Interestelar

Después de ver Gone Girl, fui a ver Interstellar.

Se aplican las de siempre.

Interstellar

Interstellar

Interstellar es una muy buena película de ciencia ficción. A mí me gustó mucho, y es de mis películas favoritas este año.

Quitando eso de en medio, no le llega a los talones a 2001: Space Odyssey, que he oído a mucha gente querer compararlas.

Interstellar está bien hecha, tiene una historia entretenida con un factor humano muy bien realizado, trata de ser científicamente correcta (y falla miserablemente), tiene extraordinarias actuaciones de todo su elenco (comenzando sin duda alguna por Matthew McConaughey), y es en general una muy buena película de ciencia ficción.

No es, sin embargo, una obra maestra como lo es 2001.

Mis problemas principales con la película son los siguientes:

  • En primer lugar, la razón de ser de toda la historia (el salvar a la raza humana porque la Tierra se está volviendo “inhabitable”), es estúpida hasta querer arrancarse los cabellos: ¿en qué cabeza cabe que sería de alguna manera más factible hacer estaciones espaciales, en lugar de crear ecosistemas cerrados y controlados dentro de la Tierra? Digo, la gravedad sale gratis, y podemos ir por agua caminando usando máscaras, en lugar de tener que andar tambaleándonos por el espacio en trajes para ídem.
  • La ciencia, aunque en la mayor parte correcta, en muchas otras es terriblemente equivocada. Muestran el problema de lanzar objetos al espacio, y luego tienen transbordadores que pueden escapar sin ningún problema de un planeta con 130% de la gravedad terrestre. Hay un planeta tan cercano a un gújero negro, que una hora en su superficie resulta en 7 años en el tiempo “normal”… pero los efectos de una gravedad tan masiva no se sienten en el mismo. El héroe de la historia traspasa el horizonte de eventos de un hoyo negro, sin en ningún momento ser hecho caquita por las fuerzas de marea. Etc., etc.
  • La película es asquerosamente pro-gringa; sólo los gringos están conscientes de la amenaza de extinción; sólo los gringos planean una solución; sólo los gringos la llevan a cabo. Qué haríamos sin los gringos. Eso es malo, pero además es ligeramente irónico, cuando la película fue estrenada alrededor de las fechas en el que el mayor logro en exploración espacial realizado por la raza humana de los últimos tiempos (anclar un robot a un cometa para poder hacerle estudios), fue llevado a cabo por la Agencia Espacial Europea.

Lo repito: a mí la película me encantó: fui a verla al cine dos veces. Creo que es una muy buena película de ciencia ficción, y me agradaría que más películas de este estilo fueran realizadas.

Pero no le llega a los talones a 2001… y Nolan, aunque bastante bueno, tampoco le llega a los talones a Kubrick.

De cualquier forma, altamente recomendable.

Harry Potter, redux

Total que volví a leer las siete novelas de Harry Potter, porque por qué no, y porque ya habían pasado años desde que lo había hecho por última vez.

Me sorprendió lo rápido que me pareció leerlas; ha de haber sido cerca de dos semanas, pero en retrospectiva se sintieron como un par de días. Me sorprendió mucho menos descubrir, con agrado, que casi no han envejecido, y que me siguen pareciendo igual de maravillosas. En algunas cosas, de hecho, me gustaron más ahora que hace unos años.

Supongo que ahora tendré que ver las ocho películas una detrás de otra. Al menos es un buen pretexto para comprar la colección de Blu-rays.

Perdida

Después de ver los caballeros del sobaco, fui a ver Gone Girl.

Se aplican las de siempre.

Gone Girl

Gone Girl

Esta película la fui a ver única y exclusivamente porque Ben Affleck y Rosamund Pike me gustan y me caen muy bien.

La historia trata de un matrimonio al borde del fracaso, donde de repente la mujer desaparece y todas las evidencias apuntan a que el marido se quiso convertir en auto viudo, comenzando con que el tipo era infiel y, al parecer, culpaba a su mujer de su miseria.

Toda esta primera parte de la película es de hecho muy divertida, mostrando cómo la relación entre estos dos güeyes evolucionó desde que se conocieron en Nueva York hasta que terminaron en un suburbio perdido en Casalachingada, Missouri, que al parecer es más aburrido que Tlacochiztlahuaca.

Después resulta que no, que la mujer planeó todo para vengarse de su marido, por patético y pendejo. Esta parte pierde algo de credibilidad, especialmente el que la mujer considerara suicidarse para hacer imposible a su marido probar su inocencia.

Y al final, a través de una entrevista en la telera, el marido consigue que la mujer lo perdone, lo cual involucra asesinar a Barney Stinson y hacerse pasar por la víctima victimosa de un rapto con todo y esclavitud sexual incluidos.

En este punto, cualquier dejo de credibilidad que tuviera la historia se pierde por completo y la película se convierte en una fantasía pendeja donde todos los personajes son básicamente sicópatas dementes.

