de lo que realmente pasó cuando Voldemort fue derrotado, y de la vida de los padres de Harry en Hogwarts. Y también hay un desarrollo notorio en la maduración de los personajes principales; aunque sin duda el más importante es el de Harry.

Después de leer el segundo capítulo del Prisionero de Azkabán (“Aunt Marge’s Big Mistake”), una cosa es evidente: Harry es (ahora sí sin duda) un adolescente. El berrinche con la tía Marge (aunque perfectamente justificable, y podríamos incluso decir que merecido) es típico de un adolescente. Por supuesto, siendo como soy, yo aplaudí enormemente que Harry inflara a su tía y tuviera bien a mandar al cuerno a los Dursleys, e incluso esperaba que huyera por fin de esa casa infernal.

Pero eso no quita que su reacción fuera bastante adolescente.

La novela creo yo es mucho más emocionante que las demás: los dementores por sí mismos justificarían esa afirmación, pero además tenemos los esfuerzos de Harry para producir un patronus; el utilizar el giratiempo para poder rescatar a Buckbeak y a Sirius; la transformación de Lupin en hombre lobo… todos son pasajes fabulosos, y por supuesto está el clímax de la novela, y el primer giro inesperado que de verdad hizo que me quedara con la boca abierta. Primero nos enteramos de que Sirius es bueno y que nunca quiso matar a Harry. Eso podría irse adivinando a lo largo de la novela; Sirius no hace nada cuando entra al dormitorio de Gryffindor y despierta a Ron. Pero que Scabbers fuera Peter Pettigrew sí fue completamente inesperado, y recuerdo que cuando lo leí de verdad no podía creerlo; la maldita rata había aparecido desde el primer libro.

También en el clímax ocurre uno de los pasajes que más me gustan de la serie:

Harry made up his mind in a split second. Before Snape could take even one step toward him, he had raised his wand.

“Expelliarmus!” he yelled –except that his wasn’t the only voice that shouted. There was a blast that made the door rattle on its hinges; Snape was lifted off his feet and slammed into the wall, then slid down it to the floor, a trickle of blood oozing from under his hair. He had been knocked out.

Harry looked around. Both Ron and Hermione had tried to disarm Snape at exactly the same moment. Snape’s wand soared in a high arc and landed on the bed next to Crookshanks.

“You shouldn’t have done that,” said Black, looking at Harry. “You should have left him to me….”

Harry avoided Black’s eyes. He wasn’t sure, even now, that he’d done the right thing.

“We attacked a teacher… We attacked a teacher…” Hermione whimpered, staring at the lifeless Snape with frightened eyes. “Oh, we’re going to be in so much trouble–”

Cuando van todos de regreso a Hogwarts, antes de que Lupin se transforme, yo creí que Harry iría a vivir con Sirius (más si consideramos lo que había ocurrido con la tía Marge). Dado que en ese momento Harry y nosotros no sabíamos de la protección que le daba el vivir en casa de su tía, creo que era justificable que creyéramos eso; y por lo tanto más doloroso cuando Sirius tiene que darse a la fuga.

Además de la trama “principal”, en esta novela ocurren cosas que podríamos calificar de secundarias, pero memorables: Harry pierde su primer partido de Quidditch, y para rematar se destruye su Nimbus 2000; después obtiene su Firebolt, y Harry y Ron dejan de hablarle a Hermione porque le dice a McGonagall que puede venir de Sirius; Harry conoce a Cho y no puede dejar de notar que “she was extremely pretty”; y por primera vez Gryffindor gana la copa de Quidditch, para bien de la salud mental de Oliver Wood. También nos enteramos de una historia pasada, y (suceso raro en estas novelas), no ocurre por medios mágicos: Harry, Ron y Hermione de casualidad escuchan una conversación de Fudge, McGonagall, Flitwick, Hagrid y Rosmerta en las Tres Escobas, y así se enteran de que Sirius era el compadre de los Potter.

Y por supuesto, Ron y Hermione tienen su primera pelea en serio por la desaparición de Scabbers. Hermione llora más que de costumbre por ello (lo cual ya es decir mucho), y Ron muestra que puede ser terriblemente cruel e insensible, pero al final también muestra cuánto le importa Hermione, y ocurre el primer abrazo entre ellos dos… por parte de ella, claro; Ron nada más se queda dándole palmaditas en la cabeza, aterrado:

“They can’t do this,” said Harry. “They can’t. Buckbeak isn’t dangerous.”

“Malfoy’s dad’s frightened the Committee into it,” said Hermione, wiping her eyes. “You know what he’s like. They’re a bunch of doddery old fools, and they were scared. There’ll be an appeal, though, there always is. Only I can’t see any hope… Nothing will have changed.”

“Yeah, it will,” said Ron fiercely. “You won’t have to do all the work alone this time, Hermione. I’ll help.”

“Oh, Ron!”

Hermione flung her arms around Ron’s neck and broke down completely. Ron, looking quite terrified, patted her very awkwardly on the top of the head…

Los necios que juraban y perjuraban que la pareja de Harry terminaría siendo Hermione utilizaban “el vuelo de Buckbeak” que ellos dos toman para rescatar a Sirius como prueba indiscutible de su tórrido romance. A mí me da risa porque evidentemente Harry no podía ir solo en esa “misión”, ya que era Hermione la que sabía usar el giratiempo y las reglas pertinentes al respecto. E incluso así, la parte (posiblemente) más emocionante del libro, cuando Harry por fin conjura su patronus, la hace solito; Hermione se queda atrás cuidando al Hipógrifo.

(De esa parte quiero hacer un paréntesis con respecto a la película de Cuarón; de las primeras dos películas realmente no tengo mucho qué decir: están moderadamente bien, se pueden disfrutar, pero honestamente no son muy buenas. El tratar de seguir tal cual los libros para hacer las películas es idiota; son medios distintos, y lo único que consiguen es que las primeras dos películas sean en varias partes pesadísimas. La película de Cuarón es la primera que realmente adapta el libro, destilando las partes más importantes y el “espíritu” de la novela –a falta de un mejor término. Y es en gran medida por la escena de los dementores, donde Harry conjura por primera vez su patronus corpóreo, que la tercera película me gustó tanto: el pasaje en el libro es emocionante, pero creo que la escena en la película es mejor).

En cambio casi nadie nunca menciona que en el primer viaje a Hogsmeade que hacen los alumnos de tercero en adelante, Harry se queda porque no tenía permiso de los Dursleys, y entonces Ron y Hermione van solos.

De donde yo vengo, eso es una cita.

Y cuando regresan, Ron y Hermione están “pink-faced from the cold wind and looking as though they’d had the time of their lives.”

Por todo lo anterior debe ser más que obvio que me gustó mucho más la tercera novela que la segunda. Además de que termina con una nota siniestra; con Pettigrew dado a la fuga, y la segunda (y última hasta donde sabemos) profecía de Trelawney diciendo que va a ir a reunirse con Voldemort.

Eso último hace que por primera vez la historia quede con un aire de estar incompleta, y que queramos saber qué pasa en el siguiente libro. Esto será repetido en todas las novelas subsecuentes, exceptuando la última por supuesto.


Harry Potter and the Goblet of Fire

Mientras que era obvio desde el segundo capítulo de Prisoner of Azkaban que Harry era adolescente, es en la cuarta novela donde todo el trío comienza a tener las angustias comunes de esa edad; en particular, problemas de faldas (o de pantalones, en el caso de Hermione).

En esta novela es donde la Rowling vuelve a relatar un pasaje donde Harry no está presente ni lo ve a través de Voldemort, cosa que no había hecho desde el primer capítulo del primer libro. Cierto: al final del capítulo Harry despierta de una “pesadilla”, que al parecer es su primera visión a través de los ojos de Voldemort; pero toda la introducción de la historia de los asesinatos de la familia Riddle es sin duda relatada fuera del punto de vista de Harry.

En este libro la historia toma un rumbo decididamente oscuro y sangriento: aquí ocurren las primeras muertes de la segunda guerra de Voldemort. No vemos el asesinato de Bertha Jorkins, y apenas se adivina el de Frank Bryce; pero el asesinato de Cedric Diggory es brutalmente explícito. Cuando yo lo leí realmente me quedé impactado: no podía creer que alguien tan noble, un personaje que realmente había llegado a apreciar (recuerden que sale desde la novela anterior), hubiera muerto de forma tan cruel y sin sentido.

Pero hasta antes de ese clímax que sin duda supera a todo lo que antes hubiera aparecido en la saga, el libro relata como historia principal el Torneo de los Tres magos, que es mucho más emocionante que lo que ocurre en los libros anteriores; y de modo secundario en general cuenta una historia juvenil bastante divertida, donde de plano los personajes principales (Harry, Ron y Hermione) dejan de ser niños por completo para entrar (con sus inevitables quebrantos) a la adolescencia, y en donde comienzan a evolucionar las relaciones entre ellos. Principalmente la de Ron y Hermione, por supuesto.

(Muchos me van a decir que Ron se porta como niño todavía… lo que pasa es que generalmente los hombres –especialmente cuando estamos cerca de una mujer que nos guste– siempre nos portamos como niños… en la adolescencia sólo ocurre que es más obvio.)

Otro dato interesante: descartando la séptima novela, donde las cinco sextas partes de la historia transcurren fuera de Hogwarts, es en esta donde más pasajes ocurren afuera de la escuela de magia y antes de iniciar el año escolar. Primero van los Weasley por Harry; después pasan un tiempo en la Madriguera; después van a la Copa Mundial de Quidditch; después regresan a la Madriguera… total que no es sino hasta el decimoprimer capítulo que Harry, Ron y Hermione vuelven a estar a bordo del expreso a Hogwarts. Ninguna otra novela (sans Deathly Hallows) tarda tanto para que Harry regrese al castillo.

También es el primer libro donde el clímax ocurre fuera de Hogwarts. Técnicamente eso no es cierto; el clímax de Prisoner of Azkaban ocurre en la Shrieking Shack: pero está lo suficientemente cerca de Hogwarts como para que no importe. Lo que sí ocurre sin duda por primera vez, es que Harry es alejado de Hogwarts (y de las protecciones del castillo y de Dumbledore) por maquinaciones de Voldemort.

El clímax es lo mejor que hay en las novelas hasta ese punto, y creo que es de los pasajes que mejor planeó y escribió la Rowling en sus libros. La muerte de Cedric, el renacimiento de Voldemort, el llamado de los Death Eaters, el duelo entre Voldemort y Harry (fue después de eso que en verdad consideré a Harry un héroe; y ciertamente opaca cualquier otro de sus logros hasta ese momento), el Priori Incantatem, y por último su escape milagroso recuperando el cuerpo de Cedric… recuerdo que cuando leí todo eso estaba fuera de mí; supera por mucho a cualquier otra cosa que hubiera ocurrido en los libros. Es fabuloso.

El giro inesperado también supera a todos los anteriores juntos: Moody resulta ser Barty Crouch Jr., que encima de todo creíamos estaba muerto, y además después de que durante casi un año fue el mejor maestro de Defensa Contra las Artes Oscuras que Harry hubiera tenido (con la posible excepción de Lupin).

Por si eso no fuera suficiente, el libro tiene de las mejores historias secundarias de todas las novelas: Harry y Ron se pelean por primera vez; después tratan de invitar a sus intereses románticos al Yule Ball (con resultados negativos para Harry, y desastrosos para Ron); Malfoy es transformado en un hurón y abusado de forma hilarante por Moddy-Crouch; nos enteramos de que Hagrid es mitad gigante; Rita Skeeter inventa historias de Harry como adolescente llorón, de él y Hermione como novios, de Hermione como bruja (en el mal sentido de la palabra) manipuladora de hombres (“scarlet woman”, dice Ron escandalizado), de Harry como inestable y deseoso de atención, y de muchas cosas más encantadoras.

En cosas de magia, es la primera vez que vemos a Dumbledore usar su patronus para mandar un mensaje; cuando acompaña a Harry al lugar donde dejó a Viktor y a Crouch y encuentran al primero inconsciente, Dumbledore le dice a Harry (muy firmemente, por cierto) que se quede cerca de él, y manda llamar a Hagrid con su patronus. Son unas cuantas líneas, en una parte muy emocionante del libro, y nunca se dice que sea un patronus; pero sólo me percaté del hecho en esta nueva lectura de la novela. También aparece por primera vez el objeto mágico por el cual nombré a mi blog: el pensadero de Dumbledore. Harry lo utiliza para enterarse de los juicios contra Karkaroff, Bagman y los Lestrange. El pensadero (el de Dumbledore; no el mío), como todos sabemos, terminará jugando un papel muy importante en el resto de la serie, y fundamental en el Príncipe Mestizo. Y sutilmente mientras practica para el Torneo de los Tres Magos, Harry va aumentando su conocimiento mágico: ya manejaba a la perfección Expelliarmus, y aquí es donde comienza a utilizar Stupify y Protego. También aprende a dominar la maldición Imperio, y aunque no sea de combate en sí, Accio. Esto es importante porque básicamente esos hechizos son el arsenal de Harry durante el resto de las novelas: Harry utiliza sólo un puñado de veces las Maldiciones Impordonables (jamás el Avada Kedavra), y después aprenderá sólo una maldición verdaderamente mortífera, y sufrirá una crisis terrible de conciencia la única vez que llega a usarla.

Aunque pudiera parecer no muy importante a primera vista, creo que hay que resaltar la visita de Bill y Molly a Harry antes de la última prueba. Cuando los jueces le dicen a los campeones que verán a sus familias, Harry no puede creer que haya alguien ahí: sabe perfectamente que los Dursleys jamás se prestarían para algo así. Y es realmente muy bonito que sean los Weasley los que vayan a darle apoyo y confort a Harry, porque son lo más cercano que tiene a una familia, y tal vez para ese momento podamos decir que ya lo son de hecho. Lo cual se refuerza al final de la novela, cuando Harry se permite llorar por la muerte de Cedric mientras Molly lo abraza.

De otras tres cosas quiero llamar la atención en particular de este libro. La primera; en esta novela Harry y Draco tienen su segundo duelo, y de nuevo terminan más o menos empatados: los hechizos se encuentran a medio camino y rebotan; uno le da a Goyle, y el otro a la pobre Hermione que termina pareciendo un castor mutante. Sin duda es una de las partes más divertidas de los libros cuando Ron le dice a Snape que Draco hechizó a Hermione, y Snape la revisa.

Snape looked coldly at Hermione, then said, “I see no difference.”

La segunda, obviamente (y la dejé casi al final porque es de las cosas que más me gustaron de esta novela), es Ron celando a Hermione, Hermione celando a Ron, y la discusión a gritos que tienen en la sala común de Gryffindor después del Yule Ball. Antes de esta novela se podía sospechar que la pareja que saldría del trío era la de Ron y Hermione; pero después de esta novela era descaradamente obvio que así sería. Cualquier fan que después de leer este libro siguiera con la necedad de que Harry acabaría con Hermione estaba alucinando o sencillamente negando la realidad de las cosas.

Son demasiadas pistas: primero, cuando Harry y Ron se pelean, Hermione le explica a Harry que Ron sencillamente ya está harto de siempre quedar relegado a estar en la sombra de Harry. Es algo muy sutil, pero muestra cuánto Hermione conoce a Ron, y cuánto se preocupa por él.

Segundo: el Yule Ball, con Ron sencillamente fuera de sí por los celos de ver a Hermione con Viktor, y probablemente consciente por primera vez en su vida de lo hermosa que es ella.

Tercero: después del Yule Ball. Ya dije que el clímax y el giro inesperado de este libro son lo mejor de las novelas hasta ese punto; pero aún así yo digo que el pasaje de ellos dos gritándose en la torre de Gryffindor vale por la mitad del libro. Es maravilloso.

He [Harry] climbed into the common room and found Ron and Hermione having a blazing row. Standing ten feet apart, they were bellowing at each other, each scarlet in the face.

“Well, if you don’t like it, you know what the solution is, don’t you?” yelled Hermione; her hair was coming down out of its elegant bun now, and her face was screwed up in anger.

“Oh yeah?” Ron yelled back. “What’s that?”

“Next time there’s a ball, ask me before someone else does, and not as a last resort!”

Ron mouthed soundlessly like a goldfish out of water as Hermione turned on her heel and stormed up the girls’ staircase to bed. Ron turned to look at Harry.

“Well,” he sputtered, looking thunderstruck, “well –that just proves– completely missed the point –”

Harry didn’t say anything. He liked being back on speaking terms with Ron too much to speak his mind right now –but he somehow thought that Hermione had gotten the point much better than Ron had.

Por cierto, hay que resaltar que Ron sí sigue su consejo: al siguiente baile al cual acuden él y Hermione, a la primera oportunidad que tiene la saca a bailar y no la vuelve a soltar.

Cuarto: la segunda prueba.

“You saved ‘er,” she [Fleur] said breathlessly. “Even though she was not your ‘ostage.”

“Yeah,” said Harry, who was now heartily wishing he’d left all three girls tied to the statue.

Fleur bent down, kissed Harry twice on each cheek (he felt his face burn and wouldn’t have been surprised if steam was coming out of his ears again), then said to Ron, “And you too –you ‘elped –”

“Yeah,” said Ron, looking extremely hopeful, “yeah, a bit –” Fleur swooped down on him too and kissed him. Hermione looked simply furious…

Quinto: Ron descubriendo que Viktor invitó a Hermione a que lo visitara en el verano.

“There’s something funny, though,” said Hermione ten minutes later, holding her pestle suspended over a bowl of scarab beetles. “How could Rita Skeeter have known…?”

“Known what?” said Ron quickly. “You haven’t been mixing up Love Potions, have you?”

“Don’t be stupid,” Hermione snapped, starting to pound up her beetles again. “No, it’s just… how did she know Viktor asked me to visit him over the summer?”

Hermione blushed scarlet as she said this and determinedly avoided Ron’s eyes.

“What?” said Ron, dropping his pestle with a loud clunk.

“He asked me right after he’d pulled me out of the lake,” Hermione muttered. “After he’d got rid of his shark’s head. Madam Pomfrey gave us both blankets and then he sort of pulled me away from the judges so they wouldn’t hear, and he said, if I wasn’t doing anything over the summer, would I like to –”

“And what did you say?” said Ron, who had picked up his pestle and was grinding it on the desk, a good six inches from his bowl, because he was looking at Hermione.

“And he did say he’d never felt the same way about anyone else,” Hermione went on, going so red now that Harry could almost feel the heat coming from her, “but how could Rita Skeeter have heard him? She wasn’t there… or was she? Maybe she has got an Invisibility Cloak; maybe she sneaked onto the grounds to watch the second task…”

“And what did you say?” Ron repeated, pounding his pestle down so hard that it dented the desk.

“Well, I was too busy seeing whether you and Harry were okay to–”

“Fascinating though your social life undoubtedly is, Miss Granger,” said an icy voice right behind them, and all three of them jumped, “I must ask you not to discuss it in my class. Ten points from Gryffindor.”

Punto importante: Hermione dice “Well, I was too busy seeing whether you and Harry were okay…” Primero Ron, luego Harry. Sutil, pero sin duda importante.

Y por último, la despedida de Fleur.

“We will see each uzzer again, I ‘ope,” said Fleur as she reached him [Harry], holding out her hand. “I am ‘oping to get a job ‘ere, to improve my Eenglish.”

“It’s very good already,” said Ron in a strangled sort of voice. Fleur smiled at him; Hermione scowled.

O sea, por favor… más obvio no lo pudo haber escrito la Rowling. La novela salió en julio del 2000, e increíblemente todavía hasta el 2005 había gente necia con que Harry y Hermione terminarían juntos. Todavía un puñado de gente lo siguió diciendo después de que salió la sexta novela, pero creo que ellos sencillamente estaban más allá del bien y del mal a esa altura del partido.

La tercera y última cosa que quiero mencionar, relacionada en parte (creo yo) a sus sentimientos por Ron (y por Harry, porque sin duda lo quiere mucho también), es la deserción de Hermione del mundo Muggle. En la primera novela, Hermione va a casa en Navidad, y en verano también. En la segunda se queda en el castillo en diciembre, por andar investigando quién pudo abrir la Cámara de los Secretos, pero regresa a su casa en verano. En la tercera se vuelve a quedar en navidad en Hogwarts, y aunque regresa unas semanas con sus padres, ya está en la Madriguera antes de que los Weasleays vayan por Harry a casa de sus tíos.

Y ya; a partir de ese momento Hermione casi no vuelve a poner pie en casa de sus padres. En Goblet of Fire se queda en navidad (obviamente, por el Yule Ball), y se entiende que pasa la mayor parte del verano entre la cuarta y quinta novelas en los cuarteles de la Orden del Phoenix. Con Ron, por supuesto.

En el quinto libro Hermione se suponía iba a ir a esquiar con sus papás en navidad, pero va a Grimmauld Place cuando atacan a Arthur Weasley, y cuando Harry llega a la Madriguera en la sexta novela (después de sólo cuatro semanas con los Dursleys), no le sorprende enterarse de que Hermione ya está ahí desde un par de días antes.

La única vez que Hermione vuelve a pasar la navidad con sus papás es en el sexto libro, porque Ron se hace novio de Lavender. Pero en cuanto se reconcilia con Ron, de nuevo los abandona: al inicio de la séptima novela se entiende que Hermione se ha quedado (de nuevo) en la Madriguera durante casi todo el verano (especialmente si consideramos que le borró la memoria a sus papás).

Hace un par de años escribí una entrada donde comentaba este bonito dibujo de Tatah-chan en deviantART.

Love me hate me

Love me hate me

Entre las cosas que comentaba yo en esa entrada, es que leyendo las novelas uno se percata de que Ron y Hermione pasan juntos mucho tiempo, y muchas veces sin Harry. Y eso ocurre en gran medida porque Hermione (más incluso tal vez que Harry) también se va conviertiendo en parte de la familia Weasley. En general Hermione se la vive donde sea que esté Ron (excepto cuando el güey se consigue novia). Si se dan cuenta, en la navidad de la sexta novela, ni los papás ni los hermanos de Ron le preguntaron a él o a Harry porqué Hermione no pasaba la navidad con ellos ese año.

Supongo que no tenían que preguntarlo: la respuesta era obvia.

El final de la cuarta novela es el más oscuro hasta ese momento: en duelo todos por la muerte de Cedric Diggory, y con la no muy agradable noticia de que Voldemort está de vuelta… con el agravante de que Cornelius Fudge no quiere creerlo. Para mí el libro no tiene punto de comparación con los anteriores; me parece muchísimo mejor y me gusta mucho mucho más. Pero lo sorprendente es que las siguientes tres novelas me gustaron más aún.


Harry Potter and the Order of the Phoenix

La quinta novela rompe una tradición de las primeras cuatro: el inicio no es de hueva. En las primeras tres novelas literalmente no pasa nada emocionante al inicio: siempre comenzamos con Harry en distintos estados de desesperación en la casa de los Dursleys, y sólo hasta después de dos o tres capítulos, si tenemos suerte, se ponen emocionantes las cosas. La cuarta tampoco se desvía mucho de la fórmula: Voldemort asesina a Frank Bryce al final del primer capítulo, pero eso es más inesperado que emocionante; y después no pasa nada hasta la Copa Mundial de Quidditch. En cambio la quinta novela comienza con un ataque de dementores. Yo recuerdo que cuando leí “Dudley Demented” me hice exactamente la misma pregunta que se hizo Harry: “¿Dementores? ¿En Privet Drive?” Y lo chido es que no sabemos (en ese momento) si los envió Voldemort, si perdió su control el Ministerio de Magia, o qué. Bastante divertido.

En mi opinión lo que define a la quinta novela es el conflicto dentro de Harry (y de cualquier persona normal en algún momento de su adolescencia) de querer comportarse y ser tratado como adulto, y de que a su pesar muchas veces reacciona de la forma más inmadura posible. Los gritos que les dirige a Ron y Hermione cuando llega a Grimmauld Place, y el berrinche que hace en la oficina de Dumbledore al final del libro son tal vez los puntos más bajos de su comportamiento en todas las novelas. No me lo tomen a mal; Harry (con todas sus fallas, que son muchas) es en general un joven muy agradable y maduro. Pero en esos dos pasajes en particular sí dan ganas de darle unos coscorrones y decirle que se calme… por justificada que pudiera estar su furia. Que hasta cierto punto está muy justificada; Harry había demostrado ser lo suficientemente maduro como para manejar lo que estaba elucubrando la Orden del Fénix, y que todo mundo (con la posible excepción de Sirius) le esté diciendo que no haga preguntas y mantenga la cabeza agachada raya incluso en lo insultante.

El otro punto definitorio, y que tiene que ver con el anterior, es esa maravillosa característica de la juventud: la rebeldía. La quinta novela es en gran medida una oda a los jóvenes en rebeldía; al derecho de la juventud de postrarse frente a figuras de autoridad y decirles que no están de acuerdo con lo que dicen, y que con su perdón pero vamos a mandarlos mucho al cuerno y a desobedecerlos. Eso lo captura de forma muy padre la Rowling en esta novela, mostrando un respeto y una comprensión muy profundos por la juventud; algo que creo que jamás hubieran podido hacer escritores como J.R.R Tolkien o C.S. Lewis (sin demeritar en nada sus innegables aciertos literarios).

Harry crece mucho en la Orden del Fénix, y sin embargo a veces muestra la edad gacho. Además de los dos berrinches enormes que ya mencioné, está su reacción inicial al enterarse de que Ron ha sido nombrado prefecto. Cierto; lo racionaliza y llega a la conclusión (correcta) de que no hay ninguna razón de peso para que lo hubieran nombrado a él, y de que sería muy mezquino de su parte el arruinarle uno de los pocos momentos de gloria a su mejor amigo. Pero esa primera reacción de Harry habla mucho de cuánto le falta crecer. También está el pasaje en el expreso a Hogwarts, cuando Cho entra al vagón donde Harry está con Ginny, Luna y Neville (todos chorreados de Stinksap), y Harry se avergüenza de sus amigos. Ciertamente, si somos justos, en ese particular momento estaban como para dar vergüenza, y Harry no los abandona; pero aún así deja qué desear su reacción.

La novela presenta a dos personajes memorables; uno es Luna Lovegood (que su familia ya había sido mencionada en el libro anterior). Luna es una delicia de personaje, y uno (o al menos yo) tarda un rato en entender exactamente cuál es su lugar en la historia. El otro personaje es por supuesto Dolores Umbridge, que me parece uno de los mejores villanos jamás concebidos; su prejuicio y racismo (que no se le puede decir de otra forma), su estúpido deseo de imponer control a como de lugar, su idiota idea de forzar reglas, y su hipocresía de creerse con el derecho de romperlas si sus objetivos lo justifican (recuerden que trata de usar Crucio en Harry y que es ella quien envió los dementores a Privet Drive), hacen de Umbridge no sólo alguien absolutamente detestable, sino también odiosamente creíble. Es mala, y lo peor es que no está del lado de los Death Eaters (o al menos en esta novela; en la séptima es ambiguo).

En los libros anteriores, el clímax era repentino: ocurría de repente, y superaba por mucho a lo que había ocurrido antes. En esta novela el clímax es precedido de varios picos de emoción que van subiendo de intensidad hasta culminar con el duelo entre Voldemort y Dumbledore. La captura de Harry y sus amigos por parte del Escuadrón Inquisitorio; el encuentro de Harry, Hermione y Umbridge con los centauros; la llegada de Grawp; el vuelo a Londres en thestrals; la emboscada en el Salón de Profecías; el escape y la pelea a través del Departamento de Misterios; la llegada de la Orden del Fénix; la muerte de Sirius, y por último la llegada de Dumbledore son pasajes muy emocionantes, y cada uno va superando al anterior. Pero el duelo entre Voldemort y Dumbledore es una cosa impresionante, y eso incluso considerando el hecho de que Harry se la pasa (literalmente) contra la pared. Claro, ya había hecho su parte Harry peleando contra los Death Eaters; pero es que es casi humillante como su nivel de poder está a años luz del de Voldemort y Dumbledore.

(Quiero volver a hacer un paréntesis para hablar de la película; de la cuarta no dije nada porque me gustó menos que la tercera –aunque más que las primeras dos. La cuarta creo que iba por buen camino, pero me parece que el director erró al tratar de meter más de la historia al hacer que todos los actores actuaran más rápido. Parece todo el tiempo que están a punto de quedarse sin aire. Creo que hubiera sido más provechoso hacer una elección más acertada de escenas y permitir que la historia fluyera de forma más natural y tranquila. En cambio la quinta película me parece maravillosa; refleja muy bien el conflicto adolescente de Harry, y también muestra de forma muy chida toda esta idea de rebeldía que ya mencioné. Además de que el duelo entre Dumbledore y Voldemort me pareció perfecto.)

El giro inesperado para variar ni es tan giro, ni es tan inesperado. La visión que Harry tuvo era una trampa (Hermione ha de haber susurrado “te lo dije” mientras nadie la oía), y el “arma” que buscaba Voldemort resultó ser una profecía. Me parece débil, a decir verdad; pero es que realmente no había gran misterio que ir descubriendo cuando todo mundo (incluido Dumbledore, que al final reconoce fue un terrible error) se la pasa negándole información a Harry y sus amigos.

Las historias secundarias de este libro son bastante divertidas. Harry se consigue su primera novia; y no logra tener ni siquiera una cita decente con ella.

“Cho!” Harry called after her, but the door had already swung shut behind her with a tuneful tinkle.

There was total silence within the teashop. Every eye was on Harry. He threw a Galleon down on to the table, shook pink confetti out of his hair, and followed Cho out of the door.

It was raining hard now and she was nowhere to be seen. He simply did not understand what had happened; half an hour ago they had been getting along fine.

“Women!” he muttered angrily, sloshing down the rain‐washed street with his hands in his pockets. “What did she want to talk about Cedric for, anyway? Why does she always want to drag up a subject that makes her act like a human hosepipe?”

Por supuesto, sólo alguien bastante idiota le dice a su novia que quedó de verse con otra muchacha el Día de los Enamorados; pero siendo justos lo único que eso causó fue que se adelantara el fin de una relación que nunca iba a funcionar de cualquier forma. Después de todo el drama que rodeaba su vida, lo menos que podía pedir Harry era estar con alguien que no le generara más drama… para tal cosa mejor andaba con Hermione, y cualquier persona con dos dedos de frente sabía que eso nunca iba a ocurrir.

Y hablando de intereses románticos de Harry; Ginny por fin se porta como ser humano común y corriente frente a Harry, además de que se consigue novio (aunque lo termina al final del libro por ser mal perdedor). También anuncia de forma muy campante que su próximo novio será Dean. Pero por encima de su ajetreada vida sentimental, Ginny consigue convertirse en un personaje real; es la que presenta a Luna al grupo, se mete al equipo de Quidditch como buscadora (cuando Umbridge le prohibe a Harry jugar), ayuda a Harry a idear la forma de distraer a Umbridge mientras él usa su chimenea para hablar con Sirius, y además es parte de la expedición al Ministerio de Magia, donde éxitosamente se enfrenta a varios Death Eaters (o al menos sobrevive con únicamente un tobillo roto). El desarrollo que tiene su personaje en este libro es enorme.

