Corazones de Acero

Estrené el año cinematográficamente con Fury.

Se aplican ya saben.

Fury

Fury

La historia trata de un tanque gringo destrozando cosas y personas en Alemania, hacia el final de la segunda guerra en 1944, a partir de que reemplazan a un miembro de la tripulación de cinco con un soldadito verde que no sabe nada de tanques.

Al final el tanque queda atorado y solo en un cruce de caminos que deben defender “a toda costa”, y todos los gringos menos el soldadito verde que no sabía nada de tanques se mueren, no sin antes matar a cientos de nazis (literalmente, miembros de la SS).

Lo patéticamente pobre de la historia queda al descubierto cuando realmente no hay mucho más que decir acerca de la misma. Hay un par de episodios más; cómo llega el soldadito verde que no sabe nada de tanques, y cómo lo desvirga una alemana extraordinariamente bonita. Esas partes son lentísimas y aburridísimas, incluso con la alemana extraordinariamente bonita.

En su defensa, el chiste de la película no es la historia; es la pornografía de la violencia que contiene. Caras quedan embarradas en un tanque; apéndices humanos salen volando por todas partes; cabezas explotan; un tanque destripa soldados dentro de una trinchera. Sería admirable, si no fuera por la desconcertante sensación de que la película se regodea en mostrarnos cosas aparentemente sólo por el sadista placer de ver qué salvajada puede superar a la anterior.

El director David Ayer es bueno en el aspecto técnico, pero no en mucho más. Saving Private Ryan es igual o más realista que esta película, pero Steven Spilberg tiene el buen gusto de darle un tono trágico a la violencia del desembarco en Normandía; Ayer da la apariencia de que se estaba masturbando con cada escena de sesos siendo embarrados en paredes.

Brad Pitt está bien, dado que de nuevo interpreta a Brad Pitt interpretando a un soldado gringo con acento del medio oeste. El fantástico mexicanogringo Michael Peña es fantástico interpretando a un mexicanogringo, que por supuesto es el que maneja el tanque. Logan Lerman interpreta a un joven virgen, que como todo mundo sabe es terriblemente difícil porque ningún hombre jamás fue un joven virgen. Sorprendentemente, la actuación que más me gustó fue la de Shia LaBeouf, por fin actuando de manera distinta a como siempre actúa.

Estoy siendo un poco injusto con la película; está entretenida, y a mí siempre me ha divertido la violencia. El problema es que me divierte justo cuando los realizadores estaban también divirtiéndose filmándola (como en Kick-Ass, por ejemplo). Aquí se la toman no sólo en serio; hay un no tan sutil regodeo, que de verdad raya en lo pornográfico, por parte del director en mostrar vísceras.

Pero de cualquier forma la recomiendo. Y los tanques están chidos haciéndose volar los unos a los otros.

Cuernos

Al final ya no fui a ver otra película, y entonces Horns fue la última que vi en este año, después de la tercera del Hobbit.

Se aplican las de siempre.

Horns

Horns

Esta película la fui a ver únicamente por Daniel Radcliffe, porque Harry me cae muy bien… y realmente es casi lo único que vale la pena. Juno Temple también está bien; desde que la vi por primera vez en Atonement, jamás me había resultado atractiva, pero en esta película se ve bellísima, casi etérea.

Fuera de ellos, la película realmente es medio intrascendente, y cuando no lo es es porque generalmente es incoherente. Tiene dos o tres escenas muy chistosas, pero fuera de eso no vale mucho la pena.

Las actuaciones de Harry Potter y la Temple sí son extraordnarias, eso sí. Nada más sí es ligeramente cansado seguir viendo películas “románticas”, donde los güeyes que se enamoran lo hacen básicamente porque eso dice el guión.

Lo que sí me alegra es que por fin me puse al día con las películas que tenía que reseñar en el blog. Y tengo como propósito de año nuevo el no volver a tardarme tanto en escribir mis reseñas.

El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos

Después de ver la mejor película del año, Birdman, fui a ver The Hobbit: The Battle of the Five Armies.

Se aplican meh.

The Hobbit: The Battle of the Five Armies

The Hobbit: The Battle of the Five Armies

No tengo mucho qué decir acerca de la tercera parte del ordeñamiento descarado que le hicieron al librito para niños de Tolkien; como ya lo dije antes, yo iré a ver cualquier cosa del legendario de Tolkien, y luego lo voy a comprar en Blu-ray, seguramente varias veces.

Lo que sí, es que sentí un poco decepcionante la tercera parte. Para empezar, esperaba que durara como tres siglos, lo cual no ocurrió. Pero además, queda la historia colgando; no se relata cómo Bard se convirtió en rey y cómo los reinos de hombres, elfos y enanos se recuperaron de la batalla. Dado que las dos primeras partes resultaron ridículamente largas, no veo razón para que no agregaran esto a la tercera.

De cualquier forma me gustó, y tiene partes muy entretenidas. Pero creo que prefiero a la segunda parte de esta trilogía; probablemente porque es la que menos tiene que ver con el material original, que como muchas veces he dicho siempre me ha dado muchísima hueva (aunque reconozco lo bien que está escrito).

Ahora yo digo que deberían descararse los realizadores y aventarse Quenta Silmarillion. Si Warner Bros. y Marvel Studios están planeando decenas de películas de aquí al 2020, no veo por qué negarle a Peter Jackson la oportunidad de seguir filmando su fanfic.

