Frozen

En diciembre o enero (la verdad ya no recuerdo) Mina y yo fuimos a ver Frozen.

Ya todo la mundo la vio, probablemente varias veces, así que sólo sigan leyendo.

Frozen

Frozen

Me moría de ganas por ver esta película. Literalmente.

Tangled es probablemente mi película favorita de Disney, y Wreck-It Ralph una de las que más me han gustado; y lamento muchísimo no haberlas visto en el cine. Así que no quería perderme por ningún motivo Frozen.

Fue un desmadre, pero por fin pudimos ir al cine a verla… y la verdad salí algo decepcionado.

Antes de que me persigan con horcas y antorchas, déjenme elaborar. La película me encantó… sólo me gustó muchísimo más Tangled. Y obviamente esto es resultado de que soy insufriblemente cursi y romántico, y Tangled es indudablemente una comedia/aventura romántica.

Frozen aspira a más (y lo consigue, me parece), lo cual es muy bueno. Sólo que los temas que persigue no son exactamente mis favoritos; el amor filial en ficción nunca ha despertado mucho en mí, y toda la idea de una muchacha decidiendo dejar de ser “buena”, aunque me parece mucho mejor que la bola de pendejadas que suelen enseñar las princesas de Disney a las chavitas, tampoco resuena mucho conmigo.

Pero hay otra cosa: Tangled y Wreck-It Ralph sólo las he visto en inglés. Nunca las he visto en español, y Frozen sí la fuimos a ver doblada (dudo que la hayan pasado en idioma original en ningún lado). Después la volví a ver ya en inglés, y me parece que la diferencia es abismal; especialmente por el número musical de Let It Go.

Lejos han quedado ya las épocas cuando Evangelina Elizondo y Tin-Tan doblaban las películas de Disney. Ahora lo hacen actores de tercera (o peor: de Televisa), y tengo entendido que es en gran medida resultado de un conflicto laboral que tuvieron los que doblaban a Los Simpsons hace algunos años. No lo sé; sólo sé que no afecta nada más a las películas de Disney.

El doblaje de Robotech me sigue gustando más que la versión en inglés; el de Cardcaptor Sakura es extraordinario también. Pero ahora sencillamente no puedo ver animé doblado al español. Son pésimos doblajes.

El doblaje de Frozen es de hecho bastante bueno; Carmen Sarahí hace un papel más que pasable haciendo la voz de Elsa… pero es que es imposible competir con Idina Menzel; esa vieja probablemente vendió su alma y sus dos primeros hijos a cambio de poder cantar como lo hace.

Así que la película sí me gustó, sólo no tanto como Tangled. Y ya sé que soy minoría, y que el resto del universo prefiere Frozen, pero pues qué quieren que haga, me gustan las películas donde al final hay boda.

Diría que la recomiendo, pero es inútil, dado que ya la vieron.

Sólo Dios Perdona

Inocentemente creí que doctorarme iba a significar que tendría más tiempo libre. Ahora veo que de hecho tengo menos, porque tengo que buscar trabajo ya que no puedo seguir usando mi eterna excusa de que “estoy escribiendo la tesis”. Sólo para explicar por qué dejé de escribir un par de días.

El año pasado (creo; bien pudo ser a inicios de éste), fui a ver Only God Forgives, con Víctor y Marco aprovechando que el primero andaba en el país.

Les diría que se aplican ya saben qué, pero la película dejó de estar en cartelera hace meses, así que no creo que importe demasiado.

Only God Forgives

Only God Forgives

Vámonos a la chingada. Esta película es o bien la cosa más extraordinaria que vi en el cine el año pasado, o bien una completa mamada. Es posible que sea ambas.

Ryan papi Gosling interpreta a un criminal de pocas palabras (su personaje tiene 17 líneas en toda la película), que es la mano derecha de su hermano en su negocio de drogas en Bangkok, y en un gimnasio/ring que sirve como frente a la parte criminal. Un día su hermano de buenas a primeras decide violar y asesinar violentamente a una niña menor de edad, y el policía que lo agarra (el endemoniadamente intenso Vithaya Pansringarm) decide un método salomónico de justicia: permite al padre de la niña matar al hermano de Gosling (a madrazos), aunque después de cualquier forma le corta la mano por andar rentando a sus hijas como prostitutas.

Nada más enterarse, Gosling va y agarra al asesino de su hermano, pero cuando se entera de que éste había violado y matado a su niña, no es capaz de asesinarlo. Lo cual causa que su madre (una espectacularmente diabólica Kristin Scott Thomas) vuele de Londres para hacerse cargo de las cosas y regañar a su hijo chiquito.

La película es intensamente violenta, sin necesariamente caer en el gore; las actuaciones son espectaculares, principalmente por Kristin Scott Thomas y Vithaya Pansringarm (papi Gosling en general sólo se ve serio y atormentado); y la fotografía y ambiente de la película son a la vez terribles, hermosos y surreales.

A mí me encantó, pero realmente no sé si sea una buena película, o una farolada del director Nicolas Winding Refn, que también dirigió la similar (aunque más “normal”) Drive. No importa: yo creo que vale la pena verse, si no es por otra que las actuaciones de Kristin Scott Thomas y Vithaya Pansringarm. El segundo, a pesar de ser un desconocido, nos ofrece un personaje interesantísimo, y que me parece hacía mucho no veíamos así en el cine. Es de alguna manera similar al Anton Chigurh de Javier Bardem en No Country for Old Men; más que un ser humano una fuerza de la naturaleza: terrible, impersonal, imparable. La principal diferencia radica en que Vithaya Pansringarm interpreta a un personaje del lado de la justicia, y se podría discutir que es realmente el héroe de la película.