Por su parte Ron entra al equipo de Quidditch, y contra todo pronóstico es el principal responsable de que Gryffindor vuelva a ganar la copa. Eso también da lugar a una de las escenas más tiernas en toda la saga, justo antes del primer partido de Ron.

It became clear after ten minutes, however, that Ron was not capable of eating anything more and Harry thought it best to get him down to the changing rooms. As they rose from the table, Hermione got up, too, and taking Harry’s arm she drew him to one side.

“Don’t let Ron see what’s on those Slytherins’ badges,” she whispered urgently.

Harry looked questioningly at her, but she shook her head warningly; Ron had just ambled over to them, looking lost and desperate.

“Good luck, Ron,” said Hermione, standing on tiptoe and kissing him on the cheek. “And you, Harry –”

Ron seemed to come to himself slightly as they walked back across the Great Hall. He touched the spot on his face where Hermione had kissed him, looking puzzled, as though he was not quite sure what had just happened.

Respecto a ese primer partido, también ocurre lo que algunos (pero yo no) llamarían el tercer duelo de Harry y Draco. Yo no lo voy a llamar duelo porque, bueno, no tenían varitas. Y fueron dos contra uno. Lo que sí voy a decir es que Harry y George sin duda le ganaron a Draco; la descripción del pasaje no es muy detallada, pero creo que podemos asegurar que le dieron una madriza monumental.

A lo que sí quiero llamar la atención es a cómo Draco provoca a Harry; le dice que volvió a salvar a Ron, y entre alguna de sus provocaciones le espeta:

“– but you like the Weasleys, don’t you, Potter?” said Malfoy, sneering. “Spend holidays there and everything, don’t you? Can’t see how you stand the stink, but I suppose when you’ve been dragged up by Muggles, even the Weasleys’ hovel smells OK ‐-”

Igual y es imaginación mía, pero a mí me parece que hay cierta envidia de Draco al burlarse de que Harry se quedara con los Weasleys (su familia adoptiva sin duda; mucho más que sus tíos) en vacaciones. Ya en retrospectiva de cómo Draco resultó ser en el fondo, y de que al parecer en Hogwarts nunca tuvo amigos como los de Harry (Crabbe y Goyle eran lacayos, no amigos), tal vez no sería sorprendente que le generara algo de envidia el saber que Harry tenía iguales los cuales disfrutaban estar con él fuera de la escuela. La Rowling ha dicho en varias ocasiones que Draco consideraba a Theodore Nott un igual (tal vez el único), pero que Nott era un solitario y prefería no pertenecer a ningún grupo… incluyendo el de Draco. Voldemort nunca quiso ni tuvo amigos, sólo seguidores y sirvientes; y Draco parecía seguir esos pasos en Hogwarts. Pero Draco resultó ser muy distinto de Voldemort, probablemente porque su mamá sí le dio pecho.

Sólo una idea.

En magia, Harry utiliza el mejor método que existe para entender un tema de verdad: lo enseña. Al darle clases a los miembros del Ejército de Dumbledore, yo creo que Harry aprende mucho más que todos sus alumnos, y le permite el practicar toda la magia que de por sí ya dominaba. La formación del Ejército de Dumbledore también es parte fundamental de lo que mencionaba arriba de la rebeldía; pero además es central en presentar a Harry como líder. No sólo de su íntimo grupo de amigos; la gente lo busca para que los guíe, escuchan lo que tiene que decir y están dispuestos a seguir sus indicaciones. Y me parece que es importantísimo que Harry en ningún momento se propuso ser líder; de hecho le sorprende que haya gente dispuesta a aprender de él, e incluso inicialmente se niega a la idea. El don de mandar se le presenta de forma natural, y él resulta estar a la altura de las circunstancias en todo momento. Algunos podrán criticar que arriesgó innecesariamente a sus amigos al llevarlos al Ministerio de Magia a una trampa mortal donde de milagro ninguno salió permanentemente herido; pero el punto es que Harry les dejó bien claro que él no quería que fueran, y a pesar de ello Ginny, Neville y Luna estuvieron dispuestos a seguirlo.

Esa es la definición de liderazgo.

También aparece de nuevo el pensadero, y Harry lo utiliza para descubrir (sin realmente quererlo) la memoria de Snape de la humillación que sufrió a manos de James Potter y Sirius Black. Esto es importante porque tal vez fue el punto más cercano que existió para que Harry pudiera acercarse a su maestro de Pociones… aunque claro la actitud de Severus lo hubiera impedido de cualquier forma. Pero sin duda muestra que había mucho más en común entre Harry y Snape de lo que pudiéramos haber adivinado.

Algo que creo que es importante: Harry por primera vez, y como consecuencia del asesinato de Sirius por Bellatrix, utiliza una Maldición Imperdonable. Me parece importante porque, repito, las utilizó sólo un puñado de veces; y si sólo nos fijamos cuando las utilizó exitosamente, tal vez podríamos descartar esta. Bellatrix cae y grita; pero no chilla de dolor ni se retuerce, y le espeta a Harry que uno debe lanzar las Maldiciones Imperdonables en serio; que la ira justificada no basta. Esta es la única vez que Harry logra lanzar el Crucio por venganza; la siguiente vez que lo intente será bloqueado de manera casi vergonzosa, y la última vez (que sepamos) que la usa lo hará para defender a alguien. Que sepamos, Harry sólo volverá a utilizar otra Maldición Imperdonable (Imperio), y eso lo hará hasta el séptimo libro.

Por último, la relación de Ron y Hermione no avanza casi nada en este libro; aunque como ya dije antes se entiende que pasan la mayor parte del verano juntos, además de que ahora tienen toda una nueva actividad en la participan los dos sin que Harry sea parte; hablo de sus responsabilidades de prefectos, claro. También hay un par de pasajes divertidos que vuelven a dar pistas de la atracción del uno por el otro, además del tierno beso que Hermione le da a Ron antes de su primer partido.

“Because she was crying,” Harry continued heavily.

“Oh,” said Ron, his smile fading slightly. “Are you that bad at kissing?”

“Dunno,” said Harry, who hadn’t considered this, and immediately felt rather worried. “Maybe I am.”

“Of course you’re not,” said Hermione absently, still scribbling away at her letter.

“How do you know?” said Ron very sharply.

“You should have told her differently,” said Hermione, still with that maddeningly patient air. “You should have said it was really annoying, but I’d made you promise to come along to the Three Broomsticks, and you really didn’t want to go, you’d much rather spend the whole day with her, but unfortunately you thought you really ought to meet me and would she please, please come along with you and hopefully you’d be able to get away more quickly. And it might have been a good idea to mention how ugly you think I am, too,” Hermione added as an afterthought.

“But I don’t think you’re ugly,” said Harry, bemused.

Hermione laughed.

“Harry you’re worse than Ron… well, no, you’re not,” she sighed…

Pero sin duda alguna la vida sentimental que se explora en este libro es la de Harry; Ron y Hermione quedan en segundo plano por bastante.

La quinta novela creo que es mucho más emocionante que la cuarta; durante casi toda la última quinta parte (desde que Harry tiene su visión de Sirius siendo torturado por Voldemort) la acción no se detiene, y el duelo de Dumbledore y Voldemort es (litralmente) para estar al borde de la silla. También es ligeramente menos divertida; pero es que el ambiente es mucho más oscuro, además de que hay un ratote donde parece que casi nadie le cree a Harry. Así es difícil estar haciendo bromas. Y sin embargo, las partes divertidas son muy divertidas: esa línea de Harry “Women!” por sí sola es fenomenal.

Me gustó mucho la quinta novela; más que la cuarta sin duda, pero creo que sí se le fue un poquito de las manos a la Rowling. El tamaño de este libro es ridículo: tiene 110 páginas más que el que le sigue en tamaño, y realmente no pasa tanto en él. Me parece que pasan muchas más cosas en el sexto y séptimo. La Rowling misma ha dicho que tal vez pudo haberse editado mejor, y disminuir el tamaño con eso; no lo sé, pero en mi opinión si es más largo de lo necesario. Pero de cualquier forma me encantó.

Al término del libro por fin descubrimos porqué Voldemort trató de matar a Harry, y porqué debe volver cada verano con sus insoportables tíos; Voldemort queda al descubierto, cuando aparecen la mitad de los empleados del ministerio al final de su duelo con Dumbledore; y el padre de Malfoy (y otros estudiantes de Slytherin) son enviados a Azkabán. Eso casi desemboca (de nuevo) en el tercer duelo de Harry y Draco, pero se ve impedido dos veces: la primera vez, Harry desenfunda demasiado rápido, además de que aparecen Snape y McGonagall. La segunda, miembros del Ejército de Dumbledore salen a la defensa de Harry, dejando a Malfoy, Crabe y Goyle con una interesante combinación de maleficios.

El libro termina, ominosamente, con la certeza de que está a punto de empezar (abiertamente) la segunda guerra de Voldemort, y con Harry habiendo perdido lo que más podría acercarse a un padre o hermano mayor. Lo cual deja el camino listo para la última novela de la saga que seguirá la misma estructura de un año escolar más en Hogwarts.


Harry Potter and the Half-Blood Prince

Exceptuando el hecho de que el mundo mágico está en guerra, de que hay muertes, ataques de dementores y hombres lobos y desapariciones cada semana, y de que Dumbledore muere al final, creo que es en este libro donde se relata el año escolar de Harry más feliz que jamás tuviera. Lo cual es bueno, porque fue el último.

Y no es sarcasmo: ninguna de las muertes, desapariciones y ataques lo afectó directamente (hasta que muere Dumbledore); sus seres queridos (Hermione, Luna, Neville, Ron, Ginny y los demás Weasleys) están a salvo durante todo el libro (hasta que Greyback ataca a Bill); y encima de eso durante este año él es un héroe a los ojos de casi todo el mundo mágico; lo nombran capitán del equipo de Quidditch; se destaca enormemente en sus clases de Pociones; y además tiene dieciséis años y ha crecido bastante, que unido a todo lo anterior le da un pegue irresistible con las féminas del castillo… y por encima de todo se hace novio de Ginny. Durante toda la novela sus mayores preocupaciones son que nadie le hace caso a su teoría de que Draco es Death Eater (que al final resulta que era cierto, para variar), y que se da cuenta de que Ginny le gusta, y se angustia de qué pensará Ron al respecto (que no tenía necesidad, realmente). Si no se hubiera dado la incursión de Death Eaters cerca del final, este sería el libro más feliz de todos para Harry.

Más importante que todo lo que mencioné arriba, lo que creo que más satisfacción le da a Harry durante esta novela (además de los besotes que se pega con Ginny) es que recibe atención e información directamente de Dumbledore, algo a lo que el viejo mago se había negado en los libros anteriores en general, y de forma imperdonable en el quinto en particular. Dumbledore reconoce al final del libro anterior que fue un error terrible de su parte el tener a Harry a oscuras, y se lo compensa con creces aquí (aunque al final resulta que sigue guardándose muchas cosas). A pesar de que está en el título de la novela, el famoso Príncipe Mestizo no es lo más importante de este libro: es la historia del Voldemort teenager y cómo Dumbledore deduce que hizo horcruxes, y la escapada que tienen él y Harry para recuperar uno de ellos. La otra parte importante de la novela es el misterio de lo que está haciendo Draco todo el tiempo, y que sorprendentemente al final resulta que Harry deduce correctamente todo (o casi todo).

También esta es la primera novela que, en mi opinión, carece de “clímax” en el sentido clásico del término: no puede haber clímax cuando la historia termina en “continuará…” Hay dos pasajes con muchísima acción y de los más emocionantes que hayan ocurrido en las novelas; el escape de los Inferi en la cueva del falso horcrux, y la incursión de los Death Eaters a Hogwarts, que resulta en la muerte de Dumbledore. Pero como la misma autora había dejado muy claro, el Príncipe Mestizo era la primera parte de un libro enorme que consiste de la sexta y séptima novelas; es algo evidente al leerlo. Aunque en los demás libros de la saga a partir del tercero se quedan elementos de la historia sin concluir, es este el primero donde el sin qua non de la historia queda truncada al final: me refiero obviamente a la búsqueda y destrucción de los horcruxes. Eso, la misteriosa nota de R.A.B., el hecho de que no sepamos si regresarán a la escuela el año que sigue, la invitación a la boda de Bill y Fleur… todo eso hace que el sexto libro no sea una historia en general autocontenida como sí lo habían sido las anteriores. Por eso mi afirmación de que no tiene “clímax” en el sentido clásico del término.

El giro inesperado es bastante bueno (o son bastante buenos); en primera, Snape resulta ser el Príncipe Mestizo. La verdad, por mi vida no soy capaz de recordar si ya lo había deducido al momento en que llegué a esa parte; pero lo que ocurre realmente es que ese pedazo de información queda completamente opacado por el hecho de que Snape (aparentemente) asesina a Dumbledore.

Yo estaba devastado cuando leí por primera vez el libro. No lo podía creer; ni que hubiera muerto Dumbledore, y menos aún que Snape hubiera sido el causante. A pesar de ser fan incondicional de Snape, debo confesar que mi fe me falló unas horas después de haber leído Half-Blood Prince; el asesinato, junto con la “evidencia” presentada en “Spinner’s End” causaron que pensara, si bien sólo por unas horas, que Snape sí era malo. Después razoné con más calma la evidencia disponible, leí las teorías circulando (en la Wikipedia principalmente), y llegué a la conclusión de que no, que todo había sido planeado de antemano entre Dumbledore y Snape. Pero debo admitir que esa conclusión siempre fue un salto de fe.

Cuando leí “Spinner’s End”, y antes de llegar al asesinato, recuerdo que mi conclusión fue: “Snape está engañando a los Death Eaters”. Pero si somos realmente objetivos, también se podía concluir lo contrario. O en otras palabras: uno podía tomar la argumentación de Bellatrix o la de Severus; ambas eran posibles, y ambas podían defenderse. Después de mi momento de debilidad donde creí que Snape era malo, yo siempre dije que era bueno, y que lo veríamos al final. Pero también era posible lo otro (y después de que le cercena la oreja a George y lo nombran director de Hogwarts, sí llegué a considerarlo de nuevo); esa es la característica más maravillosa del personaje. La Rowling nos tuvo en suspenso hasta casi el final del séptimo libro, y si hubimos muchos que siempre defendimos a Snape, fue (creo) más por el deseo de que fuera bueno que por la indiscutibilidad de las evidencias disponibles.

En su conjunto las historias secundarias de este libro son, para mí y sin duda, las mejores de toda la saga. El séptimo libro es una aventura con un objetivo bien específico (a quest como dicen en inglés), y la importancia de la misión y lo oscuro de los acontecimientos que ocurren en el mundo mágico hacen que las historias secundarias sean sólo pasajes diminutos y en general opacados. Varios de esos pasajes son sin duda mis favoritos de todas las novelas; pero en su conjunto, los del libro seis son los mejores.

Y para dejar de hacerme güey, con “pasajes secundarios” me refiero básicamente al romance, que es lo que domina casi toda la sexta novela. Lo dije en la página más famosa de este blog, Harry Potter and the Seventh Horcrux; la sexta novela es el degenere en comparación con las anteriores en lo que se refiere a romance. Sin muchos problemas he puesto en esta página casi todos los extractos románticos que hay en las primeras cinco novelas; si intentara poner todos los de la sexta, terminaría reproduciendo la mitad del libro. Casi en todos los capítulos ocurre algo significativo en el romance entre Ron y Hermione, su pelea de celos o su eventual reconciliación; y cuando no son ellos dos, Harry está generalmente constipado tratando de pensar cómo ligarse a Ginny sin que Ron lo quiera asesinar. Por no hablar de Ron y Lavender comiéndose mutuamente la cara, a Ginny fajando en corredores desiertos con Dean, o al tierno noviazgo que por fin ocurre entre Ginny y Harry. Y sin descartar a Fleur y Bill como la pareja más melosa de la historia, o a Tonks reclamándole a Remus que se deje de tarugadas y de su brazo a torcer.

(Por eso digo que la quinta novela tiene un problema de tamaño; entre las historias del pensadero, la intriga de qué está haciendo Draco, lo que ocurre en el mundo mágico, los múltiples romances del trío, y todo lo demás, yo digo que ocurre mucho más en esta novela que en la anterior, y eso que esta es más corta que la cuarta.)

El romance de Ron y Hermione era obvio desde la cuarta novela, y se dejaba adivinar desde la tercera (algunos incluso podríamos afirmar que desde la segunda); cualquiera que no estuviera ocultando su cabeza en la arena lo sabía. Lo que a mí me sorprendió agradablemente fue descubrir que Ginny sí me convencía como pareja de Harry. Ginny aparece desde la primera novela, y es (significativamente) la primera bruja en el rango de edad de Harry que él conoce. Claro que no hace nada en la primera novela; tenía diez años y todavía no le tocaba ir a Hogwarts, así que sólo aparece (brevemente) en King’s Cross al inicio y final del libro. En la segunda novela Ginny tiene el no muy halagador papel de damisela en peligro, y un enfatuamiento bastante patético por Harry. Es un personaje aburrido; cada vez que está cerca de Harry se sonroja y se queda callada o desaparece. No es de extrañar que Harry incluso se sienta algo incómodo cerca de ella. En la tercera novela, Ginny le da una tarjeta de “que te mejores” a Harry cuando se desmaya en el primer partido de Quidditch (sonrojándose de nuevo), y más o menos esa es toda su contribución a la historia. En el cuarto libro, la primera vez que Ginny aparece Harry le sonríe y ella procede a sonrojarse… de nuevo, pero comienza a hablar enfrente de él, y a tratar de integrarse al grupo, al menos mientras están en la Madriguera. Después va al Yule Ball con Neville, lo cual irónicamente ocurre porque pensó que nadie más la invitaría y entonces no hubiera podido quedarse, porque era de tercer año. Y además si no hubiera ido con Neville, probablemente Harry hubiera seguido el consejo de Ron y la hubiera invitado.

A partir del Yule Ball Ginny desaparece de la cuarta novela; la única otra mención que se hace de ella es cuando Molly y Bill visitan a Harry antes de la tercera prueba, y Harry come en la mesa de Gryffindor con los Weasleys. Después nos enteraríamos que esto ocurre porque conoce a Michael Corner y comienza a salir con él; en parte siguiendo el consejo de Hermione de que salga con otras personas y deje de portarse como adolescente enamorada en frente de Harry. En la quinta novela, como dije arriba, el desarrollo de Ginny como personaje es enorme, y es ahí y en la sexta novela que Harry por fin la conoce; Ginny comienza a portarse como un ser humano normal en su presencia, y dado que es una niña bonita y simpática (bastante parecida a Lily Evans, si tomamos las descripciones de Slughorn como ciertas), no es de extrañar que Harry disfrute enormemente de su presencia, y que se sienta ligeramente decepcionado cuando lo abandona en el expreso de Hogwarts para ir a buscar a Dean.

He [Harry] tapped Ginny on the shoulder.

“Fancy trying to find a compartment?”

“I can’t, Harry, I said I’d meet Dean,” said Ginny brightly. “See you later.”

“Right,” said Harry. He felt a strange twinge of annoyance as she walked away, her long red hair dancing behind her; he had become so used to her presence over the summer that he had almost forgotten that Ginny did not hang around with him, Ron, and Hermione while at school.

Antes de seguir con los romances, quiero hacer un paréntesis con un pasaje que ocurre justo después de que Ginny deja a Harry en el expreso a Hogwarts:

[...] Before he could respond, however, there was a disturbance outside their compartment door; a group of fourth-year girls was whispering and giggling together on the other side of the glass.

“You ask him!”

“No, you!”

“I’ll do it!”

And one of them, a bold-looking girl with large dark eyes, a prominent chin, and long black hair pushed her way through the door.

“Hi, Harry, I’m Romilda, Romilda Vane,” she said loudly and confidently. “Why don’t you join us in our compartment? You don’t have to sit with them,” she added in a stage whisper, indicating Neville’s bottom, which was sticking out from under the seat again as he groped around for Trevor, and Luna, who was now wearing her free Spectrespecs, which gave her the look of a demented, multicolored owl.

“They’re friends of mine,” said Harry coldly.

“Oh,” said the girl, looking very surprised. “Oh. Okay.”

And she withdrew, sliding the door closed behind her.

“People expect you to have cooler friends than us,” said Luna, once again displaying her knack for embarrassing honesty.

“You are cool,” said Harry shortly. “None of them was at the Ministry. They didn’t fight with me.”

El pasaje es casi idéntico al del libro anterior, cuando Cho entra y encuentra a Harry y sus amigos bañados en Stinksap, pero la reacción de Harry es diametralmente opuesta, a pesar de que sus amigos estaban todavía más para dar pena, con Neville sólo mostrando el trasero, y Luna con sus lentes de lunática (valga la redundancia). Harry, y sin duda tiene que ver la campaña que contra él hizo el Ministerio el año anterior y la muerte de Sirius, ha madurado mucho y aprendido a apreciar la gente que confió en él y arriesgó la vida a su lado. Me parece que algo tiene que ver también esa madurez con que Harry se fije en Ginny en esta novela.

Que siguiendo con ella, es muy divertido como la Rowling consigue transformar esta niña tímida que no podía hablar en frente de Harry, en una jovencita valiente y decidida, con el sentido del humor característico de casi todos los hermanos Weasleys, y una personalidad realmente encantadora (gran parte de ella heredada de su madre).

“There you go,” said Fred proudly. “Best range of love potions you’ll find anywhere.”

Ginny raised an eyebrow skeptically. “Do they work?” she asked.

“Certainly they work, for up to twenty-four hours at a time depending on the weight of the boy in question…”

“… and the attractiveness of the girl,” said George, reappearing suddenly at their side. “But we’re not selling them to our sister,” he added, becoming suddenly stern, “not when she’s already got about five boys on the go from what we’ve…”

“Whatever you’ve heard from Ron is a big fat lie,” said Ginny calmly, leaning forward to take a small pink pot off the shelf. “What’s this?”

“Guaranteed ten-second pimple vanisher,” said Fred. “Excellent on everything from boils to blackheads, but don’t change the subject. Are you or are you not currently going out with a boy called Dean Thomas?”

“Yes, I am,” said Ginny. “And last time I looked, he was definitely one boy, not five. What are those?”

She was pointing at a number of round balls of fluff in shades of pink and purple, all rolling around the bottom of a cage and emitting high-pitched squeaks.

“Pygmy Puffs,” said George. “Miniature puffskeins, we can’t breed them fast enough. So what about Michael Corner?”

“I dumped him, he was a bad loser,” said Ginny, putting a finger through the bars of the cage and watching the Pygmy Puffs crowd around it. “They’re really cute!”

“They’re fairly cuddly, yes,” conceded Fred. “But you’re moving through boyfriends a bit fast, aren’t you?”

Ginny turned to look at him, her hands on her hips. There was such a Mrs. Weasley-ish glare on her face that Harry was surprised Fred didn’t recoil.

“It’s none of your business. And I’ll thank you” she added angrily to Ron, who had just appeared at George’s elbow, laden with merchandise, “not to tell tales about me to these two!”

Harry adora a los Weasleys; es su familia adoptiva (ya fuera de toda duda para la quinta novela, cuando Molly dice que Harry es tanto su hijo como Ron y los demás), y entonces no es de extrañar que cuando Ginny comienza a actuar de hecho como una Weasley, a Harry le guste. Súmenle a eso que es bonita, que es simpática, que adora el Quidditch, que lo conoce mejor que ninguna otra mujer de las novelas (exceptuando Hermione, claro, que a Harry jamás le interesó como algo más que amiga), y que en general no hace dramas ni berrinches, y era obvio que Harry caería por ella. Y la Rowling lo deja claro en uno de los pasajes más divertidos de toda la saga.

He kept up a relentless flow of encouragement all the way back to the castle, and by the time they reached the second floor, Ron was looking marginally more cheerful. When Harry pushed open the tapestry to take their usual shortcut up to Gryffindor Tower, however, they found themselves looking at Dean and Ginny, who were locked in a close embrace and kissing fiercely as though glued together.

It was as though something large and scaly erupted into life in Harry’s stomach, clawing at his insides: Hot blood seemed to flood his brain, so that all thought was extinguished, replaced by a savage urge to jinx Dean into a jelly. Wrestling with this sudden madness, he heard Ron’s voice as though from a great distance away.

“Oi!”

Dean and Ginny broke apart and looked around. “What?” said Ginny.

“I don’t want to find my own sister snogging people in public!”

“This was a deserted corridor till you came butting in!” said Ginny.

Dean was looking embarrassed. He gave Harry a shifty grin that Harry did not return, as the newborn monster inside him was roaring for Dean’s instant dismissal from the team.

“Er… c’mon, Ginny,” said Dean, “let’s go back to the common room…”

“You go!” said Ginny. “I want a word with my dear brother!” Dean left, looking as though he was not sorry to depart the scene.

“Right,” said Ginny, tossing her long red hair out of her face and glaring at Ron, “let’s get this straight once and for all. It is none of your business who I go out with or what I do with them, Ron –”

“Yeah, it is!” said Ron, just as angrily. “D’ you think I want people saying my sister’s a –”

“A what?” shouted Ginny, drawing her wand. “A what, exactly?”

“He doesn’t mean anything, Ginny –” said Harry automatically, though the monster was roaring its approval of Ron’s words.

“Oh yes he does!” she said, flaring up at Harry. “Just because he’s never snogged anyone in his life, just because the best kiss he’s ever had is from our Auntie Muriel –”

“Shut your mouth!” bellowed Ron, bypassing red and turning maroon.

“No, I will not!” yelled Ginny, beside herself. “I’ve seen you with Phlegm, hoping she’ll kiss you on the cheek every time you see her, it’s pathetic! If you went out and got a bit of snogging done yourself, you wouldn’t mind so much that everyone else does it!”

Ron had pulled out his wand too; Harry stepped swiftly between them.

“You don’t know what you’re talking about!” Ron roared, trying to get a clear shot at Ginny around Harry, who was now standing in front of her with his arms outstretched. “Just because I don’t do it in public –!”

Ginny screamed with derisive laughter, trying to push Harry out of the way.

“Been kissing Pigwidgeon, have you? Or have you got a picture of Auntie Muriel stashed under your pillow?”

“You –”

A streak of orange light flew under Harrys left arm and missed Ginny by inches; Harry pushed Ron up against the wall.

“Don’t be stupid –”

“Harry’s snogged Cho Chang!” shouted Ginny, who sounded close to tears now. “And Hermione snogged Viktor Krum, it’s only you who acts like it’s something disgusting, Ron, and that’s because you’ve got about as much experience as a twelve-year-old!”

El pasaje, además de mostrar que Ginny puede ser tan cruel e insensible como Ron (una característica de los Weasleys, me parece), y de abrirle los ojos a Harry (y al lector) de que Ginny le gusta, es también el detonante de que Ron termine siendo novio de Lavender Brown. Poco antes del duelo a gritos entre Ron y Ginny, Hermione (después de cinco libros y cacho y varias pistas evidentes) decide por fin tomar el primer paso e invitar a Ron a la fiesta de navidad de Slughorn (decisión inteligente; si esperaba que Ron hiciera algo esto se hubiera podido extender hasta el fin de los tiempos). Ese también es sin duda uno de mis pasajes favoritos de todos los libros; no sólo porque avanza la relación de Hermione y Ron, sino porque por primera vez, nos enteramos de qué piensa Harry al respecto.

“Anyway,” said Hermione, continuing their interrupted conversation as though a lump of wood had not just attacked them, “Slughorn’s going to have a Christmas party, Harry, and there’s no way you’ll be able to wriggle out of this one because he actually asked me to check your free evenings, so he could be sure to have it on a night you can come.”

Harry groaned. Meanwhile, Ron, who was attempting to burst the pod in the bowl by putting both hands on it, standing up, and squashing it as hard as he could, said angrily, “And this is another party just for Slughorn’s favorites, is it?”

“Just for the Slug Club, yes,” said Hermione.

The pod flew out from under Ron’s fingers and hit the green house glass, rebounding onto the back of Professor Sprout’s head and knocking off her old, patched hat. Harry went to retrieve the pod; when he got back, Hermione was saying, “Look, I didn’t make up the name ‘Slug Club’ –”

“‘Slug Club,’”repeated Ron with a sneer worthy of Malfoy. “It’s pathetic. Well, I hope you enjoy your party. Why don’t you try hooking up with McLaggen, then Slughorn can make you King and Queen Slug –”

“We’re allowed to bring guests,” said Hermione, who for some reason had turned a bright, boiling scarlet, “and I was going to ask you to come, but if you think it’s that stupid then I won’t bother!”

Harry suddenly wished the pod had flown a little farther, so that he need not have been sitting here with the pair of them. Unnoticed by either, he seized the bowl that contained the pod and began to try and open it by the noisiest and most energetic means he could think of; unfortunately, he could still hear every word of their conversation.

“You were going to ask me?” asked Ron, in a completely different voice.

“Yes,” said Hermione angrily. “But obviously if you’d rather I hooked up with McLaggen…”

There was a pause while Harry continued to pound the resilient pod with a trowel.

“No, I wouldn’t,” said Ron, in a very quiet voice.

Harry missed the pod, hit the bowl, and shattered it.

“Reparo,”‘ he said hastily, poking the pieces with his wand, and the bowl sprang back together again. The crash, however, appeared to have awoken Ron and Hermione to Harry’s presence. Hermione looked flustered and immediately started fussing about for her copy of “Flesh-Eating Trees of the World” to find out the correct way to juice Snargaluff pods; Ron, on the other hand, looked sheepish but also rather pleased with himself.

“Hand that over, Harry,” said Hermione hurriedly. “It says we’re supposed to puncture them with something sharp…”

Harry passed her the pod in the bowl; he and Ron both snapped their goggles back over their eyes and dived, once more, for the stump. It was not as though he was really surprised, thought Harry, as he wrestled with a thorny vine intent upon throttling him; he had had an inkling that this might happen sooner or later. But he was not sure how he felt about it… He and Cho were now too embarrassed to look at each other, let alone talk to each other; what if Ron and Hermione started going out together, then split up? Could their friendship survive it? Harry remembered the few weeks when they had not been talking to each other in the third year; he had not enjoyed trying to bridge the distance between them. And then, what if they didn’t split up? What if they became like Bill and Fleur, and it became excruciatingly embarrassing to be in their presence, so that he was shut out for good?

Los libros, en casi todas sus partes, ocurren desde el punto de vista de Harry. No es él el que narra lo que está pasando, pero el narrador no es omnisciente tampoco: el narrador describe lo que Harry ve, piensa y siente; y en las contadas ocasiones en que se narra algo que Harry no presencia, sólo en el primer capítulo de Goblet of Fire los pensamientos de Frank Bryce son mostrados al lector. Exceptuando ese pasaje, nunca sabemos qué piensan los demás personajes, a menos que se lo digan directamente a Harry (Voldemort es especial; sabemos qué piensa y siente a veces, pero sólo cuando Harry tiene acceso a esos pensamientos y sentimientos).