A pesar de que, en verdad, es imposible creer la trama tan absurdamente revuelta, la película es inmensamente divertida, en gran medida por las actuaciones de Affleck y Pike. Así que si uno ignora todas las pendejadas imposibles que pasan en la trama, es de hecho muy entretenida.

Yo la recomiendo; sólo no esperen una historia que haga mucho sentido.

Caballeros del Zodiaco

Después de ver Lucy, fui a ver LEGEND of SANCTUARY Seinto Seiya Rejendo Obu Sankuchuari con Juan.

Diría que se aplican las advertencias normales de spoilers, pero la historia de esta película es tan mala, que no creo haga ninguna diferencia.

LEGEND of SANCTUARY Seinto Seiya Rejendo Obu Sankuchuari

LEGEND of SANCTUARY Seinto Seiya Rejendo Obu Sankuchuari

Voy a ser sincero; no me moría de ganas por ver esta película, exactamente. Pero vi en los pósters que era CGI, no animación convencional, y eso me llamó la atención. Y dado que nunca fui un fan muy grande de los caballeros del zodiaco (le faltaba romance, digo yo), fui a verla con Juan, porque recordaba que él sí había sido fan de la serie.

No esperaba mucho de la película, pero sí me imaginaba que la animación estaría chida, y las escenas de acción emocionantes. Y en ese sentido no me equivoqué: la animación no sólo está chida; de hecho está increíble, y me gustaría ver unas doscientas películas más basadas en animés realizadas con la misma tecnología; y las escenas de acción están emocionantes, si bien a veces es difícil entender qué carajo está ocurriendo (pero eso pasa mucho con el animé, así que no me quejo demasiado).

De lo que sí me voy a quejar, es de que esas dos cosas de arriba son básicamente lo único bueno que puede decirse de la película.

La historia es ridícula, cursi, incoherente, y no particularmente bien contada. Los personajes son también, casualmente, ridículos, cursis, incoherentes, y no particularmente bien definidos. El diálogo es la cosa más atroz que he visto en mucho tiempo, y no sé si el doblaje al español lo mejoró o lo empeoró del original, pero el resultado neto es que dan ganas de apretar los dientes y taparse los oídos en cualquier momento en que los personajes se supone tienen una conversación durante la película.

De alguna manera es terriblemente triste; es de verdad la película más hermosa visualmente que he visto en mucho tiempo, pero todo se arruina en el momento en que los personajes abren la boca para avanzar una trama que no tiene sentido, y decirse cosas ridículas, cursis y/o incoherentes.

Aún así la disfruté bastante, porque de verdad se ve bien bonita la animación. Pero si la hubiera visto en mi casa, yo creo que le abría puesto mute, y abría desactivado los subtítulos.

Así que no la recomiendo; pero creo que es innecesario que lo diga, porque al parecer sólo yo y Juan fuimos a verla.

Lucy

Después de ver Guardians of the Galaxy, fui a ver Lucy. Se aplican las de siempre.

Lucy

Lucy

Luc Besson es un francés demente que de repente dirige películas maravillosas, como Leon, y esperpentos insoportables, como Le Grand Bleu… o esperpentos muy entretenidos, como Lockout.

Lucy es una muestra de la última categoría; es pésima casi desde cualquier aspecto que se quiera analizar (con la posible excepción de efectos especiales), pero es alucinantemente entretenida.

La historia es tan absolutamente absurda, comenzando por el hecho de que repiten la pendejada de que el ser humano sólo utiliza el 10% de su cerebro, que no vale la pena ni siquiera resumirla. Las actuaciones, de todo el elenco, son tan inverosímiles que se vuelven hilarantes a los pocos minutos de que haya empezado la película. La dirección es un desastre de trenes absoluto, porque la película es una serie de escenas sicodélicas mezcladas con algunas escenas de acción mezcladas con algunas escenas que podrían calificarse de normales, si no fueran justamente lo contrario.

Y sin embargo, está muy divertida. Y cuando Scarlett Johansson abre las piernas, la gente muere; estoy seguro de que hecho así ocurre en la vida real.

Yo disfruté enormemente la película; pero no me engaño.

Es terrible.

Guardianes de la Galaxia

Después de ver How to Train Your Dragon 2, fui a ver Guardians of the Galaxy, porque por supuesto que eso hice.

Les diría que mencionaré spoilers en mi reseña, pero como ya la vieron, varias veces, y luego fueron y la rentaron, varias veces, y luego fueron y la compraron para poder verla todavía más veces, creo que es innecesario.

Guardians of the Galaxy

Guardians of the Galaxy

Guardians of the Galaxy es la Guerra de las Galaxias para el siglo XXI (o al menos lo será hasta que salga el Episodio VII y nos encrememos las pantimedias). Siendo honesto, de hecho es mucho mejor que la Guerra de las Galaxias, pero si digo eso en público me va a querer crucificar la gente que no puede superar el hecho de que toda la nostalgia del universo no hace a una película necesariamente buena.

¿Es Guardians of the Galaxy una buena película? Más o menos; al igual que la guerra de las jaladas, es sin duda alguna divertida, emocionante, entretenida y bien hecha. Eso no quita que la historia sea una pendejada absoluta, y que las actuaciones, por encantadoras que sean, no sean nada de otra galaxia guiño guiño.

