Cenicienta

El fin de semana anterior fui a ver Cinderella. Se aplican las de siempre.

Cinderella

Cinderella

No me esperaba mucho de esta película (no fue realmente mi idea ir a verla). Salí inesperada y agradablemente sorprendido; de hecho lo más malo que tiene la película (además de que volverá a inspirar a millones de niñas a tener ideas pendejas en sus cabezas), es que la vi en español, y el doblaje es más que pasable, siendo honesto.

Lo mejor de la película, sin duda alguna, es Cate Blanchett; es espectacular interpretando a la madrastra malvada. Lo segundo mejor es la Helena Bonham Carter, que me parece nació para interpretar al hada madrina. Lo tercero es Richard Madden, a.k.a. Robb Stark, porque puta madre qué guapo muchacho. La pobre niña que la hace de la Cenicienta la verdad no me llamó demasiado la atención; a lo mejor en inglés es más interesante. Eso sí, su cintura es casi perturbadoramente delgada.

Además del elenco, la historia pendeja de Cenicienta ha sido moderadamente actualizada. Nada revolucionario; de hecho sigue siendo igual de misógina que antes, sólo un poco menos descarada en su desprecio por el genéro femenino.

Pero en el contexto de los cuentos de hadas (que suelen ser asquerosos), está simpática la película. En particular, me gustó bastante el estúpido vestido, lo cual me sorprendió; generalmente lo único que me interesa de un vestido es qué tan corto es, y qué tan fácil es de quitar. El vestido azul de Cenicienta no califica muy alto en ninguno de esos dos puntos, pero se ve divino cuando baila con el estúpidamente guapo príncipe.

OK, necesito cambiar mi tampón, probablemente.

Está entretenida la película, aunque el mensaje siga siendo la misma estupidez que al final termina causándoles innumerables problemas emocionales a muchas niñas (junto con sus sufridos novios) que se tragan que así debe ser la vida. Yo sí la recomiendo.

Insurgente

El fin de semana pasado fui a ver Insurgent.

Se apli… ¿saben qué? Realmente no importa; lean aunque no la hayan visto.

Insurgent

Insurgent

Insurgent es una película técnicamente bien hecha, pero con la historia más idiota del universo.

La primera parte no la fui a ver al cine; fue el año en que se estrenaron muchas películas basadas en novelas que los gringos denominan como YA, porque están dirigidas para young adults, jóvenes adultos. Me parece que el resto del mundo tiene un mejor término para este tipo de novelas.

Les decimos malas. Aunque sería divertido que alguien tratara de clasificar a las “novelas” de Carlos Cuauhtémoc Sánchez como “para jóvenes adultos”.

Los gringos producen una cantidad impresionante de literatura; literalmente (je) decenas de miles de libros al año. Por supuesto, la enorme mayoría son completa y absoluta basura; antes yo era de la idea de que al menos la gente estaba leyendo. Ahora no sé si prefiero menos autores, pero realmente buenos, a muchos mierderos.

Ciertamente del montón de literatura en inglés que he leído en los últimos años, casi nadie se acerca a Gabo, a Saramago, o a Carlos Fuentes. Tolkien (obviamente) es el único que está al nivel; pero yo ni siquiera pondría a C.S. Lewis en la misma categoría; lo mismo la Rowling. Son buenos; nada más no realmente extraordinarios.

(Y ni me hablen de George R. R. Martin; el tipo en lo personal me cae bien, pero sus libros me parecen aburridísimos, lo cual es paradójico porque la historia que cuenta de hecho es fascinante… sólo para realmente disfrutarla uno tiene que deshacerse de tres cuartas partes de los personajes y contarla de forma menos fastidiosa, como en el programa de televisión, que ese sí me parece fabuloso).

Del resto, y esto debo admitirlo, que no sean buenos no quiere decir que no sean entretenidos. Todo lo contrario: The Hunger Games la disfruté bastante, pero no tengo el menor deseo de volver a leerla jamás en mi vida. De la misma manera estoy ahorita en una fase de Stephen King (quién lo hubiera dicho, a mi edad), pero aunque me entretiene no lo clasificaría como realmente bueno.