Uno de los argumentos que usaban los necios que decían que el romance de Ron y Hermione no tenía sentido, era que si de verdad era tan obvio, ¿porqué entonces Harry no comentaba nada al respecto? Son sus dos mejores amigos; seguramente algo tendría que decir si estaban a punto de iniciar una relación. Yo creo que el pasaje anterior lo explica muy claramente: Harry no quiso nunca pensar al respecto, hasta que pareció inminente que Ron y Hermione empezarían a salir juntos. No por celos, sino porque tenía miedo: miedo de que sus amigos se lastimaran mutuamente, de que el trío de amigos se acabara porque ellos dos se pelearan, o de que se embebieran tanto el uno con el otro que Harry quedara excluido. Pero Harry también deja bien claro en el pasaje que él ya preveía que una relación entre Ron y Hermione podría ocurrir: “It was not as though he was really surprised, thought Harry [...]; he had had an inkling that this might happen sooner or later.”

Yo sí me emocioné cuando leí ese pasaje, pero también pensé que el tiempo no cuadraba. Siempre lo dije: el romance principal de las novelas es el de Ron y Hermione, no importa que Harry sea el héroe. Era demasiado pronto para que se resolviera; además de que sin duda habría problemas logísticos para que el trío pudiera funcionar si Ron y Hermione eran novios, como de forma muy divertida lo muestra esta caricatura. Entonces no me extrañó que después del semiduelo que tienen Ron y Ginny en ese corredor, el primero comenzara a dar muestras alarmantes de que haría alguna pendejada.

Lo que nos lleva de nuevo a Lavender Brown. Antes de hablar de su relación con Ron (que sin duda es su participación más prominente en las novelas), quiero llamar la atención de que la Rowling jamás la describe. No tenemos idea de cómo es físicamente, excepto por un sutil pasaje en el primer libro:

“Brocklehurst, Mandy” went to Ravenclaw too, but “Brown, Lavender” became the first new Gryffindor, and the table on the far left exploded with cheers; Harry could see Ron’s twin brothers catcalling.

La primera vez que leí Harry Potter y la Piedra Filosofal, lo hice por supuesto en español. En la traducción de Salamandra traducen “catcalling” como “silbando”, así que supongo que es correcto pensar en “catcall” en su acepción de “piropo”. Lo cual quiere decir que Lavender probablemente sea bonita; además de que si no lo fuera, dudo mucho que Ron hubiera andado con ella, especialmente porque (al parecer) sólo lo hizo por el aspecto físico. Y como ella y Parvati suelen ser bastante superficiales en las novelas, creo que sí tendría mucho más cuidado de cómo se arreglaba que, por ejemplo, Hermione.

Pero eso es todo; no sabemos de qué raza es (podría ser asiática como Cho, o hindú como Parvati, o negra como Angelina… aunque el apellido probablemente descarte las primeras dos), no sabemos el color de su pelo, de sus ojos o su altura, y no tenemos en general ninguna pista acerca de cómo es físicamente la primera novia de Ron. Lo cual deber ser maravilloso para el director de la sexta película, porque puede elegir a quien se le de la regalada gana como actriz para el papel. Siete mil jovencitas se presentaron a la audición abierta que se realizó en julio para elegir a quien la representará en el cine, y el director ya confirmó que Rupert Grin tendrá que besar a las cinco primeras finalistas para que puedan decidir con cual de ellas tiene la mejor química. Es un trabajo difícil, pero alguien tiene que hacerlo.

Yo me la imagino bastante bonita, porque eso haría enojar más a Hermione, que considera más importante la inteligencia.

Como sea, ¿por qué se le lanza tan descaradamente la Lavender a Ron? Todo el inicio de la sexta novela (desde que llegan los estudiantes a Hogwarts), Lavender muestra un interés en Ron que, como sin duda calificaría una ex novia mía, raya en lo resbaloso. Dado que en general Lavender (y su amiga Parvatil) suelen ser bastante superficiales, yo me inclino a creer que sencillamente entró en esa etapa en que algunas chavas entran en la adolescencia donde quieren un novio, y Ron era el mejor partido disponible. Es alto, tiene ojos azules, era prefecto, había ganado la copa de Quidditch el año anterior, y estaba libre. Harry estaba siendo perseguido por la mitad de las niñas de la escuela, con Seamus había ido al Yule Ball y probablemente no quedó muy impresionada y Dean andaba con Ginny. Y entre Ron y Neville, creo que todo mundo estará de acuerdo que una muchacha más bien superficial eligiría a Ron sin pensarlo.

Claro que todo eso son teorías mías: a lo mejor sencillamente de verdad le gustó Ron cuando entró a su sexto año; yo me imagino a Ron guapo. No arrebatadoramente guapo, pero con su atractivo sin duda.

¿Y porqué comenzó a andar Ron con Lavender? Lo más sencillo sería decir que los hombres en general somos idiotas, y que además Ron no es el representante más brillante del género; pero aunque algo hay de eso, las razones son más complejas. Tampoco es sólo un deseo de venganza al enterarse de que Hermione besó a Krum (que por más que lo pudiéramos sospechar, no lo sabíamos con certeza porque sólo vemos lo que Harry ve), aunque sin duda el querer vengarse es parte importante de la ecuación. No, yo creo que también juega una parte importante el hecho de que Hermione intimida un poco a Ron con su inteligencia, que una parte de Ron siempre tuvo (o al menos hasta que Harry habla con él después de destruir el locket de Slytherin) dudas de que Hermione lo escogiera a él estando Harry siempre a su lado, y de que por todo eso no se sentía seguro de que algo pudiera ocurrir entre él y ella. En cambio, dados los descarados coqueteos que le lanzaba Lavender, ella sí era “segura”.

De cualquier forma, el no muy largo, húmedo y en general sufrido noviazgo de Ron con Lavender da lugar a varios de los pasajes más divertidos de todas las novelas, y las reacciones más infantiles por parte de Hermione que veremos: lanzarle pajaritos picoteadores a Ron, e ir con McLaggen a la fiesta de navidad de Slughorn:

“Hi, Parvati!” said Hermione, ignoring Ron and Lavender completely. “Are you going to Slughorn’s party tonight?”

“No invite,” said Parvati gloomily. “I’d love to go, though, it sounds like it’s going to be really good… You’re going, aren’t you?”

“Yes, I’m meeting Cormac at eight, and we’re –”

There was a noise like a plunger being withdrawn from a blocked sink , and Ron surfaced. Hermione acted as though she had not seen or heard anything.

“– we’re going up to the party together.”

“Cormac?” said Parvati. “Cormac McLaggen, you mean?”

“That’s right,” said Hermione sweetly. “The one who almost” –she put a great deal of emphasis on the word– “became Gryffindor Keeper.”

“Are you going out with him, then?” asked Parvati, wide-eyed.

“Oh –yes –didn’t you know?” said Harmione, with a most un-Hermione-ish giggle.

“No!” said Parvati, looking positively agog at thi s piece of gossip. “Wow , you like your Quidditch players, don’t you? First Krum, then McLaggen.”

“I like really good Quidditch players,” Hermione corrected her, still smiling. “Well, see you… Got to go and get ready for the party…”

She left. At once Lavender and Parvati put their heads together to discuss this new development, with everything they had ever heard about McLaggen, and all they had ever guessed about Hermione. Ron looked strangely blank and said nothing. Harry was left to ponder in silence the depths to which girls would sink to get revenge.

Sink indeed, diría yo.

Por supuesto, en cuanto Ron es envenenado, más tarda Hermione en enterarse que en ir a su lado, donde Ron murmura su nombre en sueños. A partir de ese momento vuelven a hablarse, y Ron comienza el largo y doloroso proceso de terminar con Lavender (o más bien esperar a que ella lo haga), que culmina con otro de los pasajes fabulosos de este libro.

He pulled the Invisibility Cloak over his head and set off down the stairs, Ron and Hermione hurrying along behind him. At the foot of the stairs, Harry slid through the open door.

“What were you doing up there with her!” shrieked Lavender Brown, staring right through Harry at Ron and Hermione emerging together from the boys’ dormitories. Harry heard Ron spluttering behind him as he darted across the room away from them.

La verdad la imagen de Ron y Hermione saliendo aparentemente solos del dormitorio de muchachos y siendo descubiertos por Lavender me parece muy divertida. Durante ese mismo pasaje Harry causa que Ginny termine con Dean, si bien de forma tangencial (tuvo suerte, pues), lo que hace que comience a elucubrar cómo poder ligársela y seguir siendo amigo de Ron al mismo tiempo. Y mientras tanto, Hermione disfruta enormemente cuando Ron y Lavender terminan su relación.

Ron y Hermione ya no tienen más romance durante esta novela (¿querían más?): sólo al final durante el funeral de Dumbledore Ron la abraza y le acaricia el pelo mientras ella llora. Como lo dije cuando leí el libro la primera vez, y un poco más arriba: el romance verdaderamente importante de los libros es el de ellos dos, y no podía resolverse tan lejos del final. Y de hecho nos mantienen en suspenso también durante gran parte de la séptima novela.

Harry en cambio sí se hace novio de Ginny, en otro de los pasajes fabulosos de este libro:

A roar of celebration erupted from the hole behind her. Harry gaped as people began to scream at the sight of him; several hands pulled him into the room.

“We won!” yelled Ron, bounding into sight and brandishing the silver Cup at Harry. “We won! Four hundred and fifty to a hundred and forty! We won!”

Harry looked around; there was Ginny running toward him; she had a hard, blazing look in her face as she threw her arms around him. And without thinking, without planning it, without worrying about the fact that fifty people were watching, Harry kissed her.

After several long moments –or it might have been half an hour– or possibly several sunlit days –they broke apart. The room had gone very quiet. Then several people wolf-whistled and there was an outbreak of nervous giggling. Harry looked over the top of Ginny’s head to see Dean Thomas holding a shattered glass in his hand, and Romilda Vane looking as though she might throw something. Hermione was beaming, but Harry’s eyes sought Ron. At last he found him, still clutching the Cup and wearing an expression appropriate to having been clubbed over the head. For a fraction of a second they looked at each other, then Ron gave a tiny jerk of the head that Harry understood to mean, Well–if you must.

The creature in his chest roaring in triumph, he grinned down at Ginny and gestured wordlessly out of the portrait hole. A long walk in the grounds seemed indicated, during which –if they had time– they might discuss the match.

Como dije antes, no puedo poner todos los pasajes relacionados al romance en esta novela, porque sería demasiado (de hecho ya me excedí de lo que originalmente había planeado). Pero sí quiero poner otros dos que me parecen sutiles, pero importantes:

Hermione’s hand punched the air again.

“It’s Amortentia!”

“It is indeed. It seems almost foolish to ask,” said Slughorn, who was looking mightily impressed, “but I assume you know what it does?”

“It’s the most powerful love porion in the world!” said Hermione.

“Quite right! You recognized it, I suppose, by its distinctive mother-of-pearl sheen?”

“And the steam rising in characteristic spirals,” said Hermione enthusiastically, “and it’s supposed to smell differently to each of according to what attracts us, and I can smell freshly mown grass and new parchment and –”

But she turned slightly pink and did not complete the sentence.

La Rowling confirmaría después que el tercer olor que Hermione por poco deja escapar es el del cabello de Ron. Y este otro:

As they came into the castle they spotted Cormac McLaggen entering the Great Hall. It took him two attempts to get through the doors; he ricocheted off the frame on the first attempt. Ron merely guffawed gloatingly and strode off into the Hall after him, but Harry caught Hermione’s arm and held her back.

“What?” said Hermione defensively.

“If you ask me,” said Harry quietly, “McLaggen looks like he was Confunded this morning. And he was standing right in front of where you were sitting.”

Hermione blushed.

“Oh, all right then, I did it,” she whispered. “But you should have heard the way he was talking about Ron and Ginny! Anyway, he’s got a nasty temper, you saw how he reacted when he didn’t get in –you wouldn’t have wanted someone like that on the team.”

“No,” said Harry. “No, I suppose that’s true. But wasn’t that dishonest, Hermione? I mean, you’re a prefect, aren’t you?”

“Oh, be quiet,” she snapped, as he smirked.

“What are you two doing?” demanded Ron, reappearing in the doorway to the Great Hall and looking suspicious.

“Nothing,” said Harry and Hermione together, and they hurried after Ron.

Además de todo el romance adolescente (que ningún otro libro se le acerca pero ni de lejos), también está el pasaje después de que Bill fue atacado por Greyback, que a mí me pareció maravilloso y que creo que hizo que cualquiera que estuviera de acuerdo con Ginny en que Fleur era insoportable cambiara de opinión. Incluida Ginny misma, por supuesto.

Mrs. Weasley took the nasty-smelling ointment from Madam Pomfrey and began dabbing at Bill’s wounds.

“And Dumbledore…” said Mr. Weasley. “Minerva, is it true… Is he really…?”

As Professor McGonagall nodded, Harry felt Ginny move beside him and looked at her. Her slightly narrowed eyes were fixed upon Fleur, who was gazing down at Bill with a frozen expression on her face.

“Dumbledore gone,” whispered Mr. Weasley, but Mrs. Weasley had eyes only for her eldest son; she began to sob, tears falling onto Bill’s mutilated face.

“Of course, it doesn’t matter how he looks… It’s not r-really important… but he was a very handsome little b-boy… always very handsome… and he was g-going to be married!”

“And what do you mean by zat?” said Fleur suddenly and loudly. “What do you mean, ‘e was going to be married?’”

Mrs. Weasley raised her tear-stained face, looking startled. “Well –only that–”

“You theenk Bill will not wish to marry me anymore?” demanded Fleur. “You theenk, because of these bites, he will not love me?”

“No, that’s not what I –”

“Because ‘e will!” said Fleur, drawing herself up to her full height and throwing back her long mane of silver hair. “It would take more zan a werewolf to stop Bill loving me!”

“Well, yes, I’m sure,” said Mrs. Weasley, “but I thought perhaps –given how –how he –”

“You thought I would not weesh to marry him? Or per’aps, you hoped?” said Fleur, her nostrils flaring. “What do I care how he looks? I am good-looking enough for both of us, I theenk! All these scars show is zat my husband is brave! And I shall do zat!” she added fiercely, pushing Mrs. Weasley aside and snatching the ointment from her.

Mrs. Weasley fell back against her husband and watched Fleur mopping up Bill’s wounds with a most curious expression upon her face. Nobody said anything; Harry did not dare move. Like everybody else, he was waiting for the explosion.

“Our Great-Auntie Muriel,” said Mrs. Weasley after a long pause, “has a very beautiful tiara –goblin-made– which I am sure I could persuade her to lend you for the wedding. She is very fond of Bill, you know, and it would look lovely with your hair.”

“Thank you,” said Fleur stiffly. “I am sure zat will be lovely.”

And then, Harry did not quite see how it happened, both, women were crying and hugging each other.

Sólo tres cosas más quiero mencionar de la novela. La primera es respecto a Rufus Scrimgeour; inicialmente no parecía tan malo el nuevo Ministro de Magia, pero para el final de la novela Harry termina en abierta confrontación con él. El problema con Scrimgeour, me parece, es que cayó en el terrible error de creer que, dado que en política la forma es fondo, uno puede preocuparse únicamente de la forma. El problema principal es que la gente del Ministerio, antes y durante el corto término de Scrimgeour, no tenían idea de qué hacer. No sabían dónde estaban los Death Eaters, no sabían cómo combatirlos, y permitieron que los fueran infiltrando poco a poco.

Ante una situación así, debieron dar la alerta de que estaba pasando exactamente eso. Cierto; quedarían mal ante la gente porque se verían como inútiles: pero habrían permitido a la comunidad mágica darse cuenta de inmediato cuando ocurrió el Golpe de Estado. Al tratar de ocultar que las cosas iban mal, y maquillar las noticias para que pareciera que todo estaba bien, le dieron a Voldemort la oportunidad de tomar el control de todo sin necesidad de una confrontación abierta; para el mago común y corriente las cosas sólo cambiaron de un gobierno que decía que todo estaba bien, a otro que hacía lo mismo, pero con medidas anti-muggle que fueron aumentando paulatinamente.

Por supuesto, Scrimgeour era un hombre fundamentalmente decente, y al menos al morir evitó dar la localización de Harry; pero al final de cuentas no se distinguió mucho de Cornelius, excepto en que aceptó el regreso de Voldemort. Claro que uno podría sencillamente partir del hecho de que el Ministerio estaba básicamente corrompido desde hacía años: la Fuente de la Hermandad Mágica es una muestra sutil pero importante de cómo pensaba la mayoría de la gente que ahí trabajaba. Las estatuas que Voldemort pone de “Magic is Migth” sólo son una versión más descarada de lo mismo. Que gente como Umbridge siguiera trabajando ahí después de la caída de Cornelius muestra que o bien no quisieron correrla, que sería bastante malo, o peor; que no pudieron hacerlo. Creo que por ello la Rowling ha hecho tanto énfasis en distintas entrevistas que Kingsley, Harry, Ron, Hermione y un montón de gente que entró a trabajar al Ministerio después de la derrota de Voldemort tuvieron que revolucionarlo y limpiarlo de corrupción. Y por supuesto que esa corrupción existía desde antes del Golpe de Estado de los Death Eathers.

La segunda es que en este libro tenemos el tercer duelo entre Harry y Draco, y yo me permitiría decir que es el primer duelo en serio; los dos pelean sin contenerse, y creo que ninguno ataca para matar sólo porque en el fondo ninguno de los dos era asesino (quiero decir, por supuesto, que ninguno ataca para matar conscientemente; Harry estuvo a un pelo de asesinar a Draco).

En sus duelos anteriores, en el primero estaban en un ambiente controlado (era el club de dueleo), y en el segundo sólo lograron lanzar cada uno una maldición, que rebotó a expectadores inocentes. Aquí no; Malfoy ataca a Harry cuando éste lo descubre llorando en un baño, y Harry evita el hechizo y le lanza el Levicorpus, que Draco bloquea exitosamente. Después Draco vuelve a atacar, pero o bien su puntería falla o Harry se agacha (no queda claro), y Harry intenta un hechizo inmovilizador, que falla y estalla detrás de Draco. En ese momento (supongo que ambos se estaban moviendo para no presentar una blanco inmóvil), Harry resbala en el suelo mojado y Draco intenta usar Crucio, que Harry, tendido en el piso y medio desesperado (recordemos que ya había sido víctima de Crucio a manos de Voldemort), detiene al usar Sectumsempra sin tener idea el güey de lo que hacía el hechizo.

Me parece que es acertado decir que Harry ganó el duelo.

Harry queda horrorizado de lo que hace Sectumsempra, y es de las pocas veces en que queda completamente incapacitado; no se le ocurre gritar por ayuda o correr a buscar a alguien que pueda salvar a Draco: sólo se queda mirando estúpidamente el cuerpo semidestazado de su compañero de escuela, sin poder creer lo que ha hecho. La llegada de Snape es casi milagrosa, porque algo me dice que Madam Pomfrey no hubiera podido cerrar las heridas creadas por esa maldición. También estoy convencido de que si hubiera ocurrido que Draco usara Sectumsempra en Harry, Snape lo hubiera salvado… aunque tal vez dejándole unas cuantas cicatrices.

La tercera cosa que quiero mencionar es el escape del Príncipe Mestizo, uno de los pasajes más emocionantes de toda la serie.

Harry tore past Hagrid and his opponent, took aim at Snape’s back, and yelled, “Stupefy!”

He missed; the jet of red light soared past Snape’s head; Snape shouted, “Run, Draco!”and turned. Twenty yards apart, he and Harry looked at each other before raising their wands simultaneously.

“Cruc –”

But Snape parried the curse, knocking Harry backward off his feet before he could complete it; Harry rolled over and scrambled back up again as the huge Death Eater behind him yelled, “Incendio!” Harry heard an explosive bang and a dancing orange light spilled over all of them: Hagrid’s house was on fire.

“Fang’s in there, yer evil –!” Hagrid bellowed.

“Cruc –” yelled Harry for the second time, aiming for the figure ahead illuminated in the dancing firelight, but Snape blocked the spell again. Harry could see him sneering.

“No Unforgivable Curses from you, Potter!” he shouted over the rushing of the flames, Hagrid’s yells, and the wild yelping of the trapped Fang. “You haven’t got the nerve or the ability –”

“Incarc–” Harry roared, but Snape deflected the spell with an almost lazy flick of his arm.

“Fight back!” Harry screamed at him. “Fight back, you cowardly–”

“Coward, did you call me, Potter?” shouted Snape. “Your father would never attack me unless it was four on one, what would you call him, I wonder?”

“Stupe–”

“Blocked again and again and again until you learn to keep your mouth shut and your mind closed, Potter!” sneered Snape, deflecting the curse once more. “Now come!” he shouted at the huge Death Eater behind Harry. “It is time to be gone, before the Ministry turns up –”

“Impedi–”

But before he could finish this jinx, excruciating pain hit Harry; he keeled over in the grass. Someone was screaming, he would surely die of this agony, Snape was going to torture him to death or madness–

“No!” roared Snape’s voice and the pain stopped as suddenly as it had started; Harry lay curled on the dark grass, clutching his wand and panting; somewhere overhead Snape was shouting, “Have you forgotten our orders? Potter belongs to the Dark Lord –we are to leave him! Go! Go!”

And Harry felt the ground shudder under his face as the brother and sister and the enormous Death Eater obeyed, running toward the gates. Harry uttered an inarticulate yell of rage: In that instant, he cared not whether he lived or died. Pushing himself to his feet again, he staggered blindly toward Snape, the man he now hated as much as he hated Voldemort himself–

“Sectum–”

Snape flicked his wand and the curse was repelled yet again; but Harry was mere feet away now and he could see Snape’s face clearly at last: He was no longer sneering or jeering; the blazing flames showed a face full of rage. Mustering all his powers of concentration, Harry thought, Levi–

“No, Potter!” screamed Snape. There was a loud BANG and Harry was soaring backward, hitting the ground hard again, only this time his wand flew out of his hand. He could hear Hagrid yelling and Fang howling as Snape closed in and looked down on him where he lay, wandless and defenseless as Dumbledore had been. Snape’s pale face, illuminated by the flaming cabin, was suffused with hatred just as it had been before he had cursed Dumbledore.

“You dare use my own spells against me, Potter? It was I who invented them –I, the Half-Blood Prince! And you’d turn my inventions on me, like your filthy father, would you? I don’t think so… no.”

Harry had dived for his wand; Snape shot a hex at it and it flew feet away into the darkness and out of sight.

“Kill me then,” panted Harry, who felt no fear at all, but only rage and contempt. “Kill me like you killed him, you coward –”

“DON’T –” screamed Snape, and his face was suddenly demented, inhuman, as though he was in as much pain as the yelping, howling dog stuck in the burning house behind them– “CALL ME COWARD!”

And he slashed at the air: Harry felt a white-hot, whiplike something hit him across the face and was slammed backward into the ground. Spots of light burst in front of his eyes and for a moment all the breath seemed to have gone from his body, then he heard a rush of wings above him and something enormous obscured the stars. Buckbeak had flown at Snape, who staggered backward as the razor-sharp claws slashed at him. As Harry raised himself into a sitting position, his head still swimming from its last contact with the ground, he saw Snape running as hard as he could, the enormous beast flapping behind him and screeching as Harry had never heard him screech–

Harry struggled to his feet, looking around groggily for his wand, hoping to give chase again, but even as his fingers fumbled in the grass, discarding twigs, he knew it would be too late, and sure enough, by the time he had located his wand, he turned only to see the hippogriff circling the gates. Snape had managed to Disapparate just beyond the school’s boundaries.

“Blocked again and again and again until you learn to keep your mouth shut and your mind closed, Potter!” Lo repito: además de que Snape lo vence de forma humillante (evitando que Harry pueda usar Crucio por segunda vez en su vida), mientras lo hace le sigue dando clases. Incluso en mi momento de debilidad cuando pensé que Snape podía ser malo no pude dejar de notar eso. Snape también evita que los otros Death Eathers ataquen a Harry, bajo el pretexto de que era para Voldemort nada más.

Ese fue el único enfrentamiento que tuvo Harry con Snape; lo que ocurrió en la Shrieking Shack en el tercer libro no fue enfrentamiento: fue gang bang. Dudo que Harry le hubiera podido ganar jamás a Snape en un duelo singular; le pudo ganar a Voldemort por las múltiples maquinaciones de Dumbledore, el sacrificio de su madre por él, y su mismo sacrificio por sus seres queridos. Nada de eso le podría haber servido contra Snape.

Superado el shock de la muerte de Dumbledore (que sí me llevó una segunda lectura), el sexto libro se convirtió en mi favorito (hasta ese momento). Me gusta muchísimo más que el quinto, y no en poca medida por todo el romance adolescente que hay en él. Pero también están muchísimos pasajes muy emocionantes, muchas partes muy divertidas, y una cantidad de información abrumadora: es el libro donde de más cosas nos enteramos, creo.

También es el libro con el “final” (dado que realmente termina en “continuará”, pongo “final” entre comillas) más deprimente de todos los libros: Dumbledore muerto, y en parte por un horcrux falso, Snape (aparentemente) habiendo mostrado sus verdaderos colores como Death Eater, Bill desfigurado, la duda de si abrirá Hogwarts el siguiente año, y para acabarla de amolar Harry terminando con Ginny por “some stupid, noble reason”.

Así nos dejó la Rowling dos años, mientras escribía y publicaba la última novela de la saga, y mientras nosotros nos comíamos las uñas de los pies elucubrando qué iba a ocurrir, quién iba a morir, y cómo carajo iba a terminar todo.


Harry Potter and the Deathly Hallows

Mientras que hay muchas cosas que caracterizan a la séptima novela como única, sin duda alguna la más sobresaliente de todas es el hecho de que por fin el trío abandona Hogwarts durante casi todo el libro. A mí en particular me gustó mucho el cambio; toda la rutina escolar me tenía medio harto, y no tenía el más mínimo sentido que continuara después del Golpe de Estado de los Death Eaters. Pero sí me parece importante que Ron y Hermione hubieran planeado todo antes del Golpe; no podían regresar a Hogwarts incluso si no hubiera ocurrido. Tenían cosas más importantes que hacer que andar guiando a los alumnos de primer año a la Torre de Gryffindor.

El cambio de escenario permite a la Rowling explorar nuevos ritmos a la hora de contar la historia, lo cual provocó reacciones encontradas entre los fans de la serie. Son varios a los que he oído quejarse de la larga parte donde se la pasan acampando en el bosque; a mí también es la parte que menos me gusta, pero por razones distintas. En cambio el ritmo de la novela me agrada bastante: en general es mucho más movido que el de las otras seis, y sin lugar a dudas este es el libro donde más acción ocurre. Además de que son los mejores pasajes de acción de todos los libros.

Y (ventaja adicional), nos olvidamos de todas las pendejadas de puntos y Quidditch y detenciones y clases y tareas y exámenes. Sí, fue divertido en su momento, pero aquí los tres amigos ya son adultos (en los hechos y oficialmente, según la ley mágica), y sería sencillamente imposible tomarnos en serio esas cosas con todo lo que ocurre en el mundo mágico. Harry, Ron y Hermione se embarcan en una misión muy peligrosa y terriblemente importante: estar evadiendo a Filch en los pasillos y haciendo la tarea de Transfiguración es por comparación ridículo. Ya no cabía eso en el séptimo libro: los tres personajes principales de las novelas habían crecido por encima de ello, tal vez incluso antes de Deathly Hallows.

Las primeras seis novelas generalmente se centraban en uno o dos misterios que mantenían ocupados a Harry, Ron y Hermione durante todo el año, y siempre alrededor de sus exámenes finales ocurría el clímax, donde se daban los pasajes realmente emocionantes y llenos de acción. Para que las novelas no fueran aburridísimas, la autora incluía cosas que nos mantenían razonablemente emocionados, pero que nunca ponían en peligro mortal a los personajes: los partidos de Quidditch, las pruebas del Torneo de los Tres Magos, alguna aventura que consistía en romper alguna regla del castillo y arriesgarse a detenciones… cosas por el estilo. Los pasajes realmente emocionantes, aquellos donde los personajes estaban en un verdadero peligro de muerte, siempre ocurrieron en el clímax o muy cerca, y siempre al final (y, generalmente, convenientemente después de que hubieran transcurrido los exámenes finales). La única excepción es la quinta novela con los dementores atacando a Harry y a su primo; aunque técnicamente los dementores nunca matan.

La séptima novela rompe con esto, y tenemos pasajes de acción desde el inicio hasta el final, y Harry y sus amigos están en peligro mortal en casi todos ellos. Venga; hay muertos y heridos graves en dos de esos pasajes, y eso sin contar la Batalla de Hogwarts. Nada más por esos pasajes vale la pena esta novela, y dan pie a una película maravillosa… que espero les salga bien. Creo firmemente que la séptima novela es la más cinematográfica de todas.

Voy a hablar de estos pasajes de acción porque son muchos (más de los que hay en cualquier otro de los libros), y porque básicamente definen el ritmo de la novela. Después hablaré del romance (no podía dejarlo de lado), de cómo se explican los Deathly Hallows y los horcruxes para hacer que toda la historia sea consistente y todo caiga en su lugar al final, y por último hablaré del epílogo. En otras palabras, agárrense, porque todavía falta para que termine.

El primer pasaje de acción es bastante bueno: Voldemort y los Death Eaters aparecen por sorpresa cuando la Orden del Fénix trata de mudar a Harry de casa de sus tíos a una de las siete casas seguras que tiene preparadas. Los Death Eaters aparecen sin ningún tipo de aviso y superan por más de dos a uno a los miembros de la Orden; en retrospectiva les salió baratísimo que sólo Hedwig y Mad-Eye murieran. Además da el pretexto para que tengamos por primera vez el equivalente mágico de una persecusión automovilística, con todo y análogo de gángsters disparando por las ventanas.

Me gusta este pasaje porque, a pesar de que ocurre muy al inicio (y por lo tanto sabemos que Harry no morirá), la verdad es que habían suficientes rumores como para creer que cualquier otro personaje podría morir en el transcurso de la serie. Y como no sabemos nada de nadie más hasta que Harry y Hagrid llegan a la Madriguera (y de hecho todavía tenemos que esperar un rato más), yo sí estaba aterrado pensando que Ron o Hermione hubieran estirado la pata. Los demás miembros de la guardia de Harry también me preocupaban, pero para cuando salió el libro yo ya había llegado a la conclusión de que podía aceptar la muerte de quien fuera (incluido Harry), pero que me iba a molestar mucho si Ron o Hermione morían.

Por todo ello el pánico que siente Harry durante todo el escape lo sentí yo también, además de que la visión de Voldemort volando hacia él sin necesidad de montura o escoba es bastante escalofriante.

La muerte de Hedwig me dolió, pero la entiendo perfectamente. Como bien lo dijo la misma autora, era una muerte simbólica de la inocencia; Hedwig era casi casi un muñeco de peluche para Harry que había tenido desde niño. Es triste que muriera; pero en las guerras la gente muere, y desde ese punto de vista fue mejor que muriera la fiel lechuza de Harry, que algún otro de los magos que se ofreció para protegerlo. Y de hecho esta novela es la primera donde todo el rollo (tierno, pero infantil) de las mascotas desaparece: Hedwig muere, Pigwidgeon es mencionado creo una vez, Crookshanks brilla por su ausencia al igual que el pygmy puff de Ginny, y es la primera novela donde Trevor, el sapo de Neville, no es mencionado ni una vez. Los únicos animales que aparecen son animales de combate.

