El mayordomo de la Casa Blanca

Cuando por fin me había decidido a seguir escribiendo, cortaron la luz en Ciudad Universitaria y Xochitl pasó a morirse. Y cuando por fin revivió (al reabrir CU el pasado lunes), tuve suficientes pendientes como para no poder reanudar mi escritura hasta hoy.

El mismo fin de semana que Mina y yo vimos Catching Fire, fuimos a ver Lee Daniels’ The Butler.

Se aplican las de siempre.

Lee Daniels' The Butler

Lee Daniels’ The Butler

La película cuenta la historia (apócrifa) de un negro que de niño sufre el racismo en el sur profundo de gringolandia, incluyendo el asesinato de su padre por el dueño de una plantación (después de que lo confronta por haber violado a su esposa), pero que eso hace que la madre del dueño lo haga trabajar dentro de la mansión, lo que causa que aprenda a servir.

De ahí va subiendo posiciones hasta que lo mandan llamar a la Casa Blanca, donde sirve a un montón de presidentes gringos, incluyendo todos aquellos que tuvieron algún papel que jugar con el movimiento de derechos civiles en los sesentas. Al final, ya envejecido y habiendo dejado de trabajar mucho antes, Obama lo manda llamar, y la idea es que todo mundo llore.

Es difícil tragárselo, porque la película es increíblemente barata y melodramática. El elenco es espectacular; básicamente todos los actores gringos negros aparecen en ella (excepto las súper estrellas Denzel Washington y Will Smith), y los presidentes gringos son interpretados (lamentablemente en pedacitos de un par de minutos cada uno) por excelentes estrellas que me parecen reflejan muy bien el espíritu de cada uno de ellos. Excepto John Cusack; su Nixon es pésimo, pero se balancea por los noventa segundos que aparece Alan Rickman como Reagan: es sensacional.

La histora gringa me parece está bien contada; pero la historia personal del mayordomo es increíblemente barata (por no decir, en general, ficticia). Y eso incluye su relación con la bola de presidentes.

Ya lo he comentado antes, y este es sólo un nuevo ejemplo; el crimen imperdonable que cometieron los gringos de crear una nación donde “todos los hombres nacen iguales” (siempre y cuando uno no sea negro… o mujer… o latino… etc.), lo continúan (y continuarán) pagando, incluso con un presidente negro. Esta película pudo haber sido mucho más sobria y (a mi juicio) mejor, si esa especie de demencia que siempre domina a los gringos cuando tratan de discutir su pasado esclavista y su presente racista no la hubiera dominado también.

Como sea, la película vale la pena por aventarse la bronca de discutir el tema, y por las espectaculares actuaciones; tengo además que hacer mención especial para Oprah Winfrey, porque da una actuación desgarradora como la alcohólica esposa del mayordomo.

Así que no tan buena como pudo haber sido, pero sin duda alguna recomendable; aunque creo que ahorita ya la recomendación debe ser para rentarla.

En llamas

En noviembre fui a ver Catching Fire con Mina en Guadalajara.

Se aplican las de siempre.

Catching Fire

Catching Fire

Dado que los muy malditos van a hacer dos partes del último libro de la triología, esta segunda parte ni siquiera es un verdadero acto intermedio. Por lo mismo, yo fui a verla porque las voy a ver todas, pero no esperaba mucho.

Salí agradablemente sorprendido; no sólo me gustó más que la primera parte: me gustó más que el libro. Muchas cosas son mejoradas; en particular, está muy padre que veamos más desarrollado al presidente Snow junto con sus lacayos.

Los actores de la película anterior siguen más o menos igual en esta (aunque Willow Shields de repente se está poniendo muy guapota a sus tiernos 13 años); y me parecieron muy buenas adiciones las de Philip Seymour Hoffman y Jena Malone.

Por lo demás, la historia tiene las mismas fallas que tiene el libro (si bien, como dije, mejoran varias cosas), pero es todo bastante perdonable dado que sí está muy chida la película. Así que vayan a verla, aunque probablemente ya todo mundo lo hizo.

Ahora a esperar vayan a saber cuánto tiempo a que salgan las últimas dos partes.

Thor: Un mundo oscuro

Me robaron mi celular hace dos fines de semana, y eso me mantuvo lo suficientemente preocupado como para que dejara de escribir cuando mi ritmo de trabajo por fin disminuyó un poco. Planeo ahora sí volver a escribir más constantemente, comenzando por el montón de películas que he visto que no he mencionado.

Hace ya bastantes semanas fui a ver Thor: The Dark World. Se aplican las de siempre.

Thor: The Dark World

Thor: The Dark World

Fui a ver esta película porque tenía muchas ganas, y no me decepcionó en lo más mínimo. Es muy divertida, está llena de acción, está muy bien hecha, y las actuaciones son bastante buenas para ser la adaptación boba de un cómic todavía más bobo. Por suerte, además, sale Natalie Portman, porque si no yo creo que sí me hacía gay; Chris Hemsworth está muy guapo; es de verdad injusto (para nosotros hombres, digo) que gente como él y su hermano existan.

Como sea, así de divertida y emocionante como está, lo cierto es que también se vuelve rápidamente intrascendente en el cada vez más competido mundo de las adaptaciones de cómics a la pantalla grande; no me arrepiento de haberla visto en el cine, y salí de muy buen humor después de verla: pero no es nada particularmente novedoso. Sí veré una tercera parte, eso sí.

Así que vayan y véanla… si es que sigue en el cine; probablemente ya la quitaron.

Intriga

Hace como dos semanas Mina y yo fuimos al cine a ver Prisoners. No había escrito al respecto porque (una vez más) chamba.

Se aplican las de siempre.