Me parece, eso sí, que está muy bien contada y dirigida, aunque en lo segundo creo que el principal factor fue la selección del elenco, que en verdad tienen harta química entre ellos, incluyendo al arbusto sobredesarrollado y la rata que habla.

A mí me encantó la película; es sin duda alguna de mis favoritas este año, y espero con ansias la secuela y el crossover con los Avengers. Chris Pratt en particular me sorprendió, dado que en todo lo demás que lo había visto aparece como un idiota. Claro que aquí también aparece como un idiota, pero al menos guapetón y muy simpático.

Pero no es extraordinariamente buena. Es buena, sin duda; pero es nada más el último churro dominguero prefabricado por los estudios Marvel, que de verdad parece ser que no pueden errar, y que engendraron a la gallina de los huevos de oro.

Disfruté enormemente de esta película; pero también me gustaría ver algo bueno salido de alguien distinto de Marvel. De preferencia DC, pero a estas alturas creo que me conformaría hasta con una buena adaptación de Archie y Torombolo.

Como sea, la recomiendo ampliamente. Que dado que ya todos la vimos, varias veces en múltiples formatos, y posiblemente hasta en distintos idiomas, probablemente no importe mucho.

Cómo Entrenar a tu Dragón 2

Después de ver Maleficent, vi How to Train Your Dragon 2.

Se aplican las advertencias de spoilers habituales.

How to Train Your Dragon 2

How to Train Your Dragon 2

Esta secuela de la película de hace cuatro años supera por mucho a la original; la historia es mucho más épica, los personajes tienen el tiempo de definirse mucho mejor, los dragones son todavía más como gatos enormes, e incluso hay algo más de romance que en la primera parte.

El problema principal que tengo con la película es que está repleta de clichés, y que perpetúa la idea idiota (generalmente defendida por dueños de perros) de que un animal inherentemente peligroso se puede controlar únicamente con “amor”. Por más inteligente que sea un animal (incluyendo gatos, que deben ser los más inteligentes de todos los animales domesticados por los humanos), no se puede esperar de ellos que actúen como humanos. Cualquier persona que se haya dedicado a entrenar perros, caballos, o leones en el circo es lo primero que les dirá.

Como sea, a mí me encantó, y espero con ansias la tercera parte, donde Hiccup (supongo) por fin encontrará una hembra con la cual pueda reproducirse Toothless, y donde espero le haga un poco más de caso a su novia Astrid, porque en esta película le presta más atención a su dragón que a ella.

Maléfica

Después de ver X-Men: Days of Future Past, vi Maleficent.

Se aplican las de siempre.

Maleficent

Maleficent

Como todo mundo probablemente ya sepa, la película es la historia de La Bella Durmiente de Disney (cambiándole un montón de cosas), desde el punto de vista de Maléfica, la “hada malvada”.

En ese sentido no tiene mucho de interesante; es igual de estúpida que la película original, y una muestra más de por qué Disney es una de las organizaciones más malignas en la historia de este planeta, superando por mucho a los nazis, a la Iglesia Católica y a los ositos cariñositos.

Lo interesante es, por supuesto, Angelina Jolie. Me la puedo imaginar perfectamente leyendo el guión de esta película por primera vez, y relamiéndose los dedos del placer que le causaba verse a sí misma actuando como probablemente sea en la vida real, alas y poderes mágicos incluidos.

Es tan lascivo el placer con el cual interpreta al personaje, que es ciertamente muy difícil no disfrutar la película… especialmente si uno se imagina la cara de Jennifer Aniston al verla.

Así que les diría que la vieran, pero probablemente ya lo hicieron, varias veces, por lo que sólo diré que la disfruté, pero no tengo muchas ganas de volverla a ver.

X-Men: Days of Future Past

Por la grave situación política del país, entre otras cosas, no he escrito mucho en el blog. Se siente ligeramente superficial estar hablando de cultura popular o tecnología, cuando estamos a un error idiota de que todo estalle de manera irreparable.

Sin embargo, esto no ha resultado en que deje de dar mis clases (descontando los paros, obviamente), o que deje de hacer mi trabajo. No veo entonces por qué dejar de escribir de las pendejadas que me gustan, al menos mientras la situación, por precaria que sea, no se vuelva insostenible.

Así que mientras ocurre lo que sea que vaya a ocurrir, voy a tratar de seguir con el blog de la manera más natural que me sea posible.

Después de ver Edge of Tomorrow, vi X-Men: Days of Future Past. Se aplican las de siempre.

X-Men: Days of Future Past

X-Men: Days of Future Past

¿Recuerdan Lost, el programa de televisión que todo mundo veía, pero que después un montón de gente dejó de ver porque se la jalaron durísimo los creadores? Esa serie nunca resolvió satisfactoriamente el montón de preguntas que planteó a lo largo de su existencia, pero la mayor parte de los fans de la misma acabaron medianamente satisfechos al final, porque los realizadores utilizaron un truco baratísimo, pero sin duda efectivo para ello: en la temporada final, para motivos prácticos todos los personajes de la serie volvieron a aparecer, aunque en muchos casos sólo por un par de minutos.