El siguiente pasaje de acción ocurre durante la boda e inmediatamente después en una cafetería muggle. Si bien mucho más corto y en general menos angustiante que los demás que hay en el libro, sin duda alguna se lleva puntos por comenzar de la forma más dramática posible:

“The Ministry has fallen. Scrimgeour is dead. They are coming.”

Me gusta mucho que en cuanto el mensaje de Kingsley termina, Harry y Hermione se levantan y sacan sus varitas, y Hermione comienza a buscar a Ron a gritos: a pesar del pánico y de lo inesperado de la situación, había un plan y lo siguieron. Estar los tres juntos, y pelarse. La batalla con los dos Death Eaters que aparecen gracias al tabú sobre el nombre de Voldemort se resuelve rápidamente por dos cosas: Harry estaba bajo su capa de invisibilidad, y él y Hermione lanzan con puntería sus hechizos. Y también me gusta bastante la determinación de Ron al preguntarle si los mataban: aunque sin duda está aliviado de que Harry se decidiera sólo por desmemoriarlos, también me parece que no hubiera dudado un segundo en matarlos si Harry así lo hubiera decidido.

Después viene uno de los pasajes, que a pesar de lo angustiante de la situación, a mí me pareció divertidísimo: la infiltración en el Ministerio de Magia para quitarle el locket de Slytherin a Umbridge. No tiene mucha acción (excepto al final), pero es casi tierno ver lo infantil del plan de Harry, Ron y Hermione: los güeyes se preocuparon por ver cómo entraban, y nunca se les ocurrió qué pasaría si quedaban separados. Fue un milagro que lograran escapar, y más aún que consiguieran el horcrux en el proceso. La aventura les cuesta bastante: pierden la casa en Grimmauld Place como centro de operaciones, Ron es herido al partirse en la Desaparición, y quedan aislados del mundo mágico.

Todo lo anterior lleva a la parte que a mí menos me gusta, que es por supuesto cuando Ron se va. A mí no me molesta tanto que se la pasen acampando en los bosques tanto tiempo (que realmente no es tanto, por cierto); pero esos tres capítulos (“Godric’s Hollow”, “Bathilda’s Secret” y “The Life and Lies of Albus Dumbledore”), me deprimieron enormemente. No sólo es que se siente mal que Ron no esté con ellos (yo estoy de acuerdo con la Rowling en que Ron es el corazón del trío): es también el hecho de que les va de la patada cuando Ron los abandona: están todos deprimidos, es cuando a Harry le entran más dudas respecto a Dumbledore, por poco los agarra Voldemort, y para acabarla de amolar se rompe la fiel varita de Harry (o debería decir, Hermione rompe la fiel varita de Harry).

Y encima está la angustia todo el tiempo de que Ron se fue para que lo mataran, o que Hermione morirá mientras él no esté presente (que efectivamente lo hubiera matado a él también).

El pasaje de acción en sí (la emboscada de Nagini en la casa de Bathilda Bagshot) es sin duda lo más cerca que estuvieron Harry y Hermione de morir (sans la protección de Harry en la sangre de Voldemort), y su escape es (una vez más) milagroso. También le sirve a la autora como pretexto para poder relatar, por fin, cómo ocurrieron exactamente los asesinatos de los papás de Harry. Pero el escape tan apretado de Voldemort, la ausencia de Ron, la biografía de Dumbledore y en gran medida que Harry pierda su varita, hicieron que al terminar toda esta parte yo me sintiera francamente deprimido.

Por contraste el siguiente pasaje de acción es de los más bonitos de toda la serie: Harry (medio idiotamente) se lanza por la espada de Gryffindor a una poza congelada con el horcrux alrededor de su cuello, y Ron lo rescata de forma bastante drámatica, para después destruir el horcrux y (simbólicamente) sus propias dudas respecto a él y Hermione. Es otro de esos pasajes altamente cinematográficos, y si no lo incluyen en la película tal cual me voy a molestar bastante. También da lugar toda esta parte a una de las pocas veces en que Harry y Ron muestran su cariño mutuo físicamente (hey, así somos los hombres):

“I’m sorry,” he [Ron] said in a thick voice. “I’m sorry I left. I know I was a — a –”

He looked around at the darkness, as if hoping a bad enough word would swoop down upon him and claim him.

“You’ve sort of made up for it tonight,” said Harry. “Getting the sword. Finishing off the Horcrux. Saving my life.”

“That makes me sound a lot cooler than I was,” Ron mumbled.

“Stuff like that always sounds cooler than it really was” said Harry. “I’ve been trying to tell you that for years.”

Simultaneously they walked forward and hugged, Harry gripping the still-sopping back of Ron’s jacket.

“And now,” said Harry as they broke apart, “all we’ve got to do is find that tent again.”

Qué bonita (y ligeramente gay) es la amistad masculina.

El siguiente pasaje de acción (la huida de la casa de Xenophilius Lovegood) es menos dramático, y lo hubiera sido aún menos si no fuera porque Hermione se encarga de que los Death Eaters vean que no estaba mintiendo, para que no lo maten. Por supuesto lo importante del pasaje no es la huida (menos milagrosa esta vez) de los Death Eaters; sino que por fin nos enteramos de qué carajos son los Deathly Hallows. Pero eso lo discutiré después.

La siguiente parte de acción es fabulosa, sin duda la mejor que ocurre hasta ese punto en toda la serie. Primero Harry, Ron y Hermione son agarrados por snatchers, gracias a un estúpido error que Harry comete (decir en voz alta el nombre de Voldemort), y después son llevados a la Mansión Malfoy, donde Hermione es torturada por Bellatrix (hubo un momento en que estuve seguro de que la mataban). Gracias a la ayuda de Dobby y que Ron y Harry dominan a Wormtail, consiguen hacer un escape (de nuevo) milagroso. Durante ese escape Ron consigue desarmar a Bellatrix, y Harry desarma a Draco, que será de primerísima importancia al final de la novela.

La muerte de Dobby sí fue muy dolorosa para mí, porque no creo que pudieran haber matado a un personaje más noble y más inocente. La muerte afecta profundamente a Harry, y tiene la virtud de que le permite decidirse de una vez por todas en buscar los horcruxes restantes en lugar de perseguir la quimera de los Deathly Hallows. Todo el pasaje mientras cava su tumba, y cuando Ron le da sus calcetines y Dean un gorrito de lana, fue para mí uno de los más tristes y bonitos de toda la serie.

Slowly, under his murmured instruction, deep cuts appeared upon the rock’s surface. He knew that Hermione could have done it more neatly, and probably more quickly, but he wanted to mark the spot as he had wanted to dig the grave. When Harry stood up again, the stone read: “HERE LIES DOBBY, A FREE ELF.”

La otra virtud que tiene la muerte de Dobby es que Harry por fin se asume como líder, algo que hasta ese momento siempre había aceptado apenas y a regañadientes. A partir de que Harry entierra al elfo doméstico, en ningún momento vuelve a dudar en dar órdenes, y creo que podemos decir sin temor a equivocarnos que ese es el punto donde Harry se convierte en adulto.

Decir el nombre de Voldemort en voz alta sin duda fue el peor error que Harry cometió en toda la novela (el segundo, creo, sería obligar al trío a estar cargando el primer horcrux todo el tiempo); pero aunque resulta en Hermione siendo brutalmente torturada y en la muerte de Dobby (y, secundariamente, la de Wormtail), también les permite descubrir la localización de un horcrux, rescatar a Dean, Ollivander y Luna, y ganar suficiente confianza por parte de Griphook para que los ayude al plan más demente que jamás se les pudo haber ocurrido: asaltar Gringotts.

Desde que había sido publicada la portada británica del libro (donde se muestra a Harry, Ron y Hermione surfeando la ola de oro que resulta de los hechizos duplicadores en la bóveda de los Lestrange), muchos deducimos correctamente que el trío entraría a Gringotts. Pero verlo ocurrir realmente fue maravilloso, y sin duda de las partes más emocionantes de la novela es imaginarnos a los tres montados en un dragón enorme escapando del lugar más seguro que hay en el mundo mágico, con la posible excepción de Hogwarts. Y también es interesante porque es la única vez en su vida (que sepamos) que Harry usó la maldición Imperio, de forma bastante exitosa, por cierto.

Lo que sigue inmediatamente después de que escapan de Gringotts me parece que dice mucho acerca del trío, de su amistad inquebrantable, y del carácter de los tres jóvenes:

Hermione looked across the lake to the far bank where the dragon was still drinking.

“What’ll happen to it, do you think?” she asked, “Will it be alright?”

“You sound like Hagrid,” said Ron, “It’s a dragon, Hermione, it can look after itself. It’s us we need to worry about.”

“What do you mean?”

“Well I don’t know how to break this to you,” said Ron, “but I think they might have noticed we broke into Gringotts.”

All three of them started to laugh, and once started, it was difficult to stop. Harry’s ribs ached, he felt lightheaded with hunger, but he lay back on the grass beneath the reddening sky and laughed until his throat was raw.

Que puedan reír como niños después de todo lo que habían pasado, a mí me pareció maravilloso. Que a pesar de todo el dolor y la dificultad de su misión, de las pérdidas que habían sufrido, y de que (una vez más) apenas habían logrado escapar milagrosamente, que a pesar de todo ello sean capaces de bromear y de reír me pareció la mejor forma de explicar porqué ellos tres son los héroes de las novelas. Como en algún momento había dicho Dumbledore de Harry, pero que ahora podemos decir sin problemas de los tres, a pesar de todo sus sufrimientos y pérdidas ellos siguen siendo capaces de amar, de reír y de divertirse. Eso es en gran medida lo que los hace héroes, lo que hace que uno se enamore de todos ellos como personajes.

Lo que sigue es, sin duda, el mejor pasaje de acción de todos los libros: La Batalla de Hogwarts. Comenzando con cómo llegan a Hogsmeade, su infiltración al castillo, y cómo Harry junto con McGonagall domina a los Carrow. No sólo es emocionante por lo que ocurre en Hogwarts; también lo es porque Voldemort ahora sí está sobre aviso de que Harry y sus amigos están destruyendo sus horcruxes, y comienza a revisarlos uno por uno.

Antes de que empiece la batalla en sí, esa parte me parece interesante porque por primera vez en su vida Harry utiliza en serio la maldición Crucio:

“It’s not a case of what you’ll permit, Minerva McGonagall. Your time’s over. It’s us what’s in charge here now, and you’ll back me up or you’ll pay the price.”

And he spat in her face.

Harry pulled the Cloak off himself, raised his wand, and said, “You shouldn’t have done that.”

As Amycus spun around, Harry shouted, “Crucio!”

The Death Eater was lifted off his feet. He writhed through the air like a drowning man, thrashing and howling in pain, and then, with a crunch and a shattering of glass, he smashed into the front of a bookcase and crumpled, insensible, to the floor.

“I see what Bellatrix meant,” said Harry, the blood thundering through his brain, “you need to really mean it.”

Por un momento pensé que Minerva regañaría a Harry por usar una Maldición Imperdonable; pero fue con grata sorpresa que vi que ella misma utiliza Imperio. Hasta donde nosotros sepamos, esa fue la última vez que Harry usaría una Maldición Imperdonable.

Después viene el fenomenal duelo entre Snape y McGonagall, y la huida del primero del colegio. Y todos los preparativos que se hacen para enfrentar el estado de sitio en que sin duda caería el castillo, con toda la gente mostrándose leal a Harry y dispuesta a pelear (y morir) por él.

No vemos mucho de la primera parte de la pelea porque Harry primero busca confirmación de que el último horcrux es la diadema de Ravenclaw, y después está muy ocupado peleando con Draco, Crabe y Goyle en el Salónd de Objetos Ocultos. Esa parte es sin duda emocionante, pero la verdad después de haber combatido gente como Bellatrix o Voldemort en persona, no parece tan interesante que lo haga con sus compañeros de escuela.

Lo siguiente es la muerte de Fred, que Harry, Ron, Hermione y los lectores que los acompañamos tenemos que poner en stand-by, porque todavía queda un horcrux por destruir. El trío se lanza a la Shrieking Shack, y en el camino nos enteramos de cómo se está desarrollando la batalla. Que por cierto, no es muy difícil darse cuenta (por todo lo que la narración da a entender) de que los defensores del castillo estaban perdiendo.

Por fin el trío encuentra a Voldemort, a tiempo para ver cómo asesina a Snape y conseguir esa última memoria que terminaría por explicar todo, y Voldemor da una pausa a los defensores del castillo para que Harry se entregue por sí mismo. Esto permite a los buenos el cuidar heridos y contar muertos, y a Harry (que no puede lidiar con eso en ese momento), el revisar la memoria de Snape. Lo cual por supuesto lleva a su autosacrificio, a King’s Cross y a la entrada “triunfal” de Voldemort y los Death Eaters a Hogwarts. De lo cual no hablaré ahorita.

De lo que hablaré ahorita es de la segunda parte de la Batalla; pero antes dedicaré un párrafo a los muertos. Es en la Batalla de Hogwarts donde más muertos ocurren, y ya he escuchado de varios la “queja” de que no vemos las muertes de muchos personajes principales (Lupin y Tonks por ejemplo), y de que “merecían” un final más glorioso. Pero es guerra de lo que estamos aquí: si nos vamos a lo que “merecían” ninguno de ellos merecía morir. Moody, Dobby, Freed, Lupin, Tonks, Creevey, todos ellos “merecían” más que terminar como cadáveres. Lo que hace la Rowling (y lo hace muy bien) es mostrar lo injusta y cruel que es la guerra. El único consuelo posible es que todos y cada uno de ellos (con la posible excepción de Dobby) eligió libremente el luchar por lo que creían justo, y que estaban conscientes de los riesgos que implicaba. Esa es la única gloria a la que pueden aspirar; lo demás son adornos.

La segunda parte de la Batalla empieza con los defensores del castillo sumamente encabronados de que hubiera muerto Harry. Repito: encabronados, no derrotados; en ningún momento nadie de ellos da muestras de querer rendirse. La Batalla se reinicia con Grawp lanzándose al ataque contra los gigantes, los centauros atacando por la retaguardia de los Death Eaters, los thestrals y Buckbeak atacando a los gigantes por el aire, y Neville descabezando a Nagini en la confusión con la espada de Gryffindor, que como todo mundo que haya leído la segunda novela sabe, “Only a true Gryffindor could have pulled that out of the hat…”

Pero además entonces ocurre la cosa más maravillosa: llegan los refuerzos. Todos los familiares de los estudiantes que se habían quedado a pelear, y aparentemente todos los dueños de tiendas en Hogsmeade aparecen y se unen a la batalla, acorralando a Voldemort y sus Death Eaters en el Gran Salón de Hogwarts. Esto me parece importante porque Voldemort cometió un error gravísimo al sitiar Hogwarts: se mostró al público, y además amenazó a estudiantes al hacerlo.

Cuando la PFP entró a Ciudad Universitaria el 6 de febrero de 2000, decenas de estudiantes consiguieron refugiarse en las casas de vecinos de la colonia Santo Domingo. La gente les abrió las puertas de sus casas sin preguntar, y los mantuvo ocultos hasta que pudieron salir. Lo mismo ocurrió en Tlatelolco el 2 de octubre de 1968: los vecinos ocultaron a estudiantes huyendo del ejército, y algunos incluso pagaron con sus vidas por ello. A la gente en general no le gusta que los estudiantes sean reprimidos; cierto, siempre habrá gente (de derecha generalmente) que llame a la “mano dura” con los jóvenes: pero en general a nadie le gusta que un joven estudiante sea asesinado. Los gobiernos (legítimos o no) pagan terriblemente cuando algo así ocurre.

Entonces Voldemort se echó encima a muchísimos miembros de la comunidad mágica cuando decidió atacar Hogwarts, y me parece importante señalar que cuando la segunda parte de la Batalla comienza, todo mundo cree a Harry muerto, y en lugar de debilitar a los defensores del castillo parece darles fuerza. Antes de que Harry se quite la capa de invisibilidad, los Death Eaters ya van perdiendo, y al final sólo quedan en pie Bellatrix y Voldemort. Que por cierto, Molly retando a combate singular a Bellatrix me parece uno de los pasajes más chingones de todos los libros.

Bellatrix was still fighing too, fifty yards away from Voldemort, and like her master she dueled three at once: Hermione, Ginny and Luna, all battling their hardest, but Bellatrix was equal to them, and Harry’s attention was diverted as a Killing Curse shot so close to Ginny that she missed death by an inch –

He changed course, running at Bellatrix rather than Voldemort, but before he had gone a few steps he was knocked sideways.

“NOT MY DAUGHTER, YOU BITCH!”

Mrs. Weasley threw off her cloak as she ran, freeing her arms, Bellatrix spun on the spot, roaring with laughter at the sight of the new challenger.

“OUT OF MY WAY!” shouted Mrs. Weasley to the three girls, and with a simple swipe of her wand she began to duel. Harry watched with terror and elation as Molly Weasley’s wand slashed and twisted, and Bellatrix Lestrange’s smile faltered and became a snarl. Jets of light flew from both wands, the floor around the withces’ feet became bot and cracked; both woman were fighting to kill.

“No!” Mrs. Weasley cried as a few students ran forward, trying to come to her aid. “Get back! Get back! She is mine!”

Hundreds of people now lined the walls, watching the two fights, Voldemort and his three opponents, Bellatrix and Molly, and Harry stood, invisible, torn between both, wanting to attack and yet to protect, unable to be sure that he would not hit the innocent.

“What will happen to your children when I’ve killed you?” taunted Bellatrix, as mad as her master, capering as Molly’s curses danced around her. “When Mummy’s gone the same way as Freddie?”

“You – will – never – touch – our – children – again!” screamed Mrs. Weasley.

Bellatrix laughed the same exhilarated laugh her cousin Sirius had given as he toppled backward through the veil, and suddenly Harry knew what was going to happen before it did.

Molly’s curse soared beneath Bellatrix’s constreched arm and hit her squarely in the chest, directly over her heart.

Bellatrix’s glounting smile froze, her eyes seemd to bulge: For the tiniest space of time she knew what had happened, and then she toppled, and the watching crowd roared, and Voldemord screamed.

Para el momento en que Harry se quita la capa y anuncia que está vivo, Voldemort ya estaba derrotado. Incluso aunque no se hubiera desencadenado la serie de circunstancias que permitió a Harry ser el amo de la Elder Wand, o aunque Voldemort hubiera podido matarlo en el duelo (que no podía porque él mismo lo protegía con su misma sangre), ya había perdido. Sus horcruxes estaban destruidos, estaba completamente rodeado, y se encontraba en uno de los pocos lugares del mundo donde ningún mago (él incluido) podía Desaparecer. Si hubiera vencido a Harry hubiera sido (literalmente) linchado ahí mismo… probablemente matando a varios en el proceso, pero linchado de cualquier forma.

Eso me parece importantísimo: Harry y sus amigos destruyen los horcruxes, y Harry da el golpe mortal (o mejor dicho, hace que rebote); pero Voldemort es realmente derrotado por una revolución, por una insurrección, por un ejército rebelde de gente que estaba dispuesta a enfrentársele no importaba el riesgo. Harry al crear el Ejército de Dumbledore consiguió formar un núcleo de estudiantes que estuvo dispuesto a arriesgar la vida misma peleando contra Voldemort, y ese núcleo consiguió que más estudiantes se quedaran a pelear defendiendo al castillo, lo que a su vez causó que sus familiares llegaran a unirse a la batalla, y como bien lo dijo Fred, fue como una bola de nieve. Voldemort (como todos los tiranos) no fue derrotado por un príncipe valiente de cuento de hadas; fue derrotado por una una insurreción rebelde que Voldemort mismo ayudó a crear con su crueldad e ignorancia, y al proporcionar un líder en la forma de Harry.

Eso es lo que a mí me gustó tanto de la Batalla de Hogwarts: que mientras Harry comienza a dirigirse al Gran Salón para su último encuentro con Voldemort, en todos lados ve a la gente fiel a él derrotando a los Death Eaters.

Harry saw Yaxley slammed tot he floor by George and Lee Jordan, saw Dolohov fall with a scream at Flitwick’s hands, saw Walden Macnair thrown across the room by Hagrid, hit the stone wall opposite, and slide unconscious to the ground. He saw Ron and Neville bringing down Fenrir Greyback, Aberforth Stunning Rookwood, Arthur and Percy flooting Thicknesse, and Lucius and Narcissa Malfoy running through the crowd, not even attempting to fight, screaming for their son.

Harry sin duda fue un héroe en la batalla (principalmente porque estuvo dispuesto a sacrificarse sin intentar ni siquiera defenderse); pero también lo fueron todos y cada uno de los magos y brujas que defendieron el castillo ese día. La primera vez que Voldemort cayó, lo hizo solo; eso permitió a muchos de sus seguidores fingir inocencia, y por ello continuó la corrupción en el Ministerio de Magia que facilitó el Golpe de Estado de los Death Eaters. Lo que ocurrió en Hogwarts fue mucho más que la derrota de Voldemort: fue la total aniquilación de sus seguidores, algo que Harry jamás hubiera conseguido solo, o ni siquiera con la ayuda de Ron y Hermione, o incluso con todo el Ejército de Dumbledore. El mundo mágico necesitaba una revolución, y eso fue justamente lo que pasó en Hogwarts.

Por eso me gusta tanto este pasaje:

As the room came into view, Harry slipped down a few stairs in shock. It was packed, far more crowded than when he had last been in there. Kingsley and Lupin were looking up at him, as were Oliver Wood, Katie Bell, Angelina Johnson and Alicia Spinnet, Bill and Fleur, and Mr. and Mrs. Weasley.

“Harry, what’s happening?” said Lupin, meeting him at the foot of the stairs.

“Voldemort’s on his way, they’re barricading he school –Snape’s run for it –What are you doing here? How did you know?”

“We sent messages to the rest of Dumbledore’s Army,” Fred explained. “You couldn’t expect everyone to miss the fun, Harry, and the D.A. let the Order of the Phoenix know, and it all kind of snowballed.”

“What first, Harry?” called George. “What’s going on?”

“They’re evacuating the younger kids and everyone’s meeting in the Great Hall to get organized,” Harry said. “We’re fighting.”

“We’re fighting.”

El séptimo libro no tiene punto de comparación con los demás en lo que se refiere a acción. Tiene el mayor número de pasajes de acción, y por mucho los mejores. También tiene partes muy trágicas, pero no podía esperarse otra cosa cuando hay guerra. Nada más por toda la acción que contiene valdría la pena.

Pero para hacerlo aún mejor, también tiene romance. Mucho menos que la sexta novela, pero tiene sus partes; y sin duda mi pasaje favorito de todos los libros (que, siendo como soy, tenía que estar relacionado al romance).

Dado que Harry termina con Ginny al final de Half-Blood Prince, y que, como él mismo lo dice, no tendrá muchas oportunidades de citas mientras cumple su misión, Harry queda más bien descontado para nada que tenga que ver con romance durante casi todo el libro. Eso no evita algunos pasajes bastante tiernos donde saca el Marauder’s Map para consolarse viendo el puntito que representa a Ginny, aquel donde sólo quiere abrazarla después de sobrevivir el viaje de Privet Drive, y el no muy recatado faje que le pone Ginny como “regalo de cumpleaños”.

Ginny looked up into Harry’s face, took a deep breath, and said, “Happy seventeenth.”

“Yeah… thanks.”

She was looking at him steadily; he however, found it difficult to look back at her; it was like gazing into a brilliant light.

“Nice view,” he said feebly, pointing toward with window.

She ignored this. He could not blame her.

“I couldn’t think what to get you,” she said.

“You didn’t have to get me anything.”

She disregarded this too.

“I didn’t know what would be useful. Nothing too big, because you wouldn’t be able to take it with you.”

He chanced a glance at her. She was not tearful; that was one of the many wonderful things about Ginny, she was rarely weepy. He had sometimes thought that having six brothers must have toughened her up.

She took a step closer to him.

“So then I thought, I’d like you to have something to remember me by, you know, if you meet some veela when you’re off doing whatever you’re doing.”

“I think dating opportunities are going to be pretty thin on the ground, to be honest.”

“There’s the silver lining I’ve been looking for,” she whispered, and then she was kissing him as she had never kissed him before, and Harry was kissing her back, and it was blissful oblivion better than firewhisky; she was the only real thing in the world, Ginny, the feel of her, one hand at her back and one in her long, sweet-smelling hair–

The door banged open behind them and they jumped apart.

Espero no haber sido el único que creyó por un momento que Ginny iba a desvirgar a Harry antes de que Ron interrumpiera. Ciertamente le habría hecho bien: estaba muy tenso.

Pero, como decía, Harry queda más bien descartado para nada que tenga que ver con romance durante el séptimo libro. Ron y Hermione, en cambio, todos sabíamos que ahora sí iban a admitir sus sentimientos el uno por el otro… si no es que morían en el transcurso de la novela, que yo sí lo llegué a temer más de una vez que ocurriera. Todos los que somos sensatos, por supuesto: aunque no lo crean seguía habiendo necios que después del sexto libro se empeñaban en decir que la pareja ideal de Harry era Hermione. Como ya dije, esa gente estaba más allá del bien y del mal a estas alturas del partido, pero aún así creo que la Rowling escribió algunos de los pasajes con ellos en mente en particular. Diré más de eso más adelante.

Después de todo lo que ocurrió en el sexto libro, realmente no había muchas razones para que Ron y Hermione no comenzaran a andar, excepto que (repito) hubiera causado ciertos problemas logísticos en el trío. Si nada más, después de la primera noche en Grimmauld Place, cuando Harry despierta y ve que (muy probablemente) Ron y Hermione durmieron tomados de la mano, a él eso le provoca sentirse solitario, ¿cómo habría sido con ellos dos comiéndose la cara mutuamente todo el día? Lamentablemente para todos los que ya queríamos ver ese ansiado primer beso, tendríamos que esperar todavía una parte importante del séptimo libro.

Eso no evita, por supuesto, que estén pasajes muy padres donde la atracción mutua entre Ron y Hermione es obvia. Desde los primeros capítulos.

Harry dropped the hair into the mudlike liquid. The moment it made contact with its surface, the potion began to froth and smoke, then, all at once, it turned a clear, bright gold.

“Ooh, you look much tastier than Crabbe and Goyle, Harry,” said Hermione, before catching sight of Ron’s raised eyebrows, blushing slightly, and saying, “Oh, you know what I mean –Goyle’s potion tasted like bogies.”

Cuando Hermione llega a la Madriguera, el enterarse que Ron no ha llegado hace que lance un quejido, y Hermione no entra a la casa hasta que Ron aparece.

The minutes stretched into what might as well have been years. The slightest breath of wind made them all jump and turn toward the whispering bush or tree in the hope that one of the missing Order members might leap unscathed from its leaves –

And then a broom materialized directly above them and streaked toward the ground –

“It’s them!” screamed Hermione.

Tonks landed in a long skid that sent earth and pebbles everywhere.

“Remus!” Tonks cried as she staggered off the broom into Lupin’s arms. His face was set and white: He seemed unable to speak. Ron tripped dazedly toward Harry and Hermione.

“You’re okay,” he mumbled, before Hermione flew at him and hugged him tightly.

“I thought –I thought –”

“‘M all right,” said Ron, patting her on the back. “‘M fine.”

“Ron was great,” said Tonks warmly, relinquishing her hold on Lupin. “Wonderful. Stunned one of the Death Eaters, straight to the head, and when you’re aiming at a moving target from a flying broom –”

“You did?” said Hermione, gazing up at Ron with her arms still around his neck.

“Always the tone of surprise,” he said a little grumpily, breaking free. “Are we the last back?”

Después, ya viéndolos en la Madriguera, es obvio que Ron había tenido un profundo cambio de actitud respecto a Hermione: la consuela cuando le cuenta a Harry de sus papás, y en general es mucho (pero mucho) más delicado y sensible al tratar con ella. Y el día del cumpleaños de Harry nos enteramos de que consiguió un manuallibro de consejos para tratar brujas. “You’d be surprised, it’s not all about wandwork, either.”

Sutil, la Rowling.

En la boda está el hecho de que a la primera oportunidad Ron saca a bailar a Hermione, y no la suelta. Y cuando lo hace, es con tan mala suerte que justo entonces cae el Ministerio. La Boda a mí me pareció bastante simpática, por cierto. Me gusta que es, para motivos prácticos, una boda laica por completo, como el resto de las novelas: pero hablaré de eso después.

También en la boda Harry le dice a Viktor Krum que Ron y Hermione “más o menos” andan.

“I like this song,” said Luna, swaying in time to the waltzlike tune, and a few seconds later she stood up and glided onto the dance floor, where she revolved on the spot, quite alone, eyes closed and waving her arms.

“She’s great isn’t she?” said Ron admiringly. “Always good value.”

But the smile vanished from his face at once: Viktor Krum had dropped into Luna’s vacant seat. Hermione looked pleasurably flustered but this time Krum had not come to compliment her. With a scowl on his face he said, “Who is that man in the yellow?”

“That’s Xenophilius Lovegood, he’s the father of a friend of ours,” said Ron. His pugnacious tone indicated that they were not about to laugh at Xenophilius, despite the clear provocation. “Come and dance,” he added abruptly to Hermione.

She looked taken aback, but pleased too, and got up. They vanished together into the growing throng on the dance floor.

“Ah, they are together now?” asked Krum, momentarily distracted.

“Er –sort of,” said Harry.

Después de que el trío huye a Grimmauld Place, la tensión y angustia hacen que Ron y Hermione reaccionen como siempre que están tensos y angustiados: se la pasan discutiendo todo el tiempo, lo que no ayuda a Harry. Después de la infiltración al Ministerio, viene otro pasaje que a mí me encantó, cuando Ron está herido y preocupado del futuro de los Cattermole.

[...] After a minute or two, Ron broke the silence.

“What d’you reckon happened to the Cattermoles?”

“With any luck, they’ll have got away,” said Hermione, clutching her hot mug for comfort. “As long as Mr. Cattermole had his wits about him, he’ll have transported Mrs. Cattermole by Side-Along-Apparition and they’ll be fleeing the country right now with their children. That’s what Harry told her to do.”

“Blimey, I hope they escaped,” said Ron, leaning back on his pillows. The tea seemed to be doing him good; a little of his color had returned. “I didn’t get the feeling Reg Cattermole was all that quick-witted, though, the way everyone was talking to me when I was him. God, I hope they made it… If they both end up in Azkaban because of us…”

Harry looked over at Hermione and the question he had been about to ask –about whether Mrs. Cattermole’s lack of a wand would prevent her Apparating alongside her husband –died in his throat. Hermione was watching Ron fret over the fate of the Cattermoles, and there was such tenderness in her expression that Harry felt almost as if he had surprised her in the act of kissing him.