Prisoners

Prisoners

Hugh Jackman interpreta a un padre que le raptan a su hija, junto con la hija de un amigo suyo; Jake Gyllenhaal la hace del policía que investiga el caso; y Paul Dano es el que las rapta, pero que al final no las rapta, pero que sí tenía que ver con el rapto, pero no fue su culpa, aunque un poco sí. Cuando la policía lo deja ir por falta de evidencia, el papá obviamente lo rapta y junto con su amigo lo torturan esperando que les diga lo que sabe, porque ¿qué otra cosa podría hacer?

La película tiene más giros inesperados que un puesto de jugos y licuados; sería incluso molesto si fuera porque está espectacularmente hecha, y magistralmente actuada. Jackman, Gyllenhaal y Dano vuelan a que los nominen, y el resto de las actuaciones es también de muy bien nivel.

La recomendaría, pero probablemente ya todo mundo la vio.

Riddick: El Amo de la Oscuridad

Hace más de tres semanas fui a ver Riddick con Juan. No había escrito al respecto porque chamba.

Se aplican las de siempre.

Riddick

Riddick

Tenía muchas ganas de ver esta película, aunque la verdad no esperaba mucho de ella.

Hice bien, porque básicamente volvieron a hacer la primera película, en algunas partes casi escena por escena, pero la verdad me divertí lo suficiente como para que no me importara. Además, y como Juan me hizo notar, esta tercera parte se toma mucho menos en serio que la primera.

Como sea, es Riddick; uno va a ver a Vin Diesel matando decenas de seres y actuando muy varonil. En ese sentido, no decepciona.

La recomendaría, pero creo que ya no la están exhibiendo en ningún lado.

Gravedad

El fin de semana pasado fui a ver Gravity con Mina. No había escrito al respecto porque chamba.

Se aplican las de siempre.

Gravity

Gravity

Gravity es una película con una historia muy sencilla, y que está magistralmente hecha. Las historia es sencillamente una historia de náufragos, que rápidamente se convierte en la historia de una náufraga. Realmente es casi irrelevante.

Lo relevante es lo bien hecha que está la película, y las extraordinarias actuaciones de Sandra Bullock (corriendo por otro Oscar baratísimo) y George Clooney. Fuera de eso, la verdad es una película muy pobre; pero en verdad se justifica irla a ver al cine nada más por los efectos y las actuaciones.

También es de las pocas películas que trata de ser realista en lo referente al espacio. Falla miserablemente en varias cosas (en particular, que todo al parecer está cerca de todo), y comete un par de errores científicos garrafales; pero lo cierto es que sin esos fallos y errores, la película sería inmensamente aburrida (dícese, todo mundo se moriría bien rápido). Además, me parece que Cuarón estaba perfectamente consciente de los errores y fallos, pero dicidió ignorarlos para poder darnos una película inmensamente disfrutable.

Y encima muy emocionante; creo que no me había emocionado tanto viendo una película desde hacía años.

Así que vayan y véanla; aunque probablemente ya lo hayan hecho de cualquier manera.

Elysium

Hace una semana Enrique, Juan y yo fuimos a ver Elysium. No había escrito al respecto porque así.

Se aplican ya saben.

Elysium

Elysium

Elysium es una mala película que tiene el corazón en el lugar correcto.

Yo entiendo que la idea no es hablar del futuro, sino del presente; esa siempre ha sido la idea de la ciencia ficción. Así que Elysium, la estación espacial idílica flotando sobre la Tierra, no es una estación espacial idílica flotando sobre la Tierra: es Beverly Hills, o las Lomas (¿todavía son las Lomas lo más acá que hay en México?), y las máquinas casi mágicas que curan gente mientras los pobres y oprimidos mueren entre la mierda, no son máquinas casi mágicas que curan gente; es la tecnología que ya existe ahora para salvar miles de vidas, pero que nunca llega a los rincones más lejanos de África, o Chiapas, Oaxaca y Guerrero.

Es muy interesante que las partes más jodidas que Elysium muestra fueron filmadas en la Ciudad México, en Iztapalapa… y que las partes más lujosas fueron filmadas en la Ciudad México, en los suburbios de Huixquilucan-Interlomas.

El mensaje social de Elysium lo entiendo, y lo comparto. Como dije al inicio, la película tiene el corazón en el lugar correcto. Eso no quita que sea una mala película.

Matt Damon está bien (podrían haberle puesto un mejor coach de voz, para que su español fuera intelegible); Alice Braga sigue siendo bellísima, aunque su papel es la típica mujer honesta necesitando que la rescaten; Jodie Foster me pareció completamente desperdiciada en su papel de la villana villanísima Delacourt; y lo mismo digo de William Fichtner, tengo años diciendo que Hollywood lo desperdicia, y este es uno de los mejores ejemplos: el tipo se roba todas las escenas donde sale, pero le dan 10 minutos de pantalla. Diego Luna sale en la película, aparéntemente.

Sharlto Copley en cambio es sensacional como el sicótico mercenario Kruger. Yo ni siquiera lo reconocí: su papel es completamente opuesto al tímido y ligeramente estúpido Wikus Van De Merwe de District 9.

La historia, repito, es un pretexto para hacer comentario social. Eso está bien, chido; ¿pero no podrían haber escrito una mejor historia? Si los ricos y poderosos tienen robots con habilidades manuales casi perfectas, ¿por qué no usarlos como mano de obra para que todo mundo sea feliz? O al final de la película, que un montón de máquinas casi mágicas que curan gente bajan de Elysium a la Tierra para casi mágicamente curar gente, ¿si era tan fácil, porque no lo habrían hecho antes? ¿Son nada más ganas de joder a los pobres?