X-Men: Days of Future Past recurre al mismo truco barato: todos los personajes de las películas de los X-Men aparecen, aunque en varios casos sea únicamente en un par de escenas… y maldita sea si no funciona; a mí me encantó.

También es cierto que las películas de los X-Men en general habían sido satisfactorias; exceptuando la tercera entrega, que esta última película trata por todos los medios de obliterar. La trama sigue, con muchas libertades, la misma del cómic del mismo título: un X-Man tiene que viajar en el tiempo hacia el pasado, para evitar que Mystique cometa un crimen que desencadenará la persecución y genocidio de casi todos los mutantes.

Además del truco barato mencionado arriba, la película tiene muchas cosas que la hacen memorable: una vez más James McAvoy y Michael Fassbender toman perfectamente la batuta como Xavier y Magneto, respectivamente; Jennifer Lawrence hace lo que siempre hace en todas sus películas, consiguiendo que Mystique sea entrañable además de estúpidamente sexy; Hugh Jackman es Hugh Jackman, con cada vez más esteroides en su persona; y por último Peter “Tyrion Lannister” Dinklage consigue la no despreciable hazaña de interpretar a un gran villano, sin que el hecho de que sea un enano (paradójicamente, en los hechos un mutante) importe en lo más mínimo.

La película me encantó, porque así de barato soy yo; pero lo importante es que, además de borrar con un manotazo el insulto que fue X-Men: The Last Stand hace ocho años, abre las posibilidades a un montón de películas más acerca de los X-Men, con una nueva generación de actores, más jóvenes y más guapos, tomando las riendas de Patrick Stewart e Ian McKellen.

Así que réntenla, aunque lo más probable sea que de hecho ya la vieron.

Al filo del mañana

Después de Godzilla, fui a ver Edge of Tomorrow.

Se aplican las de siempre.

Edge of Tomorrow

Edge of Tomorrow

En algún punto en el futuro, extraterrestes malos malos invaden la Tierra comenzando por Alemania, y avanzan inexorablemente hasta una batalla en Verdún, donde Emily Blunt les parte su mandarina en gajos a un montón de alienígenas, y el mando unido terrestre supone que es porque es muy chingona (además de bien mami), y por un exoesqueleto mecánico que inventan.

Tom Cruise es un pobre diablo experto en relaciones públicas, que al tronar su empresa se mete al ejército a falta de una mejor idea, y lo ponen a convencer al público de que todo está chingón. El jefe supremo de las fuerzas terrestres (un espectacular, aunque algo desperdiciado, Brendan Gleeson), decidiendo correctamente que es un cobarde, le ordena “cubrir” la contraofensiva terrestre mandándolo al frente. Tom Cruise trata de huir para no tener que hacerlo, y es prontamente arrestrado y degradado a soldado raso.

La famosa contraofensiva es un desastre; matan a mami Emily Blunt como a los cinco minutos, y Tom Cruise trata desesperadamente de sobrevivir, y de milagro consigue matar a un extraterrestre más feo que los normales, sólo para ser morido cuando queda bañado en su sangre. Inmediatamente, Tom Cruise “despierta” en el día anterior, y algunas repeticiones después por fin comprende que está reviviendo en el mismo lugar en el tiempo cada vez que lo matan.

La película es fabulosa; no voy a decir que es la mejor película de ciencia ficción que he visto en mucho tiempo, excepto que totalmente lo voy a decir, porque lo es. En particular, es como catorce millones de veces mejor que Oblivion, el último intento de Tom Cruise por hacer ciencia ficción.

Además, no sé si los productores así lo planearon, pero esta película refleja perfectamente cómo muchas veces trata con videojuegos: Vive. Muere. Repite.

Yo sé que mucha gente detesta a Tom Cruise, por estar loco y pertenecer a un culto criminal. Y ciertamente está loco, y pertenece a un culto criminal: pero también es de los actores más profesionales de Hollywood, y siempre le echa muchas ganas a sus películas, aún cuando sean unos churrotes. Así que dejen eso de lado, y vayan a ver Edge of Tomorrow, porque está súper chida.

Godzilla

Hace unos meses vi Godzilla. Se aplican ya saben.

Godzilla

Godzilla

Yo nunca he sido gran fan de Godzilla. En general mostros que consisten de un pobre güey dentro de un traje de plástico me resultan más bien risibles. Dicho eso, esta película es como que una infinidad de veces mejor que la de 1998, que tampoco tenía a un pobre güey dentro de un traje de plástico. Aunque claro, no es muy difícil superar la última versión del siglo pasado.

La película no tiene (ni hace) mucho sentido, y el titular mostro aparece como quince minutos en ella (y es posible que esté siendo generoso). Toda la historia es dolorosamente previsible en cada una de sus escenas, incluyendo aquellas que uno no ve venir. Los personajes son completamente bidimensionales, y Bryan Cranston tiene el descaro de morirse después de como media hora (y de nuevo es posible que esté siendo generoso)… y Juliette Binoche a los diez minutos. Kick-Ass no le patea el trasero a nadie.