Pero entonces, por supuesto, ocurre que Ron los abandona. No lo voy a justificar (él mismo no lo intenta); pero creo que sí es atenuante que a él lo afectaba mucho más el horcrux que a Harry o Hermione. Como él mismo lo dice, él ya pensaba esas cosas antes de que se pusiera el locket, pero estamos hablando aquí de Lord Voldemort, aprovechándose de las dudas y baja autoestima del miembro menos dotado del trío.

Y no dudo ni por un momento que sea cierto que en cuanto Ron desapareció, inmediatamente haya querido regresar, pero tuvo la mala suerte de toparse con snatchers.

Mientras Ron regresa, quiero ponderar un poco en la importancia de esas semanas en que Harry y Hermione estuvieron solos. Creo que, hasta cierto punto, el tono que la autora maneja al discutir esas semanas es para demoler, por última y explícita vez, cualquier duda que pudiera quedar al respecto de que Harry y Hermione son, y siempre fueron, únicamente amigos.

Jamás ocurre nada que pudiera calificarse de romántico mientras ellos dos están solos, y en las contadas ocasiones en que se toman de la mano o se abrazan, nunca hay nada distinto de amistad que muestren esos gestos. Si hubo algún momento en que Harry y Hermione pudieron haber desarrollado algo cercano a un cariño distinto al amistoso, fue durante esas semanas vivendo juntos y durmiendo bajo el mismo techo (de lona). Que ni siquiera les pasara por la cabeza es tal vez la muestra más obvia de que jamás hubo nada entre ellos que no fuera amistad. Que espero lo puedan entender la diminuta pera ruidosa bola de necios que afirmaron lo contrario durante años.

Todo esto nos lleva de nuevo al dramático retorno de Ron, cuando el horcrux dentro del locket trata de poseer a Ron torturándolo con su peor miedo.

Then a voice hissed from out the Horcrux.

“I have seen your heart, and it is mine.”

“Don’t listen to it!” Harry said harshly. “Stab it!”

“I have seen your dreams, Ronald Weasley, and I have seen your fears. All you desire is possible, but all that you dread is also possible…”

“Stab!” shouted Harry, his voice echoed off the surrounding trees, the sword point trembled, and Ron gazed down into Riddle’s eyes.

“Least loved, always, by the mother who craved a daughter… Least loved, now, by the girl who prefers your friend… Second best, always, eternally overshadowed…”

“Ron, stab it now!” Harry bellowed: He could feel the locket quivering in the grip and was scared of what was coming. Ron raised the sword still higher, and as he did so, Riddle’s eyes gleamed scarlet.

Out of the locket’s two windows, out of the eyes, there bloomed like two grotesque bubbles, the heads of Harry and Hermione, weirdly distorted.

Ron yelled in shock and backed away as the figures blossomed out of the locket, first chests, then waists, then legs, until they stood in the locket, side by side like trees with a common root, swaying over Ron and the real Harry, who had snatched his fingers away from the locket as it burned, suddenly, white-hot.

“Ron!” he shouted, but the Riddle-Harry was now speaking with Voldemort’s voice and Ron was gazing, mesmerized, into its face.

“Why return? We were better without you, happier without you, glad of your absence… We laughed at your stupidity, your cowardice, your presumption–”

“Presumption!” echoed the Riddle-Hermione, who was more beautiful and yet more terrible than the real Hermione: She swayed, cackling, before Ron, who looked horrified, yet transfixed, the sword hanging pointlessly at his side. “Who could look at you, who would ever look at you, beside Harry Potter? What have you ever done, compared with the Chosen One? What are you, compared with the Boy Who Lived?”

“Ron, stab it, STAB IT!” Harry yelled, but Ron did not move. His eyes were wide, and the Riddle-Harry and the Riddle-Hermione were reflected in them, their hair swirling like flames, their eyes shining red, their voices lifted in an evil duet.

“Your mother confessed,” sneered Riddle-Harry, while Riddle-Hermione jeered, “that she would have preferred me as a son, would be glad to exchange…”

“Who wouldn’t prefer him, what woman would take you, you are nothing, nothing, nothing to him,” crooned Riddle-Hermione, and she stretched like a snake and entwined herself around Riddle-Harry, wrapping him in a close embrace: Their lips met.

On the ground in front of them, Ron’s face filled with anguish. He raised the sword high, his arms shaking.

“Do it, Ron!” Harry yelled.

Ron looked toward him, and Harry thought he saw a trace of scarlet in his eyes.

“Ron –?”

The sword flashed, plunged: Harry threw himself out of the way, there was a clang of metal and a long, drawn-out scream. Harry whirled around, slipping in the snow, wand held ready to defend himself, but there was nothing to fight.

The monstrous versions of himself and Hermione were gone: There was only Ron, standing there with the sword held slackly in his hand, looking down at the shattered remains of the locket on the flat rock.

Hay algo de saña (lo repito) en la forma en que la Rowling destaza cualquier idea, cualquier teoría de que Harry y Hermione podían acabar juntos. Creo que este pasaje de arriba iba dirigido (aunque sea sólo en parte) a la gente que vociferaba a favor del romance entre Harry y Hermione. Es la única escena que ocurre en todos los libros donde Harry y Hermione tienen un contacto entre ellos que no sea puramente amistoso, y es cometido por copias malévolas de los originales, y convertido en un espectáculo lascivamente perverso, con el único propósito de torturar a uno de los héroes de la novela. El beso entre esas versiones perversas de Harry y Hermione será actuado en la película por los mismos actores que hacen a los originales, por supuesto, y por eso digo que hay saña al destruir cualquier idea de una relación romántica entre ellos dos: el único beso en la boca que llegaremos a visualizar entre Harry y Hermione, estará siempre marcado como un acto malévolo, perverso.

Yo me quito el sombrero: era la mejor manera de taparle la boca a los que nunca entendieron por las buenas que Ron y Hermione acabarían juntos. Pero además, por si alguna duda quedaba, Harry se lo dice explícitamente a Ron.

[...] Harry crammed the broken locket into his pocket, knelt down beside Ron, and placed a hand cautiously on his shoulder. He took it as a good sign that Ron did not throw it off.

“After you left,” he said in a low voice, grateful for the fact that Ron’s face was hidden, “she cried for a week. Probably longer, only she didn’t want me to see. There were loads of nights when we never even spoke to each other. With you gone…”

He could not finish; it was now that Ron was here again that Harry fully realized how much his absence had cost them.

“She’s like my sister,” he went on. “I love her like a sister and I reckon that she feels the same way about me. It’s always been like that. I thought you knew.”

Por supuesto, inocente de mí, cuando Hermione ve a Ron y se queda con la boca abierta, yo creí que se lanzaría a sus brazos y lo comería a besos. Lo cual hizo que me pareciera todavía más chistoso lo que ocurre después.

Hermione was fast asleep, curled up under her blankets, and did not move until Harry had said her name several times.

“Hermione!”

She stirred, then sat up quickly, pushing her hair out of her face.

“What’s wrong? Harry? Are you all right?”

“It’s okay, everything’s fine. More than fine, I’m great. There’s someone here.”

“What do you mean? Who –?”

She saw Ron, who stood there holding the sword and dripping onto the threadbare carpet. Harry backed into a shadowy corner, slipped off Ron’s rucksack, and attempted to blend in with the canvas.

Hermione slid out of her bunk and moved like a sleepwalker toward Ron, her eyes upon his pale face. She stopped right in front of him, her lips slightly parted, her eyes wide. Ron gave a weak hopeful smile and half raised his arms.

Hermione launched herself forward and started punching every inch of him that she could reach.

“Ouch –ow –gerroff! What the –? Hermione –OW!”

“You –complete –arse –Ronald –Weasley!”

She punctuated every word with a blow: Ron backed away, shielding his head as Hermione advanced.

“You –crawl –back –here –after –weeks –and –weeks –oh, where’s my wand?”

¡Fabuloso! No recuerdo un pasaje que me causara tanta risa como ese; y no pude evitarlo, pero cuando la Rowling describe a Hermione “…with her arms and legs crossed so tightly it seemed unlikely that she would unravel them for several years…”, me la imagino exactamente como Emma Watson.

Por supuesto todavía no podían comenzar a andar Ron y Hermione; todavía faltaba la mitad de la novela. De ahí siguen varios pasajes donde Ron trata de quedar en buenos términos con Hermione de nuevo, hasta su captura y cautiverio en la Mansión Malfoy. Cuando Bellatrix anuncia que va a torturar a Hermione, Ron inmediatamente se ofrece en su lugar, y mientras Hermione es torturada, uno casi puede sentir el dolor de Ron al oírla. Vamos; hasta desarma a Bellatrix, algo que Harry nunca pudo hacer.

Y por fin llegamos a mi pasaje favorito de todas las novelas. Sí, sé que es predecible y ligeramente cursi; pero no me importa: estuve esperando ese beso durante años, y la Rowling fue lo suficientemente talentosa como para describirlo de forma perfecta. Además de que la reacción de Harry es fabulosa.

“Hang on a moment!” said Ron sharply. “We’ve forgotten someone!”

“Who?” asked Hermione.

“The house-elves, they’ll all be down in the kitchen, won’t they?”

“You mean we ought to get them fighting?” asked Harry.

“No,” said Ron seriously, “I mean we should tell them to get out. We don’t want anymore Dobbies, do we? We can’t order them to die for us –”

There was a clatter as the basilisk fangs cascaded out of Hermione’s arms. Running at Ron, she flung them around his neck and kissed him full on the mouth. Ron threw away the fangs and broomstick he was holding and responded with such enthusiasm that he lifted Hermione off her feet.

“Is this the moment?” Harry asked weakly, and when nothing happened except that Ron and Hermione gripped each other still more firmly and swayed on the spot, he raised his voice. “Oi! There’s a war going on here!”

Ron and Hermione broke apart, their arms still around each other.

“I know, mate,” said Ron, who looked as though he had recently been hit on the back of the head with a Bludger, “so it’s now or never, isn’t it?”

“Never mind that, what about the Horcrux?” Harry shouted. “D’you think you could just –just hold it in until we’ve got the diadem?”

“Yeah –right –sorry –” said Ron, and he and Hermione set about gathering up fangs, both pink in the face.

625 páginas. 3,966, si contamos los otros seis libros. Todo eso tardó la Rowling en por fin concedernos el beso que cerraba el romance más importante de la serie.

Valió la pena la espera.

No hay mucho más que mencionar del romance entre Ron y Hermione; el epílogo lo quiero dejar para el final. Pero ese pasaje del beso entre Ron y Hermione me pareció maravilloso; y muero de las ganas de verlo en el cine. Justamente buscando una “representación” del pasaje, me encontré con este dibujo, casualmente de Tatah-Chan también.

Ron and Hermione

Ron and Hermione

Para terminar con el romance, no puedo dejar de hablar de Severus Snape, porque al fin y al cabo su amor por Lili Potter (née Evans) es lo que termina definiéndolo. Ya sé que llevo diciendo años que Severus Snape fue bueno siempre, así que a lo mejor suena extraño que pregunte esto pero, ¿era bueno Severus Snape?

La respuesta, siendo honestos, es no. Snape era desagradable, abusivo (no sólo de Harry; también de Neville y otros), injusto, cruel, malintencionado, desconfiado, arrogante, presumido, amargado, y, por lo que podemos deducir de sus múltiples descripciones, asqueroso (parece que él y el shampoo nomás no tenían buena relación). Pero la mayoría de esas cosas las fue porque, me queda clarísimo, se estaba castigando a sí mismo por el papel que jugó en la muerte de Lily Potter. Y también me queda clarísimo que la última y más importante etapa de su vida, hizo todo lo que pudo para que, en las cosas que importaban, Lily hubiera estado orgullosa de él. Cierto: no le importaba el destino de James Potter, y de hecho lo odiaba (y con Harry igual, por transitividad); pero de ahí a que deseara que estuvieran muertos hay una distancia enorme. Y dado que Snape sabía que Lily no hubiera podido ser feliz sin ellos dos vivos, no dudo que racionalizara incluso el desear que nada malo les pasara.

Así que no, no era bueno. Alguien como Snape no podía ser “bueno”; pero no por eso deja de ser, usando las palabras de Harry, tal vez el hombre más valiente que conociéramos en la serie, uno de mis personajes favoritos, y alguien que estuvo del lado de los buenos desde el momento en que elegió proteger a la mujer que amaba (y después a su hijo), en lugar del poder que hubiera podido obtener siéndole fiel a Voldemort. Desde el momento en que Snape le dijo a Dumbledore que haría lo que fuera por proteger a Lily (y a su familia, aunque necesitó un empujoncito para decir eso), jamás faltó a su palabra.

También me imagino, después de ver las cosas a través de sus ojos por el pensadero, lo que debió costarle a Severus el matar a Dumbledore. Dumbledore era la única persona con la que Severus podía bajar la guardia y decir lo que realmente sentía, el único que supo acerca de su terrible culpa, y el único que le dijo palabras alentadoras de forma sincera. Dumbledore fue su único amigo, y se vio forzado a matarlo por la promesa que le había hecho, la Promesa Inquebrantable que le hizo a Narcissa, y su objetivo de proteger y ayudar a Harry, que todavía no terminaba. No es de extrañar que lo mirara tan enojado justo antes de lanzar el Avada Kedavra.

Habrá quien diga que a su muerte le faltó gloria. Pero es que quien diga eso no ha terminado de entender a Snape: el nunca buscó gloria. Murió haciendo lo que él sabía que tenía que hacer: darle a Harry el último pedazo de información que necesitaba, y mirando a los ojos de la mujer que amó toda su vida.

Relacionado con Snape (aunque realmente es estirar mucho las cosas decir que tiene que ver con romance): James Potter. ¿Era realmente tan imbécil como suena? Hay un pasaje en el quinto libro donde Dumbledore le dice a Harry:

“Five years ago, then,” continued Dumbledore, as though he had not paused in his story, “you arrived at Hogwarts, neither as happy nor as well‐nourished as I would have liked, perhaps, yet alive and healthy. You were not a pampered little prince, but as normal a boy as I could have hoped under the circumstances. Thus far, my plan was working well…”

“…a pampered little prince…” Puede ser mi imaginación, pero es mi impresión que Dumbledore hubiera usado la misma descripción para James Potter. Cierto; James Potter siempre odió las Artes Oscuras y todo lo relacionado con ellas: por eso le desagradó de inmediato Snape, que soñaba conque él y Lily terminaran en Slytherin (aunque algo ha de haber tenido que ver que Lily, que probablemente le gustó desde el primer momento, se llevará bien con él). Pero exceptuando eso, no era muy distinto de Draco: mimado por unos padres que siempre cumplieron sus deseos, y dispuesto a usar su popularidad y destreza mágica para abusar de aquellos que le desagradaban.

Por las razones que fueran: algunos querrían comparar a James y Sirius con los gemelos Weasley, pero jamás vimos a Fred y a George abusar de alguien sólo porque pudieran. Es James el primero que se burla de Snape porque quería estar en Slytherin; y es él el que empieza las agresiones físicas al ponerle el pie, cuando Snape iba en retirada (si bien es idea de Lily el cambiar de vagón).

Pero eran niños, y no dudo que Snape hubiera puesto de su parte para que las agresiones se escalaran. James sabía que Snape quería a Lily, y Snape sabía que a James le gustaba; no era posible que dejaran de pelearse. Y por lo que todo mundo dice, James cambió en sus años finales en Hogwarts y dejó de ser arrogante. Lily era una mujer inteligente (más que James, me parecería, como Hermione lo es más que Ron): no creo que hubiera aceptado salir con él si hubiera sido como se ve en las únicas memorias de él que llegamos a ver. Mucho menos se hubiera casado con él.

Lo que nos lleva al famoso episodio donde James le “salva” la vida a Severus. Snape siempre diría después que lo que hizo fue salvarse su propio cuello; y no dudo que algo hubiera de cierto. Pero tampoco dudo que en verdad quisiera evitar que Snape muriera; no importa qué tanto le desagradara, James habría hecho lo necesario para salvarlo. Y lamento decir que a esas alturas, probablemente Snape sí hubiera permitido que James muriera. De la misma forma que aparentemente Sirius estuvo a punto de permitirlo con Snape.

Snape es un ser humano con muchas fallas. Venía de un hogar donde evidentemente no era muy querido, y es obvio que además su familia estaba lejos de ser bien acomodada. Igual que a Voldemort, las Artes Oscuras se presentaron ante él como la mejor manera de obtener poder, y con él la posibilidad de tener todo lo que durante toda su vida le había sido negado. Eso hizo que entrara en conflicto con la única influencia positiva en su vida, Liliy Evans, y probablemente entraría al servicio de Lord Voldemort inmediatamente después de que terminó la escuela, si no es que antes incluso. Pero al comprender que Voldemort podría matar a Lily, estuvo dispuesto a renunciar a todo eso, con tal de protegerla. Y al haber fallado, se castigó todo el resto de su vida, protegiendo al hijo del hombre al que odiaba, en un trabajo que evidentemente no lo satisfacía, y negándose cualquier tipo de placer o complacencia; un mago tan poderoso como era Snape sin duda alguna pudo haber encontrado otro tipo de trabajo: incluso tenía los contactos necesarios en gente como Lucius Malfoy. Pero continuó su penitencia autoimpuesta, llorando siempre y en secreto la muerte de la mujer que nunca pudo dejar de amar, y con la culpa de haber jugado una parte en ello.

Es mucho más admirable encontrar a alguien que es capaz de ver sus errores después de haber desviado el camino, que alguien que nunca se desvió por tal vez miedo o ignorancia. Yo me quedo con dos de las memorias de Snape en el pensadero, porque estoy seguro que muestran lo importante de su carácter:

There was a little silence. Lily had picked up a fallen twig and twirled it in the air, and Harry knew that she was imagining sparks trailing from it. Then she dropped the twig, leaned in toward the boy, and said, “It is real, isn’t it? It’s not a joke? Petunia says you’re lying to me. Petunia says there isn’t a Hogwarts. It is real, isn’t it?”

“It’s real for us,” said Snape. “Not for her. But we’ll get the letter, you and me.”

“Really?” whispered Lily.

“Definitely,” said Snape, and even with his poorly cut hair and his odd clothes, he struck an oddly impressive figure sprawled in front of her, brimful of confidence in hisdestiny.

“And will it really come by owl?” Lily whispered.

“Normally,” said Snape. “But you’re Muggle-born, so someone from the school will have to come and explain to your parents.”

“Does it make a difference, being Muggle-born?”

Snape hesitated. His black eyes, eager in the greenish gloom, moved over the pale face, the dark red hair.

“No,” he said. “It doesn’t make any difference.”

Y esta:

And now Snape stood again in the headmaster’s study as Phineas Nigellus came hurrying into his portrait.

“Headmaster! They are camping in the Forest of Dean! The Mudblood –”

“Do not use that word!”

“– the Granger girl, then, mentioned the place as she opened her bag and I heard her!”

Hay quien se quejará que Snape sólo se preocupó por Lily; pero lo que realmente nos define son nuestras acciones. Que alguien piense o diga tal o cual cosa es irrelevante; lo que importa es qué acciones llevamos a cabo. Las acciones de Snape hablan de un héroe, y realmente no importa si la única causa fue el amor a una única mujer.

Y ciertamente me parece mejor que alguien que lo hace sólo porque así lo educaron y no tuvo el valor o la originalidad de pensar por sí mismo.

Ahora, un tema que he visto ha generado bastante confusión, principalmente (por lo que he visto) entre aquellos que leyeron la traducción al español en línea. Yo no la he leído, y la verdad no pienso leerla (así como esta vez leí todos los libros en inglés: menos errores creados por la traducción), pero por los comentarios en mi blog he encontrado al menos un error que yo considero grave en la traducción libre, y en la traducción “oficial” de Salamandra de los otros libros también he encontrado errores descarados. No sé si la confusión sea causada por las traducciones; lo que sí sé es que en los foros en línea en inglés no he encontrado tanta gente con dudas respecto a lo mismo.

El tema es exactamente qué papel juegan los Deathly Hallows en la caída final de Voldemort, y cómo Harry sobrevive al Avada Kedavra dos veces: una en el bosque, y otra en el Gran Salón de Hogwarts. Y por qué la segunda mata a Voldemort mientras que la primera sólo lo derriba.

Para explicar todo hay que ir al inicio de la historia, cuando Voldemort intenta asesinar a Harry. Yo creo que ya todos sabemos qué pasó: Lily se sacrificó para que Harry no muriera, y eso le dio una protección a Harry que causó que el Avada Kedavra rebotara hacia Voldemort y destruyera su cuerpo (normalmente hubiera muerto, pero tenía sus horcruxes). Lo interesante (y que no supimos hasta la séptima novela) es que eso causó que el alma de Voldemort (mutilada, dañada e inestable) se partiera una vez más, y que ese fragmento que inconscientemente se separó de Voldemort se alojara en el único ser viviente en esa casa: Harry. Eso le dio su conexión a la mente de Voldemort, y su habilidad de hablar con las serpientes, entre otras cosas.

Fast forward al cuarto libro, cuando Voldemort utiliza la sangre de Harry para regenerar su cuerpo. Esto hizo posible que Voldemort pudiera tocarlo (antes no podía, como el dramático final de Philosopher’s Stone lo muestra); pero el tarado también causó con ello que la protección de Lily sobre Harry viviera en él. Entonces (y esto es una cruda analogía, así que por favor no lo tomen literalmente) Voldemort se convirtió en una especie de horcrux para Harry: Harry no podía morir mientras Voldemort viviera, o en otras palabras, mientras la protección de Lily corriera por su venas. Es una analogía muy cruda porque el alma de Harry nunca se dividió; él siempre la tuvo entera y sin daño alguno. Pero en la práctica funcionaba justo como un horcrux: permitía a Harry seguir vivo mientras la sangre de Lily Potter corriera por las venas de Voldemort. Por eso la mirada “triunfal” de Dumbledore al enterarse de que Voldemort usó la sangre de Harry para su poción.

Eso es lo hermoso y perfecto de la profecía (y la prueba contundente de que la Rowling planeó todo esto con mucho cuidado y años antes de escribir el séptimo libro; al menos lo hizo desde que escribió el cuarto, y yo sospecho que de hecho lo planeó desde antes de terminar el primero): la profecía dice “…and either must die at the hand of the other for neither can live while the other survives…” Uno podría pensar que es justamente lo contrario: como (de nuevo, usando esta burda analogía) Voldemort y Harry son “horcruxes” el uno del otro, ambos vivirían eternamente si se dejaran en paz mutuamente: el uno mantendría vivo al otro y viceversa. Incluso Harry se confunde un momento cuando Dumbledore le está explicando esto en su King’s Cross:

“He took my blood,” said Harry.

“Precisely!” said Dumbledore. “He took your blood and rebuilt his living body with it! Your blood in his veins, Harry, Lily’s protection inside both of you! He thethered you to life while he lives!”

“I live… while he lives? But I thought… I thought it was the other way around! I thought we both had to die? Or is it the same thing?”

Por supuesto, lo que ocurre es que la profecía no se refería a la condición de Harry como horcrux de Voldemort, o a la protección de Lily corriendo en las venas del segundo: la profecía se refería a las elecciones que hicieron Voldemort y Harry. Al haber intentado matarlo (por elección propia) y fallado, Voldemort, siendo como es, casi garantizaba que no descansaría mientras viviera hasta conseguir matar a Harry. Y Harry, al crecer sin padres por culpa de Voldemort, y viviendo con la ameza de que lastimara a sus amigos y seres queridos, siendo como es, casi garantizaba que no descansaría (por elección propia; Harry jamás considera huir) hasta haber conseguido librar al mundo (y a él mismo) de ese peligro. La serie de circunstancias que hicieron que uno mantuviera vivo al otro y viceversa, son exactamente la misma serie de circunstancias que los obligaba a enfrentarse hasta que uno muriera a manos del otro. “…for neither can live while the other survives…”

Pero ojo; que Harry viviera mientras Voldemort también lo hiciera no significa que Harry no pudiera ser derrotado, mutilado, o incluso que su cuerpo pudiera ser destruido por Voldemort: sólo significa que a pesar de todo eso seguiría viviendo (aunque si destruía su cuerpo probablemente lo haría sólo en un estado incorpóreo parecido al del mismo Voldemort durante todo el tiempo antes de Philosopher’s Stone). Por eso era fundamental que Harry no tratara de defenderse en el bosque; por eso Dumbledore cerró tan determinadamente sus ojos al decirle a Snape que Harry debía sacrificarse de manera voluntaria: no quería que Harry descubriera la verdad en su mirada, por si acaso tenía acceso a esa memoria (que al final fue lo que ocurrió). Al sacrificarse Harry (como su madre se sacrificó), Voldemort (que tenía en sus venas el sacrificio de Lily) sería capaz de destruir únicamente el trozo de alma incrustado en Harry (a ese pedazo de alma mutilada nada ni nadie lo protegía), sin causarle ningún otro tipo de daño. Y partir de ese momento (y si el resto de los horcruxes habían sido eliminados) Voldemort podría morir.

También en la cuarta novela, cuando Voldemort trató de usar (por segunda vez en su vida) el Avada Kedavra contra Harry, los hechizos (el de Voldemort y el Expelliarmus de Harry) se anularon, y las varitas entraron en un duelo directo (porque eran hermanas en su núcleo). Por sí mismo eso no ayudó a Harry; en ese momento él tenía tantas posibilidades de ganar ese duelo como Voldemort. Pero que el Avada Kedavra no funcionara (¡de nuevo!) sobre Harry hizo que Voldemort se aterrara. Harry había decidido enfrentarse a Voldemort sabiendo perfectamente que podía morir, y no sólo lo aceptó, sino que eligió hacerlo de pie y enfrentándose a su enemigo. Voldemort jamás pudo aceptar a la muerte, y que su hechizo volviera a fallar causó que se apoderara de él un pánico enorme: lo cual le permitió a Harry ganar el duelo de varitas porque él fue el más valiente, el más seguro, y el más decidido. Al ganar Harry el duelo de varitas se dio el Priori Incantatem (y todo el dramático clímax de Goblet of Fire); pero incluso más importante que eso fue que la varita de Harry, al haberle ganado a la de Voldemort y teniendo los dos magos la conexión más profunda de la que se tenga noticia, absorbiera ciertos poderes de la varita derrotada, y aprendiera a reconocer a Voldemort. Eso fue lo que causó que la varita de Harry (por sí misma) destruyera la varita de Lucius mientras huía de Privet Drive: reconoció a Voldemort y reaccionó usando los poderes exclusivos que había absorbido de su varita. En la quinta novela la varita de Harry no hizo nada porque no fue necesario: Dumbledore llegó antes de que Voldemort pudiera atacar a Harry con su varita, y después trató de poseerlo (que ya sabíamos es un poder de Voldemort que no necesita de varita, lo menciona en Goblet of Fire).

Y ahora, los Deathly Hallows: Dumbledore nunca quiso que Harry tuviera los tres Deathly Hallows. Temiendo que Harry (como él) cayera en la tentación de querer juntarlos, y eso lo distrajera de la misión de destruir los horcruxes, Dumbledore planeó que Snape se quedara con la Elder Wand, pero le dio a Harry la Piedra de Resurrección para que pudiera usarla no por motivos egoístas (como Dumbledore quiso usarla), sino para obtener el apoyo de sus seres queridos al momento de tener que sacrificarse. Es el mismo truco del espejo de Erised, que Harry ya había pasado exitosamente. A Hermione le dio el libro de cuentos para que Harry pudiera entender cómo usar la piedra, y selló la snitch para que sólo pudiera abrirla cuando él mismo estuviera convencido de que tenía que morir.

Pero todo se fue al traste gracias a Draco: Draco desarmó a Dumbledore, y se convirtió en el amo de la Elder Wand, a pesar de que nunca la tuvo en sus manos y mucho menos la usó. Esto también he visto que genera confusión: no importa que Dumbledore no tuviera realmente ganas de vencer a Draco, o que estuviera distraído por estar inmovilizando a Harry; el punto es que estaba armado con su varita, y Draco lo desarmó limpiamente. Eso es lo que le ganó a Draco la lealtad de la Elder Wand.

Cuando Harry en la Mansión Malfoy desarma a Draco, tampoco importa que Draco estuviera distraído porque fragmentos de vidrio del candelabro hubieran cortado su cara: el punto es que estaba armado y Harry lo desarmó (incluso sin varita), y con eso ganó la lealtad de la Elder Wand… aunque estuviera a kilómetros de distancia y nadie (vivo) la hubiera visto o tocado en meses. Así como las varitas escogen a su dueño (que se dijo bien claro desde la primera novela), también son capaces de percibir si un mago dominó a otro, y de esa manera rendirse a un nuevo amo (ojo; no significa que dejan de servir para el amo original: sólo significa que el nuevo amo también puede usar a su máximo potencial la varita dominada).

Voldemort estúpidamente creyó que era el acto de asesinar al viejo dueño el que causaba que la varita se rindiera; por eso la Elder Wand jamás funcionó como debía con él, ni antes ni después de asesinar a Severus. Pobre Severus.

Y por fin llegamos a la escena en el Bosque Prohibido. Harry se presenta frente a Voldemort desarmado: la varita estaba metida entre su ropa, no la estaba empuñando. Entonces Voldemort al intentar el Avada Kedavra contra Harry (por tercera vez en su vida) no vence al legítimo dueño de la Elder Wand; Harry tendría que haber estado armado para que eso pasara. Pero además, de cualquier forma el hechizo falló (en el sentido de matar/vencer a Harry), porque Voldemort tenía en las venas el sacrificio de Lily, y Harry se estaba sacrificando voluntariamente por sus seres queridos. Lo único que hizo el hechizo fue destruir el pedazo de alma de Voldemort dentro de Harry (dejando de su alma únicamente ese patético ser del tamaño de un bebé que apenas podía gruñir en el King’s Cross que Harry imagina): se rompió la conexión entre Harry y Voldemort (a partir de ese momento Harry ya no podría entrar a la mente de Voldemort o hablar parseltongue), y Harry continuaba siendo el legítimo amo de la Elder Wand. Porque Voldemort no lo venció, y además Harry no estaba armado.

También hay que entender que en el Bosque Prohibido la maldición no rebota; la maldición sí mata, pero sólo al pedazo de alma de Voldemort en Harry. Sin embargo, como el Avada Kedavra no funciona como Voldemort había querido (matando a Harry), y como trató de atacar a alguien protegido por su misma sangre, y además lo hizo con una varita que era leal a la víctima, todo eso causa que Voldemort sea derribado y quede tendido en el suelo inmediatamente después de lanzarla.

Lo que nos lleva al duelo en el Gran Salón: para ese momento todos los horcruxes estaban eliminados, y Harry ya había descifrado el misterio de los Deathly Hallows. Como dije arriba, Voldemort estaba derrotado pasara lo que pasara entre él y Harry; pero sí lo pudo haber vencido (y probablemente mutilado o herido gravemente, aunque no matado), si no hubiera estado de necio de usar la Elder Wand. Harry ya no tenía su varita original, que era la que había absorbido poderes extraordinarios, pero que sólo servían contra Voldemort: si Voldemort hubiera usado una varita distinta a la Elder Wand, lo hubiera podido vencer (aunque no matar) fácilmente. El que Voldemort se enfrentara a Harry empuñando la Elder Wand fue su completa perdición: la lealtad de esa varita estaba con Harry, y Voldemort no le podía hacer nada mientras la empuñara. Como ya lo expliqué arriba, no había forma de que Voldemort matara a Harry (a menos que se suicidara antes o durante el proceso) por la protección para Harry que corría en sus mismas venas: pero si hubiera empuñado otra varita sí hubiera podido al menos lastimarlo (en la cuarta novela, por ejemplo, Voldemort usa Crucio contra Harry sin ningún problema; la protección de Lily que corre en las venas de Voldemort le impedía matarlo; pero no le impidió lastimarlo).