Yo la recomiendo ampliamente; pero que quede claro: la película es muy violenta, y sí he oído de mucha gente opinar que la detestaron, así que véanla bajo su propio riesgo.

El Hobbit: La desolación de Smaug

El año pasado fui a ver The Hobbit: The Desolation of Smaug con Mina, y nada más me tardé seis meses en escribir al respecto.

Se aplican… ¿saben qué? Olvídenlo; ya todo mundo y su hermano vio esta película.

The Hobbit: The Desolation of Smaug

The Hobbit: The Desolation of Smaug

En la primera parte de esta triología, Peter Jackson y la bola de güeyes que la crearon decidieron invertarse como un cuarto de la historia: se la sacaron completamente del trasero. Como a la banda eso no le importa con tal de tener moar Señor de los Anillos, en la segunda entrega ahora se inventaron como tres cuartas partes.

El soso (si bien magistralmente escrito) librito para niños de Tolkien entonces se ve expandido con diálogo, escenas, personajes, y en algunos casos cambios fundamentales en la historia, con tal de poder llenar otra triología, porque entonces van a poder ganar muncho más dinero.

A mí no me importa; yo soy de los tarados que va a pagar por ir a verla al cine, y luego va a comprar el blu-ray, probablemente varias veces.

La película me gustó bastante; me valen madre los cambios realizados al libro, el cual siempre me dio más bien güeva. Me gusta ver de nuevo a Legolas, me gusta que salga Evangeline Lilly matando orcos como si fuera kermés, y me resulta simpatiquísimo que le pongan un galán enano, que como todo mundo sabe el racista de Tolkien inventó a los enanos como un equivalente de los judíos, porque para los ingleses de la primera mitad del siglo XX, obviamente los judíos no eran humanos, y sus esposas probablemente tendrían barba.

Como sea, la película es divertida (tiene una ridícula escena que a mí me encantó donde un enano girando dentro de un barril mata como catorce millones de orcos), tiene harta acción… que qué bueno, porque el libro básicamente no, y está lleno del legendarium de Tolkien… aunque los realizadores le agregan de su cosecha, porque por qué no.

Me interesa ver la Batalla de los Cinco Ejércitos, y cuánto dura Smaug en la tercera película. Tomando en consideración las primeras dos, probablemente Bard tardará como cuatro horas y media en disparar la flecha negra (?) y matar a Benedict Cumberbatch.

Así que les diría que fueran y la vieran, pero probablemente ya lo hicieron varias veces.

Carrie

El año pasado fui a ver Carrie. No escribí al respecto por la misma razón que no escribí de un montón de películas; estaba enclaustrado con la tesis y las últimas correcciones.

Se aplican las de siempre.

Carrie

Carrie

Cuando era adolescente vi la versión original con Sissy Spacek. Exceptuando la escena inicial con un montón de “adolescentes” de treinta años completamente desnudas, y el guagüis que recibe John Travolta, la verdad la película no me causó mayor impacto. Hey, dije que era adolescente.

Esta nueva versión a mí me gustó mucho más; me parece una muy buena crítica al cristianismo fundamentalista, y Julian Moore y Chloë Grace Moretz actúan, me parece, mucho mejor que Piper Laurie y Sissy Spacek. Aunque debo admitir que a lo mejor estoy prejuiciado, dado que las primeras dos me caen mucho mejor.

Además en esta película de verdad da miedo Carrie; el control que muestra sobre sus poderes es espectacular. En la versión de antes de que yo naciera, creo que hasta los cables se podían ver cuando Carrie atraía cosas con su “telequinesis”.

A mí me gustó mucho; pero es tan similar a la primera versión, que creo que sí es apropiado preguntarse si valía la pena hacerla de nuevo.

Como sea, yo sí la recomiendo, así que vayan y véanla. A un Blockbuster. A la sección de “películas que se estrenaron hace meses”.

El mayordomo de la Casa Blanca

Cuando por fin me había decidido a seguir escribiendo, cortaron la luz en Ciudad Universitaria y Xochitl pasó a morirse. Y cuando por fin revivió (al reabrir CU el pasado lunes), tuve suficientes pendientes como para no poder reanudar mi escritura hasta hoy.

El mismo fin de semana que Mina y yo vimos Catching Fire, fuimos a ver Lee Daniels’ The Butler.

Se aplican las de siempre.

Lee Daniels' The Butler

Lee Daniels’ The Butler

La película cuenta la historia (apócrifa) de un negro que de niño sufre el racismo en el sur profundo de gringolandia, incluyendo el asesinato de su padre por el dueño de una plantación (después de que lo confronta por haber violado a su esposa), pero que eso hace que la madre del dueño lo haga trabajar dentro de la mansión, lo que causa que aprenda a servir.

De ahí va subiendo posiciones hasta que lo mandan llamar a la Casa Blanca, donde sirve a un montón de presidentes gringos, incluyendo todos aquellos que tuvieron algún papel que jugar con el movimiento de derechos civiles en los sesentas. Al final, ya envejecido y habiendo dejado de trabajar mucho antes, Obama lo manda llamar, y la idea es que todo mundo llore.