Pero es altamente entretenida, y cuando el viejo (en todos los sentidos de la palabra) lagarto aparece en la pantalla y da su espectacular rugido, el pinche cine se calló por completo porque no mamen qué chingona escena. Y sé que a muchos no les gustó, pero cuando Godzilla vomita radiación azul sobre el otro mostro, yo me vine un poquito porque pues así soy yo.

No estoy seguro de que esas dos escenas justifiquen las dos horas de película, pero pues la verdad no me arrepiento de haberla visto en el cine. Ah, y me resultó simpático que, desde esta primer entrega, Godzilla sea casi desde el inicio considerado uno de los “buenos”.

Así que véanla, porque es probable que hagan unas cuarenta y tres secuelas.

Como Pedro por su casa

Como comentaba hace unos días, leí de nuevo Cien años de soledad. El punto de esta entrada es cómo lo leí; inicialmente no pensaba leerlo, sólo quería la cita que andaba buscando. Lo que hice fue lo que he hecho en otras ocasiones: me puse a buscar un PDF pirata de la novela.

He comprado Cien años de soledad varias veces en mi vida, generalmente para regalarlo, porque me parece trágico cuando encuentro a alguien que no la ha leído; no siento el menor remordimiento de conciencia de también haberlo conseguido (en múltiples ocasiones) de forma pirata en PDF, generalmente justo porque quiero una cita exacta.

Pero esta vez no pude, así que me metí a Google Play y lo compré en 89 pesotes. No me arrepiento en lo más mínimo; si hay libros que quiero tener siempre disponibles en mis dispositivos ligados a mi cuenta de Google, Cien años de soledad es sin duda alguna el primero en la lista. Me sacó un poco de onda que le piqué a “Comprar”, y Google lo hizo de inmediato, sin en ningún momento pedir mis datos o una contraseña. Ya había comprado antes ahí, así que no es que sacaran los datos de mi tarjeta de crédito del éter; pero de todas maneras fue ligeramente desconcertante picarle “Comprar”, y que Google alegremente me informara que ya tenía un nuevo libro en mi tableta, y que el cargo correspondiente a mi tarjeta de crédito ya se había realizado. Se metió a mi cuenta de banco como Pedro por su casa.

No me preguntó ninguna contraseña, ningún dato, un CCV, nada. Sólo de repente Google agarró y se metió en mi cuenta del banco y dijo “banco, dame dinero”, y el banco dijo “chingón”, y yo quedé 89 pesos más pobre, pero con una versión digital bastante bonita de la obra maestra de Gabo.

Como ya dije, no me arrepiento. Sólo no me gusta tanto la idea de que gastar dinero sea tan sencillo en un dispositivo amarrado a mi tarjeta de crédito.

El lector de libros digitales de Google está poca madre; en mi Nexus 7 al pasar las páginas, hay una animación como si uno literalmente pasara la página. Hay marcadores, se pueden hacer anotaciones, búsquedas, y hasta donde pude ver no tenía un solo error la edición; lo más que puedo quejarme es que de repente una “página” se quedaba en blanco a la mitad, para continuar en la siguiente. No tengo idea de por qué; un error en el algoritmo espaciador de párrafos, me imagino.

Leer en el Nexus 7 es la neta; mucho más ligero que un libro y sin problemas de iluminación (ya sea en la calle o bajo techo). Por supuesto ya había leído PDFs antes; pero este es el primer libro digital que de hecho compré, y debo admitir que me apantalló bastante. Estoy pensando seriamente comprar otros libros usando Google Play; lamentablemente, muchos de los que me interesan son en inglés, y no tengo ni puta idea de cómo conseguirlos en su idioma original. Google Play sólo me ofrece versiones en español.

Si logro resolver eso, voy a comenzar a hacerme de una copiosa biblioteca digital.

El Gran Hotel Budapest

Después de ver 12 Years a Slave, fui con mi mamá a ver The Grand Budapest Hotel. Se aplican las de siempre, si es que acaso no la han visto.

The Grand Budapest Hotel

The Grand Budapest Hotel

Antes de empezar a hablar de esta película, quiero hacer la mención de que yo jamás en mi vida había visto una película de Wes Anderson, hasta a inicios de este año o finales del anterior (la memoria me falla al respecto).

Recuerdo que me recomendaron ampliamente The Royal Tenenbaums, y que yo tenía ganas de ver The Life Aquatic with Steve Zissou (en gran medida porque soy fan de Bill Murray); pero por alguna razón nunca vi ninguna de las dos. Aunque había oído críticas favorables, la verdad no tenía mucho interés en ver nada de Anderson por él mismo.

Todo esto cambió cuando mi mamá (yo no, mi mamá) rentó Moonrise Kingdom, y me convenció de verla (la verdad, no se me antojaba tanto de los avances). La película me dejó completamente bañado de asiento: dícese, anonadado.