En cambio con la Elder Wand no podía hacer nada contra Harry; por eso el Crucio que le hace cuando cree que Harry está muerto no lo lastima, por eso sus hechizos contra la gente leal a Harry no duran (aunque ahí también juega una parte el sacrificio voluntario de Harry), y por eso cualquier persona a quien Harry le pusiera un hechizo de protección se volvía básicamente inmune a cualquier maldición de Voldemort. Al momento en que Voldemort lanza el Avada Kedrava contra Harry en el Gran Salón (por cuarta vez en su vida), Harry hace rebotar el hechizo con la protección más inocente y menos agresiva que hay: con el Expelliarmus, que es el primer hechizo que Harry aprende en su club de dueleo durante su segundo año en Hogwarts. En el Bosque Prohibido Voldemort sólo es derribado (y no muere o su cuerpo es destruido) porque el hechizo destruyó el pedazo de su alma en Harry; pero en el Gran Salón ya no hay ninguna protección o escudo para Voldemort: ya no hay nada que pueda tomar el golpe por él. Por eso es que en el Gran Salón el hechizo sí mata a Voldemort.

Y así, sin la protección de sus horcruxes, con una varita inútil que jamás le fue fiel, sin uno solo de sus seguidores en pie, sin ningún artificio de Magia Oscura que lo pueda seguir protegiendo, Voldemort muere por su propio hechizo, y a causa de un adolescente muchísimo menos poderoso que él, pero que era capaz de amar y que en ese momento particular estaba rodeado de gente que lo amaba y que estaba dispuesta a dar la vida por él, así como él por ellos.

La verdad no entiendo la confusión: en el capítulo de “King’s Cross” se explica casi todo esto, y lo demás viene de leer las explicaciones que Dumbledore le da a Harry siempre al final de cada libro (principalmente el primero, el quinto y las sesiones en el pensadero del sexto).

Sólo algunas cosas más respecto a los Deathly Hallows: Harry es el verdadero Amo de la Muerte no porque la haya evitado tantas veces; lo es porque la acepta, y está dispuesto a sacrificar voluntariamente su vida si con ello puede proteger a la gente que ama. Y Harry puede reunir los tres Hallows solamente hasta que ya no quiere reunirlos… y tal vez por eso nunca los reúne (jamás tiene los tres al mismo tiempo), y de hecho su intención es que jamás sean reunidos por nadie.

Por último, ¿por qué Voldemort no sabía de los Deathly Hallows? Casi nadie sabía, y la mayoría de los que sabían eran gente como Xnophilius Lovegood (que también cree en Crumple-Horned Snorkacks), o los descartan como cuentos de niños (los famosos Tales of Beedle the Bard). Y recuerden lo que Dumbledore le dice a Harry:

“And his knowledge remained woefully incomplete, Harry! That which Voldemort does not value, he takes no trouble to comprehend. Of house-elves and children’s tales, of love, loyalty, and innocence, Voldemort knows and understands nothing. Nothing. That they all have a power beyond his own, a power beyond the reach of any magic, is a truth he has never grasped…”

“Of house-elves and children’s tales…” Por supuesto que Voldemort no sabía de los Deathly Hallows: y aunque hubiera sabido (igual que Ollivander) sólo le hubiera importado la Elder Wand; ¿para qué querría Voldemort la capa perfecta de invisibilidad si él es capaz de hacer un hechizo de ilusión tan poderoso que nadie lo detectaría, y jamás le ha interesado proteger a alguien más haciéndolo invisible? ¿Para qué querría la piedra de resurrección, cuando no tiene ningún ser querido fallecido que él quisiera volver a ver, y es lo suficientemente desalmado como para hacer a mano su ejército de Inferi matando al por mayor (además de que en el fondo Voldemort le tiene terror a los muertos)? No, a Voldemort sólo le interesaría el Deathstick, porque en su crueldad, en su ambición de poder y en su miedo a la muerte, siempre fue incapaz de ver más allá de lo evidente en las cosas que despreciaba, como es un cuento para niños.

Muchas veces cuando critico algo, hago mucho énfasis en la consistencia de la historia. Y si algo tiene de maravillosa la saga de Harry Potter, es lo increíblemente consistente que es. Cierto, se le van detallitos: ciertas fechas, días de la semana, que Harry nunca recupera el Marauder’s Map de la oficina de Moody-Crouch… pero en general la serie es obvio que está planeada y pensada con mucho cuidado: y se nota aún más si leen todos los libros uno detrás de otro (no les estoy recomendando que lo hagan; en general es una locura). Todo encaja, y además me animo a decir que de forma perfecta; todo tiene sentido y fue planeado desde un inicio: los horcruxes, los Deathly Hallows, los comportamientos y humores de las varitas. Todo fue pensado cuidadosamente y ejecutado de forma exacta; no creo que nada haya sido dejado al azar o improvisado. Por eso creo que las confusiones que han surgido son por las traducciones libres que aparecieron en la red; porque leyendo los libros en inglés de verdad todo cae en su lugar de forma automática, y porque en los foros en línea en inglés no he visto tanta confusión como he visto en los foros en español. No sé si cuando salgan las traducciones oficiales al español la cosa mejore; pero espero realmente que sí.

La séptima novela tiene un clímax obvio: el duelo de Harry y Voldemort (hubo un único duelo; lo que pasa en el Bosque Prohibido es sacrificio voluntario). Sin duda es de los clímax más emocionantes de las novelas; pero queda un poco disminuido en comparación de todos los pasajes de acción que hay en el libro. Eso no habla mal del clímax; habla bien del resto de la novela. Y ciertamente es muy chido que Harry termine derrotando a Voldemort sin jamás haber ni siquiera intentado matar a nadie.

El “giro inesperado” lamentablemente no lo fue para mí (ni para muchos otros), porque sencillamente habíamos deducido correctamente las dudas principales que pudieran haber quedado al final de la sexta novela: dícese, la lealtad de Snape y la identidad de R.A.B. (y no, ya no quedaba duda de quién iba a acabar con quien; la gente sensata sabía que las parejas eran Harry y Ginny y Ron y Hermione). Me parece que sí es inesperado que Harry fuera un horcrux; ya sé que varios lo habían propuesto como teoría, pero no oí a nadie decir que fuera un horcrux involuntario: y justamente los que nos oponíamos a la idea era porque Voldemort no tenía ningún motivo para usar a Harry de horcrux cuando su plan fue, siempre, asesinarlo. Que Harry se convirtiera en horcrux fue de hecho en gran medida lo que causa la destrucción de Voldemort: le dio las armas necesarias a Harry para enfrentarlo y vencerlo.

También me sorprendió que Snape conociera a Lily desde que eran niños. Que estuviera enamorado de ella explicaba muchas cosas; pero como nadie le dijo a Harry que Snape y Lily habían sido amigos desde niños (y Sirius y Lupin sin duda lo sabían, por no decir de Dumbledore), a mí sí me sorprendió. Mi explicación es que Snape y Lily fueron amigos más o menos hasta los quince años, y cada vez más alejados por las inclinaciones del primero a las Artes Oscuras. Sirius y Lupin a lo mejor creyeron que se habían conocido en el expreso a Hogwarts, y cuando se distanciaron terminaron por olvidar que habían sido cercanos (eran niños al fin y al cabo). Dumbledore, por supuesto, estaba obligado por su promesa a Snape a no decir nada.

También es interesante, aunque en menor medida, que Dumbledore hubiera sido amigo de Grindelwald cuando eran jóvenes. La verdad nunca creí que el viejo Mago Oscuro volviera a hacer aparición en las novelas; creí que sólo era un dato “interesante” el saber que Dumbledore lo había derrotado en 1945. Toda la trágica historia de Dumbledore me gusta porque lo pone más cerca de Snape que de James Potter, por ejemplo: era alguien que sabía lo que era correcto, en gran medida, por las pérdidas que le costó el intentar lo que era incorrecto.

Por último, el epílogo. Es mi opinión que la Rowling no podía dejar de poner un epílogo. Los lectores queríamos saber qué ocurre con los personajes principales; se hubiera sentido incompleta la obra si no nos daba eso. Pero el poner qué fue de todos, o explícitamente cuándo, dónde y cómo pasaron las cosas hubiera sido terriblemente burdo. Es epílogo; no otra serie de novelas.

A mí se me hizo una solución sencilla y elegante poner a los tres personajes principales llevando a sus hijos al expreso de Hogwarts para un inicio de año escolar. Nos dice lo más importante, sin perder el tiempo en detalles que sencillamente su lugar no era el epílogo, si acaso tienen un lugar. Y tampoco creo que sea un final de cuento de hadas: en el mundo real la gente se casa, consigue trabajos, tiene hijos, y los envían a la escuela (en general). El epílogo es únicamente un vistazo a unos cuantos minutos en la vida de los personajes principales en el futuro. Nada más; no es melosamente perfecto, ni trágicamente terrible. Es normal (dentro de lo que cabe en un mundo donde hay magia); y esa es la recompensa de los héroes de estas novelas: que al final pudieron vivir sus vidas tranquilamente.

“All was well” dista mucho de “All was perfect”.

Harry acaba casándose con Ginny y con tres hijos, y Ron y Hermione se casan y tienen dos. ¿Es realmente “increíble”? Por lo que se ve en las series es común (si bien no indispensable) que los magos y brujas conozcan a los que serán sus esposos durante Hogwarts. Y después de todo lo que habían pasado esos cuatro juntos, no me parece fuera de lugar que terminen casados. No dicen que sean matrimonios perfectos (y conociendo a Ginny y Hermione, no me extrañaría que Harry y Ron se la pasaran reculando tanto como Arthur Weasely… bueno, tal vez un poco menos); ningún matrimonio es perfecto. Nos muestran un día feliz: dos de sus hijos (que han de ser casi hermanos entre todos, por lo cercanas que sin duda serían las familias de Harry y Ginny y Ron y Hermione) van a su primer día de Hogwarts. No nos muestran las broncas que sin duda llegarían a tener; y la verdad qué bueno, porque después de enfrentarse a Voldemort cualquier problema marital a mí me parecería demasido baboso como para andarlo mencionando en el epílogo.

El final no es perfecto porque Harry, Ron, Hermione y Ginny tengan una vida perfecta: es perfecto porque tienen una vida normal. Como dice Harry justo antes del epílogo: “And quite honestly, [...] I’ve had enough trouble for a lifetime.”

A lo largo de toda la serie, uno de los principales pesares de Harry es que no tiene familia (los Dursleys, por supuesto, no cuentan). En parte el epílogo muestra cómo en el futuro sí la tendrá: una esposa que ama y tres hijos que sin duda harán que le salgan canas verdes (especialmente James; tiene todo el tipo de un Weasley). Pero el epílogo también muestra el desenlace obvio de lo que fue ocurriendo a lo largo de todas las novelas: Harry y Hermione terminan siendo parte (que habían comenzado a serlo desde mucho antes del séptimo libro) de la familia Weasley. Harry es esposo de Ginny; cuñado de Ron; concuño de Hermione; tío de los hijos de sus mejores amigos; yerno de Molly y Arthur Weasley. Hermione igual, además de que termina incluso usando el apellido Weasley (parece ser que en el mundo mágico no es costumbre que las esposas conserven su apellido).

Me van a acusar (y con razón) de ridículo, pero a mí me da una satisfacción morbosa buscar en la Wikipedia “Hermione Weasley”, y ser redireccionado al artículo de Hermione (lo pueden ver aquí). También con Ginny Potter, pero la verdad menos.

Y eso es lo que más me gusta del epílogo: que el trío de magos que había sido (para motivos prácticos) familia durante casi toda la serie, al final terminan siéndolo legal y sanguíneamente. Y no tiene nada de “increíble”, digo; conozco casos así en la universidad (sans la magia… creo).

La séptima novela, sin duda y por mucho, es mi favorita. Epílogo incluido, y de hecho en gran medida por el epílgo. Me parece tan cercana como humanamente es posible de ser perfecta: cierra todas las dudas y todos los cabos sueltos de la historia (excepto el Marauder’s Map en la oficina de Moody-Crouch y detallitos por el estilo), y nos da un final perfecto donde Harry, Ron y Hermione viven sus vidas de forma razonablemente normal (siguen siendo magos, al fin y al cabo), y tan felices como una persona común y corriente puede llegar a serlo.


¿Y ahora qué?

Y ahora qué vamos a hacer, ya que se acabaron los libros.

Primero tenemos las dos siguientes películas, que si los realizadores son inteligentes e ingeniosos, serán maravillosas. A los fanbois: el cine es otro medio. Las películas no tendrán todo lo que viene en los libros, la historia no será tan consistente como en las novelas, y los personajes seguramente actuarán de un modo distinto. El cine sencillamente no es la mejor forma de plasmar una novela tal cual: a lo más se puede esperar que plasme aspectos importantes o el espíritu de la misma.

La triología del Señor de los Anillos es una muestra perfecta: las películas hacen pedazos ciertas cosas de los libros, pero no por ello dejan de ser fabulosas. Fijarse sólo en las cosas que no salieron “tal cual” como en los libros sólo hace que se pierdan de las cosas buenas. Aunque claro, es sólo un consejo: si quieren arruinarse ustedes mismos lo que podría ser una experiencia agradable si fueran más permisibles, están en todo su derecho.

Terminando las películas, yo voy a seguir en mi necia de que alguien tiene que hacer un animé o caricatura de la serie.

Si se hiciera un animé o caricatura de la serie, utilizando uno o dos capítulos de los libros por episodio, podríamos tener unos 150 episodios en total. A mí me parece que una caricatura o animé sería el mejor medio (después de los libros, por supuesto) para mostrar la historia de los magos adolescentes; las ventajas me parecen obvias: se mostrarían a todos y cada uno de los personajes exactamente como la Rowling se los imaginó a lo largo de los siete años de la historia (treinta y seis, si contamos el primer capítulo de Philosopher’s Stone y el epílogo); no habría en general problemas con efectos especiales; podría ponerse toda la historia; no existiría el problema de que los actores se vieran más grandes (o jóvenes) que sus personajes; cabrían todas y cada una de las líneas de diálogo, todas las pistas que aparecen desde el primer libro, todas las escenas en el diario de Riddle, en el pensadero, en las sesiones de Occlumency, e incluso flashbacks cuando un personaje está relatando algo del pasado. Podría ser perfecta.

Y por supuesto, si hay animé o caricatura, sin problemas puede haber manga o comic: el dibujo que pongo arriba de Tatah-chan así lo demuestra. Y si estuviera bien hecho también sería fabuloso.

Y ya; me niego a ver otro tipo de adaptación… aunque podría ver una serie de televisión con actores de carne y hueso, pero me parecería idiota hacer eso en lugar de una caricatura. Pero cosas como musicales para el teatro (que por ahí escuché alguien estaba barajeando la idea) me niego rotundamente. Una cosa es que sea fan incondicional de la serie, y otra muy distinta que esté dispuesto a que me roben mi dinero sólo porque algo tenga “Harry Potter” en el título.

Como sea, sólo he mencionado nuevas adaptaciones del material original. ¿Qué hay acerca de material nuevo?

En ese aspecto tenemos casi asegurado por parte de la Rowling una especie de enciclopedia de magia. También dijo que estaría dispuesta a escribir una novela donde Dumbledore fuera el protagonista principal; pero también dejó claro que no lo aseguraba. Y están todas las cosas que ya sabemos: sabemos que Dumbledore tuvo un duelo legendario con Grindelwald; sabemos que Gideon y Fabian Prewett (los hermanos de Molly, y el segundo el dueño original del reloj que Harry recibe a sus diecisiete años) murieron asesinados por cinco Death Eaters; sabemos que Evan Rosier murió al resistir el arresto, quitándole un pedazo de nariz a Moody; sabemos que Draco de alguna manera reparó el Vanishing Cabinet en el sexto libro; sabemos que Hermione fue por sus papás a Australia y reparó sus memorias (me gustaría pensar que Ron la acompañó en el viaje); sabemos que Harry y Ron se hicieron aurores; sabemos que Ron trabajó un tiempo con George en Weasleys’ Wizard Wheezes; sabemos que Hermione trabajó en el Departamento de Regulación y Control de Criaturas Mágicas; sabemos que Harry y Ginny se casan, al igual que Ron y Hermione…

Todas esas cosas (y muchas otras más) ya las sabemos, pero no conocemos los detalles. La Rowling podría escribir cada una de ellas como historias cortas, cada una independiente de la otra… cuentos si quieren. Y juntarlas todas en uno o más libros. Así podría estar escribiendo durante años del mundo de Harry Potter, sin necesidad de angustiarse por tener que sacar otro libro o por una fecha límite.

Yo espero que lo haga, porque maldita sea quiero leer la boda de Ron y Hermione y la de Harry y Ginny. Y quiero que sea una doble boda, me importa un comino si es muy cursi de mi parte.

Pero aunque llegue a ocurrir (que, repito, así lo espero), lo cierto es que la Rowling ya ha dicho que ahorita está trabajando en algo nuevo para niños, y otra cosa para adultos. Ninguna de las cuales tiene nada que ver con Harry Potter, por lo que tendremos que esperar un tiempo para algo nuevo de nuestro mago favorito. Si es que llega a haber algo nuevo.

Lo que sí es que me niego a que Harry tenga una nueva aventura del nivel de la de Voldemort: el tipo se ganó a pulso una vida tranquila. Eso no descarta aventuras algo más relajadas, como capturar ex seguidores de Voldemort o algo así. Además de que se supone sería su trabajo: se convierte en auror a fin de cuentas. Pero aventuras donde realmente arriesgue la vida, me parece que se ha ganado el poderlas evitar por lo que le queda de vida, que esperemos sea mucho tiempo.


Política, religión y sexo

Las siete novelas me gustan mucho, y cada novela me gusta más que la anterior. Pero algunas de las razones por las que las novelas me gustan tanto no son muy obvias, y me gustaría cerrar esta entrada explicándolas.

Las novelas son sin duda alguna liberales y de izquierda. La Rowling se ha identificado públicamente como de izquierda, y con sus antecedentes de madre soltera, y una madre que murió de esclerosis múltiple sufriendo la crisis en la salud pública en el Reino Unido durante el régimen de Margaret Thatcher, no es de extrañar. Esa ideología se muestra (y por mucho) en las novelas: el mensaje en contra del racismo y la discriminación, a favor de la tolerancia y comprensión; la exaltación de la rebeldía y la juventud… venga, los personajes desagradables de esta novela (y no hablo sólo de los Death Eaters) son aquellos con prejuicios en contra los que no son pura sange, o en contra de los otros seres mágicos sin que les importe su nivel de inteligencia. También, generalmente, son gente acomodada económicamente.

En las novelas no hay racismo; al menos no el clásico: la primera novia de Harry es de ascendencia asiática, y al final de las novelas el Ministro de Magia es negro. Tampoco hay discriminación por género: se suele dar por sentado que el sexo de alguien no tiene nada que ver con sus capacidades mágicas (y, como diría Harry, ¿cómo podría alguien andar alrededor de Hermione y decir que las mujeres no son inteligentes?) Pero hay racismo contra los hijos de muggles, y hay discriminación contra ellos y los que son parcialmente humanos (aunque nadie parece jamás considerar como algo negativo que Fleur sea nieta de veela).

También son novelas maravillosamente laicas: tienen exactamente el mismo sentido para un ateo que para un cristianio que para un judío que para un musulmán. El concepto de “dios” es básicamente inexistente en los libros (aunque no el de alma y un “más allá” que nunca termina de explicarse), e incluso la navidad se limita a sólo la parte secular de la celebración; jamás hay una mención de Jesús ni ninguna otra figura religiosa. Y si uno se detiene a pensarlo, la explicación más sencilla es que la Rowling no quiso meterse en la broncota que implicaría que alguien sugiriera que Jesús era mago, por ejemplo. Así que sencillamente todo el aspecto religioso queda relegado, y uno termina con la impresión de que, cualesquiera que sean las creencias religiosas de los magos, cada quien las practica (o no) de forma privada y sin meterse con los demás.

Que por supuesto es el punto de vista liberal y de izquierda de la religión: que cada quien crea en lo que quiera, y que no se meta con lo que los demás creen. Eso, y que la educación en Hogwarts es completamente laica. Si hay religión en el mundo mágico, ocurre en la privacidad de cada hogar: y yo aplaudo mucho eso. También por eso me gustó tanto la boda de Bill y Fleur: es una boda civil. No hay mención a un poder superior en ningún momento de la ceremonia. Igual que los funerales de Dumbledore y Dobby: nadie menciona jamás ningún tipo de deidad. No hay religión oficial en el mundo mágico.

Y ahora sí para terminar, el último punto. Sexo.

Yo de verdad creí que Ginny desvirgaba a Harry el día de su decimoséptimo cumpleaños, e independientemente de si alguien más creyó o no eso, lo cierto es que es la escena más cercana a un encuentro sexual en todas las novelas. Y estamos hablando en el séptimo libro de jóvenes adultos (según la ley mágica) de diecisiete años: hubiera sido perfectamente natural que hubiera habido algo de sexo.

A lo mejor fue otra de las razones para sacar al trío de Hogwarts en el último libro: cabe la posibilidad de que en condiciones normales (o sea, cuando no hay guerras entre magos), el séptimo año sea el degenere sexual absoluto. Digo, y con lugares como el Room of Requirement las posibilidades son infinitas: me imagino a una pareja de novios de último año en el séptimo piso de Hogwarts, pasando frenta al cuadro donde Barnabas the Barmy trata inútilmente de enseñarles ballet a los trolls, deseando con todas sus fuerzas; “un lugar donde podamos coger… un lugar donde podamos coger… un lugar donde podamos coger…”

Dado que inicialmente las novelas estaban destinadas para niños, me parece sensato que la autora se haya evitado problemas sencillamente dejando el asunto del sexo básicamente sin tocar. Se adivina, por supuesto: los niños no pueden entrar a los dormitorios de las niñas, y la reacción de Lavender cuando descubre a Ron y Hermione “solos” (Harry llevaba su capa de invisibilidad) saliendo del dormitorio de niños sugiere que tal vez no fuera algo tan fuera de lo común. A lo mejor dejar los guantes de piel de dragón colgados del picaporte era señal de que uno de los habitantes del dormitorio estaba “ocupado” adentro y que los demás no debían entrar.

Digo, Harry, Ron y Hermione se dan un montón de paseos por todo el castillo y por el Bosque Prohibido durante todas las novelas; ¿por qué no habría parejitas que lo hicieran por razones más sensuales? Pero bueno; lo que no queda dicho no quiere decir que no ocurra, así que (hasta que diga lo contrario la Rowling) todo tipo de aventuras sexuales es posible que hayan ocurrido (y ocurran) en Hogwarts, si bien tal vez no con el trío particularmente. Al fin de cuentas estaban ocupados con cosas más importantes (y Ron siempre fue medio lento).

(Actualización (20/10/2007): La Rowling anunció ayer que Dumbledore era homosexual, lo cual básicamente invalida el siguiente párrafo. Si quieren leer lo que opino acerca del anuncio, escribí una entrada especial para eso.)

Y ahora sí para terminar, y relacionado a la sexualidad, ¿dónde carajo está la gente de ambiente en el mundo mágico? ¿Por qué no conocemos aunque sea un mago homosexual o una bruja lesbiana? La respuesta tal vez sea que el número de magos y brujas es relativamente diminuto comparado a muggles, y por lo tanto el número de gays en la comunidad mágica también es muy pequeño. Y que sería muy complicado meterse a explicar temas de sexualidad entre gente del mismo género cuando durante todas las novelas los niños duermen rodeados de niños, y las niñas duermen rodeadas de niñas.

(Aunque la idea también da lugar a unas imágenes bastante perturbadoras).


El legado

Me parece que lo que terminará definiendo a estas novelas es que al final de todo no serán una moda. Por supuesto no podemos saber hasta que ocurra, pero yo estoy seguro que mis hijos, y los hijos de mis hijos leerán estás novelas, y las disfrutarán tanto o más que yo (ellos podrán leer la primera cuando tengan once años o menos). Sin aspirar jamás a la grandiosidad literaria o a la prensunción académica, creo que la Rowling consiguió escribir siete novelas que se convertirán en clásicas, y que superarán por mucho la prueba del tiempo. Tal vez en cien años ya nadie vea las películas de Harry Potter (si es que todavía hay algo equivalente al cine), pero estoy bastante seguro de que las novelas serán leídas y releídas, y las 4,100 páginas de magia serán pasadas de generación en generación, ganándose su lugar, si no en las grandes obras de literatura que revolucionaron la lengua inglesa, sin duda sí en la de las piezas populares que ganan la gloria de la manera más difícil: conquistando a los lectores uno por uno.

96 reacciones a Harry Potter y las 4,100 páginas de magia

  1. Muy entrtanidas tus reseñas creo que tienes futuro como critico, ¿podrias hacer una critica de la pelicula STARDUST, la cacvo de ver y me parecio muy entretenida?. sigue con esta pagina y que te la pases padre.

  2. Canek dice:

    Hasta el miércoles 2 × indio: tengo muchas ganas de verla, pero sin beca necesito cuidar mis finanzas.

    (Y por cierto; chale, ¿el primer comentario en esta entrada tenía que ser de algo que no tiene nada que ver con Harry Potter?)

  3. Emmanuel dice:

    Jebus… nunca pensé que alguien se animaría a hacer algo como esto con la saga de Harry Potter: crítica, comentarios, extractos del libro, explicación de partes “confusas”, etc.
    Lo leí de corrido (sí, mi tarea puede esperar un rato, jeje) y me encantó.
    Poco antes de la publicación Deathly Hallows, leí casi de forma continua las seis novelas pasadas y ciertamente saltan a la vista varios detalles que en anteriores lecturas pasaban desapercibidos. Así que sé lo que es eso y puedo imaginar que tal situación, tras el séptimo libro, se pondrá más interesante.
    Y vaya, hasta que encuentro a alguien a quien el epílogo le gustó igual que a mí.

    Parte favorita:
    “un lugar donde podamos coger… un lugar donde podamos coger… un lugar donde podamos coger…”
    XD

    Tengo otras cosas que decir, pero la tarea no se hace sola…

    Salu2

  4. Noemi dice:

    Canek, que interesante tu crítica. Sinceramente sólo leí una parte. Pero me interesa mucho conocer lo demás, así que lo leeré, por partes, pero lo haré. Algunas cosas que mencionas… lo admito ya las había pensado. No te diré más hasta que lo hay leído todo. Dime… ¿qué estudias?

  5. Canek dice:

    Nada que ver con literatura o crítica: soy Licenciado en Ciencias de la Computación, egresado de la Facultad de Ciencias de la UNAM. Ahorita estoy escribiendo mi tesis de maestría en Geometría Computacional, Algoritmos y Combinatoria.

    Que realmente es lo que debería estar haciendo en lugar de escribir de Harry Potter.

    Lee la página con calma; para eso le puse menú al inicio.

  6. Minerva dice:

    ¡Qué bueno! Muy linda reseña, realmente. Coincido en casi todo. Bueno, era de esperarse, porque soy también fanática de la saga.
    Pero aún así voy a hacer algunos comentarios. Vamos pòr partes.
    Sobre el libro uno: A mí me encantó desde que lo leí, y es el que releí más veces y casi casi el que más me gusta. Pero creo que el príncipe mestizo le gana.
    Me gusta que sea ingenuo en tantas cosas ( no tanto en la primera parte en que Harry está tan estereotipado como la Cenicienta)y su tono optimista en general. Funciona como una historia completa en sí misma. Harry es el huérfano atribulado y termina siendo un triunfador admirado y querido en un mundo literalmente mágico. El cuento de hadas perfecto. Es por eso que Eco dijo (casi con tus mismas palabras, Canek) que Harry Potter tenía todo para convertirse en un clásico y ser un libro de cabecera para los niños de varias generaciones.
    Me gusta también que en relativamente pocas páginas (por lo menos comparado con los siguientes libros) nos enteramos de tantísimas cosas. No sólo de lo que pasa en el libro, sino de todo el mundo mágico, de Hogwarts, de sus profesores, sus reglamentos, bah, todo….Y ese clima (ciertamente infantil) de encanto, no se rompe al final del libro, porque los buenos ganan y los malos se quedan por lo menos tranquilos y Harry tiene algo con lo que soñar todo el verano, mientras espera el próximo año, y consigue amigos y una historia familiar que le había sido negada.
    Mi escena favorita, creo que es la de la primera clase de pociones. Sí, me fascina Snape, como vos, creo que es un personaje maravilloso. Me encantó desde esa primera clase en que maltrató tanto a Harry, y me pregunto cómo se las arregló la Rowling para que permaneciéramos fieles a el cuando demostró tantas veces tener un carácter insufrible y ser siempre tan repelente.
    En cuanto a Dumbledore, si bien fue ganando consistencia a través de los libros creo que perdió un poco de su gracia. Dejó de ser el viejito loco que era al principio. Qué curioso que en las películas la muerte de Richard harris haya obligado a un cambio que me parece bastante consistente con lo que se ve en las novelas.
    Bueno, Canek, espero que no te moleste que me haya explayado tanto.
    Sobre todo porque querría seguir haciéndolo sobre los siguientes libros. Si no te molesta.
    Una preguntita: escribís siempre yue ball, ¿no es yule?
    Yo no tengo ese libro en inglés pero recuerdo que lo había buscado en el diccionario por la película ( me gusta ver el subtitulado en inglés, siempre aprendo algo) en realidad porque me llamaba la atención la palabra ball, como baile. Pero quizás se diga de las dos maneras. Te repito, nunca lo vi en el libro, mis fuentes son indirectas.
    Bueno, gracias por la paciencia ( te estoy haciendo ejercitar, ja, ja, ja).
    Chau a todos.

  7. Canek dice:

    Sí, es Yule Ball; no tengo idea de qué carajo estaba pensando. Ya lo corregí, gracias.

    De la etimología de ball (sacado de la Wikipedia, para variar):

    A ball is a formal dance. The word ‘ball’ derives from the Latin ‘ballare’ meaning ‘to dance’; the term also derived into “bailar” which is the Spanish and Portuguese word for dance (verb).

    Attendees wear evening attire, which is specified on the invitation as black tie or white tie (the most formal). Social dance forms a large part of the evening; actual ballroom dancing may or may not occur.

    Yo repito que a mí me gustó mucho la primera novela, y que es de mis favoritas del género de fantasía. El punto no es que no me guste la primera novela; es que me gustan más las siguientes, y es en gran medida porque los personajes crecen.