Como sea; leí las novelas de vampiros maricones de la Meyer (y la única de ciencia ficción que hizo, que de hecho me gustó más); y leí la triología de The Hunger Games. No pude con más, y al ver lo infames que eran las películas que salían de esas madres, mejor tiré la toalla y decidí nada más ver las que me parecieran interesantes de ver los avances.

Divergent no me pareció interesante, y cuando la vi en Blu-ray decidí que había tomado la decisión correcta. Pero terminé yendo al cine a ver la secuela porque no había nada que quisiera ver el fin de semana pasado.

Insurgent es una película muy bien hecha; con un elenco espectacular; con dos protagonistas jóvenes, guapos, y con una excelente química; y todo eso se tira al caño porque la historia es pendejísima, cuando hace sentido. Que además, no hace sentido la mayor parte del tiempo.

Las acciones de los personajes no tienen sentido; la tecnología que utilizan no tiene sentido; el sine qua non de esta “sociedad distópica futurista” no tiene sentido. Son sólo una serie desconectada de escenas, salpicadas varias de ellas con muy buena acción gracias a Marx, y un par con sexo censurado para que sea apropiado para todo público, que llevan a esta historia sin sentido de un punto a otro sin que en ningún momento nada esté realmente explicado.

Ni siquiera me queda claro que, como sea que se llame la autora de los libros sobre los que se basa la película, tenga el corazón en el lugar correcto, como la de The Hunger Games. Son sólo las fantasías pendejas (y los sueños húmedos) de una adolescente ídem que de verdad quisiera poder patear gente, y tener un novio “tenebroso” que pudiera patear todavía más gente. Porque no me importa qué edad tenga esa mujer; es una adolescente.

Dicho todo eso, probablemente vea las dos últimas partes; Shailene Woodley tiene una belleza muy poco fuera de lo común que me resulta muy atractiva y (para qué me hago pendejo) Theo James es arrebatadoramente guapo.

Sólo no creo ir a verlas al cine.

Francotirador

Hace una semana fui a ver American Sniper. Yo no quería verla, pero varias personas me la recomendaron así que al final sí fui a verla.

Se aplican las de siempre.

American Sniper

American Sniper

Tengo varios problemas con esta película. Comenzando porque se presenta como una historia real, y que los mismos realizadores admiten que cambiaron un montón de cosas (licencia artística, le dicen) para hacerla más cinematográfica. Y eso que el libro en el que está basado de por sí tiene un montón de cosas que (al parecer) tampoco son ciertas.

Chris Kyle el gringuito sobre la que se basa la película, era un cerdo y un asesino. Eso parece ser consenso entre gente progresiva; el tipo decía que jamás se sintió mal por asesinar a mujeres y niños en Irak (les decía “salvajes” por defender su país de una invasión ilegal que además de todo se realizó por una enorme mentira), y presumía (apócrifamente al parecer) de haber matado negros que “saqueaban” centros comerciales durante el huracán Catrina con su rifle de francotirador. Por cierto, hay un artículo muy interesante de cómo los medios gringos se referían a los negros sacando comida durante la tragedia como “saqueadores” y “maleantes”, pero a los blancos que hacían exactamente lo mismo se les llamaba “supervivientes” y “residentes”. Pero eso no tiene nada que ver con la película.

La película suaviza un poco al personaje de Chris Kyle, humanizándolo un poco. Pero es realmente poco: el tipo jamás cuestiona por qué andan matando gente en sus casas en su país, y sigue refiriéndose a los iraquíes como salvajes. No lo dicen explícitamente, pero si uno no leyera periódicos (y admitámoslo, los gringos a los que esta película va dirigida en general no lo hacen) uno podría creer viendo esta película que Irak tuvo algo que ver con los atentados contra las torres gemelas en 2001. Que, como todo mundo sabe, no tuvo nada que ver.

En general no tengo problemas con el progringuismo de las películas gringas; es su país, se entiende que eso hagan. Pero en este caso el personaje es realmente tan deleznable, que es francamente nauseabundo.

En otras películas pro-gringas (Battle: Los Angeles, o Interstellar, por ejemplo), no tengo problemas con apagar mi cerebro un par de horas y echarle porras a los gringos. Está hecho de forma inteligente, o al menos de forma entretenida. En esta película, cuando un francotirador peleando del lado de los iraquíes mataba a los gringos, no podía menos que echarle porras a él. Al menos estaba matando a los agresores en la historia.