Se ha convertido rápidamente en una de mis películas favoritas; me parece espectacular en casi todos los aspectos. Y aunque el hecho de que aparezcan varios de mis actores favoritos (Bruce Willis, Edward Norton, Bill Murray, Frances McDormand y Harvey Keitel, por mencionar a algunos) no le hace daño, son los dos jóvenes protagonistas, y el candor y verosimilitud con el cual interpretan su inocente romance, los que hicieron que me enamorara de esta película.

Si no fuera porque no he tenido tiempo (y, hasta recientemente, tampoco dinero), ya habría visto todas las películas de Wes Anderson.

Como sea, vi con mi mamá The Grand Budapest Hotel. Podría tratar de hacer una sinopsis de la trama, pero no le veo mucho sentido; es una mamada, como probablemente también podría categorizarse la trama de Moonrise Kingdom. Lo importante es que está bonita, magistralmente actuada (especialmente por Ralph Fiennes y Tony Revolori), y es delirantemente hilarante la mayor parte del tiempo (Agatha, interpretada por la maravillosa Saoirse Ronan, tiene un lunar en la mejilla con la forma de la República Mexicana… porque por qué no).

Así que váyanla y véanla; pero también vean Moonrise Kingdom, porque me sigue gustando más.

Los años de soledad

Ahora que me encuentro soltero una vez más, comencé a leer de nuevo Cien años de soledad. Lo hago al menos cada dos o tres años, desde que tengo ocho años; pero esta vez fue precipitado porque andaba buscando la cita exacta de la entrada pasada. Tuve que hojear el libro buscando la cita (ya sabía cuál, sólo no recordaba las palabras exactas), y pues terminé por empezar a leerlo de nuevo.

Como el nombre de la novela indica, la característica principal de la historia es la soledad al parecer genética de los Buendía; el aire de soledad de la familia. Exceptuando a José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán, los patriarcas de la extirpe, ninguna pareja que se ame realmente consigue tener un hijo que sobreviva: el coronel Aureliano Buendía y Remedios Moscote se amaban, pero sus gemelos mueren al momento de su nacimiento (y de paso matan a su madre, y desencadenan la serie de eventos que causa que el coronel inicie 32 guerras civiles, todas fallidas); Jose Arcadio y Rebeca se amaban, pero nunca tuvieron un hijo; Aureliano Segundo y Petra Cotes se amaban también, pero tampoco pudieron tener un hijo… y así durante cien años, hasta que Aureliano Babilonia y Amaranta Úrsula tienen al fatídico niño con cola de puerco, que es devorado por las hormigas por la negligencia de su padre.

Casi todos los Buendía entonces son engendros de uniones generalmente fortuitas y sin amor real o duradero, condenados a la soledad que los persigue durante toda la vida.

Gabo describe la soledad básicamente como el peor estado de la condición humana. En el mejor de los casos, los Buendía consiguen llevar una existencia semifuncional dentro de la aplastante soledad, como el coronel Aureliano Buendía en sus años de vejez, haciendo pescaditos de oro; o Amaranta bordando y recociéndose en sus rencores contra Rebeca, contra Pietro Crespi, contra el coronel Gerineldo Márquez, contra todos los sobrinos a los que abusó sexualmente. Otros se pudren en vida dentro de su soledad, como José Arcadio Segundo reviviendo toda la vida la matanza de las bananeras, o Meme en un hospital de Cracovia, añorando a Mauricio Babilonia.

Aureliano José es un personaje interesante en ese aspecto. No sólo es el único que combina los nombres de los hijos varones de los patriarcas; también es el único que supera de forma mental y emocionalmente sana los abusos sexuales de Amaranta; es el único que regresa de la guerra sin haber sido destruido interiormente por ella; y finalmente es el único que pudo haber sido feliz, engendrando siete hijos con Carmelita Montiel, muriendo en sus brazos de viejo, si la bala destinada al capitán Aquiles Ricardo no le hubiera destrozado el pecho.

Yo no concuerdo con Gabo. Tampoco me voy a ir al extremo de decir que estar solo es lo mejor del universo (he pasado mi justa cuota de años de soledad para saber que esto no es cierto); pero sí creo que a veces es lo que uno necesita.

No sé cuánto tiempo vaya a estar solo esta vez; uno nunca lo sabe (y es parte de lo divertido), pero incluso si termina siendo mucho tiempo, creo que trataré de disfrutar los años de soledad que me toquen en esta ocasión.

12 años de esclavo

Después de tener una buena racha actualizando mi blog, durante casi todo agosto estuve en chinga haciendo Cosas Muy Importantes®. El lunes de hecho terminé con eso, pero entonces tuve que ponerme al día con todo lo que dejé de hacer durante tres semanas.

Como sea; después de ver The Amazing Spider-Man 2, fui a ver con Mina 12 Years a Slave.

No se aplica nada, porque me imagino que ya todo mundo la vió.

12 años de esclavo

12 años de esclavo

La película me gustó mucho, obviamente; es básicamente impecable en todos los aspectos obvios (dirección, actuación, producción, escenografía, vestuarios, etc.) Y sin embargo, es algo irónico que una película que retrata de manera brutalmente directa el crimen de los Estados Unidos de construir gran parte de su poderío económico sobre la espalda de negros esclavos, tenga un póster como el de arriba.