Y si dejamos fuera esos, y otros catorce millones de hoyos en la historia, ¿no podrían haberla hecho un poco menos barata? El personaje de Matt Damon sufre un accidente laboral que lo deja con 5 días de vida solamente, y lo despiden de forma inmisericorde dándole pastillitas para la tos. Cuando va con su nena de la infancia para que le saque una bala, su hijita (que, por supuesto, tiene leucemia y está a punto de morir), le cuenta la fábula del hipopótamo y el changuito. Supongo que la idea es enternecernos; yo tuve que esforzarme para no mearme de la risa.

La película se ve increíble: las zonas pobres uno casi puede oler los puestos de tacos de suadero, y las zonas ricas son tan lujosas que dan ganas de echar una meada en sus paredes; los robots están increíbles, aunque sigo diciendo que son el hoyo más grande de la historia; y la acción está bastante divertida. Nada de eso mitiga los problemas que tiene la película.

Aún así la recomiendo; es un churrito de ciencia ficción divertido, bien actuado y bien hecho, con una historia imposible y barata, pero que tiene el corazón en el lugar correcto. Así que vayan y véanla.

¿Quién Chingado Son Los Miller?

Debo explicar algo; ya casi no voy al cine, porque la mayor parte de las películas que quiero ver, las quiero ver con mi novia. Eso significa entonces que Mina y yo nos desquitamos de no ir al cine cuando voy a verla o cuando ella viene a verne.

Así que el fin de semana pasada vimos también We’re the Millers. Se aplican las advertencias de spoilers de siempre.

We're the Millers

We’re the Millers

Yo tenía ganas de ver está película porque Jennifer Anniston me sigue cayendo muy bien, y porque me gustó mucho Horrible Bosses. Y me estaba orinando de la risa al verla.

No me arrepiento en lo más mínimo de haberla visto; pero debo admitir que es terriblemente mala. Superficialmente podría comparársele con Kick-Ass 2; es grosera, escatológica, y políticamente incorrecta (aunque no violenta… realmente); la diferencia es que en We’re the Millers la historia no tiene ni pies ni cabeza, y sólo sirve para contar una serie de chistes (groseros, escatológicos, y políticamente incorrectos), además de una moraleja bastante superficial (y ligeramente incoherente) acerca de lo chido que es ser parte de una familila.

Yo no me quejo; la serie de chistes groseros, escatológicos, y políticamente incorrectos me tenían muerto de la risa. Hay una escena donde Jennifer Anniston y Emma Roberts le enseñan a besar a Will Poulter (cuyo personaje es, por supuesto, virgen), y es tan hilarantemente incómoda que yo por poco me ahogo de la risa. Nada más por esa escena yo recomiendo ver esa película; pero que no les quede la menor duda: es mala hasta decir basta.

Armadas y Peligrosas

El fin de semana pasado, aprovechando el puente, fui a ver a Mina a Guadalajara. Entre las cosas que hicimos fue ir al cine a ver The Heat. Se aplican las de siempre.

The Heat

The Heat

Tenía ganas de ver esta película, porque en general sigo con la necedad de ver las películas de Sandra Bullock, y porque Melissa McCarthy me parece extraordinaria. Además, sale Demián Bichir.

La película no me decepcionó en lo más mínimo; está muy divertida, y aunque sigue absolutamente todos los clichés de todas las películas de dúos policiacos habidas y por haber, tiene la muy original característica de que ambos policías son mujeres, sin en ningún momento caer en el sinsentido de hacer una comedia romántica donde las protagonistas sólo ocurre que trabajan de policías.

Así que vayan y véanla; sólo no se engañen con que la Bullock tenga el primer crédito: la película se la roba por completo la MacCarthy.

Kick-Ass 2

Hace dos semanas, un domingo en la noche en la que sencillamente ya no podía seguir chambeando, agarré y fui a ver Kick-Ass 2, en la que creo era la única sala de la Ciudad donde se seguía exhibiendo. No había escrito al respecto porque chamba.

Se aplican blah, blah, blah…

Kick-Ass 2

Kick-Ass 2

Tenía muchas ganas de ver esta película; la primera parte me pareció espectacular, y por los avances se veía divertida.

No me decepcionó en lo más mínimo; creo que es una excelente secuela, además de que Chloë Grace Moretz se ha convertido en una hermosísima muchacha; Aaron Taylor-Johnson combina perfectamente el adolescente geek con el héroe que lucha contra el crimen (incluyendo un impresionante físico); Christopher Mintz-Plasse da el papel de su vida combinando a su vez el adolescente geek con el villano demente; y Jim Carrey da una espectacular actuación saliéndose por completo del tipo de personajes que suele interpretar, haciéndola de un ex gángster convertido en héroe después de que se vuelve cristiano born again.

Y por supuesto a muchísima gente no le gustó.

La película es ridículamente violenta, grosera, escatológica, políticamente incorrecta (incluyendo partes que podrían interpretarse como misoginia, homofobia, y racismo en una trifecta casi perfecta), e imposible literal y figurativamente. Se necesita ser geek de cómics y videojuegos, amante de la violencia exagerada, y crítico de la gente que impulsa lo políticamente correcto (en lugar de pensar en soluciones de fondo) como respuesta a todos los problemas del mundo, para que esta película haga sentido; dejen ustedes que sea disfrutable.

Yo, cayendo perfectamente en ese conjunto, me enamoré de esta película; me gustaría que hubiera más películas así, que muestran una posibilidad (por exagerada y ridícula que sea) para que de verdad existieran héroes en este mundo. Como dice Kick-Ass al final de la película, “There’s no room for punks in suits. Just real heroes who can really kick ass.”

Creo que la película duró como dos semanas en cartelera, y por supuesto fue hecha pedazos por muchísimas personas que jamás en su vida han leído un cómic o jugado un videojuego. Sin embargo a mí me pareció excelente, y la recomiendo ampliamente.

Tras la puerta

Al otro día de ver World War Z, Mina y yo vimos The Door. No había escrito al respecto por la cantidad de trabajo que traigo encima.