La película, como obra cinematográfica, es bastante buena. Bradley Cooper es espectacular en su papel, la dirección de Eastwood es impecable, está bien contada y ambientada, y la guerra incluye miembros volando y niños siendo asesinados o torturados con taladros en su cabeza. Por alguna razón, al parecer esa pornografía de la violencia ahora se considera “alto realismo”.

Sólo su propaganda es tan descarada y tan barata, que a mí sí me dejó un muy mal sabor de boca. Yo no la recomiendo.

Focus: Maestros de la estafa

Estas dos semanas de mi vida han sido, como dicen los gringos, an emotional rollercoaster. Que es una manera muy mamona de decir que han sido muy intensas.

El sábado en la noche fui al cine para despejarme un poco la cabeza; vi Focus.

Se aplican las advertencias habituales de spoilers.

Focus

Focus

Como en general elige muy malas películas para hacer, y suele aportar mucho de su personalidad en la vida real a sus personajes, a veces es fácil olvidar qué buen actor es Will Smith. En Focus hay una secuencia durante un Super Bow en particular, donde de verdad el tipo es increíble.

Los avances de esta película hacían creer que es un thriller. No se dejen engañar; Focus no es un thriller.

Es una comedia romántica. Con humor negro, pero comedia romántica al fin y al cabo.

Smith (que a sus 46 años continúa viéndose arrebatadoramente guapo) interpreta a un timador; un confidence man o conman como les dicen en el gabacho. Esto es una manera elegante de decir que es un ratero; aunque ciertamente queda claro que nunca utiliza violencia, y en general roba a gente que no extrañará en demasía lo que le quiten.

Al timador tratan de timarlo un par de amateurs, y por supuesto les pone una revolcada explicándoles por qué su timo está súper chafa. La chavita amateur (la estupidizantemente hermosa Margot Robbie) lo sigue y le pide que le enseñe a ser profesional, como él. El tipo la pone a prueba, y cuando ve que sí tiene madera, la agrega a su equipo, donde después de varias muy divertidas aventuras (y la fabulosa escena en el Super Bowl), ganan muncho dinero.

Para este momento Smith y Robbie ya son amantes, pero el tipo decide terminarlo todo porque en esa “profesión” las conexiones emocionales siempre son un lastre. Tres años después está tratando de hacer un trabajo en Argentina más complicado de lo normal, cuando se la vuelve a encontrar.

La película me encantó; en el fondo es un romance al fin y al cabo; tiene más giros inesperados que todas las películas de M. Night Shyamalan juntas; y es consistentemente bien actuada y divertida. Además, Smith y Robbie son encantadores en todo momento, y se cargan una química impresionante.

Como bono a esto, el hecho de que el personaje de Will Smith (como él mismo) sea negro no importa en lo más mínimo. Es el galán; la raza (como debería ser siempre) no importa. Sólo lo mencionan en un chiste muy menso en algún momento.

Consecuencia de esto, es la primera vez que el interés romántico de Smith en una película es una mujer blanca, y que de hecho termine al lado de ella (en Hancock Charlize Theron es blanca, pero no acaba a su lado). Ya había escrito antes de esto; en general en las películas gringas los negros nunca se ligan a las blancas, a menos que la trama sea justamente de relaciones interraciales. Hollywood teme (o temía) que la población de hombres blancos fuera a sentirse amenazada de que los negros fueran a quitarles a sus mujeres. Las parejas de negros eran negras, latinas, o asiáticas en casi todos los casos.

Eso sí, un blanco podía ligarse una negra; eso estaba “bien”.

Me alegra ver que este estereotipo haya sido ignorado en Focus, y espero que continúe siendo ignorado en el futuro.

La película está muy divertida, bien hecha, bien actuada, y bien contada. La recomiendo ampliamente.

Kingsman: El Servicio Secreto

El miércoles será (espero) uno de los días más importantes de mi vida, así que para distraerme un poco fui el viernes a ver Kingsman: The Secret Service.

Se aplican ya saben.