Si no lo alcanzan a leer, la lista de actores es:

  1. Chiwetel Ejiofor
  2. Michael Fassbender
  3. Benedict Cumberbatch
  4. Paul Dano
  5. Paul Giamatti
  6. Lupita Nyong’o
  7. Sarah Paulson
  8. Brad Pitt
  9. Alfre Woodard

Nueve actores listados en el póster de una película denunciando la injusticia contra los negros. Y de esos nueve actores, únicamente dos son negros. Uno es el principal, porque no podía ser de otra forma (es la historia de un esclavo). La otra es la maravillosa (y de rebote mexicana) Lupita Nyong’o… que aparece debajo de Paul Giamatti, aunque el personaje de ella sea mucho más importante y aparezca mucho más tiempo y actúe mucho mejor ella que él.

Ese póster dice mucho más acerca de la situación racial en los Estados Unidos que la misma película; explica cosas como lo que pasó en Ferguson, Missouri las semanas pasadas. Han avanzado los gringos, les concedo eso; pero están muy lejos de pagar sus crímenes contra la humanidad que vivía en su mismo suelo (después de robárselo a los indios, por supuesto).

Me encontré un artículo fascinante hace unas semanas, y les recomiendo que lo lean si tienen tiempo; me parece que es un análisis muy interesante del sur “profundo” gringo: Not a Tea Party, a Confederate Party.

Regresando a la película; sí, está padre. Pero no es una historia de un “trágico” pasado que ha quedado atrás; es una historia de un pasado que los sigue permeando hasta nuestros días.

El Sorprendente Hombre Araña 2

Hace unos meses Mina y yo fuimos a ver The Amazing Spider-Man 2.

Se aplican las de siempre, pero como ya la vieron, no importa.

The Amazing Spider-Man 2

The Amazing Spider-Man 2

Esta película tiene serios problemas, y el menor de ellos no es que sea la quinta película de Spidey en doce años.

La historia se tambalea entre Preter y Gwen, Peter y el misterio de sus padres, Spidey peleando contra tres distintos enemigos, y la introducción de demasiados personajes como para darle a ninguno el tiempo que merece.

El guión, con nueve distintos autores acreditados (sepan cuántos más le metieron mano sin crédito), es un desastre absoluto, y el diálogo, desarrollo de personajes, coherencia de la historia, y otros etcéteras, sufre consecuentemente.

Y yo, como Luz Casal no me importa nada; la película me encantó. Es un accidente de trenes en cámara lenta, pero de cualquier forma es altamente entretenida.

Andrew Garfield continúa siendo perfecto como Spidey; desde el sentido de humor fácil hasta la angustia adolescente idiota, Garfield encarna a Peter Parker como Tobey Maguire jamás hubiera podido. Y ni hablemos de Emma Stone como Gwen Stacy; es idéntica en espíritu (y más que pasable físicamente) a su contraparte en los cómics, y la escena de su muerte (hey, advertí de spoilers) es básicamente igual la versión impresa, incluyendo (graciosamente, por eso de la ciclicidad de la moda) el vestuario.

Jamie Foxx en cambio no tiene casi nada que ver con el Electro de los cómics, pero eso es de hecho algo bueno; convierte un personaje más bien intrascendente en un villano realmente temible. A Dane DeHaan le cometieron el crimen de sacarse los antecedentes de su personaje de la manga, y de darle los peores diálogos que he visto en mucho tiempo; pero el muchacho (que me encanta como villano desde que vi Chronicle), consigue rescatar una actuación decente de las migajas que le dieron. Incluso Felicity Jones y Paul Giamatti, con sus trece segundos combinados en la pantalla, consiguen dejar una agradable impresión de sus personajes, y con ganas de volverlos a ver.

Así que esta película es en gran medida paradójica; es mala, pero entretenida; con un pésimo guión, pero excelentes actuaciones; e increíblemente apresurada en su producción, pero preparando el terreno para, esperemos, mucho mejores secuelas.

Así que véanla; me parece que vale la pena, si no por otra cosa por las posibilidades que da a secuelas maravillosas, si los productores de Sony consiguen sacar sus cabezas de sus respectivos traseros.

Capitán América y el Soldado del Invierno

Hace una vida entera, Mina y yo fuimos a ver Captain America: The Winter Soldier.

Se aplican las de siempre.

Captain America: The Winter Soldier

Me gustó mucho esta película; sería trivial hacer una película del Capitán Mamérica insoportablemente progringa y alabando a las barras y las estrellas, pero los realizadores consiguen evitarlo por completo.

En gran medida, me parece, la película funciona por Chris Evans; el tipo es de verdad encantador, y genuinamente consigue explayar un aire de buena gente y de querer hacer lo correcto. Ayuda también Anthony Mackie siendo básicamente igual, pero sin dosis del súpersoldado; y la Scarlett Johansson dando de patadas y Samuel L. Jackson interpretando a Samuel L. Jackson lo mejoran aún más. La presencia de Robert Redford haciéndola de malo malévolo lo termina de redondear. Ah, y están simpáticos los catorce segundos que aparece Cobie Smulders.