Lo que sí es que qué bueno que viene ya Star Wars: Episode VII; al menos nos entretendrá mientras New Line se anima a seguir sosteniendo la economía de Nueva Zelanda.

Birdman

Después de ver Mockingjay: Part 1 fui a ver Birdman.

Se aplican las de siempre.

Birdman

Birdman

Voy a arriesgarme un poco aquí, y sencillamente decir lo que creo: Birdman es la mejor película que he visto en la pantalla grande este año. Me faltan otras dos películas por reseñar que he visto en el 2014, y probablemente todavía vaya a ver otra, pero no importa cuál sea, Birdman será la mejor película que he visto en la pantalla grande este año.

Así que, por supuesto, primero hablaré de lo malo que tiene la película.

Birdman, además de ser la mejor película que he visto en la pantalla grande este año, es también (por muuuuuucho), la más pretenciosa. Es deliciosamente insoportable en su esnobismo, en su (justamente ganada) arrogancia, y en su deseo de aparentar (siendo además laudablemente honesta en que sólo está aparentando) intelectualidad y profundidad cuando realmente no tiene ni un módico de ambas.

Por último, y realmente no me había percatado de esto hasta que mi hermano me lo comentó (seguramente porque la disfruté muchísimo más que él), podría resultar algo lenta y aburrida a un conjunto no pequeño de espectadores.

Todos estos aspectos negativos (que siendo justos, son nada comparados con el deleite que es el resto de la película), son (me parece) única y exclusivamente resultado de Alejandro González Iñárritu (como lo son casi todos los muchos más aspectos positivos); el tipo es un hígado, y (podría equivocarme, pero lo dudo) le tiene una envidia rayante en esquizofrénica a Alfonso Cuarón, que en comparación parece ser el tipo más humilde y sencillo del universo.

Dicho eso, ya sea a pesar de, o incluso justamente por todo lo de arriba, González Iñárritu ha creado una obra de arte, que probablemente arrasará con todos los premios habidos y por haber en la historia de todo, y merecidamente además.

Independientemente de las distintas impresiones que genere la película en todo el universo de personas que vayan a verla, me parece que se puede tener consenso en que el mejor y más intachable aspecto de la obra es su magistral aspecto técnico. El truco de que casi toda la película parece una única toma de cerca de dos horas (robado, por supuesto, de Children of Men, de Cuarón), es ejecutado aquí de una manera tan engorrosamente preciosista, que realmente quita el aliento. Es lo más llamativo, por supuesto; pero todo el aspecto técnico está llevado a cabo a la perfección.

La actuación de Keaton es tan extraordinaria que uno se tiene que preguntar si de hecho está actuando, o sólo siendo él mismo (más aún cuando hace poco Keaton dijo que él es Batman, muchas gracias). Si no por otra cosa, habría que aplaudirle a González Iñárritu que revivirá la carrera de uno de mis actores favoritos (lo último en que lo había visto, Need for Speed, no es digamos algo terriblemente memorable).

Las actuaciones del resto del elenco también son espectaculares; Zach Galifianakis brilla interpretando por fin a alguien que no es el más demente en una escena; Edward Norton también es fabuloso interpretando a un personaje que probablemente sea igual de insoportable que él mismo en la vida real; Naomi Watts, entrando elegamente a la media edad, continúa brillando con su belleza y su vulnerabilidad; y Emma Stone aparece lo más hermosa, dañada e interesante que he visto en ninguno de sus papeles anteriores.

El guión, que por supuesto carga (especialemente en los diálogos) el mayor peso de la pretención y esnobismo de la película, está magistralmente escrito y con una continuidad tan laboriosamente cuidada que nada más por eso sería merecedor de elogios.

Y por último están los detallitos chilangos que González Iñarritu tira, como si no quisiera la cosa, cuando uno menos se lo espera; el cántico de “lleve sus ricos y deliciosos tamales oaxaqueños” en la noche de la Quinta Avenida; y el silbido triste y melancólico de un carrito de camotes, apagándose en la distancia. Por supuesto, y contrario a las calaveritas de día de muertos que Cuarón agregó a Harry Potter and the Prisoner of Azkaban, no creo que González Iñarritu esté guiñándole el ojo a nadie: es (como todo el resto de la película) algo calculado matemáticamente para causar el mayor impacto, haciendo como si el realizador no quisiera causar ningún impacto.

O tal vez estoy exagerando y viendo cosas, porque la verdad Alejandro González Iñárritu jamás me ha caído bien.

Pero a pesar de eso, yo seré el primero en decir que Birdman es la mejor película que he visto en la pantalla grande este año, porque lo es, y que es básicamente perfecta, incluso siendo (o tal vez podríamos argumentar, justo por ser) orgásmicamente esnob y pretenciosa. Al final del día no importa si el realizador estaba abriendo su pecho y dejando su corazón en su tarea, o si sólo quería apabullar e intimidar con su innegable perfección técnica y su indiscutible genialidad.

El punto es que el resultado es una jodidamente buena obra de arte.

Sinsajo: Parte 1

Después de Big Hero 6, fui a ver Mockingjay: Part 1.

Se aplican las advertencias de spoilers habituales.

Mockingjay: Part 1

Mockingjay: Part 1

En general, que me desfalquen dinero partiendo un libro en dos (o incluso hasta tres) partes no me molesta demasiado; es normal que de hecho hasta me guste.