Es difícil tragárselo, porque la película es increíblemente barata y melodramática. El elenco es espectacular; básicamente todos los actores gringos negros aparecen en ella (excepto las súper estrellas Denzel Washington y Will Smith), y los presidentes gringos son interpretados (lamentablemente en pedacitos de un par de minutos cada uno) por excelentes estrellas que me parecen reflejan muy bien el espíritu de cada uno de ellos. Excepto John Cusack; su Nixon es pésimo, pero se balancea por los noventa segundos que aparece Alan Rickman como Reagan: es sensacional.

La histora gringa me parece está bien contada; pero la historia personal del mayordomo es increíblemente barata (por no decir, en general, ficticia). Y eso incluye su relación con la bola de presidentes.

Ya lo he comentado antes, y este es sólo un nuevo ejemplo; el crimen imperdonable que cometieron los gringos de crear una nación donde “todos los hombres nacen iguales” (siempre y cuando uno no sea negro… o mujer… o latino… etc.), lo continúan (y continuarán) pagando, incluso con un presidente negro. Esta película pudo haber sido mucho más sobria y (a mi juicio) mejor, si esa especie de demencia que siempre domina a los gringos cuando tratan de discutir su pasado esclavista y su presente racista no la hubiera dominado también.

Como sea, la película vale la pena por aventarse la bronca de discutir el tema, y por las espectaculares actuaciones; tengo además que hacer mención especial para Oprah Winfrey, porque da una actuación desgarradora como la alcohólica esposa del mayordomo.

Así que no tan buena como pudo haber sido, pero sin duda alguna recomendable; aunque creo que ahorita ya la recomendación debe ser para rentarla.

En llamas

En noviembre fui a ver Catching Fire con Mina en Guadalajara.

Se aplican las de siempre.

Catching Fire

Catching Fire

Dado que los muy malditos van a hacer dos partes del último libro de la triología, esta segunda parte ni siquiera es un verdadero acto intermedio. Por lo mismo, yo fui a verla porque las voy a ver todas, pero no esperaba mucho.

Salí agradablemente sorprendido; no sólo me gustó más que la primera parte: me gustó más que el libro. Muchas cosas son mejoradas; en particular, está muy padre que veamos más desarrollado al presidente Snow junto con sus lacayos.

Los actores de la película anterior siguen más o menos igual en esta (aunque Willow Shields de repente se está poniendo muy guapota a sus tiernos 13 años); y me parecieron muy buenas adiciones las de Philip Seymour Hoffman y Jena Malone.

Por lo demás, la historia tiene las mismas fallas que tiene el libro (si bien, como dije, mejoran varias cosas), pero es todo bastante perdonable dado que sí está muy chida la película. Así que vayan a verla, aunque probablemente ya todo mundo lo hizo.

Ahora a esperar vayan a saber cuánto tiempo a que salgan las últimas dos partes.

Thor: Un mundo oscuro

Me robaron mi celular hace dos fines de semana, y eso me mantuvo lo suficientemente preocupado como para que dejara de escribir cuando mi ritmo de trabajo por fin disminuyó un poco. Planeo ahora sí volver a escribir más constantemente, comenzando por el montón de películas que he visto que no he mencionado.

Hace ya bastantes semanas fui a ver Thor: The Dark World. Se aplican las de siempre.

Thor: The Dark World

Thor: The Dark World

Fui a ver esta película porque tenía muchas ganas, y no me decepcionó en lo más mínimo. Es muy divertida, está llena de acción, está muy bien hecha, y las actuaciones son bastante buenas para ser la adaptación boba de un cómic todavía más bobo. Por suerte, además, sale Natalie Portman, porque si no yo creo que sí me hacía gay; Chris Hemsworth está muy guapo; es de verdad injusto (para nosotros hombres, digo) que gente como él y su hermano existan.

Como sea, así de divertida y emocionante como está, lo cierto es que también se vuelve rápidamente intrascendente en el cada vez más competido mundo de las adaptaciones de cómics a la pantalla grande; no me arrepiento de haberla visto en el cine, y salí de muy buen humor después de verla: pero no es nada particularmente novedoso. Sí veré una tercera parte, eso sí.

Así que vayan y véanla… si es que sigue en el cine; probablemente ya la quitaron.

Intriga

Hace como dos semanas Mina y yo fuimos al cine a ver Prisoners. No había escrito al respecto porque (una vez más) chamba.

Se aplican las de siempre.

Prisoners

Prisoners

Hugh Jackman interpreta a un padre que le raptan a su hija, junto con la hija de un amigo suyo; Jake Gyllenhaal la hace del policía que investiga el caso; y Paul Dano es el que las rapta, pero que al final no las rapta, pero que sí tenía que ver con el rapto, pero no fue su culpa, aunque un poco sí. Cuando la policía lo deja ir por falta de evidencia, el papá obviamente lo rapta y junto con su amigo lo torturan esperando que les diga lo que sabe, porque ¿qué otra cosa podría hacer?

La película tiene más giros inesperados que un puesto de jugos y licuados; sería incluso molesto si fuera porque está espectacularmente hecha, y magistralmente actuada. Jackman, Gyllenhaal y Dano vuelan a que los nominen, y el resto de las actuaciones es también de muy bien nivel.

La recomendaría, pero probablemente ya todo mundo la vio.

Riddick: El Amo de la Oscuridad

Hace más de tres semanas fui a ver Riddick con Juan. No había escrito al respecto porque chamba.

Se aplican las de siempre.

Riddick

Riddick

Tenía muchas ganas de ver esta película, aunque la verdad no esperaba mucho de ella.