Por lo demás, es lo mismo que ha venido prefabricando Marvel desde hace más de media década. Esto último no es queja: a mí me encanta, y ellos se hinchan de todo el dinero en existencia, al parecer. Lo interesante será saber cuánto tiempo lo logran mantener.

Así que véanla; está simpática.

Noé

Hace, literalmente, como mil años, fuimos a ver Noah.

Se aplican ya saben.

Noah

Noah

Esta nueva versión cinematográfica del mito abrahámico tiene un montón de cosas a su favor: un elenco espectacular; unos efectos fabulosos; que se toma a la biblia como lo que es, un libro de cuentos; y a un Dios (mis lectores de mucho tiempo notarán mi raro uso de mayúscula para el término) que dice “nah, a la verga; que se chinguen todos excepto Noé, porque necesito chofer para mis bestias”.

A mí me encantó; y se me hizo fabulosa la escena extendida donde el big bang y la evolución son bellísimamente entrelazados con los mitos del génesis abrahámico… hasta que se topa con una pared con Adán y Eva, porque eso sí no tiene ningún sentido. Pero bueno, no se puede todo en este mundo.

Dado que, desde el punto de vista fundamentalista de cualquier religión abrahámica, esta película es más blasfema que Marx, me hubiera gustado que los realizadores lidiaran de forma más interesante con Génesis 9:22:

Y Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y lo dijo a sus dos hermanos que estaban afuera.

La película básicamente lo escenifica a pie juntillas (después de agregar ángeles de piedra y cambiar docenas de cosas), cuando un montón de estudiosos de la biblia creen que el sentido original era mucho más interesante (sólo como un ejemplo, Cecil menciona dos en The Straight Dope).

Y también hubiera estado padre que el mundo tuviera más que gente blanca antes de ser destruido, y que alguien que no fuera blanco fuera salvado.

Pero son cosas menores; la película se me hizo espectacular, y yo la recomiendo ampliamente.

American Hustle

Fuimos a ver hace tanto tiempo American Hustle, que ya ni me acuerdo de cómo le pusieron en español.

Se aplican las de siempre.

American Hustle

American Hustle

La historia relata (apócrifamente) los sucesos de la operación Abscam donde el FBI gringo engatuzó a varios políticos para que aceptaran dinero incriminatoriamente. Casi como a Bejarano, de hecho.

Eso no importa mucho; lo que importa son las actuaciones, especialmente de Amy Adams y Jennifer Lawrence… aunque siendo honesto creo que la segunda se come a la primera enterita, aunque es ciertamente un papel muy lucidor. Los güeyes también actúan chido, por cierto.

Además de las actuaciones, la película está ambientada de forma casi caricaturesca en los setentas (como dijo Tina Fey: “Explosión en la fábrica de pelucas”), y le permite a los actores hacer ese tipo de cosas que por alguna razón a mucha gente apantalla, como usar pelucas, vestirse en la moda de otra década, y subir unos kilos de peso.

A mí eso no me entretiene tanto; pero sí me parece que está muy divertida la película, y que la historia está chistosa y bien contada, aunque sea casi toda básicamente un invento.

Así que vayan y véanla, que probablemente ya hicieron.

Jazmín Azul

Después de Ender’s Game, Mina y yo vimos Blue Jasmine; fue hace tanto, que ya van a estrenar la próxima de Woody Allen.

No se aplica nada, porque se estrenó hace meses.

Blue Jasmine

Blue Jasmine

La película narra la historia del viaje de ida de una mujer snob hacia la locura, en gran medida por su incapacidad de poder lidiar con el mundo cuando éste se comporta distinto a la imagen perfecta de él que ella tiene en su cabeza.

Es lo de menos; aún cuando tiene un giro inesperado cerca del final, la historia realmente no es lo interesante de esta película. Tampoco lo son el montón de actores comparsas que aparecen en ella; incluido Louis C.K., que es mi ídolo (da una actuación decente en los cuatro minutos que aparece).

Lo interesante es la espectacular actuación de Cate Blanchett, que hizo que básicamente se ganara todos los premios a mejor actriz del año pasado. La mujer brinca de ser una burguesita insoportable, a ser una vieja desquiciada de un momento a otro, dependiendo de la escena y el marco temporal de la misma (la película es narrada de forma no lineal). Uno casi puede sentir cómo su personaje va perdiendo la cordura.

Yo siempre sido fan de Woody Allen, aunque soy el primero en reconocer que sus películas brincan por todos lados respecto a qué tan buenas o no son; en ese marco, Blue Jasmine no es ni mi película preferida de Woody Allen, ni la que menos me haya gustado. Anda literalmente por en medio; pero la actuación de Cate Blanchett es tan extraordinaria que realmente eleva a la película a mucho más de lo que por sí misma habría llegado.

Así que réntenla, si no la han visto.