Kingsman: The Secret Service

Kingsman: The Secret Service

Tenía muchas ganas de ver esta película, y no me decepcionó en lo más mínimo. Siendo a la vez un homenaje y una parodia a todas las películas de espías ingleses de la historia, la trama es inverosímil y ligeramente estúpida, pero es fácilmente perdonable por el excelente (y muy inglés) sentido del humor, la acción desmedida, y que no se toma en serio ni siquiera por cinco minutos.

Taron Egerton encabeza el elenco mostrando un estereotipo de la juventud de la prole inglesa que creo no se ve mucho, al menos aquí en México (otro ejemplo muy bueno es John Boyega en Attack the Block). El muchacho es sin duda alguna guapo, simpático y con carisma, interpretando a un muchacho en un entorno urbano jodido y con resentimiento de clase.

Respaldándolo están los pesos pesados: Colin Firth extraordinario como el mentor con la sabiduría y experiencia, explicando que ser educado no tiene nada que ver con si uno nació o no en la realeza; Mark Strong saliéndose de su tipo normal de personajes, interpretando al soporte técnico del equipo de espías; y Sir Michael Caine, haciéndola una vez más de Sir Michael Caine, pero no nos importa porque qué chingón viejito.

Además está Samuel L. Jackson, también saliéndose de su zona de confort e interpretando a un genio tecnológico demente, que además le da náuseas el ver sangre; y la desquiciantemente hermosa Sofia Boutella interpretando a la sexy, agraciada, inteligente, interesante, letal y “discapacitada” Gazelle, uno de los más originales y divertidos villanos de espías que he visto en mi vida.

Gazelle

Gazelle

Como digo arriba, la historia no es para tomarse en serio, y es suficientemente estúpida como para que los mismos realizadores se burlen de ella todo el tiempo durante la misma película. Realmente no importa; la película es a su manera subversiva, y es divertida y entretenida todo el tiempo.

De verdad la recomiendo; probablemente vaya a verla de nuevo en los próximos días.

Caricaturas

Cuando estoy en la compañía de adultos educados, con cierto nivel cultural y con gustos similares a los míos, suelo decir, con un aire de desinteresada elegancia, que de vez en cuando disfruto ver uno que otro animé.

Esa es la manera en la que, según yo, lidio con dignidad con el hecho de que veo caricaturas a mis 37 años.

Durante casi todo mi posgrado dejé de ver animé, no estoy seguro de por qué exactamente. Excepto, por supuesto, de las dos temporadas y la película de Haruhi Suzumiya, que fueron extraordinarias, excepto un poco el altamente arriesgado experimento de crear ocho capítulos con casi exactamente la misma historia, en el infame arco llamado (apropiadamente) ocho sin fin.

Como sea, eso fue casi todo lo que vi de animé durante mi posgrado, hasta que me quedé homeless y lidié con eso (en parte) viendo un montón de animé. Pero un montón; después le bajé y ahorita suelo estar viendo dos o tres series en paralelo.

Lo que me motivó a escribir esta entrada (y más adelante comenzar a hacer reseñas de las series de animé que he visto que más me han gustado), es el hecho de que me enteré hace unos días de que Haruhi volverá en abril a relatarnos sus delirantes aventuras. No me había dado cuenta de cuánto me importaba esto, hasta que vi la noticia y no pude evitar dar un gritito maricón de emoción.

Algo así como “¡yai!“.

Así que este año comenzaré a hacer reseñas (espero no muy elaboradas) de las series de animé que he visto, y de por qué me parece que son chidas o no.

Selma

Ayer fui a ver Selma, porque ya no alcancé lugares en ninguna otra película que quería ver.

Se aplican las de siempre.

Selma

Selma

Para los que no lo sepan, Selma relata la historia de cómo Martin Luther King Jr. y sus colaboradores organizaron la marcha de Selma a Montgomery en Alabama para exigir el derecho de los negros a registrarse para votar, los antecedentes de la misma, y las consecuencias de dicha movilización.

La película es fabulosa; las actuaciones de todos los negros (y varios de los blancos) son espectaculares; la ambientación en los sesentas es fenomenal; la dirección (de una mujer negra; no hay muchas de esas en Jólivud, me parece) es impecable; y el guión es extraordinario, y en lo general bastante cercano a la realidad de lo que ocurrió, por lo que he leído (excepto la relación entre MLK y el presidente gringo LBJ).