The Door

The Door

Nos metimos a verla porque básicamente era la única que no teníamos que esperar horas para que la pusieran. También estaba la nueva de Wolverine, pero en 4D, y de verdad prefiero que no me escupan en la cara.

Hacía mucho que no iba al cine a ver una película de este estilo (me dan ganas de decir “buena”, pero me contendré y diré “de arte”). La película es una historia muy sencilla acerca de una intelectual húngara en los sesentas que le pide a una vecina que trabaje para ella haciendo el aseo, lavando la ropa, y cocinando, mientras ella escribe sus novelas. Toda la historia gira acerca de la complicada relación entre las dos mujeres, y del secreto que la criada (interpretada magistralmente por Helen Mirren) que mantiene detrás de su puerta, a la que no deja entrar absolutamente a nadie.

No les voy a contar el final, pero no tiene nada de escabroso ni sórdido; todo lo contrario, el secreto de la mujer es una cosa de verdad muy inocente, pero de alguna manera la encarnación del carácter de la mujer, y de su increíble orgullo y desapegado altruismo.

La película vale la pena por la actuación de Helen Mirren, y por lo refrescante que es ver una película del pasado comunista de la Europa del este sin que éste sea satanizado de inmediato. Pero la pueden ver cómodamente aplastados en su sofá sin ningún problema.

Guerra Mundial Z

El fin de semana pasado fui a Guadalajara a ver a mina, y fuimos al cine a ver World War Z.

Se aplican las de siempre.

World War Z

World War Z

Los zombies atacan, y Brad Pitt debe salvarnos a todos. Fin.

No esperaba mucho de la película, porque había leído en todos lados que se pasaba por el arco del triunfo a la novela sobre la cual está basada, y que he oído que el consenso general es que es una maravilla.

Eso no lo sé, porque no he leído la novela y la verdad no sé si lo vaya a hacer; pero la película está entretenida, sale Brad Pitt salvándonos a todos, y muestra a los zombies más violentos que jamás haya visto, además de que creo es el tiempo de mordida a zombie más corto que se haya mostrado en la pantalla grande.

A mí me pareció una perspectiva novedosa en todo el género de zombies, que la verdad ya está muy abusado por parte de Hollywood, así que yo sí la recomiendo. Aunque como al parecer yo y Mina éramos los únicos que no la habíamos visto, igual y ya ni es necesario.

Titanes del Pacífico

Hace una semana y un día, fui al cine con Enrique y Juan a ver Pacific Rim.

Se aplican las de siempre.

Pacific Rim

Pacific Rim

Juan me comentó el año pasado cuando salió el primer avance, y nada más lo vi le dije: “mira; por fin los gringos van a hacer Mazinger Z”. No es exactamente así, pero por ahí va la cosa.

Pacific Rim es un homenaje, una parodia, una modernización y un poema de amor a las películas de mostros japonesas, y sus series de mechas, incluyendo obviamente a Mazinger Z, pero también a Robotech (o Macross, como quieran), Gundam, Voltron, etc., etc.

Tratar de ver algo más en la película es una pérdida de tiempo; por eso me extraña tanto que haya quien se queje de que los personajes son planos, o que el diálogo es malo, o que el héroe tiene el carisma de una caja de pañuelos. Es como quejarse de que la idea de que las mejores mentes de este mundo llegarían a la conclusión de que la mejor forma de pelear con los mostros es construir robotsotes para agarrarlos a madrazos es muy infantil.

Por supuesto es muy infantil, ese es el punto.

Nada más acabó la película, le dije a Juan que por primera vez en años, una película consiguió que me volviera a sentir un niño asombrado ante la imagen de un robot gigante tomando un buque de guerra y usándolo como bat de béisbol para partirle su mandarina en gajos a un mostro malo malérrimo.

De nuevo volví a tener ocho años y me sentí emocionado cuando el héroe (que por cierto, tiene el carisma de una caja de pañuelos) dice “elbow rocket!” (pero yo sólo oía “rocket punch!”), o cuando un mostro saca alas, o cuando el robotsote se acuerdan que tiene espadas en los brazos y le corta dichas alas.

La película son robots gigantes dándose de madrazos contra mostros gigantes, usando movimientos que bien podrían haber sacado de la lucha libre (mexicano al fin y al cabo, Del Toro). Es un homenaje a todos los programas japoneses de robotsotes que niños como yo vimos hace treinta años en la tele, y a las películas de mostros japoneses antes y después de ellos.

En ese sentido la película es extraordinaria, y esperar algo más de ella un sinsentido.

Hombre de Acero

El sábado fui a ver Man of Steel con Mina, Juan y Érika. Se aplican las de siempre.

Man of Steel

Man of Steel

Superman es mi superhéroe favorito. Spider-Man y Batman andan cerca, pero sin duda alguna Superman es mi favorito; tendrá mucho que ver (me parece) que el Superman que a mí me tocó leer fue el reimaginado por John Byrne en 1985 con (casualmente) The Man of Steel.

El Superman que siguió después de la Crisis en las Tierras Infinitas, que es el que Doomsday mató, el que se casó con Lois Lane, y el que fue capaz de matar a Zod y sus seguidores, a un alto costo para su psique, siempre me pareció de los mejores personajes en cómics que ha habido. Cuando escuché a inicios de este siglo que su origen sería cambiado al de Birthright, la verdad la idea no me gustó tanto.

Esta nueva película de Superman es excelente; mis únicas críticas son que la última media hora de Superman dándose de madrazos en el aire con Zod, mientras destruyen Metrópolis, se vuelve ligeramente repetitiva para dos súper seres que al parecer no se dan cuenda de que son invulnerables. Eso, y que al parecer medio Smallville y Lois Lane saben que Superman es Clark Kent, pero el FBI y el ejército gringo son incapaces de averiguarlo.