Hice bien, porque básicamente volvieron a hacer la primera película, en algunas partes casi escena por escena, pero la verdad me divertí lo suficiente como para que no me importara. Además, y como Juan me hizo notar, esta tercera parte se toma mucho menos en serio que la primera.

Como sea, es Riddick; uno va a ver a Vin Diesel matando decenas de seres y actuando muy varonil. En ese sentido, no decepciona.

La recomendaría, pero creo que ya no la están exhibiendo en ningún lado.

Gravedad

El fin de semana pasado fui a ver Gravity con Mina. No había escrito al respecto porque chamba.

Se aplican las de siempre.

Gravity

Gravity

Gravity es una película con una historia muy sencilla, y que está magistralmente hecha. Las historia es sencillamente una historia de náufragos, que rápidamente se convierte en la historia de una náufraga. Realmente es casi irrelevante.

Lo relevante es lo bien hecha que está la película, y las extraordinarias actuaciones de Sandra Bullock (corriendo por otro Oscar baratísimo) y George Clooney. Fuera de eso, la verdad es una película muy pobre; pero en verdad se justifica irla a ver al cine nada más por los efectos y las actuaciones.

También es de las pocas películas que trata de ser realista en lo referente al espacio. Falla miserablemente en varias cosas (en particular, que todo al parecer está cerca de todo), y comete un par de errores científicos garrafales; pero lo cierto es que sin esos fallos y errores, la película sería inmensamente aburrida (dícese, todo mundo se moriría bien rápido). Además, me parece que Cuarón estaba perfectamente consciente de los errores y fallos, pero dicidió ignorarlos para poder darnos una película inmensamente disfrutable.

Y encima muy emocionante; creo que no me había emocionado tanto viendo una película desde hacía años.

Así que vayan y véanla; aunque probablemente ya lo hayan hecho de cualquier manera.

Elysium

Hace una semana Enrique, Juan y yo fuimos a ver Elysium. No había escrito al respecto porque así.

Se aplican ya saben.

Elysium

Elysium

Elysium es una mala película que tiene el corazón en el lugar correcto.

Yo entiendo que la idea no es hablar del futuro, sino del presente; esa siempre ha sido la idea de la ciencia ficción. Así que Elysium, la estación espacial idílica flotando sobre la Tierra, no es una estación espacial idílica flotando sobre la Tierra: es Beverly Hills, o las Lomas (¿todavía son las Lomas lo más acá que hay en México?), y las máquinas casi mágicas que curan gente mientras los pobres y oprimidos mueren entre la mierda, no son máquinas casi mágicas que curan gente; es la tecnología que ya existe ahora para salvar miles de vidas, pero que nunca llega a los rincones más lejanos de África, o Chiapas, Oaxaca y Guerrero.

Es muy interesante que las partes más jodidas que Elysium muestra fueron filmadas en la Ciudad México, en Iztapalapa… y que las partes más lujosas fueron filmadas en la Ciudad México, en los suburbios de Huixquilucan-Interlomas.

El mensaje social de Elysium lo entiendo, y lo comparto. Como dije al inicio, la película tiene el corazón en el lugar correcto. Eso no quita que sea una mala película.

Matt Damon está bien (podrían haberle puesto un mejor coach de voz, para que su español fuera intelegible); Alice Braga sigue siendo bellísima, aunque su papel es la típica mujer honesta necesitando que la rescaten; Jodie Foster me pareció completamente desperdiciada en su papel de la villana villanísima Delacourt; y lo mismo digo de William Fichtner, tengo años diciendo que Hollywood lo desperdicia, y este es uno de los mejores ejemplos: el tipo se roba todas las escenas donde sale, pero le dan 10 minutos de pantalla. Diego Luna sale en la película, aparéntemente.

Sharlto Copley en cambio es sensacional como el sicótico mercenario Kruger. Yo ni siquiera lo reconocí: su papel es completamente opuesto al tímido y ligeramente estúpido Wikus Van De Merwe de District 9.

La historia, repito, es un pretexto para hacer comentario social. Eso está bien, chido; ¿pero no podrían haber escrito una mejor historia? Si los ricos y poderosos tienen robots con habilidades manuales casi perfectas, ¿por qué no usarlos como mano de obra para que todo mundo sea feliz? O al final de la película, que un montón de máquinas casi mágicas que curan gente bajan de Elysium a la Tierra para casi mágicamente curar gente, ¿si era tan fácil, porque no lo habrían hecho antes? ¿Son nada más ganas de joder a los pobres?

Y si dejamos fuera esos, y otros catorce millones de hoyos en la historia, ¿no podrían haberla hecho un poco menos barata? El personaje de Matt Damon sufre un accidente laboral que lo deja con 5 días de vida solamente, y lo despiden de forma inmisericorde dándole pastillitas para la tos. Cuando va con su nena de la infancia para que le saque una bala, su hijita (que, por supuesto, tiene leucemia y está a punto de morir), le cuenta la fábula del hipopótamo y el changuito. Supongo que la idea es enternecernos; yo tuve que esforzarme para no mearme de la risa.

La película se ve increíble: las zonas pobres uno casi puede oler los puestos de tacos de suadero, y las zonas ricas son tan lujosas que dan ganas de echar una meada en sus paredes; los robots están increíbles, aunque sigo diciendo que son el hoyo más grande de la historia; y la acción está bastante divertida. Nada de eso mitiga los problemas que tiene la película.

Aún así la recomiendo; es un churrito de ciencia ficción divertido, bien actuado y bien hecho, con una historia imposible y barata, pero que tiene el corazón en el lugar correcto. Así que vayan y véanla.