Sin embargo, con esta primera parte de Mockingjay sí creo que se pasaron de aztecas los realizadores de esta gratuita tetralogía. La novela apenas alcanza para una película de largometraje; partirla en dos es completamente ridículo, más aún considerando que, para motivos prácticos, esta primera parte casi no tiene acción ni romance, que es básicamente la única cualidad redentora de esta serie.

Y la verdad yo pondría el romance primero. Pero ese soy yo.

Dicho sea eso, a mí me gustó. Me parece ridículo que la partieran, pero me gustó; y de hecho la parte donde Jennifer Lawrence canta The Hanging Tree es espectacular; de las mejores escenas de levantamientos populares que he visto en mucho tiempo.

Como lo dije cuando reseñé los libros hace años, la Collins es ligeramente ingenua en lo que respecta a política, estrategia de guerra y otras cosas por el estilo; esto se ve reflejado en la película, obviamente. Pero la vieja tiene el corazón en el lugar correcto, y así mismo ocurre con esta película.

Ah, y Julianne Moore y Elizabeth Banks son espectaculares. Comentaría de los actores hombres, pero la verdad (al igual que las novelas), estas películas tratan de mujeres, con los hombres siendo simples comparsas.

Así que, en resumen, sí creo que me estafaron mi dinero; pero no me molesta tanto. Así que vayan y véanla… creo que por fin me estoy poniendo suficientemente al día como para que cuando les diga que vayan a ver una película, ésta todavía esté en cartelera.

Grandes Héroes

Después de ver A Dame to Kill For, fui a ver Big Hero 6.

Se aplican ya saben.

Big Hero 6

Big Hero 6

Entre Frozen y Wreck It Ralph, prefiero la segunda por mucho. Frozen me gustó, pero no tanto.

Big Hero 6 es de los mismos realizadores, y sigue un montón de convenciones de historias de equipos de superhéroes que usan tecnología (en lugar de habilidades innatas) para combatir al crimen. Y la verdad, me gustó menos que Frozen.

No me malentiendan; está divertida, las escenas de acción están súper chidas, y Baymax es tal vez el robot más encantador que se han inventado desde Wall·E. Pero sencillamente a mí no me gustó tanto.

Puede ser que de nuevo la historia tiene como un elemento central la relación entre dos hermanos, o que para motivos prácticos no hay absolutamente nada de romance (lo cual considero imperdonable), pero el punto es que la película me dejó deseando más.

De cualquier manera está muy entretenida, y es altamente recomendable.

Sólo no es exactamente lo mío.

Sin City 2: Una dama por la que mataría

No me gusta escribir en días seguidos de películas; pero quiero terminar de escribir acerca de las que tengo retrasadas, y me gustaría hacerlo antes de que el año se acabe.

Después de ver Interstellar, fui a ver Sin City: A Dame to Kill For. Se aplican las de siempre.

Sin City: A Dame to Kill For

Sin City: A Dame to Kill For

A Dame to Kill For es de hecho mi capítulo favorito en el universo de las novelas gráficas de Sin City. La adaptación al cine es bastante buena; Josh Brolin está bien como Dwight (aunque Clive Owen era mejor, me parece), pero Eva Green como Ava es espectacularmente perfecta. Sus pechos, además, también son espectacularmente perfectos, pero aún sin su maravillosa presencia, la interpretación de la Green sería magnífica; es sólo que la presencia de esos espectacularmente perfectos senos ayuda a que sea todavía mejor.

OK, no puedo dejar de escribir acerca de los espectacularmente perfectos pechos de Eva Green.

Las demás historias no están mal, sólo no al nivel de A Dame to Kill For. En particular, me parece que The Long Bad Night pudo haber sido mucho más satisfactoria… y ni siquiera comentaré sobre Nancy’s Last Dance, excepto para decir que me parece ridículo que Jessica Alba no nos agracie con sus, hipotéticamente, espectacularmente perfectos senos. Yo creo que le dan celos los, definitivamente, espectacularmente perfectos senos de Eva Green.

OK, ahora sí dejaré de hablar de los espectacularmente perfectos pechos de la Green.

A mucha gente no le gustó esta segunda parte, arguyendo que no le llega a la primera entrega. No estoy de acuerdo; ambas películas me parecen, en lo general, igual de buenas (o malas, dependiendo de qué lado de la barranca se paren). Somos nosotros los que hemos cambiado, creo; una película tan absurdamente violenta, misógina y caricaturescamente machista podría haber parecido buena (o al menos original) hace una década; en esta época resulta tal vez incluso un poco incómoda.

Excepto por los espectacularmente perfectos senos de Eva Green. Oh dios necesito ayuda.

Tal vez si la película hubiera sido hecha un par de años después que la primera, la crítica la hubiera tragado más fácilmente; no lo sé. Lo que sí sé es que, desde mi punto de vista, realmente no hay mucha diferencia entre ésta y la primera parte; lo cual por supuesto podría ser un problema en sí mismo, pero no en el que se han enfocado la mayor parte de los detractores de la cinta.

Así que yo sí la recomiendo. Si les gustó la primera, la verdad no veo cómo ésta no podría gustarles.

Especialmente con los espectacularmente perfectos pechos de la Eva Green.

Interestelar

Después de ver Gone Girl, fui a ver Interstellar.

Se aplican las de siempre.

Interstellar

Interstellar

Interstellar es una muy buena película de ciencia ficción. A mí me gustó mucho, y es de mis películas favoritas este año.

Quitando eso de en medio, no le llega a los talones a 2001: Space Odyssey, que he oído a mucha gente querer compararlas.