Y entiendo que siempre fue muy insultante que supuestamente Lois Lane fuera la mejor reportera del mundo, y fuera incapaz de descubrir que Clark Kent era Superman; sin embargo, siempre ha sido parte de los mitos del Hombre de Acero el que su interés romántico esté indecisa acerca de si quiere al kriptoniano o a su compañero de trabajo, sin saber que son la misma persona.

Como sea, repito: esta nueva película de Superman es excelente… y sin embargo no salí de verla del todo satisfecho.

Me tomó varios días entender por qué; es realmente muy simple. Sencillamente me gustó más la nueva película de Star Trek; me hizo reír más, me pareció mejor la acción, más inteligente el diálogo, y simplemente la encontré más satisfactoria.

Esto no es necesariamente una crítica negativa de Man of Stell; Star Trek Into Darkness es extraordinaria: cualquier película tendría problemas en competir con ella. Y sin embargo, yo quería que Superman le ganara en satisfacerme como forma de entretenimiento. Porque Superman es mi superhéroe favorito.

Y entiendo perfectamente que hacer una buena película de Superman es endiabladamente difícil: nada más vean el adefesio que salió hace siete años.

Man of Steel trata de hacer un Superman moderno; y en particular en el cine esto es más difícil aún porque significa tirar a la basura al Superman de Christopher Reeves. Christopher Reeves era perfecto para interpretar al Superman de 1940-1985 (el de 1938-1939 es otra historia; en uno de los primeros cómics de Superman, un ladrón le dispara, y Superman lo agarra y con supervelocidad lo mueve para que sea asesinado por su propia bala).

No sé si Henry Cavill sea perfecto para interpretar a este nuevo Superman, pero es ciertamente muy bueno; y para mí en particular gana puntos por no ser gringo. Por primera vez vemos a un Superman de verdad inseguro y asustado, no fingiéndolo ser para ocultar su identidad secreta. Por primera vez vemos un mundo aterrado ante la idea de un ser que los podría fácilmente destruir si así quisiera, y del cual el kriptoniano tiene que ganarse su confianza. Por primera vez vemos un Jor-El que de hecho es un hombre de acción, no sólo un científico que fríamente salva a su hijo de la destrucción de su planeta.

Y Zod es increíble: ahora sí es un genocida aterrador. Y Faora; de hecho me gustaron más sus escenas de acción que las de Superman.

Esperaba más de esta película, pero la verdad era medio imposible que mis expectativas se cumplieran. De cualquier forma sigue siendo muy buena, y la recomiendo ampliamente, aunque probablemente sea innecesario porque todo mundo la va a ir a ver.

DC (y específicamente Warner Bros.) ha cometido una cantida imposible de estupideces con sus películas de superhéroes (con la excepción de Batman): Green Lantern hace dos años fue sencillamente decepcionante; más aún considerando el espectacular elenco que tenía. Esta nueva película de Superman aún no está a la altura de lo mejor que ha hecho Marvel; pero ya se va acercando.

Vamos a esperar que la segunda parte se acerqué más a lo que yo hubiera esperado. Y vamos a ver si consiguen hacer una buena película de la Mujer Maravilla.

Después de la Tierra

El domingo antepasado fui a ver After Earth con Mina. Se aplican las de siempre.

After Earth

After Earth

Dos negros muy guapos, padre e hijo, viajan en una nave que se estrella en una Tierra que ha evolucionado para matar humanos (de verdad, así lo dicen), y el hijo tiene que ir a buscar un faro de emergencia porque su padre se rompe las dos piernas en el accidente. Después de mucho peligro y discusiones emocionales entre ellos, el hijo salva al papá y todos son felices.

El fin.

Tenía muchas ganas de ver esta película porque, como dije, salen dos negros muy guapos; me decepcionó un poco al momento en que terminó, pero ya en retrospectiva me parece que está decente. Jaden Smith es, me parece, un buen actor; sólo está en esa edad en la que es medianamente imposible que un muchacho haga nada sin que se vea ligeramente torpe y chilloteando. Por supuesto, su papá tiene que financiarle una película para que el protagonice, porque, dado que los Estados Unidos son un país viciado de origen, sencillamente casi no hay películas para negros protagonistas, a menos que la película sea “de negros”, como las de Ice Cube o Tyler Perry.

Piensen en una película gringa donde un negro se liga a una blanca, que no se trate toda la trama acerca de que un negro se liga a una blanca. Básicamente no existen; los gringos (viciados de origen al haber fundado su país bajo el imperdonable crimen de la esclavitud, más aún cuando hipócritamente proclamaban que “todos los hombres son iguales”) están aterrados de que los negros les “roben” a “sus” mujeres. Por lo tanto no hacen películas con parejas de un negro y una blanca (un blanco y una negra, sí, por supuesto: eso sí está “bien”).

Jaden Smith debería estar haciendo comedias románticas adolescentes; a su edad es el tipo de papeles que debería estar interpretando. Sólo que entonces su interés romántico (para no violar el tabú descrito arriba) tendría que ser negra (o latina; al parecer eso tampoco es tabú), y eso rápidamente se convierte en una película “de negros”. Y su papá (que sin duda alguna debe controlar en gran medida la carrera de su hijo) no debe querer eso, porque lo que realmente quiere es convertir a Jaden Smith en el próximo Will Smith. A ver si le sale.

No me molesta que papá Will le pague su churro a hijito Jaden; Martin Sheen hizo lo mismo con Emilio Estévez y Charlie Sheen; Colin Hanks tuvo sus primeras películas producidas por Tom Hanks, etc. Es práctica común en Hollywood.