¿Quién Chingado Son Los Miller?

Debo explicar algo; ya casi no voy al cine, porque la mayor parte de las películas que quiero ver, las quiero ver con mi novia. Eso significa entonces que Mina y yo nos desquitamos de no ir al cine cuando voy a verla o cuando ella viene a verne.

Así que el fin de semana pasada vimos también We’re the Millers. Se aplican las advertencias de spoilers de siempre.

We're the Millers

We’re the Millers

Yo tenía ganas de ver está película porque Jennifer Anniston me sigue cayendo muy bien, y porque me gustó mucho Horrible Bosses. Y me estaba orinando de la risa al verla.

No me arrepiento en lo más mínimo de haberla visto; pero debo admitir que es terriblemente mala. Superficialmente podría comparársele con Kick-Ass 2; es grosera, escatológica, y políticamente incorrecta (aunque no violenta… realmente); la diferencia es que en We’re the Millers la historia no tiene ni pies ni cabeza, y sólo sirve para contar una serie de chistes (groseros, escatológicos, y políticamente incorrectos), además de una moraleja bastante superficial (y ligeramente incoherente) acerca de lo chido que es ser parte de una familila.

Yo no me quejo; la serie de chistes groseros, escatológicos, y políticamente incorrectos me tenían muerto de la risa. Hay una escena donde Jennifer Anniston y Emma Roberts le enseñan a besar a Will Poulter (cuyo personaje es, por supuesto, virgen), y es tan hilarantemente incómoda que yo por poco me ahogo de la risa. Nada más por esa escena yo recomiendo ver esa película; pero que no les quede la menor duda: es mala hasta decir basta.

Armadas y Peligrosas

El fin de semana pasado, aprovechando el puente, fui a ver a Mina a Guadalajara. Entre las cosas que hicimos fue ir al cine a ver The Heat. Se aplican las de siempre.

The Heat

The Heat

Tenía ganas de ver esta película, porque en general sigo con la necedad de ver las películas de Sandra Bullock, y porque Melissa McCarthy me parece extraordinaria. Además, sale Demián Bichir.

La película no me decepcionó en lo más mínimo; está muy divertida, y aunque sigue absolutamente todos los clichés de todas las películas de dúos policiacos habidas y por haber, tiene la muy original característica de que ambos policías son mujeres, sin en ningún momento caer en el sinsentido de hacer una comedia romántica donde las protagonistas sólo ocurre que trabajan de policías.

Así que vayan y véanla; sólo no se engañen con que la Bullock tenga el primer crédito: la película se la roba por completo la MacCarthy.

Kick-Ass 2

Hace dos semanas, un domingo en la noche en la que sencillamente ya no podía seguir chambeando, agarré y fui a ver Kick-Ass 2, en la que creo era la única sala de la Ciudad donde se seguía exhibiendo. No había escrito al respecto porque chamba.

Se aplican blah, blah, blah…

Kick-Ass 2

Kick-Ass 2

Tenía muchas ganas de ver esta película; la primera parte me pareció espectacular, y por los avances se veía divertida.

No me decepcionó en lo más mínimo; creo que es una excelente secuela, además de que Chloë Grace Moretz se ha convertido en una hermosísima muchacha; Aaron Taylor-Johnson combina perfectamente el adolescente geek con el héroe que lucha contra el crimen (incluyendo un impresionante físico); Christopher Mintz-Plasse da el papel de su vida combinando a su vez el adolescente geek con el villano demente; y Jim Carrey da una espectacular actuación saliéndose por completo del tipo de personajes que suele interpretar, haciéndola de un ex gángster convertido en héroe después de que se vuelve cristiano born again.

Y por supuesto a muchísima gente no le gustó.

La película es ridículamente violenta, grosera, escatológica, políticamente incorrecta (incluyendo partes que podrían interpretarse como misoginia, homofobia, y racismo en una trifecta casi perfecta), e imposible literal y figurativamente. Se necesita ser geek de cómics y videojuegos, amante de la violencia exagerada, y crítico de la gente que impulsa lo políticamente correcto (en lugar de pensar en soluciones de fondo) como respuesta a todos los problemas del mundo, para que esta película haga sentido; dejen ustedes que sea disfrutable.

Yo, cayendo perfectamente en ese conjunto, me enamoré de esta película; me gustaría que hubiera más películas así, que muestran una posibilidad (por exagerada y ridícula que sea) para que de verdad existieran héroes en este mundo. Como dice Kick-Ass al final de la película, “There’s no room for punks in suits. Just real heroes who can really kick ass.”

Creo que la película duró como dos semanas en cartelera, y por supuesto fue hecha pedazos por muchísimas personas que jamás en su vida han leído un cómic o jugado un videojuego. Sin embargo a mí me pareció excelente, y la recomiendo ampliamente.

Tras la puerta

Al otro día de ver World War Z, Mina y yo vimos The Door. No había escrito al respecto por la cantidad de trabajo que traigo encima.

The Door

The Door

Nos metimos a verla porque básicamente era la única que no teníamos que esperar horas para que la pusieran. También estaba la nueva de Wolverine, pero en 4D, y de verdad prefiero que no me escupan en la cara.

Hacía mucho que no iba al cine a ver una película de este estilo (me dan ganas de decir “buena”, pero me contendré y diré “de arte”). La película es una historia muy sencilla acerca de una intelectual húngara en los sesentas que le pide a una vecina que trabaje para ella haciendo el aseo, lavando la ropa, y cocinando, mientras ella escribe sus novelas. Toda la historia gira acerca de la complicada relación entre las dos mujeres, y del secreto que la criada (interpretada magistralmente por Helen Mirren) que mantiene detrás de su puerta, a la que no deja entrar absolutamente a nadie.