Interstellar está bien hecha, tiene una historia entretenida con un factor humano muy bien realizado, trata de ser científicamente correcta (y falla miserablemente), tiene extraordinarias actuaciones de todo su elenco (comenzando sin duda alguna por Matthew McConaughey), y es en general una muy buena película de ciencia ficción.

No es, sin embargo, una obra maestra como lo es 2001.

Mis problemas principales con la película son los siguientes:

  • En primer lugar, la razón de ser de toda la historia (el salvar a la raza humana porque la Tierra se está volviendo “inhabitable”), es estúpida hasta querer arrancarse los cabellos: ¿en qué cabeza cabe que sería de alguna manera más factible hacer estaciones espaciales, en lugar de crear ecosistemas cerrados y controlados dentro de la Tierra? Digo, la gravedad sale gratis, y podemos ir por agua caminando usando máscaras, en lugar de tener que andar tambaleándonos por el espacio en trajes para ídem.
  • La ciencia, aunque en la mayor parte correcta, en muchas otras es terriblemente equivocada. Muestran el problema de lanzar objetos al espacio, y luego tienen transbordadores que pueden escapar sin ningún problema de un planeta con 130% de la gravedad terrestre. Hay un planeta tan cercano a un gújero negro, que una hora en su superficie resulta en 7 años en el tiempo “normal”… pero los efectos de una gravedad tan masiva no se sienten en el mismo. El héroe de la historia traspasa el horizonte de eventos de un hoyo negro, sin en ningún momento ser hecho caquita por las fuerzas de marea. Etc., etc.
  • La película es asquerosamente pro-gringa; sólo los gringos están conscientes de la amenaza de extinción; sólo los gringos planean una solución; sólo los gringos la llevan a cabo. Qué haríamos sin los gringos. Eso es malo, pero además es ligeramente irónico, cuando la película fue estrenada alrededor de las fechas en el que el mayor logro en exploración espacial realizado por la raza humana de los últimos tiempos (anclar un robot a un cometa para poder hacerle estudios), fue llevado a cabo por la Agencia Espacial Europea.

Lo repito: a mí la película me encantó: fui a verla al cine dos veces. Creo que es una muy buena película de ciencia ficción, y me agradaría que más películas de este estilo fueran realizadas.

Pero no le llega a los talones a 2001… y Nolan, aunque bastante bueno, tampoco le llega a los talones a Kubrick.

De cualquier forma, altamente recomendable.

Perdida

Después de ver los caballeros del sobaco, fui a ver Gone Girl.

Se aplican las de siempre.

Gone Girl

Gone Girl

Esta película la fui a ver única y exclusivamente porque Ben Affleck y Rosamund Pike me gustan y me caen muy bien.

La historia trata de un matrimonio al borde del fracaso, donde de repente la mujer desaparece y todas las evidencias apuntan a que el marido se quiso convertir en auto viudo, comenzando con que el tipo era infiel y, al parecer, culpaba a su mujer de su miseria.

Toda esta primera parte de la película es de hecho muy divertida, mostrando cómo la relación entre estos dos güeyes evolucionó desde que se conocieron en Nueva York hasta que terminaron en un suburbio perdido en Casalachingada, Missouri, que al parecer es más aburrido que Tlacochiztlahuaca.

Después resulta que no, que la mujer planeó todo para vengarse de su marido, por patético y pendejo. Esta parte pierde algo de credibilidad, especialmente el que la mujer considerara suicidarse para hacer imposible a su marido probar su inocencia.

Y al final, a través de una entrevista en la telera, el marido consigue que la mujer lo perdone, lo cual involucra asesinar a Barney Stinson y hacerse pasar por la víctima victimosa de un rapto con todo y esclavitud sexual incluidos.

En este punto, cualquier dejo de credibilidad que tuviera la historia se pierde por completo y la película se convierte en una fantasía pendeja donde todos los personajes son básicamente sicópatas dementes.

A pesar de que, en verdad, es imposible creer la trama tan absurdamente revuelta, la película es inmensamente divertida, en gran medida por las actuaciones de Affleck y Pike. Así que si uno ignora todas las pendejadas imposibles que pasan en la trama, es de hecho muy entretenida.

Yo la recomiendo; sólo no esperen una historia que haga mucho sentido.

Caballeros del Zodiaco

Después de ver Lucy, fui a ver LEGEND of SANCTUARY Seinto Seiya Rejendo Obu Sankuchuari con Juan.

Diría que se aplican las advertencias normales de spoilers, pero la historia de esta película es tan mala, que no creo haga ninguna diferencia.

LEGEND of SANCTUARY Seinto Seiya Rejendo Obu Sankuchuari

LEGEND of SANCTUARY Seinto Seiya Rejendo Obu Sankuchuari

Voy a ser sincero; no me moría de ganas por ver esta película, exactamente. Pero vi en los pósters que era CGI, no animación convencional, y eso me llamó la atención. Y dado que nunca fui un fan muy grande de los caballeros del zodiaco (le faltaba romance, digo yo), fui a verla con Juan, porque recordaba que él sí había sido fan de la serie.

No esperaba mucho de la película, pero sí me imaginaba que la animación estaría chida, y las escenas de acción emocionantes. Y en ese sentido no me equivoqué: la animación no sólo está chida; de hecho está increíble, y me gustaría ver unas doscientas películas más basadas en animés realizadas con la misma tecnología; y las escenas de acción están emocionantes, si bien a veces es difícil entender qué carajo está ocurriendo (pero eso pasa mucho con el animé, así que no me quejo demasiado).