    Supongo que tiene que ver con mi forma de ser; yo no soy de los que “añoran” la infancia o los tiempos pasados, ni de los que valoran la inocencia como algo inherentemente “bueno”. Hay un tiempo para ser niño e inocente, y un tiempo para madurar y enfrentar responsabilidades: no hay nada intrínsecamente bueno o malo en ninguna de las dos etapas; sólo que eventualmente hay que dejar una para entrar a la otra. “Perder” la inocencia no tiene nada de malo; es lo natural, es lo que debe de ocurrir: no podemos seguir siendo niños siempre porque en algún momento hay que asumir y enfrentar responsabilidades.

    Que es justamente lo falso e hipócrita de los cuentos de hadas (en general), que esa parte (necesaria en la vida) de dejar de ser inocente porque hay responsabilidades que asumir, sencillamente la ignoran. Y que es justo lo maravilloso de Harry Potter: que se siente (incluso dentro de un mundo mágico) real. Los personajes crecen, y maduran. Y eso es bueno.

    Yo prefiero mil veces más al Harry dispuesto a morir por sus seres queridos que al que se lamentaba de que nadie le hablara por haber perdido cincuenta puntos para Gryffindor. Y prefiero muchísimo más al Dumbledore cuidadosamente calculador que sabía que tenía que guardarle información a un muchacho que apreciaba muchísimo, porque era la única forma de salvarlo, que al viejito excéntrico y medio loco de las primeras novelas.

    Pero claro; son gustos de cada quien. Sólo que sí creo que dicen mucho de cada quien.

    Por favor, escribe cuanto quieras. Para eso es la página.

  8. Luis dice:

    Hola a tod@s :

    Hmmm… jamás imaginaba que me recomendarías leer algo tan inusitadamente extenso, hay que tenerle muy poco aprecio a una persona para algo asi , jajajajjajaja . No , es coña .

    La verdad es que es todod muy extraño no. Al contrario de lo que alguien dijo por ahi arriba yo siempre supe que alguien haria algo parecido a esto. Decir siempre es mucho decir , mejor desde que la historia de HP comenzó a revelar su verdadera magnificencia . Lo que jamás habria imaginado y desde luego me sorprende mucho es que yo lo leería .

    Bueno , no puedo decir ni una décima parte de lo que tengo que decir.

    Solo que me ha llamado poderosamente la atención que no hallas mencionado ni una sola vez a Percy Weasley, me parece increible, aunque puede que me lo halla pasado por alto… Despues decir tbn que tus palabras sobre el momento en que Ron rescata a Harry del lago y sobre la amistad entre hombres ( amenudo mucho más fuerte, sincera y… extraña que la de las mujeres ) me ha hecho darme cuenta de que puede que ese sea mi momento favorito en toda la saga, que ironia… Tal vez igualado por el momento enq ue se rien despues de lo de Gringots, pero solo tal vez…
    Respecto a la bodas de los protagonistas a mi no me parece cursi pensar en una boda doble , querer leerlas si que lo es un poco , todo hay que decirlo , jajajajaja.

    Por supuesto yo me imaginé muchas veces cogiendo mis ejemplares de Hp de una alta estanteria y tendiendoselos a mis hijos, orgulloso de saber que les estoy proporcionando horas de placer y embelesamiento, y ojalá lo haga algun dia . Incluso con mis nietos…

    Tengo que decir que a pesar de que tu redacción es infinitamente peor que la de Jk es mejor que la de muchos otros y me ha apasionado leer esta entrada. No he leido tu blog “entero” pero si he leido muuuuuuucho y esto ha sido lo que más me ha gustado hasta la fecha. Y desde luego no está mal para alguien alejado del mundo de las letras…

    En fin , ya pasa una hora de media noche, y aun no eran las nueve cuando comenzé a leer, si bien es cierto que paré un buen rato para cenar…

    Ahora me voy a descansar.

    Agur :)

  9. Canek dice:

    De Percy no escribí nada porque su personaje nunca se me hizo interesante en lo más mínimo. Además de que me parecía obvio que volvería al lado de su familia antes de que todo terminara.

    Gracias por tus comentarios… creo. Lo que sí es que sigo con la duda de si sigues pensando que la Rowling se “cansó” hacia el final de la serie y que dejó cabos sueltos porque la agobió la tarea de amarrarlos todos.

    Me interesa porque, entre otras cosas, esta página es para explicar porqué me parece que la autora no deja ningún cabo (importante) suelto.

  10. Luis dice:

    Hola a tod@s :

    Si, en realidad sigo crellendolo. De hecho Jk en persona lo ha dicho. A los dos o tres dias de la publicación de Deathly Hallows la entrevistaron para un programa español y bueno , no recuerdo sus palabras esactas , pero fueron algo parecido a “necesitaba acabar Deathly Hallwos y poder respirar tranquila, cuando comencé con está historia jamás imaginé en lo se convertiria y llegué a sentirme sobrepasada en muchas ocasiones…” Y bueno , habló tbn de su familia , y de dedicarles todo su tiempo a sus hijos y cosas asi, sabes? Si bien no dijo que se “cansó” de escribir el ultimo libro si dijo que quería acabarlo ( y solo le faltó añadir “de una puñetera vez ) Aunque yo lo comprendo; La comparación es ridicula , pero es como cuando decides pintar tu casa por tu cuenta , y cuando llegas a la mitad de la segunda planta ves que es demasiado para ti. En mi opinión el ultimo libro se caracteriza , además de todas las cosas que tu has dicho, por ser el de “las soluciones fáciles” . Por ejemplo lo de salir de Gringots en Dragón , estoy plenamente convencido que de haber ocurrido hace dos libros en vez de huir a lomos de un dragon ciego habrian salido a hurtadillas gracias a un brillante plan , o a una providencial casualidad . Lo de los recuerdos de Snape fluyendo de él de esa forma… No se , detalles que no dejan de ser insignificantes pero que hacen deslucir un poco la novela . Mi preferida es la sexta, a lo mejor con el tiempo cambio de idea pero en fin.
    Esta entrada explica magnificamente bien como JK lo planificó todo cuidadosamente y con una minuciosidad asombrosa , pero creo que aunque se hubiese tomado otros dos años más siempre se le iban a pasar cositas , como lo que tu señalaste del mapa del merodeador ( aunque coincidámos ambos en que es algo insignificante )

    No obstante yo me habia percatado tbn de que Jk era de izquierdas por esos mismo detalles que tu mencionaste , lo de la enfermedad de su madre , su hija de soltera y todo eso , y es muy satisfactoria comprobar que otros han notado tbn esas cosas ajenas a la novela.

    Quería señalarte una cosa que se me pasó aller, cuando hablaste respecto al narrador , que no es del todo omnisciente se te pasó mencionar el capitulo uno de la sexta novel, “La Calle de la Hilandera” donde tampoco está presente harry , ni sueña ni nada por el estilo .

    Como te decia , y en resumen sigo creyendo no que se cansó , pero que lo acabó de forma precipitada debido a sus ganas de hacerlo si bien el resultado es magnifico .

    Y me tengo que ir muy rapido. A lo mejor vuelvo para acabar de explicar otras cosas pero será en otro momento.

    Agur :)

  11. Canek dice:

    Creo que concluyes lo que quieres concluir, porque si bien es cierto que la Rowling dijo que ya quería terminar (que como bien dices es obvio), también ha dicho que es la preferida de sus novelas. A mí ninguno de los pasajes o soluciones me parece sacado de la manga porque estuviera cansada; y de hecho, si tú mismo aceptas que el resultado final muestra que lo tenía perfectamente planeado casi todo (excepto cosas minúsculas), entonces no tiene sentido decir que lo acabó de forma precipitada: en tal caso se notaría porque habría cosas que no cuadrarían.

    Y en mi opinión no sólo no son salidas “fáciles”: son salidas que venía planeando desde hacía años. Esto lo saco del primer libro:

    “Why would you be mad to try and rob Gringotts?” Harry asked.

    “Spells –enchantments,” said Hagrid, unfolding his newspaper as he spoke. “They say there’s dragons guardin’ the highsecurity vaults. And then yeh gotta find yer way –Gringotts is hundreds of miles under London, see. Deep under the Underground. Yeh’d die of hunger tryin’ ter get out, even if yeh did manage ter get yer hands on summat.”

    La huida a lomo de dragón la tenía planeada desde la primera novela (así como el entrar a robar a Gringotts, por supuesto). Igual que los recuerdos de Snape: por eso desde la cuarta novela hemos visto cómo los magos pueden sacar pensamientos de su cabeza.

    Creo que sencillamente estás tratando de justificar que no te haya gustado tanto la novela (que por supuesto en gustos se rompen géneros, y ahora sí que es gusto de cada quien). Porque, para mí, toda la planeación que sin duda se muestra en la séptima novela son la mejor prueba de que la autora no dejó nada al “ahí se va”: todo (exceptuando cosas mínimas) está planeado y ejecutado de forma casi perfecta.

    No estaba cansada; estaba emocionada de terminar. Y sí, se le van cositas (que ojo; el escape de Gringotts y las memorias de Snape sólo a ti te parecieron mal ejecutados o improvisados), pero estas cositas no “deslucen” en nada la novela porque quedan opacadas por la magnífica ejecución de todo lo demás.

  12. Canek dice:

    Ah, y de “Spinner’s End” no escribí nada (respecto al narrador) porque es igual a “The Dark Lord Ascending”: Harry no está presente, pero de cualquier forma no sabemos qué piensa ninguno de los personajes presentes en esos pasajes. El único pasaje de ese estilo distinto es “The Riddle House” (el primero del cuarto libro), porque ahí sí sabemos qué piensa Frank Bryce.

  13. Minerva dice:

    Es cierto que sobre la segunda novela no hay mucho que decir, en cuanto a estructura es parecida a la primera. Bah, es lo mismo que vos decías, son las únicas que empiezan y terminan, no como formando parte de una obra más grande, sino completas en sí mismas.
    No me gustó mucho lo de las acromántulas, pero es porque las arañas me espantan. No me gusta Dobby, me parece odioso y a la vez me da lástima, no me gusta. Y en general me molesta en toda la serie el asunto de los elfos domésticos. Arruinaron para siempre los banquetes de hogwarts, creíamos que aparecían por arte de magia y resulta que era un ejército de elfos trabajando. Y encima, como no hay manera de rescatarlos resulta que nos convencen de que les gusta trabajar así(eso no parece muy de izquierda,¿no?). A propósito ese comentario me hizo reír Canek. Me refiero a eso de que los personajes desagradables son generalmente económicamente acomodados. Creo que eso no tiene mucho que ver con una posición política,(aún si la autora es de izquierda) creo que es más fácil hacer un personaje desagradable si lo pintás consentido y satisfecho que si lo mostrás pobre.
    Aún así la Rowling demostró que sus personajes tienen más complejidad que eso y Snape es odioso aunque lo imaginamos si no pobre, por lo menos austero. Y Harry mismo tenía una bóbeda con un montoncito de oro heredado de sus padres en Gringotts.
    Siempre me pregunté por qué Harry no le dio aunque sea parte del premio del torneo a Ron. No es que tenga ninguna importancia pero en ese libro Ron había mostrado varias veces que ansiaba disponer de un poco de dinero.
    Bueno, hice un menjunje de libros, aunque pretendía hablar del dos.
    Seguiré en otro momento, porque hay mucha tela para cortar.
    Luis, recibí tu mail con las fotos. (¿Realmente te alojabas ahí???) Más tarde te lo respondo.
    Ah, Canek, gracias por la explicación del Yule Ball. Sonaba más a pelota ¿no? Son raras las palabras inglesas de origen latino, por eso la Rowling utiliza tanto el latín en sus hechizos, a ellos les suena aún más exótico y misterioso que a nosotros.
    Y por eso mismo me parece acertada la palabra mortífagos, casi me gusta más que el original death eaters.
    Bueno, ahora sí, chau.

  14. Canek dice:

    > Y encima, como no hay manera de rescatarlos resulta que nos convencen de que les gusta trabajar así(eso no parece muy de izquierda,¿no?).

    A Dobby no le gustaba, y es bastante fácil de imaginar que lo que ocurría era que sencillamente a los elfos que se quejaban les iba mucho peor que a los que no. Muchos personajes dicen durante toda la serie que a los elfos domésticos les gusta la esclavitud en la que viven; pero es que pierden de vista lo importante, y que es justo lo que Hermione quería cambiar: que tuvieran la oportunidad de elegir si quieren esa esclavitud o no. Hermione termina trabajando inicialmente en el Departamento de Regulación y Control de Criaturas mágicas justamente para cambiar la calidad de vida de los elfos… y lo consigue, antes de moverse al Departamento de Cumplimiento de la Ley Mágica.

    Y recuerda que al final los elfos entran a la batalla liderados por Kreacher… eso es muy de izquierda, muy de La Rebelión de los Colgados. En general una rebelión masiva por parte de las clases desprotegidas siempre tiene tintes izquierdistas.

    Lo de la gente con dinero por supuesto no es absoluto (ni son todos los que están, ni están todos los que son). Es sólo un comentario que se relaciona, y que no dudo tenga que ver con las tendencias izquierdistas de la Rowling.

    > Siempre me pregunté por qué Harry no le dio aunque sea parte del premio del torneo a Ron.

    Harry jamás le hubiera ofrecido dinero a Ron porque Ron jamás lo hubiera aceptado. De hecho en general ningún Weasley lo hubiera aceptado: Harry casi tiene que amenazar a Fred y George para que lo hagan. Harry sencillamente fue respetuoso de su familia putativa y de su mejor amigo.

    > Y por eso mismo me parece acertada la palabra mortífagos, casi me gusta más que el original death eaters.

    “Mortífagos” es una traducción fabulosa; del latín morti (muerte) y fagos (comer), es de las mejores puntadas que tienen los libros en español.

  15. Minerva dice:

    Me alegra ver que coincidimos en algo, a los dos nos gusta la palabra mortífagos. De paso, da que pensar sobre el oficio de los traductores que en libros como éste tienen que encontrar o inventar términos nuevos para conceptos inexistentes, y encima tienen que ser coherentes con el resto del universo potteriano, y por supuesto, sonar bonito…. Casi, casi, tienen que hacer magia.
    Sobre la revolución de los elfos, me hizo acordar a un hecho de la historia argentina, cuando aún eramos colonia española, en 1806, 1807 hubo dos invasiones inglesas. Y cuenta la leyenda (es decir la historia mítica que nos enseñan en la escuela primaria) que todos los habitantes de Buenos Aires salieron a defender, con armas improvisadas, la ciudad del ataque enemigo. Esto incluye a las mujeres desde sus casas, echando aceite hirviendo desde los techos. Y también a negros, mulatos, mestizos, etc, que eran los esclavos en esa época y por tanto excluídos de toda decisión política (también las mujeres, obvio). Aún así, salieron por su propia iniciativa a defender a su país. Bueno, esa es por supuesto la visión ingenua que nos contaban en el cole, debería investigar más para hablar con autoridad, pero esa fue la imagen que vino a mi mente cuando leí esa escena. No un grupo de rebeldes luchando contra la opresión de sus amos, sino luchando con sus amos, seguramente porque sospechan que en manos de enemigo su situación será aún peor.
    Después de todo es un alivio saber que Hermione logrará efectivamente algo de lo que se proponía con la PEDDO, pero eso no sale en el libro, ¿no? lo contó JK en una entrevista , o en el chat?
    Bueno, ya escribiré sobre los otros libros más adelante, ahora ya me están reclamando la compu.
    Saludos a todos.

  16. Canek dice:

    En México en 1810 los indios (de los cuales casi todo el país somos orgullosamente descendientes, aunque en algunos casos sólo en parte) sitiamos a los españoles en la Alhóndiga de Granaditas, y matamos a casi todos.

    De cualquier forma, lo que pasa en Hogwarts no es equiparable a ninguna de las dos situaciones: se te olvida que a los elfos domésticos (si los consideramos como esclavos) no les interesa la posición política de su amo; son fieles a sus amos no importa si practican o no las artes oscuras, o si los tratan bien o no.

    Por eso justamente tiene tintes de izquierda la participación de los elfos en Hogwarts: porque no estaban sirviendo a su amo (que técnicamente hubiera seguido siendo Snape; que públicamente era Death Eater), estaban peleando (liderados por Kreacher) por en contra de Voldemort directamente:

    The house-elves of Hogwarts swarmed into the entrance hall, screaming and waving carving knives and cleaver, and at their head, the locker of Regulus Black bouncing on his chest, was Kreacher, his bullfrog’s voice audible even above this din:

    “Fight! Fight! Fight for my Master, defender of house-elves! Fight the Dark Lord, in the name of brave Regulus! Fight!”

    El grito de guerra no es “luchen por nuestros amos”; es “luchen por mi amo, defensor de los elfos domésticos.

    Los logros de Hermione en el Ministerio los dijo la Rowling en la plática de chat que mencionas.

  17. Krovos dice:

    Esta es la primara vez que opino en tu pagina, blog o como quieras llamalo.

    Este sitio lo encontre por casualidad porque buscaba algo de Kim Possible (por cierto no haz escrito mucho de eso, ya salio la 4ta temporada en ingles, a lo mejor te gustaria verla), y me gusto tu forma de ver las cosas. Que buen nombre para tu pagina.

    Que buen articulo, hubo veces que me desternille de la risa. Gracias por publicar esto.

  18. Princess dice:

    Uff, lo acabé, y me lo hubiera echado de un tirón, pero no pude por el trabajo. Pero bueno… hablas perfectamente de todo lo que nos hemos planteado los que de verdad leímos los libros, porque no hay duda de que hay pesonas que leen sólo por encima (mi madre incluida).

    Estoy completamente de acuerdo en lo que dices acerca de los libros, el primero es muy bueno, pero, lógicamente, es sencillo, es infantil. No sé si de haber comenzado a leer la saga por el primero me hubiera clavado tanto, la cosa es que yo “comencé” a leerla en el libro 4. Justo donde comienza la verdadera historia. Me considero muy afortunada por ello, pero claro, estoy de acuerdo en que ha de ser hermoso irlo leyendo según tu edad, identificarte con Harry (o Ron, o Hermione), así que ya estoy guardando mis libros en perfecto estado, en pasta dura, inglés y español, para heredarselos a mis hijos.

    Después de leer el séptimo libro lo supe, realmente, es mi libro favorito. A lo largo de la saga se fue viendo la evolución de JK Rowling como escritora, se fue atreviendo a más, fue jugando más con los datos, y las fechas… y resultó de lo más satisfactorio. Lloré y lloré con el final del séptimo libro, no el epílogo, sino desde que Snape demuestra que era bueno, y muere, ahhh.

    Esa es otra, yo soy de las que dice que Snape merecía una muerte más gloriosa, pero ESE ES MI PUNTO DE VISTA, lógicamente sé que él no buscó la gloria. La buscó al principio, como Dumbledore, en un lugar equivocado, y, tal vez demasiado tarde, se dio cuenta de la verdadera importancia de las cosas. A mí, que siempre he amado a Severus (porque es humano, porque yerra, porque quiere venganza, porque odia, porque ama… porque es uno de los personajes más humanos, mejor elaborados, complejos e inteligentes) me pareció injusta su muerte, pero eso no quiere decir que haya estado mal, hacerlo de otra forma hubiera sido hipócrita.

    Y, creo que en eso somos iguales, soy muuuy cursi, y la vida de Snape fue una delicia para mí, al parecer me gustan ese tipo de hombres atormentados (Has visto Sensatez y Sentimientos, de Ang Lee, la adaptación de la novela de Jane Austen, pues Alan Rickman sale de un hombre atormentado, que, al igual que Severus, se castiga por un error que cometió en el pasado, obviamente LO AMO). Pero bueno, como decías, en la vida real no es difìcil encontrar esas relaciones entre familias y amigos, que han sido tan apegados entre sí que terminan juntos. Tal vez en el cine (y en las telenovelas) siempre encontramos algo diferente, algo más tormentoso, pero en a vida real es algo sencillo, no sin problemas, pero si uno ha vivido toda su vida tan apegado a alguien, pues los lazos se van creando).

    Lo que sí me ha sorprendido siempre, y es que parece que los ingleses tienen atole en las venas, es que les sea tan fácil casarse para toda la vida desde una edad tan corta. Eso sí que no es realidad, por lo menos no para muchos. ¿No les entran dudas? ¿No se les antoja desesperadamente cojer con alguien que no es su esposo? Digo, tomen en cuenta que a los 25 años no es lo usual, jaja. Bien por ellos si pueden aguantarse las ganas, ojalà tomo fuera tan fácil en la vida real.

    Eso es todo por ahora, si se me ocurre algo lo comentaré después.

    Byeeeeeee.

    Princesa Mestiza

    http://www.princesamestiza2.blogspot.com

    princesa_mestiza01@hotmail.com

  19. Canek dice:

    Me parece que estás enamorada de Alan Rickman, no tanto de Severus. Como sea; dudo mucho que (tal cual lo conocemos en las series) alguien pudiera amar a Snape; sencillamente es demasiado desagradable. Además de que sería completamente inútil porque Snape no quería ser amado; después de que Lily murió el que alguien lo amara o no dejó de tener importancia para él.

    (Y no dudo que el 95% de las mujeres que dicen que aman a Snape están convencidas de que ellas sí podrían hacerlo cambiar y que volviera a amar –a ellas claro– y a ser un ser humano funcional… no digo que seas de ellas, por cierto; sólo creo que la mayoría piensa así.)

    Los británicos (que son un supraconjunto de los ingleses) no creo que tengan atole en las venas; en tal caso lo tendrían los personajes ficticios británicos. Pero de las cosas que se me olvidó mencionar en la parte de sexo de esta página, es que los magos y brujas deben tener unas vidas sexuales maravillosas: entre Engorgement Charms (que permiten lenguas de un metro de largo… imagínense otras cosas), Supersensory Charms (que aumentan los sentidos), poción multijugo (“te cumplo tu fantasía sexual con tu artista favorito[a] mi vida, sólo consígueme un cabello”), pociones de amor y decenas de cosas que sólo nuestra imaginación nos limita, ha de ser relativamente sencillo mantener “entretenida” a la pareja sexual de un mago o bruja para toda la vida.

    Pero ya en serio, la cosa es si crees o no en la monogamia como algo posible. Yo lo creo… y la verdad siendo hijo de padres divorciados y dado mi expediente amoroso no sé por qué, pero lo creo. Y el punto es que sí hay parejas que duran toda la vida, si bien ciertamente distan mucho de ser la mayoría (y las que hay, eso no dice necesariamente nada acerca de si son felices o no).

    Como sea, Harry Potter no termina con un “vivieron felices para siempre”; termina con un “diecinueve años después estaban vivos, casados y con hijos, y con una vida normal”. Igual y eventualmente como tú dices les entran dudas, o les dan ganas de coger con alguien más (de verdad, sin poción multijugo), y a lo mejor sus matrimonios superan eso… y a lo mejor no: no sabemos.

    (O a lo mejor cogen con alguien más y nadie jamás se entera y siguen viviendo tranquilamente como si nada hubiera pasado: eso también ocurre).

    Es lo que me gusta tanto del epílogo: no es un “colorín colorado, este cuento ha mamao”. Es un vistazo de unos cuantos minutos diecinueve años en el futuro: un montón de cosas entre el fin de la novela y el epílogo son “libres”; pudieron pasar o no. Y las cosas que no son libres (como que Ron y Hermione acabaron casados) pudieron pasar de muchísimas formas (¿vivieron un tiempo juntos antes de casarse?).

    Y después del epílogo todo es libre: hasta donde sabemos saliendo de King’s Cross después de dejar a sus hijos, a Harry lo pudo atropellar un camión de Coca-Cola.

    La historia termina; pero no la vida de los personajes.

    Gracias por tus comentarios Princesa; ya me estaba ofendiendo de que no hubieras escrito. Se me olvida que esta página es ridículamente larga.

  20. Omar dice:

    Después de leer todo esto pienso que tal vez debería leer los libros de nuevo dentro de algunos años. Definitivamente tengo la impresión de que no los disfruté tanto como tú. Bueno, al menos no el último. Me gustó, me divirtió mucho y me picó, pero cuando lo terminé, más que nada sentí alivio de que por fin se hubiera acabado la historia. Y ni se me ocurrió ir a ver la quinta película.

    Por otra parte, recuerdo haber estado bastante entusiasmado por la serie después del quinto y sexto libro, y no sé bien que pasó desde entonces. La decepcionante cuarta película, ciertamente, pero no creo que lo explique todo…

    Bueno, ya los releeré con mis hijos.

    Ah, y un par de detallitos:

    (1) “catcall” no quiere decir “piropo”, más bien lo contario: es un ruido, usualmente un grito o un silbido, que indica burla y desprecio.

    (2) “absorber” no lleva “v”

  21. Canek dice:

    >Por otra parte, recuerdo haber estado bastante entusiasmado por la serie después del quinto y sexto libro, y no sé bien que pasó desde entonces. La decepcionante cuarta película, ciertamente, pero no creo que lo explique todo…

    Yo también te recuerdo bastante entusiasmado por los libros. Igual y deberías ver la quinta película: digo, nada más para asegurarte que no sea eso.

    >”catcall” no quiere decir “piropo”, más bien lo contario: es un ruido, usualmente un grito o un silbido, que indica burla y desprecio.

    Eso dice el Merriam-Webster que me regalaste; sin embargo, la traducción en español es “silbando”, y si le das “catcall” en la Wikipedia te redirige a Sexual harassment (que desde hace años, según la gente Políticamente Correcta, lanzar piropos es equivalente a acosar sexualmente).

    (Además de que no tendría sentido que los gemelos se estuvieran burlando de y despreciando a la primera alumna elegida para Gryffindor; no va con su forma de ser –no ser burlan de desconocidos–, y no va con el comportamiento de estudiantes de una casa cuando un nuevo miembro ha sido elegido).

    En uno de los 132,564 borradores originales de esta página, especificaba que no había podido encontrar una definición de diccionario de “catcall” como “piropo”, pero terminé quitando el comentario. Según yo el contexto y la traducción en español (que menciono) son suficientes para aceptar la acepción de “piropo” (además de que estoy seguro de haberla oído –no leído– así usada en otro lado, pero no recuerdo dónde).

    >”absorber” no lleva “v”

    Hey, al menos son consistente en mis horrores de ortografía: uso tres veces la palabra y las tres estaban mal. Gracias; ya lo corregí.

  22. kingbotella dice:

    Hey Canek, acabo de leer el comentario que me escribisteis en julio, estuve ocupado. Me equivoque cuando dije obra maestra, queria decir bestseller, y, por otra parte, disfruto muchisimo leyendo obras en castellano, de hecho, yo escribo relatos cortos. Sin embrago si que teneis todos razon en lo que me aconsejasteis, gracias. Por cierto, que lo que escribi fue hace mas de 80 dias, por lo que deberiais buscar lo que dije. Se que no viene al caso,pero ahora mismo estoy estudiando en EEUU y no puedo escribir tildes, lo siento. Un saludo a tod@s, y sinceramente, espero que se escriban muchos mas best-sellers y obras maestras =)

    Jorge…Kingbotella

    Por cierto Canek, llevo entrando a tu web desde marzo de 2006 y nunca te he felicitado, me encanta este website!

  23. Princess dice:

    Bueno, eso que ni qué, que estoy enamorada de Alan Rickman no lo niego, pero cuando digo que amo a Severus no me refiero a un amor tierno, ni a un amor bonito; me refiero a esas veces en que amas a una persona de manera enfermiza, que lo que te agrada de la otra persona es su forma de ser cruel, de ser desagradable, como lo dices tú. No sé si te ha pasado, pero a muchas mujeres nos pasa, que lo que nos atrae de un hombre es su patanería (joder, estamos locas, lo sé), o sea, entre más sucio (sudoroso, pandroso, etc), más valemadre, más borracho, macho… más nos atrae. Nos gusta la mala vida. Claro, no me refiero a que eso siempre pase, pero yo tengo la firme teoría de que a muchas mujeres nos sigue atrayendo el arquetipo de primitivo de “hombre”, o no hemos tenido una buena figura paterna, o algo así, la cosa es que en algunas cosas nos gusta que nos traten con mano dura (en el sexo, sobre todo) o somos algo masoquistas… o de plano somos tan independientes, tan seguras, nos han tocado hombres complacientes, que lo diferente (y por lo tanto lo que nos atrae) es eso, un patán, no un andrógino que se cuide la piel más que una misma.

    Y claro, jajajaja, ese es el ERROR de nuestra vida, queremos que nuestro amor convierta a ese patán en un príncipe. Conservando, por supuesto, ese look de rebelde sexy, pero nanay, no se puede. Y, viéndolo bien, ¿qué querríamos conservar de Snape? ¿Su look sexy? No. Snape es un amor imposible (otra de las principales atracciones que tiene) alguien con quien fantasear (imaginar que se lava el pelo, por ejemplo, y que debajo de esas túnicas hay un cuerpo musculoso y un alma atormentada esperando amor). Snape es una idea, y no debe de concretarse nada, nunca, o, de verdad se perdería la magia.

    Y sí, me refería a que en las novelas (no tanto en la vida real) parece que todos tienen atole en las venas, o por lo menos que los magos casados la tienen, si te das cuenta la Rowling habla de matrimonios medio aburridos. Ni siquiera Lupin y Tonk se salvan (aunque bien que se apuraron a hacer al chamaquito). Los únicos que se ven melosos son Fleur y Bill, y eso porque ella es francesa. Siento que JK, siendo divorciada, debería haber puesto algo menos tradicionalista al hablar de la familia, en Inglaterra (y en todo el mundo) hay ya pocas familias desde el sentido rígido de la palabra. O de plano ya no se casan, ni quieren vivir juntos, o están completamente decepcionados de esos valores tradicionales y las imposiciones de la familia (está de ejemplo la familia real). Y bueno, independientemente de los grandes atributos sexuales que puedan tener los magos, al final sería una rutina, ¿no? Y, psicológicamente, la rutina es lo que aburre.

    Pero bueno, no es que no crea en la monogamia, si no, no hubiera podida durar cinco años (y contando) con mi novio, sino que por lo mismo conozco los problemas que se tienen en la pareja (muuchos) y hubiera estado muy bien que se vieran un poco más. Lupin lo personificó, pero siento que, en ese aspecto, le faltó carnita.

    Y, Canes, me siento halagada de que esperaras mi comentario, jaja, no es que sea demasiado largo, es que uno no lee a gusto si lee en el trabajo.

    Byee.

    Princesa Mestiza

    http://www.princesamestiza2.blogspot.com

    princesa_mestiza01@hotmail.com

  24. Minerva dice:

    Como siempre coincido con Princess en el amor a Snape, pero creo que Canek nos pescó en eso. Si no hubiera sido alan Rickman quien lo representara en las pelis…¿nos hubiera gustado tanto? Yo creo que el personaje en sí es menos antipático en las películas, y era una de las cosas que me hacían pensar que al final se vería que era bueno (porque siempre decían que la Rowling iba adelantandoles al guionista y al actor algunas cosas para que luego no se contradijeran).
    Yo también hubiera querido un poquito de reconocimiento para snape, algo menos cruel que matarlo con una serpiente, sin posibilidades de, por lo menos demostrar que estaba en el otro bando. Pero entiendo que él era consciente de esa posibilidad y la aceptaba. De ahí su valentía. Es sin dudas el personaje más fascinante, nos tuvo en vilo hasta el final y la revelación fue taaaan emocionante.
    Aún así (si bien sólo podré dar mi opinión definitiva después de leer la traducción oficial), creo que prefiero el libro seis, que conserva aún la estructura del año escolar, con Dumbledore cerquita, guiando y protegiendo, el romance de Harry y Ginny, el príncipe, todo, nosé, me encanta, creo que es el que más disfruté.
    Hasta lueguito.