Lo que me molesta es que la película se quede corta; la premisa era interesante, y los dos negros son buenos actores. Will Smith sin duda; su hijo yo le doy el beneficio de la duda por estar tan chavo (va a cumplir quince años el mes que entra). El director M. Night Shyamalan debe cargar en parte con la culpa; sólo que la verdad creo que es su mejor película en mucho tiempo (lo cual habla de lo malas que fueron las últimas tres o cuatro).

La historia está bien contada, los efectos son buenos, y las escenas de acción son suficientemente divertidas. Mi principal problema es que la historia es, exceptuando por dos o tres puntos muy específicos, básicamente lo que se veía en los avances. Dura una hora cuarenta minutos, y hay varias escenas (y largas) que son únicamente exposición.

Si hubiera sido un cuento, sería de unas diez hojas.

No me parece, como he leído de otros críticos, que sea un churro infumable. Es una película divertida de ciencia ficción, y tiene varios detalles que me gustaron mucho (las naves espaciales parecen estar hechas de tela por dentro; los controles holográficos se parecen a los de Dead Space). Sólo creo que pudo haber sido mucho más con los dos protagonistas principales y el director, que sabemos puede dirigir buenas películas.

Así que aunque ligeramente decepcionante, no me quejo de la película. Si el dúo Smith vuelve a hacer una, también la vería.

En la oscuridad

El fin de semana fui a Guadalajara a ver a Mina. Fuimos al cine juntos; no he ido mucho al cine últimamente porque (además de estar muy ocupado), la mayor parte de las películas que quiero ver, las quiero ver con mi novia. Eso explica en parte por qué la falta de entradas de cine en el blog.

Fuimos a ver Star Trek Into Darkness. Se aplican las de siempre.

Star Trek Into Darkness

Star Trek Into Darkness

Tenía muchas ganas de ver esta película; la primera parte del reboot de Star Trek me pareció fabulosa, y cuando oí que saldría Benedict Cumberbatch como Khan, me emocioné muchísimo: el actor me cae súper bien. Por supuesto en ningún material promocional se hizo mención a que Cumberbatch sería Khan, y de hecho trataron de despistar llamándole John Harrison en los avances y todas las menciones de la película antes de su estreno; pero era la segunda película en la nueva continuidad de Star Trek: tenía que ser Khan.

Yo como buen asiduo de Internet evité cualquier crítica o comentario de la película hasta que fui a verla, así que entré sin haber confirmado que John Harrison sería realmente Khan; aunque, como ya dije, era obvio. De cualquier forma sí se me pararon los vellitos de los brazos cuando Cumberbatch dice “My name is… KHAN”.

Hace ya varios años, muchos antes de que ni siquiera comenzaran a planear la nueva continuidad de Star Trek, cuando asumí por completo que era, y siempre sería, un geek, decidí que tal vez debería ver todas las películas de Star Trek, en su continuidad anterior. Por supuesto no lo hice; son películas terriblemente malas, pero aún así vi Star Trek: The Motion Picture (que no es mala, sólo insufriblemente aburrida), y Star Trek II: The Wrath of Khan, que quitando el hecho de que sus efectos especiales apestaban, es bastante buena.

La tercera película de la continuidad original sí ya no pude soportarla.

Nunca vi el episodio original de Star Trek donde sale Khan Noonien Singh; pero Ricardo Montalbán era muy divertido interpretándolo en Wrath of Khan. Cumberbatch no es divertido; es aterrador: su Khan de verdad da miedo, y la idea de 72 cabrones como él causando destrozos en la galaxia sí es más allá de perturbadora.

La nueva película de Star Trek es extraordinaria en casi todos los sentidos: está espectacularmente hecha, el guión es inteligente y divertido todo el tiempo (más si consideramos que está basado en una serie boba de televisión de hace más de cuarenta años), y los muchachos actores que regresan de la primera película, junto con Cumberbatch y RoboCop, hacen un muy buen trabajo interpretando sus papeles. Mi madre, que jamás vio la serie de televisión, y probablemente no se acuerda de ninguna de las películas de la continuidad original que pudiera haber visto, disfrutó enormemente esta segunda parte. Lo mismo puedo decir de mi novia.

Pero lo que más disfruté yo (como fallido fan del Star Trek original), es que si uno vio Star Trek II: The Wrath of Khan, entonces esta nueva película está más llena de asombrosa asombrosidad que puede seguir asombrándonos. El sacrificio de Kirk (reflejando el de Spock en la película de hace 31 años); el grito de “KHAAAAAAAAAAN! de Spock, incluso mejorando el icónico grito de Kirk; y la sola presencia de Khan, que en la serie original dejaba entrever que era el ser humano más peligroso en existencia, pero que esta película consigue de verdad reflejarlo, mejoran por mucho una experiencia que es, de por sí, increíblemente buena.

Y la épica madriza entre el ser humano más peligroso en existencia y un híbrido vulcano-humano absolutamente encabronado es de las cosas más divertidas que he visto en el cine en mucho tiempo. La imagen de Spock tratando de hacer su vulcan nerve pinch en Khan, y que falle miserablemente, fue un completo nerdgasmo.

Me alegra que no haya decaído la calidad en esta segunda pieza de la nueva continuidad de Star Trek; espero que la siguiente película sea al menos la mitad de bien hecha y la mitad de divertida (que podría pasar, porque dudo que J.J. Abrams la dirija, dado que al parecer va a dirigir todas las otras películas de ciencia ficción en existencia en el universo), y que tarden menos en hacerla.

La recomiendo ampliamente; pero supongo que mi novia y yo éramos los dos únicos que no la habíamos visto.

Iron Man 3

Entre las cosas que hice para celebrar mi cumpleaños fue ir a ver Iron Man 3 con mi novia y mis amigos. No había escrito al respecto porque he tenido una cantidad ridícula de trabajo, y de hecho desde el jueves tengo más de aquí a los próximos meses.

Se aplican ya saben.