De lo que sí me voy a quejar, es de que esas dos cosas de arriba son básicamente lo único bueno que puede decirse de la película.

La historia es ridícula, cursi, incoherente, y no particularmente bien contada. Los personajes son también, casualmente, ridículos, cursis, incoherentes, y no particularmente bien definidos. El diálogo es la cosa más atroz que he visto en mucho tiempo, y no sé si el doblaje al español lo mejoró o lo empeoró del original, pero el resultado neto es que dan ganas de apretar los dientes y taparse los oídos en cualquier momento en que los personajes se supone tienen una conversación durante la película.

De alguna manera es terriblemente triste; es de verdad la película más hermosa visualmente que he visto en mucho tiempo, pero todo se arruina en el momento en que los personajes abren la boca para avanzar una trama que no tiene sentido, y decirse cosas ridículas, cursis y/o incoherentes.

Aún así la disfruté bastante, porque de verdad se ve bien bonita la animación. Pero si la hubiera visto en mi casa, yo creo que le abría puesto mute, y abría desactivado los subtítulos.

Así que no la recomiendo; pero creo que es innecesario que lo diga, porque al parecer sólo yo y Juan fuimos a verla.

Lucy

Después de ver Guardians of the Galaxy, fui a ver Lucy. Se aplican las de siempre.

Lucy

Lucy

Luc Besson es un francés demente que de repente dirige películas maravillosas, como Leon, y esperpentos insoportables, como Le Grand Bleu… o esperpentos muy entretenidos, como Lockout.

Lucy es una muestra de la última categoría; es pésima casi desde cualquier aspecto que se quiera analizar (con la posible excepción de efectos especiales), pero es alucinantemente entretenida.

La historia es tan absolutamente absurda, comenzando por el hecho de que repiten la pendejada de que el ser humano sólo utiliza el 10% de su cerebro, que no vale la pena ni siquiera resumirla. Las actuaciones, de todo el elenco, son tan inverosímiles que se vuelven hilarantes a los pocos minutos de que haya empezado la película. La dirección es un desastre de trenes absoluto, porque la película es una serie de escenas sicodélicas mezcladas con algunas escenas de acción mezcladas con algunas escenas que podrían calificarse de normales, si no fueran justamente lo contrario.

Y sin embargo, está muy divertida. Y cuando Scarlett Johansson abre las piernas, la gente muere; estoy seguro de que hecho así ocurre en la vida real.

Yo disfruté enormemente la película; pero no me engaño.

Es terrible.

Guardianes de la Galaxia

Después de ver How to Train Your Dragon 2, fui a ver Guardians of the Galaxy, porque por supuesto que eso hice.

Les diría que mencionaré spoilers en mi reseña, pero como ya la vieron, varias veces, y luego fueron y la rentaron, varias veces, y luego fueron y la compraron para poder verla todavía más veces, creo que es innecesario.

Guardians of the Galaxy

Guardians of the Galaxy

Guardians of the Galaxy es la Guerra de las Galaxias para el siglo XXI (o al menos lo será hasta que salga el Episodio VII y nos encrememos las pantimedias). Siendo honesto, de hecho es mucho mejor que la Guerra de las Galaxias, pero si digo eso en público me va a querer crucificar la gente que no puede superar el hecho de que toda la nostalgia del universo no hace a una película necesariamente buena.

¿Es Guardians of the Galaxy una buena película? Más o menos; al igual que la guerra de las jaladas, es sin duda alguna divertida, emocionante, entretenida y bien hecha. Eso no quita que la historia sea una pendejada absoluta, y que las actuaciones, por encantadoras que sean, no sean nada de otra galaxia guiño guiño.

Me parece, eso sí, que está muy bien contada y dirigida, aunque en lo segundo creo que el principal factor fue la selección del elenco, que en verdad tienen harta química entre ellos, incluyendo al arbusto sobredesarrollado y la rata que habla.

A mí me encantó la película; es sin duda alguna de mis favoritas este año, y espero con ansias la secuela y el crossover con los Avengers. Chris Pratt en particular me sorprendió, dado que en todo lo demás que lo había visto aparece como un idiota. Claro que aquí también aparece como un idiota, pero al menos guapetón y muy simpático.

Pero no es extraordinariamente buena. Es buena, sin duda; pero es nada más el último churro dominguero prefabricado por los estudios Marvel, que de verdad parece ser que no pueden errar, y que engendraron a la gallina de los huevos de oro.

Disfruté enormemente de esta película; pero también me gustaría ver algo bueno salido de alguien distinto de Marvel. De preferencia DC, pero a estas alturas creo que me conformaría hasta con una buena adaptación de Archie y Torombolo.

Como sea, la recomiendo ampliamente. Que dado que ya todos la vimos, varias veces en múltiples formatos, y posiblemente hasta en distintos idiomas, probablemente no importe mucho.

Cómo Entrenar a tu Dragón 2

Después de ver Maleficent, vi How to Train Your Dragon 2.

Se aplican las advertencias de spoilers habituales.

How to Train Your Dragon 2

How to Train Your Dragon 2

Esta secuela de la película de hace cuatro años supera por mucho a la original; la historia es mucho más épica, los personajes tienen el tiempo de definirse mucho mejor, los dragones son todavía más como gatos enormes, e incluso hay algo más de romance que en la primera parte.