No les voy a contar el final, pero no tiene nada de escabroso ni sórdido; todo lo contrario, el secreto de la mujer es una cosa de verdad muy inocente, pero de alguna manera la encarnación del carácter de la mujer, y de su increíble orgullo y desapegado altruismo.

La película vale la pena por la actuación de Helen Mirren, y por lo refrescante que es ver una película del pasado comunista de la Europa del este sin que éste sea satanizado de inmediato. Pero la pueden ver cómodamente aplastados en su sofá sin ningún problema.

Guerra Mundial Z

El fin de semana pasado fui a Guadalajara a ver a mina, y fuimos al cine a ver World War Z.

Se aplican las de siempre.

World War Z

World War Z

Los zombies atacan, y Brad Pitt debe salvarnos a todos. Fin.

No esperaba mucho de la película, porque había leído en todos lados que se pasaba por el arco del triunfo a la novela sobre la cual está basada, y que he oído que el consenso general es que es una maravilla.

Eso no lo sé, porque no he leído la novela y la verdad no sé si lo vaya a hacer; pero la película está entretenida, sale Brad Pitt salvándonos a todos, y muestra a los zombies más violentos que jamás haya visto, además de que creo es el tiempo de mordida a zombie más corto que se haya mostrado en la pantalla grande.

A mí me pareció una perspectiva novedosa en todo el género de zombies, que la verdad ya está muy abusado por parte de Hollywood, así que yo sí la recomiendo. Aunque como al parecer yo y Mina éramos los únicos que no la habíamos visto, igual y ya ni es necesario.

Titanes del Pacífico

Hace una semana y un día, fui al cine con Enrique y Juan a ver Pacific Rim.

Se aplican las de siempre.

Pacific Rim

Pacific Rim

Juan me comentó el año pasado cuando salió el primer avance, y nada más lo vi le dije: “mira; por fin los gringos van a hacer Mazinger Z”. No es exactamente así, pero por ahí va la cosa.

Pacific Rim es un homenaje, una parodia, una modernización y un poema de amor a las películas de mostros japonesas, y sus series de mechas, incluyendo obviamente a Mazinger Z, pero también a Robotech (o Macross, como quieran), Gundam, Voltron, etc., etc.

Tratar de ver algo más en la película es una pérdida de tiempo; por eso me extraña tanto que haya quien se queje de que los personajes son planos, o que el diálogo es malo, o que el héroe tiene el carisma de una caja de pañuelos. Es como quejarse de que la idea de que las mejores mentes de este mundo llegarían a la conclusión de que la mejor forma de pelear con los mostros es construir robotsotes para agarrarlos a madrazos es muy infantil.

Por supuesto es muy infantil, ese es el punto.

Nada más acabó la película, le dije a Juan que por primera vez en años, una película consiguió que me volviera a sentir un niño asombrado ante la imagen de un robot gigante tomando un buque de guerra y usándolo como bat de béisbol para partirle su mandarina en gajos a un mostro malo malérrimo.

De nuevo volví a tener ocho años y me sentí emocionado cuando el héroe (que por cierto, tiene el carisma de una caja de pañuelos) dice “elbow rocket!” (pero yo sólo oía “rocket punch!”), o cuando un mostro saca alas, o cuando el robotsote se acuerdan que tiene espadas en los brazos y le corta dichas alas.

La película son robots gigantes dándose de madrazos contra mostros gigantes, usando movimientos que bien podrían haber sacado de la lucha libre (mexicano al fin y al cabo, Del Toro). Es un homenaje a todos los programas japoneses de robotsotes que niños como yo vimos hace treinta años en la tele, y a las películas de mostros japoneses antes y después de ellos.

En ese sentido la película es extraordinaria, y esperar algo más de ella un sinsentido.

Hombre de Acero

El sábado fui a ver Man of Steel con Mina, Juan y Érika. Se aplican las de siempre.

Man of Steel

Man of Steel

Superman es mi superhéroe favorito. Spider-Man y Batman andan cerca, pero sin duda alguna Superman es mi favorito; tendrá mucho que ver (me parece) que el Superman que a mí me tocó leer fue el reimaginado por John Byrne en 1985 con (casualmente) The Man of Steel.

El Superman que siguió después de la Crisis en las Tierras Infinitas, que es el que Doomsday mató, el que se casó con Lois Lane, y el que fue capaz de matar a Zod y sus seguidores, a un alto costo para su psique, siempre me pareció de los mejores personajes en cómics que ha habido. Cuando escuché a inicios de este siglo que su origen sería cambiado al de Birthright, la verdad la idea no me gustó tanto.

Esta nueva película de Superman es excelente; mis únicas críticas son que la última media hora de Superman dándose de madrazos en el aire con Zod, mientras destruyen Metrópolis, se vuelve ligeramente repetitiva para dos súper seres que al parecer no se dan cuenda de que son invulnerables. Eso, y que al parecer medio Smallville y Lois Lane saben que Superman es Clark Kent, pero el FBI y el ejército gringo son incapaces de averiguarlo.

Y entiendo que siempre fue muy insultante que supuestamente Lois Lane fuera la mejor reportera del mundo, y fuera incapaz de descubrir que Clark Kent era Superman; sin embargo, siempre ha sido parte de los mitos del Hombre de Acero el que su interés romántico esté indecisa acerca de si quiere al kriptoniano o a su compañero de trabajo, sin saber que son la misma persona.