Iron Man 3

Iron Man 3

Tenía muchas ganas de ver esta película, pero la verdad no esperaba mucho. La última parte de una triología suele ser pésima; creo que las únicas terceras partes que se salvan son el Episodio III de las precuelas de la Guerra de las Galaxias, y El Retorno del Rey en la triología del Señor de los Anillos. Así que esperaba una cosa medio intragable; más aún considerando que el villano sería el Mandarín, que es probablemente uno de los villanos más racistas que jamás se hayan inventado… incluso para estándares gringos.

Fue entonces con agrado que vi que la película está bastante divertida; creo que sí es la más débil de las tres películas de Tony Stark, pero aún así es entretenida, está suficientemente bien hecha, y Robert Downey Jr. sigue haciendo maravillosas todas las escenas donde sale. Incluyendo las del niño caguengue.

La mejor sorpresa fue, sin embargo, que el Mandarín de esta película es una burla a toda la paranoia gringa acerca del terrorismo islámico: Ben Kingsley es encantador como el actor borracho que el verdadero Mandarín contrata para poder enmascarar accidentes que ha tenido en su plan malévolo diabólico como si fueran ataques terroristas.

La historia tiene una cantidad de fallas enorme, sobre todo al final con súper Pepper Potts (en calzones) partiéndole su mandarina en gajos al Mandarín, y no olvidándonos del niño caguengue que aparece en el segundo acto de forma completamente injustificable.

A pesar de todas estas fallas, esta película es entretenida, está bien hecha, Tony Stark interpretado por Robert Downey Jr. sigue siendo encantador, y la Paltrow sale en calzones, así que en general me gustó. Pudieron cerrar esta triología mejor; pero también pudo haber salido mucho peor, así que siendo optimista creo que estuvo bien.

Les diría que fueran a verla, pero probablemente ya lo hicieron, varias veces, así que sólo diré que sí la recomiendo.

Olimpo bajo fuego

El sábado fui con mi mamá al cine a ver Olympus Has Fallen, una película tan mala, que creo que da la vuelta y se vuelve buena.

De verdad.

Se aplican las de siempre

Olympus Has Fallen

Olympus Has Fallen

Hay una historia de fondo acerca de un agente del servicio secreto gringo que salvando al presidente tiene que dejar morir a la primera dama. Nada de eso importa, realmente.

Dieciocho meses después, el mismo agente presencia como un comando norcoreano ataca y toma la Casa Blanca, secuestrando al presidente gringo en el proceso, y él solito Rambo-style va y salva al presidente y a los Estados Unidos.

Eso es básicamente toda la película.

Para una premisa tan estúpida, la película cuenta con un elenco de primer nivel: el encantador Gerard Butler la hace del invencible agente del servicio secreto; Aaron Eckhart interpreta a un presidente más aburrido que Obama; Morgan Freeman interpreta al primer speaker negro de la cámara de diputados gringa, y que como el presidente y vicepresidente quedan incapacitados asume el papel de presidente interino; Ashley Judd interpreta durante unos cinco minutos a la primera dama; Radha Mitchell (una de mis actrices favoritas, y que creo ha sido altamente desaprovechada por Hollywood) interpreta a la esposa del agente; y un montón de asiáticos que no nos importan y que probablemente jamás veremos de nuevo en la pantalla grande interpretan a los norcoreanos malos malérrimos.

La película es demasiado mala y (en la superficie) demasiado pro gringa para que nadie de verdad la haya hecho en serio. Digo que es pro gringa en la superficie porque en el fondo pone a todos los servicios de inteligencia gringos como unos completos pendejos: con un avioncito y 40 comandos coreanos toman la Casa Blanca y secuestran al presidente, al vicepresidente y a un montón de miembros del gabinete; y además lo que hacen los que están a cargo fuera de la Casa Blanca son puras pendejadas seguidas unas de otras.

En algún momento de la película la directora del servicio secreto le dice al presidente interino: “We’ve just lost South Korea!” Miren ustedes; no sabía que Corea del Sur era de los gringos. Me pregunto qué diran al respecto los sudcoreanos.

Yo me la pasé muerto de la risa como el 147% del tiempo que duró la película. Es hilarante por ser tan exagerada en su “we are number one!”, pero están bien hechas las escenas de acción, y ciertamente la imagen de un avioncito desmadrando todo alrededor de la Casa Blanca y rompiendo el monumento a Washington, además de 40 güeyes disfrazados de turistas masacrando a decenas de miembros del servicio secreto con un par de camiones de basura es muy divertida.

Mi teoría es que en el fondo es una película subversiva disfrazada de propaganda gringa; que en el fondo es una crítica despiadada al progringuismo que existe en un sector de la poblacion de nuestro vecino norteño, y que el director (que dirigió la espectacular Training Day) y los actores principales realmente se la pasan guiñándose el ojo respecto a lo inverosímil de todo el asunto.

Y el hecho de que el héroe que salva a todo mundo en la vida real es escocés.

La película está muy divertida si no se la toman en serio, y si entran en la broma interna (que yo creo sí existe) entre los actores y el director. Y ciertamente es una película de acción bien hecha.

Así que para dominguear yo sí la recomiendo.

Oblivion: El tiempo del Olvido

La semana pasada Xochitl tuvo bien a morirse, así que no pude escribir acerca de mi viaje a Guadalajara para ver a mi novia. Entre las cosas que hicimos fue ir a ver Oblivion; se aplican las advertencias de spoilers de siempre.

Oblivion

Oblivion

La Tierra fue invadida por alienígenas después de que destruyeron la Luna, lo que causó que casi todo el planeta se fuera a la mierda. La humanidad (supuestamente) hizo lo que tenía que hacer y lanzó un montón de bombas nucleares para ganar la guerra; lo conseguimos, pero como el planeta quedó hecho caquita, todo mundo se está preparando para irse a Titán en Saturno. Se supone todos están en una estación espacial tetraedral en el espacio a la que le dicen el “Tet”.