El problema principal que tengo con la película es que está repleta de clichés, y que perpetúa la idea idiota (generalmente defendida por dueños de perros) de que un animal inherentemente peligroso se puede controlar únicamente con “amor”. Por más inteligente que sea un animal (incluyendo gatos, que deben ser los más inteligentes de todos los animales domesticados por los humanos), no se puede esperar de ellos que actúen como humanos. Cualquier persona que se haya dedicado a entrenar perros, caballos, o leones en el circo es lo primero que les dirá.

Como sea, a mí me encantó, y espero con ansias la tercera parte, donde Hiccup (supongo) por fin encontrará una hembra con la cual pueda reproducirse Toothless, y donde espero le haga un poco más de caso a su novia Astrid, porque en esta película le presta más atención a su dragón que a ella.

Maléfica

Después de ver X-Men: Days of Future Past, vi Maleficent.

Se aplican las de siempre.

Maleficent

Maleficent

Como todo mundo probablemente ya sepa, la película es la historia de La Bella Durmiente de Disney (cambiándole un montón de cosas), desde el punto de vista de Maléfica, la “hada malvada”.

En ese sentido no tiene mucho de interesante; es igual de estúpida que la película original, y una muestra más de por qué Disney es una de las organizaciones más malignas en la historia de este planeta, superando por mucho a los nazis, a la Iglesia Católica y a los ositos cariñositos.

Lo interesante es, por supuesto, Angelina Jolie. Me la puedo imaginar perfectamente leyendo el guión de esta película por primera vez, y relamiéndose los dedos del placer que le causaba verse a sí misma actuando como probablemente sea en la vida real, alas y poderes mágicos incluidos.

Es tan lascivo el placer con el cual interpreta al personaje, que es ciertamente muy difícil no disfrutar la película… especialmente si uno se imagina la cara de Jennifer Aniston al verla.

Así que les diría que la vieran, pero probablemente ya lo hicieron, varias veces, por lo que sólo diré que la disfruté, pero no tengo muchas ganas de volverla a ver.

X-Men: Days of Future Past

Por la grave situación política del país, entre otras cosas, no he escrito mucho en el blog. Se siente ligeramente superficial estar hablando de cultura popular o tecnología, cuando estamos a un error idiota de que todo estalle de manera irreparable.

Sin embargo, esto no ha resultado en que deje de dar mis clases (descontando los paros, obviamente), o que deje de hacer mi trabajo. No veo entonces por qué dejar de escribir de las pendejadas que me gustan, al menos mientras la situación, por precaria que sea, no se vuelva insostenible.

Así que mientras ocurre lo que sea que vaya a ocurrir, voy a tratar de seguir con el blog de la manera más natural que me sea posible.

Después de ver Edge of Tomorrow, vi X-Men: Days of Future Past. Se aplican las de siempre.

X-Men: Days of Future Past

X-Men: Days of Future Past

¿Recuerdan Lost, el programa de televisión que todo mundo veía, pero que después un montón de gente dejó de ver porque se la jalaron durísimo los creadores? Esa serie nunca resolvió satisfactoriamente el montón de preguntas que planteó a lo largo de su existencia, pero la mayor parte de los fans de la misma acabaron medianamente satisfechos al final, porque los realizadores utilizaron un truco baratísimo, pero sin duda efectivo para ello: en la temporada final, para motivos prácticos todos los personajes de la serie volvieron a aparecer, aunque en muchos casos sólo por un par de minutos.

X-Men: Days of Future Past recurre al mismo truco barato: todos los personajes de las películas de los X-Men aparecen, aunque en varios casos sea únicamente en un par de escenas… y maldita sea si no funciona; a mí me encantó.

También es cierto que las películas de los X-Men en general habían sido satisfactorias; exceptuando la tercera entrega, que esta última película trata por todos los medios de obliterar. La trama sigue, con muchas libertades, la misma del cómic del mismo título: un X-Man tiene que viajar en el tiempo hacia el pasado, para evitar que Mystique cometa un crimen que desencadenará la persecución y genocidio de casi todos los mutantes.

Además del truco barato mencionado arriba, la película tiene muchas cosas que la hacen memorable: una vez más James McAvoy y Michael Fassbender toman perfectamente la batuta como Xavier y Magneto, respectivamente; Jennifer Lawrence hace lo que siempre hace en todas sus películas, consiguiendo que Mystique sea entrañable además de estúpidamente sexy; Hugh Jackman es Hugh Jackman, con cada vez más esteroides en su persona; y por último Peter “Tyrion Lannister” Dinklage consigue la no despreciable hazaña de interpretar a un gran villano, sin que el hecho de que sea un enano (paradójicamente, en los hechos un mutante) importe en lo más mínimo.

La película me encantó, porque así de barato soy yo; pero lo importante es que, además de borrar con un manotazo el insulto que fue X-Men: The Last Stand hace ocho años, abre las posibilidades a un montón de películas más acerca de los X-Men, con una nueva generación de actores, más jóvenes y más guapos, tomando las riendas de Patrick Stewart e Ian McKellen.

Así que réntenla, aunque lo más probable sea que de hecho ya la vieron.

Al filo del mañana

Después de Godzilla, fui a ver Edge of Tomorrow.

Se aplican las de siempre.

Edge of Tomorrow

Edge of Tomorrow

En algún punto en el futuro, extraterrestes malos malos invaden la Tierra comenzando por Alemania, y avanzan inexorablemente hasta una batalla en Verdún, donde Emily Blunt les parte su mandarina en gajos a un montón de alienígenas, y el mando unido terrestre supone que es porque es muy chingona (además de bien mami), y por un exoesqueleto mecánico que inventan.