Como sea, repito: esta nueva película de Superman es excelente… y sin embargo no salí de verla del todo satisfecho.

Me tomó varios días entender por qué; es realmente muy simple. Sencillamente me gustó más la nueva película de Star Trek; me hizo reír más, me pareció mejor la acción, más inteligente el diálogo, y simplemente la encontré más satisfactoria.

Esto no es necesariamente una crítica negativa de Man of Stell; Star Trek Into Darkness es extraordinaria: cualquier película tendría problemas en competir con ella. Y sin embargo, yo quería que Superman le ganara en satisfacerme como forma de entretenimiento. Porque Superman es mi superhéroe favorito.

Y entiendo perfectamente que hacer una buena película de Superman es endiabladamente difícil: nada más vean el adefesio que salió hace siete años.

Man of Steel trata de hacer un Superman moderno; y en particular en el cine esto es más difícil aún porque significa tirar a la basura al Superman de Christopher Reeves. Christopher Reeves era perfecto para interpretar al Superman de 1940-1985 (el de 1938-1939 es otra historia; en uno de los primeros cómics de Superman, un ladrón le dispara, y Superman lo agarra y con supervelocidad lo mueve para que sea asesinado por su propia bala).

No sé si Henry Cavill sea perfecto para interpretar a este nuevo Superman, pero es ciertamente muy bueno; y para mí en particular gana puntos por no ser gringo. Por primera vez vemos a un Superman de verdad inseguro y asustado, no fingiéndolo ser para ocultar su identidad secreta. Por primera vez vemos un mundo aterrado ante la idea de un ser que los podría fácilmente destruir si así quisiera, y del cual el kriptoniano tiene que ganarse su confianza. Por primera vez vemos un Jor-El que de hecho es un hombre de acción, no sólo un científico que fríamente salva a su hijo de la destrucción de su planeta.

Y Zod es increíble: ahora sí es un genocida aterrador. Y Faora; de hecho me gustaron más sus escenas de acción que las de Superman.

Esperaba más de esta película, pero la verdad era medio imposible que mis expectativas se cumplieran. De cualquier forma sigue siendo muy buena, y la recomiendo ampliamente, aunque probablemente sea innecesario porque todo mundo la va a ir a ver.

DC (y específicamente Warner Bros.) ha cometido una cantida imposible de estupideces con sus películas de superhéroes (con la excepción de Batman): Green Lantern hace dos años fue sencillamente decepcionante; más aún considerando el espectacular elenco que tenía. Esta nueva película de Superman aún no está a la altura de lo mejor que ha hecho Marvel; pero ya se va acercando.

Vamos a esperar que la segunda parte se acerqué más a lo que yo hubiera esperado. Y vamos a ver si consiguen hacer una buena película de la Mujer Maravilla.

Después de la Tierra

El domingo antepasado fui a ver After Earth con Mina. Se aplican las de siempre.

After Earth

After Earth

Dos negros muy guapos, padre e hijo, viajan en una nave que se estrella en una Tierra que ha evolucionado para matar humanos (de verdad, así lo dicen), y el hijo tiene que ir a buscar un faro de emergencia porque su padre se rompe las dos piernas en el accidente. Después de mucho peligro y discusiones emocionales entre ellos, el hijo salva al papá y todos son felices.

El fin.

Tenía muchas ganas de ver esta película porque, como dije, salen dos negros muy guapos; me decepcionó un poco al momento en que terminó, pero ya en retrospectiva me parece que está decente. Jaden Smith es, me parece, un buen actor; sólo está en esa edad en la que es medianamente imposible que un muchacho haga nada sin que se vea ligeramente torpe y chilloteando. Por supuesto, su papá tiene que financiarle una película para que el protagonice, porque, dado que los Estados Unidos son un país viciado de origen, sencillamente casi no hay películas para negros protagonistas, a menos que la película sea “de negros”, como las de Ice Cube o Tyler Perry.

Piensen en una película gringa donde un negro se liga a una blanca, que no se trate toda la trama acerca de que un negro se liga a una blanca. Básicamente no existen; los gringos (viciados de origen al haber fundado su país bajo el imperdonable crimen de la esclavitud, más aún cuando hipócritamente proclamaban que “todos los hombres son iguales”) están aterrados de que los negros les “roben” a “sus” mujeres. Por lo tanto no hacen películas con parejas de un negro y una blanca (un blanco y una negra, sí, por supuesto: eso sí está “bien”).

Jaden Smith debería estar haciendo comedias románticas adolescentes; a su edad es el tipo de papeles que debería estar interpretando. Sólo que entonces su interés romántico (para no violar el tabú descrito arriba) tendría que ser negra (o latina; al parecer eso tampoco es tabú), y eso rápidamente se convierte en una película “de negros”. Y su papá (que sin duda alguna debe controlar en gran medida la carrera de su hijo) no debe querer eso, porque lo que realmente quiere es convertir a Jaden Smith en el próximo Will Smith. A ver si le sale.

No me molesta que papá Will le pague su churro a hijito Jaden; Martin Sheen hizo lo mismo con Emilio Estévez y Charlie Sheen; Colin Hanks tuvo sus primeras películas producidas por Tom Hanks, etc. Es práctica común en Hollywood.