Tom Cruise interpreta a Jack Harper, el “técnico 49″ encargado de darle mantenimiento a “drones”, que a su vez defienden unas maquinotas que están extrayendo el agua del planeta para generar energía, de los pocos alienígenas que quedan por ahí saboteándolas. Trabaja al lado de Vicky, su “controladora” y amante que le dice qué hacer y dónde ir, aunque él suele no hacerle caso. Ambos a su vez son controlados por Sally desde el Tet.

Hasta aquí la película estaba bien. Después los supuestos alienígenas mandan una señal al espacio, y una nave cae de ahí con humanos en unas cápsulas de hibernación, que los drones destruyen sin ningún miramiento, excepto por una porque tiene adentro a Olga Kurylenko, con la cual Jack sueña en las noches (lo cual es entendible), así que la defiende de los drones.

Resulta que la Kurylenko era astronauta, y que Jack era su esposo sesenta años antes, que iban en una misión a Titán justamente, pero que apareció el Tet famoso.

Hasta aquí la película seguía bien; cada vez me estaba dando más mala espina, pero estaba dispuesta a perdonar los hoyotes en la trama porque la película se ve increíble, porque Tom Cruise me sigue cayendo bien en sus películas, y porque la Kurylenko está bien Kurylenko.

Pero entonces capturan a Jack y a la Kurylenko, y resulta que los alienígenas que sabotean las maquinotas son humanos. Eso también lo podía perdonar; sólo que entonces el líder (Morgan Freeman) le dice a Jack que vaya a las “zonas de radiación” (donde se supone el planeta quedó radioactivo por las armas nucleares), y que ahí encontrará la verdad.

La verdad termina siendo que él es un clon y ocurre una escena de unos diez minutos donde Tom Cruise pelea consigo mismo.

Eso sí ya no lo pude perdonar; la película perdió cualquier trazo de seriedad que pudiera haber conservado.

La historia “real” era que Jack, su mujer (la Kurylenko) y Vicky eran tres astronautas entre varios que iban rumbo a Titán, pero entonces apareció el Tet y los enviaron a investigarlo. Toda la tripulación excepto Vicky y Jack fueron dormidos en hibernación, y Jack y Vicky se aproximaron al Tet, que les chupó el cerebró y utilizó clones (de él más al parecer) para crear un ejército de asesinos sin alma que conquistara lo que quedaba de la humanidad después de que desmadró la Luna.

Lo cual por supuesto no tiene el menor sentido. Si podía crear clones asesinos, ¿por qué carajo inventarse la faramalla del técnico de mantenimiento y del engaño de que las maquinotas trabajaban en servicio de la humanidad? Además, a lo largo de toda la película, Vicky se queja amargamente con Sally de que no les mandan partes necesarias para mantener a los drones; al final “Sally” (que es el extraterrestre malvado) envía un montón de drones para acabar con lo que queda de la humanidad. ¿Por qué no les enviaba entonces las partes que necesitaban? ¿Para que hicieran carácter? Pero además, si tenía el Tet capacidad de clonar miles de humanos, ¿por qué nada más clonar a Jack y Vicky? ¿Por qué no capturar con sus soldados asesinos más humanos y clonar otros?

La película se ve increíble; las escenas de la Tierra desmadrada están bien chidas, los efectos especiales son lo que uno esperaría, y Tom Cruise sigue siendo un muy buen actor y muy profesional, al igual que Freeman, la Kurylenko y la inglesita que la hace de Vicky. Además, sale Jaime Lannister.

Sólo es intragablemente estúpida su historia.

Para acabarla de amolar, yo me tomé un vasote de refresco y me andaba orinando cerca del final; así que tuve que irme con cuidado (no quería que me pasara lo de la última vez que no me pude aguantar para ir al baño), y me “perdí” el mero final. Lo pongo entre comillas porque la verdad ya no me importaba; sí creo que es una historia muy, muy estúpida.

Dicho todo eso, repito, la película se ve muy bien, y está divertida; incluso si al final es de forma involuntaria. Pero ciertamente no la recomiendo.

Jack el cazagigantes

El último sábado de marzo fuimos a ver Jack the Giant Slayer con Juan, Enrique, y sus medias naranajas. No había escrito al respecto primero porque no, y después porque Xochitl tuvo a bien morirse el viernes.

Les diría que se aplican las advertencias de spoilers habituales, pero pues es el cuento de Juanito y los frijoles mágicos, así que realmente no hay mucho que arruinar

Jack the Giant Slayer

Jack the Giant Slayer

Un día Juanito cambió su caballo por unos frijoles mágicos, los sembró, creció una planta mágica hasta las nubes (igualito que en Mario Bros.), donde encontró gigantes y tesoros, mató a los gigantes y se ligó a la princesa del reino. El fin.

Básicamente así me sabía yo la historia (o a lo mejor se me confunde la memoria después de leer tanto Fables), y ciertamente la película no le agrega muchas cosas. Yo la quería ir a ver porque Nicholas Hoult me está empezando a caer bastante bien, porque salen Ewan McGregor y Stanley Tucci, porque el gigante más feo de todos su voz la hace Bill Nighy, y porque se veía divertida.

Ciertamente está divertida; está además bien hecha, y como nunca se toma demasiado en serio me parece que es un buen churrito dominguero. No hay mucho más que se pueda decir de la película, pero siendo justos (y como ya mencioné anteriormente), es Juanito y los frijoles mágicos. De verdad no se le podía pedir mucho a la película.

A mí me divirtió, y el final se me hizo simpático. Creo que se pueden esperar a verla en Blu-ray; pero no me parece que sea un desperdicio irla a ver al cine.