Tom Cruise es un pobre diablo experto en relaciones públicas, que al tronar su empresa se mete al ejército a falta de una mejor idea, y lo ponen a convencer al público de que todo está chingón. El jefe supremo de las fuerzas terrestres (un espectacular, aunque algo desperdiciado, Brendan Gleeson), decidiendo correctamente que es un cobarde, le ordena “cubrir” la contraofensiva terrestre mandándolo al frente. Tom Cruise trata de huir para no tener que hacerlo, y es prontamente arrestrado y degradado a soldado raso.

La famosa contraofensiva es un desastre; matan a mami Emily Blunt como a los cinco minutos, y Tom Cruise trata desesperadamente de sobrevivir, y de milagro consigue matar a un extraterrestre más feo que los normales, sólo para ser morido cuando queda bañado en su sangre. Inmediatamente, Tom Cruise “despierta” en el día anterior, y algunas repeticiones después por fin comprende que está reviviendo en el mismo lugar en el tiempo cada vez que lo matan.

La película es fabulosa; no voy a decir que es la mejor película de ciencia ficción que he visto en mucho tiempo, excepto que totalmente lo voy a decir, porque lo es. En particular, es como catorce millones de veces mejor que Oblivion, el último intento de Tom Cruise por hacer ciencia ficción.

Además, no sé si los productores así lo planearon, pero esta película refleja perfectamente cómo muchas veces trata con videojuegos: Vive. Muere. Repite.

Yo sé que mucha gente detesta a Tom Cruise, por estar loco y pertenecer a un culto criminal. Y ciertamente está loco, y pertenece a un culto criminal: pero también es de los actores más profesionales de Hollywood, y siempre le echa muchas ganas a sus películas, aún cuando sean unos churrotes. Así que dejen eso de lado, y vayan a ver Edge of Tomorrow, porque está súper chida.

Godzilla

Hace unos meses vi Godzilla. Se aplican ya saben.

Godzilla

Godzilla

Yo nunca he sido gran fan de Godzilla. En general mostros que consisten de un pobre güey dentro de un traje de plástico me resultan más bien risibles. Dicho eso, esta película es como que una infinidad de veces mejor que la de 1998, que tampoco tenía a un pobre güey dentro de un traje de plástico. Aunque claro, no es muy difícil superar la última versión del siglo pasado.

La película no tiene (ni hace) mucho sentido, y el titular mostro aparece como quince minutos en ella (y es posible que esté siendo generoso). Toda la historia es dolorosamente previsible en cada una de sus escenas, incluyendo aquellas que uno no ve venir. Los personajes son completamente bidimensionales, y Bryan Cranston tiene el descaro de morirse después de como media hora (y de nuevo es posible que esté siendo generoso)… y Juliette Binoche a los diez minutos. Kick-Ass no le patea el trasero a nadie.

Pero es altamente entretenida, y cuando el viejo (en todos los sentidos de la palabra) lagarto aparece en la pantalla y da su espectacular rugido, el pinche cine se calló por completo porque no mamen qué chingona escena. Y sé que a muchos no les gustó, pero cuando Godzilla vomita radiación azul sobre el otro mostro, yo me vine un poquito porque pues así soy yo.

No estoy seguro de que esas dos escenas justifiquen las dos horas de película, pero pues la verdad no me arrepiento de haberla visto en el cine. Ah, y me resultó simpático que, desde esta primer entrega, Godzilla sea casi desde el inicio considerado uno de los “buenos”.

Así que véanla, porque es probable que hagan unas cuarenta y tres secuelas.

El Gran Hotel Budapest

Después de ver 12 Years a Slave, fui con mi mamá a ver The Grand Budapest Hotel. Se aplican las de siempre, si es que acaso no la han visto.

The Grand Budapest Hotel

The Grand Budapest Hotel

Antes de empezar a hablar de esta película, quiero hacer la mención de que yo jamás en mi vida había visto una película de Wes Anderson, hasta a inicios de este año o finales del anterior (la memoria me falla al respecto).

Recuerdo que me recomendaron ampliamente The Royal Tenenbaums, y que yo tenía ganas de ver The Life Aquatic with Steve Zissou (en gran medida porque soy fan de Bill Murray); pero por alguna razón nunca vi ninguna de las dos. Aunque había oído críticas favorables, la verdad no tenía mucho interés en ver nada de Anderson por él mismo.

Todo esto cambió cuando mi mamá (yo no, mi mamá) rentó Moonrise Kingdom, y me convenció de verla (la verdad, no se me antojaba tanto de los avances). La película me dejó completamente bañado de asiento: dícese, anonadado.

Se ha convertido rápidamente en una de mis películas favoritas; me parece espectacular en casi todos los aspectos. Y aunque el hecho de que aparezcan varios de mis actores favoritos (Bruce Willis, Edward Norton, Bill Murray, Frances McDormand y Harvey Keitel, por mencionar a algunos) no le hace daño, son los dos jóvenes protagonistas, y el candor y verosimilitud con el cual interpretan su inocente romance, los que hicieron que me enamorara de esta película.

Si no fuera porque no he tenido tiempo (y, hasta recientemente, tampoco dinero), ya habría visto todas las películas de Wes Anderson.