  25. Minerva dice:

    Es cierto que las familias que presenta la Rowling son toditas tradicionales, salvo neville que vive con su abuela, el resto son papá y mamá y nunca ni un medio hermano. Parece que los magos son más conservadores que los muggles.
    Sobre la monogamia, obvio que creo en ella, y diré que la rutina es un enemigo, pero que se puede superar fácilmente. Los muggles tenemos que apelar un poco más a la imaginación,(realmente, las posibilidades de la magia en ese aspecto son seductoras) pero lo cierto es que si había química de entrada, con años de conocimiento y práctica, las cosas tienden a mejorar. Yo llevo 13 años de casada y soy muy feliz. Lo de las ganas de coger con otro, no creo que tenga mucho que ver con la edad, que a todos nos pica la tentación. Pero creo que como todito en la vida uno elige y en la elección siempre, siempre, algo se sacrifica. Así que es una cuestión de prioridades….
    Hablando de estas cosas recordé que comentabas que la Rowling no había dicho de nonguno de sus personajes que fuera gay. A mi me parece que es la clase de cosas que podrían aparecer ahora como información complementaria. Por que realmente, algunos profesores u otros personajes podrían serlo, pero como no afecta a la trama, no veo necesario que lo aclarara en el libro. Pero sí podríamos ennterarnos si escribiera una enciclopedia. Quizás entenderíamos la discordia entre Mc Gonagall y Trelaawney se debía a que se habían amado en el pasado, ¿no sería genial?.
    Lo de Lupin y tonks es una historia aparte, yo diría que resumiendo, Lupin hizo todo lo que pudo por sacarsela de encima, incluso, la dejó estando embarazada, me parece que no estaba muy enamorado…no sé. Esa pareja nunca me convenció…¿Cuando estuvieron juntos y felices? Creo que Lupin ya estaba demasiado amargado para permitirse ser feliz.
    Bueno, hasta lueguito.

  26. Princess dice:

    Mmm, yo pensé que ya habrían respondido más. Minerva, ya sabes que Snape/Alan es nuestro!! A mí tampoco me gustó la pareja Tonks/Remus, de hecho, casi la mitad del libro 7 pensé que Tonks era traidora, en cambio de Snape no dudé nunca.

    Otra cosa, Trelawney y Mc Gonogall, iucccccc, eso es asqueroso.

    Nos vemos prontoi.

    Princesa Mestiza

  27. Canek dice:

    He andado ocupado… además de que no sabía exactamente qué decir respecto a sus fantasías sexuales con Snape. Cada quien.

    Yo no entiendo porqué a tanta gente le molesta/disgusta la pareja de Tonks y Remus: es la más real (fuera del trío) desde mi punto de vista: es difícil, tortuosa y complicada.

    (O será que me identifico, porque mis relaciones suelen ser difíciles, tortuosas y complicadas).

    La idea de Trelawney y McGonogall ciertamente no es mi máxima fantasía lésbica; pero tengo que admitir que es bastante divertido en teoría. Además de que quién sabe, a lo mejor ambas eran unas hot babes cuando jóvenes.

  28. Princess dice:

    Hola, yo he andado un poco ocupada también se nota, no? Pero bueno, qué bien que no contamos exáctamente las fantasías sexuales, jajaja, o tal vez no te mostrarías tan abierto y comprensivo.

    De lo de la pareja Remus/Tonks sí que tengo qué decir, porque, aunque después las relaciones se tornen tortuosas, muuuuy complicadas, etc, etc, bien es sabido que en un principio parece que funcionan, que hay algo que nos une a esa otra persona, que hay deseo (lo que no equivale a que después haya amor y por eso la relación se vuelve difícil… pero creo que nada de eso pasó con Tonks y Lupin. Remus se dejó convencer, pero no puso mucho de su parte, me atrevo a pensar que le hizo el hijo a Tonks namás por no dejar.

    Y ya, definitivamente McGonogall de lesbiana no me convence, me gusta más la idea que da de ella Mavimoto mostrándola como una fetichista que graba todas las relaciones del castillo y vende los videos.

    Bye.

    Princesa Mestiza

    P.D. Canek, qué tal sigues, ya mejor?

  29. fer dice:

    hola bueno, he leeido algo de lo escrito
    no puedo creelo, si jk rowling viera esto, se moriria, no mas de ver que han hecho pedazos su novela, ahora emulan, una novela con politica y historia, que cosas
    la neta prefiero, este blog como antes harry potter and the seven horcruxes, donde se respetaba la novela por lo que era y sigue siendo y no se mezclaban posiciones politicas o intereses personales, y no es que no me interese la historia universal, si no por que todo tiene su lugar y forma, pero bueno

    salu2 a todos

  30. Canek dice:

    Princesa: ya mejor, pero estaré bien hasta que termine mi tesis y salga del claustro.

    Fer: lamento que no te haya gustado mi apartado de Política, religión y sexo (aunque debo hacer notar que son sólo unos cuantos párrafos de todo lo que escribí); pero creo que se te olvida que este es mi blog, y que en él escribo lo que se me pega la regalada gana. No obligo a nadie a leerlo, ciertamente.

    Pero además no veo porqué estaría “fuera de lugar” mencionar esos tres temas: el mismo tipo de análisis se han hecho con todas las grandes obras literarias. Y también difiero contigo respecto a la reacción de la Rowling: estoy seguro que le gustaría mi análisis.

    Como sea, te invito a que leas lo demás (que al fin y al cabo es lo importante: los libros), y que te expreses al respecto como gustes cuando hayas terminado.

  31. Luis dice:

    Hola a tod@s :

    Esto roza lo subrealista , Mcgonagall y Trelawney lesbianas?? Jajjajajaja , que asco! Yo me imaginé siempre a Mcgonagall muy puritana en esos temas ( aunque hay que recordar que una vez utilizó la expresion “hechar una cana al aire” ) Pero la pobre tiene 80 años, aunque si los magos duran 150 es casi como una cuarentona… Pero en fin , como yo me dejo guiar más por el aspecto que los personages tienen en las peliculas que por mi propia imaginacion creo que Mcgonagall haria mejor pareja con la señora Hooch , la que da clases de vuelo ( recordais la actriz que la interpreto en la primera peli ?? Pega mucho con Maggie Smith , harian una genial pareja de Lesbianas…) Trelawney pega mas con la Señora Pomfrey , quien a su vez pega tbn con la Señora Pince , la bibliotecaria , de quien se dijo que podria tener una aventura con Argus Filch , el conserge…

    Hmmm , que lio… Dejemos al margen estas cosas mejor ( aunque ya por ultimo debo confesar que siempre me imaginé que Dumbledore y Mcgonagall se liaron alguna vez , pero en fin…)

    Yo no se si a JK le gustaria esto , no estoy muy convencido . Se que no le desagradaria , de eso estoy seguro , pero más que gustarle creo que le divertiría .

    Por otro lado tbn entiendo un poco a Fer, no? Toda la historia está tan bien encajada que parece casi real , parece que ocurre al margen de nuestras vidas y que somos como testigos intemporales de toda la historia y leer un analisis que “destripa” los entresijos de esa historia hace que pierda todo lo que podia hacer pensar que era real ( no quiero decir que nadie lo halla pensado, supongo que me entendeis.. ) Sin embargo tbn creo que hay que ver más hallá de eso y sentirse ( en mi caso ) contento por haber leido tal analisis , por que como ya dije, siempre intuí que alguien haria un analisis asi , pero lo que nunca imaginé es que yo llegaria a leerlo jamás.

    El caso es que a mi me resulta interesante analizar las cosas , aunque todo pierda su magia ( nunca mejor dicho ) , pero una vez que deslingas todos los pros y los contras es como haber dado con el plan que utilizo JK , y a mi eso me entusiasma…

    Bueno , en fin… ya vale de disertar…
    Me alegro de haberos visto otra vez .

    Agur :)

  32. Noemi dice:

    Hola a todos y todas…

    Bueno, por aquí ando de nuevo. Todo va para ti Canek así que espero lo leas. En realidad no es mucho y prácticamente nada que no hayas dicho pero… Lo que pasa es que coincido en casi todo contigo. Pero hay algo que oye….

    “(…) algo que creo que jamás hubieran podido hacer escritores como J.R.R Tolkien o C.S. Lewis (sin demeritar en nada sus innegables aciertos literarios).”

    No me gustó tu comentario. No puedes afirmar eso, puesto que sus obras son totalmente diferentes a las de Rowling. Además que no tuvieron la oportunidad de demostrarte lo contrario ¿verdad? No entiendo porque insisten en meter a estos dos afamados autores cuando hablan de Harry Potter. ¿Has leído a Lewis? Su literatura es encantadoramente infantil (de mucha simpleza dice mi padre) pero es lo hermoso de “Las crónicas de Narnia” yo he adquirido los libros (sólo me falta el siete) y no tengo ninguna gana de compararlos con Harry, porque (al contrario de éste) es lectura para niños y no para niños convirtiéndose en adolescentes.

    “Harry Potter y la Orden del Fénix” fue el libro es el que menos me gusta. En mi opinión Rowling se ensañó con el pobre Harry al quitarle todo lo que le gusta (por medio de Umbrige claro) no sé, pereciera que no hay nada bueno para él. La Cho de plano me cae muy mal y por mí que no hubiera salido para nada después. La que tampoco me gusta es Ginny, nunca me ha gustado se me hace una mosquita muerta. Y… estoy totalmente de acuerdo contigo, el libro es más largo de lo necesario.

    Pues diré que “El príncipe Mestizo” es mi favorito (antes era el 3) creo que es por ese “cariño loco” que le he tomado al personaje de Harry y ahí le pasan muchas cosas buenas y ciertamente las historias secundarias son geniales. Como que limpió el mal sabor de boca que me dejó el 5.

    “Siempre lo dije: el romance principal de las novelas es el de Ron y Hermione, no importa que Harry sea el héroe.” En esto tienes toda la razón Canek, es parte de la estética literaria. El personaje principal de la novela es Harry y es buena su historia a la que se le agregan toques estéticos y totalmente literarios para atrapar al lector. He ahí la belleza de la literatura. Me encanta.

    Sobre Snape, pues al leer el libro 7, a pesar de todo, yo ya estaba convencida de que estaba del lado de Dumbledore. Porque durante siete libros (pues fue confirmado prácticamente hasta el final de la séptima novela) hubo muchas cosas negativas de él para ponerse a pensar, pero si nos fijamos las pocas positivas son más creíbles y reforzadas. Lo sabía, sino bueno, al menos que estaba del bando bueno. Fíjate en los últimos recuerdos. Oh por Dios, cómo me enterneció que lo último que quiso ver fueran los ojos de Lili.

    No tengo mucho que decir respecto al séptimo libro porque sólo lo leí una vez. No tengo ganas de leerlo de nuevo hasta que no lo tenga en mi mano.

    Por ultimo mi querido Canek permíteme felicitarte. Tu redacción y tu sentido crítico son muy buenos para no ser una persona de letras propiamente dicha (aunque no debes serlo para ser bueno). Yo lo soy y mi redacción es pésima. Y, corrígeme si me equivoco, eres una persona sumamente romántica. Eso se nota en el hecho de que resaltes tanto los pasajes románticos de las novelas. Creo que tienes mucho amor que dar.

    A otra cosa:

    (…) para cuando salió el libro yo ya había llegado a la conclusión de que podía aceptar la muerte de quien fuera (incluido Harry), pero que me iba a molestar mucho si Ron o Hermione morían.

    Que bábarbaro Canek creo que eres mi alma gemela en el sentido literal de la palabra, claro.

    Muchos saludos especiales a todos y cada uno de ustedes…

    Pero más especiales a mi querido Luis… (JTA)

  33. Canek dice:

    >Todo va para ti Canek así que espero lo leas.

    Gracias; sí lo leí todo.

    >No me gustó tu comentario. No puedes afirmar eso…

    Y no lo afirmo; sólo digo que creo. Respecto a porqué “metemos” a Tolkien y Lewis (que por supuesto he leído a ambos), sencillamente son los más grandes escritores de fantasía en la lengua inglesa (eso es consenso, me parece): es medio difícil hablar de Harry Potter (una serie de novelas de fantasía escritas por una británica) sin mencionarlos. Esta creencia mía (que no afirmación) está basada en gran medida por las posturas modernas e izquierdistas que la Rowling siempre ha mostrado y expresado. A Tolkien le faltaba un pelo para ser descaradamente racista, y Lewis no estaba muy lejos de considerar inferiores a las mujeres; de The Lion, The Witch and the Wardrobe:

    “Susan, Eve’s Daughter,” said Father Christmas. “These are for you,” and he handed her a bow and a quiver full of arrows and a little ivory horn. “You must use the bow only in great need,” he said, “for I do not mean you to fight in the battle. It does not easily miss. And when you put this horn to your lips; and blow it, then, wherever you are, I think help of some kind will come to you.”

    Last of all he said, “Lucy, Eve’s Daughter,” and Lucy came forward. He gave her a little bottle of what looked like glass (but people said afterwards that it was made of diamond) and a small dagger. “In this bottle,” he said, “there is cordial made of the juice of one of the fireflowers that grow in the mountains of the sun. If you or any of your friends is hurt, a few drops of this restore them. And the dagger is to defend yourse at great need. For you also are not to be in battle.”

    “Why, sir?” said Lucy. “I think – I don’t know but I think I could be brave enough.”

    “That is not the point,” he said. “But battles are ugly when women fight…

    Contrario a cuando los hombres pelean, que las batallas son bonitas. (Eso fue sarcasmo, por si tengo que hacerlo explícito).

    Por supuesto todo mundo dirá (y con mucha razón) que sencillamente eran hombres de su época. Y es justamente eso a lo que me refiero cuando digo que creo que ni Tolkien ni Lewis hubieran podido exaltar la belleza de los jóvenes en rebeldía como lo hace la Rowling: no era algo natuaral en su época. Lo que pasó en 1968 en México, en Estados Unidos, en Francia y en muchos otros países del mundo, donde miles de jóvenes se rebelaron en gran medida por ser jóvenes fue algo que creo no podía pasar a inicios del siglo XX (no a ese nivel, al menos), ni mucho menos en siglos anteriores.

    Ese era mi único punto: una cuestión de apreciación que creo es exclusiva (cuando está) en escritores “modernos” (donde “moderno” es a partir de los sesentas del siglo XX). Por eso también dejo bien claro que no estoy demeritando sus logros literarios.

    >No tengo mucho que decir respecto al séptimo libro porque sólo lo leí una vez. No tengo ganas de leerlo de nuevo hasta que no lo tenga en mi mano.

    Conmigo pasó al revés: lo leí de nuevo inmediatamente después, y aún ahora que he terminado de leer todos de nuevo lo hojeo de vez en cuando. Sin duda alguna es mi favorito; aunque claro es cuestión de gustos y pues cada quién.

    >Y, corrígeme si me equivoco, eres una persona sumamente romántica. Eso se nota en el hecho de que resaltes tanto los pasajes románticos de las novelas.

    Yo soy muy romántico, rayando en ridículo. También soy terriblemente cursi, y no es raro que llore como niña chiquita con novelas o películas que me gustan. Siempre lloro cuando matan a la mamá de Bambi, y cuando cantan la Marsellesa en Casa Blanca.

    Ya lo he dicho hasta la ignominia, pero lo repito: creo que cómo me gustaron las novelas (cada una más que la anterior) está muy ligado a mi forma de ser. Yo creo que tuve una niñez muy feliz, y una adolescencia bastante divertida (si excluimos la secundaria); pero no quiero volver a ser niño o adolescente (¡qué horror!). Acabo de cumplir 30 años y de verdad me dio gusto; no me siento viejo ni creo que se me acabe la vida. No añoro “los viejos tiempos” ni “las épocas más inocentes”.

    La vida va para adelante, y lo pasado (bueno o malo) es historia; lo mejor siempre está por venir. Por eso me gustaron las novelas en forma monótonamente creciente: porque los chavos crecen y maduran y se convierten en hombres y mujeres. ¿Verlos como niños fue divertido?, sin duda; pero lo importante es que siguen su vida y dejan de ser niños.

    Por eso también me gustó tanto la quinta película: porque la escena donde Harry recuerda a sus amigos desde que eran niños no es una añoranza de tiempos pasados y más inocentes; es ver el camino que lo hicieron llegar a ese momento, a su confrontación con Voldemort, y recordar que sus dos amigos más queridos estuvieron a su lado siempre.

    Y también por eso es que el epílogo me parece perfecto: no es “colorín colorado”, es sólo un vistazo a unos cuantos años en el futuro, pero los personajes siguen con sus vidas y con sus aventuras (que esperemos ya no sean tan peligrosas). Lo mejor (al menos en potencia) siempre está por venir.

    Te agradezco mucho tus comentarios Noemi, y espero que cuando vuelvas a leer la séptima novela tomes en cuenta todo esto que digo, y puedas disfrutarla tanto como yo.

  34. fer dice:

    canek, con todo respeto
    si estoy de acuerdo es tu blog y puedes hacer un cucurocho con el, pero se me hace algo poco racional, ya que te conoci de otro modo y no comprendo, que trates de darle una imagen a la novela de rowling, si ya la historia esta escrita y no hay mas, y muy poco hay de relacion con tus comentarios de politica y te lo digo con respeto, para que no pienses que escribo solo por joder o que esto es personal o involucra emociones, ya que te respeto canek, pero no estoy de acuerdo con tu comentario de politica, solo digo que se trate la novela, con mas respeto y que se comente talcual ni mas ni menos.
    Pero bueno, tu sabras que tanto valoras, por lo que has dedicado tanto tiempo de lectura y analisis.
    Pero por lo visto, ya me diste la respuesta, y bueno por eso yo dije, que me gustaba mas la etapa de harry potter and the seven horcruxes, donde se trata la novela con el valor que se merece, y nosotros mostabamos nuestra teoria, con los fundamento de la novela,
    Pero bueno, se que cada quien mostrara, en lo que quiera creer, espero no te moleste mi comentario, ya que como dijiste una ves, que no crees en la censura y mucho menos en la autocensura, ya que estaria frito el que piense asi, ja ja ja ja ja ja ja, en fin espero comprendas (an) el fin de mi comentario.

    bueno por otro lado, saben de quien si esperaba mas, es de horace y ollivander, tenian cierto misterio y pintaban como para mas, esos dos personajes y rowling jamas los exploto, la neta si esperaba algo mas de estos, personajes, ya que no eran personajes comunes y corrientes sobre todo de horace, pero bueno.

    ha por cierto, el dvd esta por salir el 11 de diciembre del 2007, (aclaro puede variar) para los que lo esperan como yo

    salu2 a todos y que esten bien.

  35. Canek dice:

    Fer: no me conoces, yo escribo de política todo el tiempo (aunque menos últimamente). Y a mí lo que me parece poco racional es que me quieras decir qué escribir en mi blog.

    Si estás en desacuerdo con lo que digo de política en la novela argumenta porqué, no sólo me digas (nada más porque a ti así te parece) que no lo escriba. Es tu punto de vista (y por los comentarios que he recibido, eres el único que piensa así) que mi comentario de política le “falta el respeto” a las novelas. Por supuesto, tienes todo el derecho de tener tu punto de vista y expresarlo; lo que no entiendo es porqué quieres limitar el mío, y además porqué no argumentas el tuyo.

    Dices:

    >Pero por lo visto, ya me diste la respuesta, y bueno por eso yo dije, que me gustaba mas la etapa de harry potter and the seven horcruxes, donde se trata la novela con el valor que se merece, y nosotros mostabamos nuestra teoria, con los fundamento de la novela[.]

    Es que sigues sin entender que yo trato a la novela con el valor que se merece; por eso incluyo política, religión y sexo en mi análisis. Ni siquiera estoy seguro de que lo hayas leído todo, porque todo lo que digo está fundamentado en las novelas y en las cosas que la Rowling ha dicho públicamente en entrevistas. Pero bueno; sólo espero que entiendas (ya que lo dices) que jamás me voy a autocensurar, y que siempre escribiré lo que se me antoje en mi blog. Para eso lo tengo; y a quien no le guste pues lo siento mucho: no es mi problema.

    De Slughorn a mí me gustó mucho que al final regresara con los refuerzos, y que (a pesar de su patente cobardía) tuviera el valor de enfrentarse personalmente con Voldemort. Ollivander creo que sencillamente fue un personaje fiel a sí mismo: un experto en el tema de varitas, e interesado únicamente en todo lo relacionado con ellas, sin importarle si las usaban para bien o para mal. Realmente no creo que hubiera mucho más que sacarle a ambos personajes.

  36. Noemi dice:

    Gracias por los comentarios Canek.

    “Yo soy muy romántico, rayando en ridículo. También soy terriblemente cursi, y no es raro que llore como niña chiquita con novelas o películas que me gustan.”

    No digas que eres ridículo a mi me gusta que las personas (sí, incluidos los hombres) se expresen, digan lo que sienten. Eso dice mucho de la personalidad de cada quien. Y para que lo sepas yo nunca te creí ridículo ni cursi.

    Fer: parece que no has entendido lo que es un análisis. A mi me parece excelente el de Canek, digo él vio más que yo (y que muchos) en las novelas. Además nunca, ni por error, es una falta de respeto hablar de política en las novelas. Todos, absolutamente todos, lo escritores demuestran abierta o implícitamente lo que piensan de la política en sus escritos.

    SALUDOS

  37. Canek dice:

    >Todos, absolutamente todos, lo escritores demuestran abierta o implícitamente lo que piensan de la política en sus escritos.

    Incluido Michael Ende (el autor de La Historia sin Fin), a pesar de que lo condenaba en sus cuentos.

  38. Princess dice:

    Hola a todos

    Fer: es una contradicción que pidas que se analice un texto sin incluir interpretación, ahí entra tu visión política, sexual, religiosa y un largo etcétera. Si no fuera así, no lo estarías analizando. ¿Qué quieres, que Canek haga una reseña de los libros? Todos ya leímos los libros aquí (eso espero) así que lógicamente no entramos a leer de qué tratan, sino a leer qué opina Canek al respecto, y que estas opiniones marquen la pauta para discusiones posteriores.

    Luis: a ver qué día nos vemos en el msn, te tengo que contar lo que me ha pasado, aunque espero ponerlo también en mi blog.

    Canek: Definitivamente yo tengo que ponerme a trabajar en la tesis también, échale ganas. Y, jajaja, leyendo entre líneas, te están tirando la onda.

    Bye.

    Princesa Mestiza

    http://www.princesamestiza2.blogspot.com

  39. Minerva dice:

    Hola a todos.
    Canek, primero que nada, no entendí ese último comentario sobre Michael Ende ¿a quién le respondías?
    Creo, como Princess, que te están “arrastrando el ala” como diríamos en argentina, ja, ja, ja.
    Fer, realmente creo que no se puede decir que canek le falte el respeto al libro (ni a nadie en realidad). Puedes estar de acuerdo o no con sus opiniones, de hecho a mí no me convence la interpretación política que hace de las novelas (a ver, quiero decir que desde mi punto de vista él da un sentido político a elementos que la Rowling utilizó por otros motivos) sin embargo no es una falta de respeto ni hacia la Rowling ni hacia nadie, es una interpretación personal.
    Noemí, a mí me pasó igual con los libros 5 y 6. Yo creo, y en eso disiento con Luis, que la Rowling se cansó de escribir en el libro 5 , es el más largo, sí, pero también el más oscuro, el más desesperanzado y en cierta medida me parece hasta desorganizado, como si no hubiera sido suficientemente corregido y recortado. En cambio me gustó la película, que se fue, lógicamente, menos por las ramas. Y el libro seis es mi favorito, es tan redondito, y tiene tantas vueltas interesantes, además de que Snape aparece un montón. Yo también quiero esperar a tener el libro para releer el último, pero no creo que llegue a gustarme más que el 6.

    Bueno, saludos a todos.

  40. fer dice:

    pues como bien dices mi buen canek, tu tienes tu opinion y yo la mia, no trataba de convencerte de nada, solo di mi opinion, pero no la compartes y tambien se me hace raro, que hasta ahora, des tu posicion politica y hagas un analisis de este mismo, con la novela de Rowling, no lo hiciste en su momento, o por lo menos no de esta forma, en harry potter and the seven horcruxes, si no hasta que termino la novela, pero bueno como dijiste es tu pagina y haras lo propio con ella y bueno mi opinion politica, no la manifiesto, por las razones que bien conoces canek, aparte no creeo que le importe mucho al ec (ejercito de canek) ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja, es broma criptica.
    Solo me limitare a comentar en relacion ha todos esos elementos de la novela que la hicieron titanica y colosal, sin argunetar fuera de su contexto.

    De lo que si te puedo decir canek, es respecto ha horace y ollivanders, tenian algunos detallito que los hacian ser candidatos a involucrarse mas en la historia, ollivander pues por el detalle del priori con voldemort y pues fue un personaje que como horace fue misterioso, y horace por su conocimiento de magia oscura, como los horcruxes, ya que es un personaje que salio hasta el libro 6, por eso lo hacia misterioso, eso pense antes de el libro 7, pero sin embargo salio un resultante fresco, el papa de luna, que deser sincero, esa parte me gusto, por que le daba ese toque oscuro, y te invulucra mas con la novela,

    bueno escribire despues, ya que me tengo una masterizacion, pendiente.
    salu2 a todos y que esten bien.

  41. Canek dice:

    Y por cierto, en el último capítulo están las líneas:

    The fierce new sun dazzled the windows as they thundered toward him, and the first to reach him were Ron and Hermione, and it was their arms that were wrapped around him, their incomprehensible shouts that deafened him. The Ginny, Neville, and Luna were there, and then all the Weasleys and Hagrid, and Kingsley and McGonagall and Flitwick and Sprout, and Harry could not hear a word that anyone was shouting, not tell whose hands were seizing him, pulling him, trying to hug some part of him, hundreds of them pressing in, all of them determined to touch the Boy Who Lived, the reason it was over at last–

    Así que al menos Sprout queda claro que sobrevivió la batalla.

  42. Canek dice:

    Por si se lo perdieron, la Rowling anunció ayer que Dumbledore era homosexual. Si les interesa lo que tengo que decir al respecto, escribí una entrada para la noticia.

  43. Erika Yazmin dice:

    Bueno que te puedo decir es simplemente genial ( y eso ya es micho decir ) me encanta como narras la historia y creeme si llegaras ma escribir un libro de criticas yo lo compraria.
    Ademas he leido los libros en españo y tienes razon creo que en ingles serian mas especificos por eso en cuanto aprenda el idioma por completo ( si soy medio torpe para eso de la lingustica)me lanzo por mis adorados libros de harry potter
    espero que tengas muchas mas criticas de otras obras has pensado en carlos cuatemoc? es muy bueno en especial la fuerza de shessid
    ok eso es todo ( si cuando enpiezo a hablar nadie me calla) adios besos de
    akire

  44. Canek dice:

    Gracias por tus comentarios.

    De Carlos Cuauhtémoc Sánchez (supongo que a él te refieres), me parece vomitivo. En general estoy en contra de que se prohíba la literatura, pero con él estaría dispuesto a hacer una excepción porque me parece que ni siquiera se puede calificar de literatura la bazofia que él escribe.

    Traté de leer Un grito desesperado y Juventud en éxtasis, pero me fue imposible (y eso que me chuté varias novelas de Corín Tellado siendo niño). El tipo es un pendejo que maneja como hechos un montón de idioteces derechistas. En particular, casi cualquier cosa que el imbécil dice sobre sexo es una pendejada que no tengo idea de dónde haya sacado.

    Desde un punto de vista literario, sus “novelas” son planas e intrascendentes en el mejor de los casos, y sencillamente malas en el peor. Pero más allá de eso, lo que hay que entender es que el güey no escribe literatura; escribe propaganda derechista y reaccionaria. Sus libros son para indoctrinar prejuicios e ideas derechistas: que los homosexuales se van al infierno, que el aborto es asesinato, que el sexo premarital es “pecado”.

    Una bola de pendejadas, en pocas palabras.

    En general a mí no me molesta que un libro sea propaganda: Tropas del Espacio es propaganda, y es de mis novelas de ciencia ficción favoritas. Pero es que es una excelente novela, que nada más tiene el detalle de que también es propaganda.

    Con CCS ocurre al revés; sus libros son en primer lugar propaganda, y en segundo lugar “literatura”. Y si los consideramos literatura, además son pésimos.

    Yo en general no me meto con los gustos de los demás o lo que decidan hacer; pero si a alguien le puede interesar aunque sea mínimamente mi consejo, este sería que no pierdan el tiempo con basura como la que escribe Carlos Cuauhtémoc Sánchez.

    E independientemente de qué lean o no lean, siempre cuestionen lo que diga cualquier libro. Si hacen tantito análisis crítico de las pendejadas que dicen los libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, se caen por su propio peso.

  45. Noemi dice:

    Vaya Canek… con respecto a CCS pues que te puedo decir, de hecho estoy casi en totalidad de acuerdo contigo y tu opinión, sólo que a mí me gusta algunas y sólo algunas de sus ideas; y a veces la trama de la novela, pero están demasiado fuertes, como tú dices, comerciales.

    Con respecto al idioma de las novelas Harry, te diré que nunca he leído una en inglés, pero en francés se entienden mejor las expresiones que en español. Me gusta más.

    Muchos saludos.

  46. Canek dice:

    Mmmh. ¿En qué momento dije que fueran comerciales? Y ¿fuertes? Fuertes (que yo tal vez lo entendería como “sórdidas”) son las novelas de V. C. Andrews… que tampoco son muy buenas, pero sin duda mejores que las de Sánchez.

    Y mi punto no es si estoy de acuerdo o no con él; usando de nuevo Tropas del Espacio como ejemplo, no estoy de acuerdo con casi nada de lo que dice Robert A. Heinlein, y la novela de cualquier forma es fabulosa.

    Mi punto es que el tipo escribe basura. Que en sí mismo tampoco es algo malo; Airplane! es una basura de película, y es de mis favoritas de toda la vida. El problema con la basura de Sánchez es que, además de que ni siquiera es divertida, nada más la escribe como propaganda. Independientemente de si estoy de acuerdo o no con esa propaganda.

  47. Princess dice:

    Por eso me caes bien, Canek. Abajo Carlos Cuauhtémoc Sánchez.

  48. Noemi dice:

    Lo siento, me equivoqué de palabra. Es que estaba pensando en otra cosa. Y mira que sólo por eso me echaste un rollote ja ja ja.

    Saludos mi buen Canek

  49. Noemi dice:

    La de “comerciales”, queridito… pero ya no importa.

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