Lo que me molesta es que la película se quede corta; la premisa era interesante, y los dos negros son buenos actores. Will Smith sin duda; su hijo yo le doy el beneficio de la duda por estar tan chavo (va a cumplir quince años el mes que entra). El director M. Night Shyamalan debe cargar en parte con la culpa; sólo que la verdad creo que es su mejor película en mucho tiempo (lo cual habla de lo malas que fueron las últimas tres o cuatro).

La historia está bien contada, los efectos son buenos, y las escenas de acción son suficientemente divertidas. Mi principal problema es que la historia es, exceptuando por dos o tres puntos muy específicos, básicamente lo que se veía en los avances. Dura una hora cuarenta minutos, y hay varias escenas (y largas) que son únicamente exposición.

Si hubiera sido un cuento, sería de unas diez hojas.

No me parece, como he leído de otros críticos, que sea un churro infumable. Es una película divertida de ciencia ficción, y tiene varios detalles que me gustaron mucho (las naves espaciales parecen estar hechas de tela por dentro; los controles holográficos se parecen a los de Dead Space). Sólo creo que pudo haber sido mucho más con los dos protagonistas principales y el director, que sabemos puede dirigir buenas películas.

Así que aunque ligeramente decepcionante, no me quejo de la película. Si el dúo Smith vuelve a hacer una, también la vería.

En la oscuridad

El fin de semana fui a Guadalajara a ver a Mina. Fuimos al cine juntos; no he ido mucho al cine últimamente porque (además de estar muy ocupado), la mayor parte de las películas que quiero ver, las quiero ver con mi novia. Eso explica en parte por qué la falta de entradas de cine en el blog.

Fuimos a ver Star Trek Into Darkness. Se aplican las de siempre.

Star Trek Into Darkness

Star Trek Into Darkness

Tenía muchas ganas de ver esta película; la primera parte del reboot de Star Trek me pareció fabulosa, y cuando oí que saldría Benedict Cumberbatch como Khan, me emocioné muchísimo: el actor me cae súper bien. Por supuesto en ningún material promocional se hizo mención a que Cumberbatch sería Khan, y de hecho trataron de despistar llamándole John Harrison en los avances y todas las menciones de la película antes de su estreno; pero era la segunda película en la nueva continuidad de Star Trek: tenía que ser Khan.

Yo como buen asiduo de Internet evité cualquier crítica o comentario de la película hasta que fui a verla, así que entré sin haber confirmado que John Harrison sería realmente Khan; aunque, como ya dije, era obvio. De cualquier forma sí se me pararon los vellitos de los brazos cuando Cumberbatch dice “My name is… KHAN”.

Hace ya varios años, muchos antes de que ni siquiera comenzaran a planear la nueva continuidad de Star Trek, cuando asumí por completo que era, y siempre sería, un geek, decidí que tal vez debería ver todas las películas de Star Trek, en su continuidad anterior. Por supuesto no lo hice; son películas terriblemente malas, pero aún así vi Star Trek: The Motion Picture (que no es mala, sólo insufriblemente aburrida), y Star Trek II: The Wrath of Khan, que quitando el hecho de que sus efectos especiales apestaban, es bastante buena.

La tercera película de la continuidad original sí ya no pude soportarla.

Nunca vi el episodio original de Star Trek donde sale Khan Noonien Singh; pero Ricardo Montalbán era muy divertido interpretándolo en Wrath of Khan. Cumberbatch no es divertido; es aterrador: su Khan de verdad da miedo, y la idea de 72 cabrones como él causando destrozos en la galaxia sí es más allá de perturbadora.

La nueva película de Star Trek es extraordinaria en casi todos los sentidos: está espectacularmente hecha, el guión es inteligente y divertido todo el tiempo (más si consideramos que está basado en una serie boba de televisión de hace más de cuarenta años), y los muchachos actores que regresan de la primera película, junto con Cumberbatch y RoboCop, hacen un muy buen trabajo interpretando sus papeles. Mi madre, que jamás vio la serie de televisión, y probablemente no se acuerda de ninguna de las películas de la continuidad original que pudiera haber visto, disfrutó enormemente esta segunda parte. Lo mismo puedo decir de mi novia.

Pero lo que más disfruté yo (como fallido fan del Star Trek original), es que si uno vio Star Trek II: The Wrath of Khan, entonces esta nueva película está más llena de asombrosa asombrosidad que puede seguir asombrándonos. El sacrificio de Kirk (reflejando el de Spock en la película de hace 31 años); el grito de “KHAAAAAAAAAAN! de Spock, incluso mejorando el icónico grito de Kirk; y la sola presencia de Khan, que en la serie original dejaba entrever que era el ser humano más peligroso en existencia, pero que esta película consigue de verdad reflejarlo, mejoran por mucho una experiencia que es, de por sí, increíblemente buena.

Y la épica madriza entre el ser humano más peligroso en existencia y un híbrido vulcano-humano absolutamente encabronado es de las cosas más divertidas que he visto en el cine en mucho tiempo. La imagen de Spock tratando de hacer su vulcan nerve pinch en Khan, y que falle miserablemente, fue un completo nerdgasmo.

Me alegra que no haya decaído la calidad en esta segunda pieza de la nueva continuidad de Star Trek; espero que la siguiente película sea al menos la mitad de bien hecha y la mitad de divertida (que podría pasar, porque dudo que J.J. Abrams la dirija, dado que al parecer va a dirigir todas las otras películas de ciencia ficción en existencia en el universo), y que tarden menos en hacerla.

La recomiendo ampliamente; pero supongo que mi novia y yo éramos los dos únicos que no la habíamos visto.