Como sea, vi con mi mamá The Grand Budapest Hotel. Podría tratar de hacer una sinopsis de la trama, pero no le veo mucho sentido; es una mamada, como probablemente también podría categorizarse la trama de Moonrise Kingdom. Lo importante es que está bonita, magistralmente actuada (especialmente por Ralph Fiennes y Tony Revolori), y es delirantemente hilarante la mayor parte del tiempo (Agatha, interpretada por la maravillosa Saoirse Ronan, tiene un lunar en la mejilla con la forma de la República Mexicana… porque por qué no).

Así que váyanla y véanla; pero también vean Moonrise Kingdom, porque me sigue gustando más.

12 años de esclavo

Después de tener una buena racha actualizando mi blog, durante casi todo agosto estuve en chinga haciendo Cosas Muy Importantes®. El lunes de hecho terminé con eso, pero entonces tuve que ponerme al día con todo lo que dejé de hacer durante tres semanas.

Como sea; después de ver The Amazing Spider-Man 2, fui a ver con Mina 12 Years a Slave.

No se aplica nada, porque me imagino que ya todo mundo la vió.

12 años de esclavo

12 años de esclavo

La película me gustó mucho, obviamente; es básicamente impecable en todos los aspectos obvios (dirección, actuación, producción, escenografía, vestuarios, etc.) Y sin embargo, es algo irónico que una película que retrata de manera brutalmente directa el crimen de los Estados Unidos de construir gran parte de su poderío económico sobre la espalda de negros esclavos, tenga un póster como el de arriba.

Si no lo alcanzan a leer, la lista de actores es:

  1. Chiwetel Ejiofor
  2. Michael Fassbender
  3. Benedict Cumberbatch
  4. Paul Dano
  5. Paul Giamatti
  6. Lupita Nyong’o
  7. Sarah Paulson
  8. Brad Pitt
  9. Alfre Woodard

Nueve actores listados en el póster de una película denunciando la injusticia contra los negros. Y de esos nueve actores, únicamente dos son negros. Uno es el principal, porque no podía ser de otra forma (es la historia de un esclavo). La otra es la maravillosa (y de rebote mexicana) Lupita Nyong’o… que aparece debajo de Paul Giamatti, aunque el personaje de ella sea mucho más importante y aparezca mucho más tiempo y actúe mucho mejor ella que él.

Ese póster dice mucho más acerca de la situación racial en los Estados Unidos que la misma película; explica cosas como lo que pasó en Ferguson, Missouri las semanas pasadas. Han avanzado los gringos, les concedo eso; pero están muy lejos de pagar sus crímenes contra la humanidad que vivía en su mismo suelo (después de robárselo a los indios, por supuesto).

Me encontré un artículo fascinante hace unas semanas, y les recomiendo que lo lean si tienen tiempo; me parece que es un análisis muy interesante del sur “profundo” gringo: Not a Tea Party, a Confederate Party.

Regresando a la película; sí, está padre. Pero no es una historia de un “trágico” pasado que ha quedado atrás; es una historia de un pasado que los sigue permeando hasta nuestros días.

El Sorprendente Hombre Araña 2

Hace unos meses Mina y yo fuimos a ver The Amazing Spider-Man 2.

Se aplican las de siempre, pero como ya la vieron, no importa.

The Amazing Spider-Man 2

The Amazing Spider-Man 2

Esta película tiene serios problemas, y el menor de ellos no es que sea la quinta película de Spidey en doce años.

La historia se tambalea entre Preter y Gwen, Peter y el misterio de sus padres, Spidey peleando contra tres distintos enemigos, y la introducción de demasiados personajes como para darle a ninguno el tiempo que merece.

El guión, con nueve distintos autores acreditados (sepan cuántos más le metieron mano sin crédito), es un desastre absoluto, y el diálogo, desarrollo de personajes, coherencia de la historia, y otros etcéteras, sufre consecuentemente.

Y yo, como Luz Casal no me importa nada; la película me encantó. Es un accidente de trenes en cámara lenta, pero de cualquier forma es altamente entretenida.

Andrew Garfield continúa siendo perfecto como Spidey; desde el sentido de humor fácil hasta la angustia adolescente idiota, Garfield encarna a Peter Parker como Tobey Maguire jamás hubiera podido. Y ni hablemos de Emma Stone como Gwen Stacy; es idéntica en espíritu (y más que pasable físicamente) a su contraparte en los cómics, y la escena de su muerte (hey, advertí de spoilers) es básicamente igual la versión impresa, incluyendo (graciosamente, por eso de la ciclicidad de la moda) el vestuario.

Jamie Foxx en cambio no tiene casi nada que ver con el Electro de los cómics, pero eso es de hecho algo bueno; convierte un personaje más bien intrascendente en un villano realmente temible. A Dane DeHaan le cometieron el crimen de sacarse los antecedentes de su personaje de la manga, y de darle los peores diálogos que he visto en mucho tiempo; pero el muchacho (que me encanta como villano desde que vi Chronicle), consigue rescatar una actuación decente de las migajas que le dieron. Incluso Felicity Jones y Paul Giamatti, con sus trece segundos combinados en la pantalla, consiguen dejar una agradable impresión de sus personajes, y con ganas de volverlos a ver.

Así que esta película es en gran medida paradójica; es mala, pero entretenida; con un pésimo guión, pero excelentes actuaciones; e increíblemente apresurada en su producción, pero preparando el terreno para, esperemos, mucho mejores secuelas.

Así que véanla; me parece que vale la pena, si no por otra cosa por las posibilidades que da a secuelas maravillosas, si los productores de Sony consiguen sacar sus cabezas de sus respectivos traseros.