No tengo realmente nada qué criticarle a la película; contrario a la película “inspiradora” de negros gringos del año pasado (The Butler), Selma no es cursi, predecible o barata. Todo lo contrario: me parece que realmente refleja muy bien las vicisitudes, valor y determinación del movimiento por los derechos civiles que tuvieron que dar los negros gringos, apoyados por varios contingentes de blancos avanzados (o al menos humanamente decentes) en ese país (principalmente eclesiásticos, por cierto).

Varias cosas que la película relata me parece que no se pueden dejar de mencionar en el contexto de la descomposición política que tenemos en México.

  • El movimiento lidereado por MLK siempre fue (contrario al de Malcolm X, por ejemplo) pacífico. Esto no quiere decir pasivo.
  • Al ser pacífico este movimiento, la única vía posible para avanzar, era la electoral (por eso la importancia de registrar negros para votar). Después de la tragedia de los 43 estudiantes asesinados el año pasado (que el gobierno federal le urge que lo “superemos”), comienzan a surgir de nuevo voces llamando a no votar; esto no nos va a llevar a ningún lado. Por enturbiados, manipulados y falibles que sean nuestros procesos electorales, o salimos a través de ellos (limpiándolos, protegiéndolos y mejorándolos), o no salimos. Y por supuesto siempre ha existido una corriente de la “izquierda” mexicana que dice que las elecciones son un engaño y que sólo la “revolución” cambiará las cosas; esto es claramente un pretexto para nunca realmente hacer nada significativo.
  • La película relata (y lo que he leído parece concordar), que MLK abortó el segundo intento de la marcha a Montgomery porque temió que resultara en un nuevo baño de sangre. Y no pude menos que recordar que, en el 2006, el Peje actuó de una manera similar durante las grandes manifestaciones post-electorales que hubieron aquí en la Ciudad. Por supuesto, no estoy comparando al pendejo del Peje con MLK; pero dentro de todas sus fallas y limitaciones, el hecho de que haya podido evitar que hubiera un enfrentamiento directo (que muchos clamaban porque se diera), es algo realmente laudable. Y lo hizo por el mismo punto de arriba: o salimos por la vía electoral, o no salimos.
  • En algún momento en la película, MLK dice que hay que maniobrar políticamente (a nivel de crear legislación) más allá de las marchas o mítines. Y esto es algo que muchos en la izquierda mexicana nunca han terminado de entender: marchas, mítines y plantones sólo pueden funcionar hasta cierto punto. Se quedan en esa dinámica y nunca se les ocurre intentar otras cosas.

Por último, la historia de la película explica mucho los conflictos raciales que siempre han plagado a los Estados Unidos (con varios ejemplos de violencia policiaca contra negros en particular y minorías en general el año pasado), y por qué les cuesta tanto superarlos. En algún momento en gringolandia era legal ser dueño de otro ser humano (negro, por supuesto). En algún momento era legal que un establecimiento se negara a darle servicio a ciertas personas por su raza. En algún momento era legal evitar que los negros se registraran a votar, imponiéndoles impuestos y condiciones imposibles de cumplir para poder hacerlo. Y aunque ya no lo sea, el sistema político y social que permitió que lo fuera sigue vivo hasta el presente. Disminuido y debilitado; pero no completamente derrotado.

En México nunca tuvimos ese problema. Por supuesto hay un chingo de racismo en el país, pero nunca ha sido institucional. Y obviamente no estoy diciendo que en México esté todo poca madre; todo lo contrario: estamos de la chingada, y objetivamente peor que los Estados Unidos en casi todos los aspectos que importan. Pero en particular en el del racismo, México siempre ha sido mucho más avanzado.

Vayan a ver la película. Es extraordinaria como una obra cinematográfica, pero además de eso el mensaje y la historia detrás de ella hacen que sea realmente muy disfrutable.

El Destino de Júpiter

Ayer fui a ver Jupiter Ascending. Se aplican las advertencias de spoilers de siempre.

Jupiter Ascending

Jupiter Ascending

Jupiter Ascending fue realizada por los hermanos Wachowski, los de la triología de Matrix. Casualmente, no había visto nada que hubieran hecho antes o después; mi único marco de referencia para su trabajo era la trilogía de Neo.

Y a mí me encanta todo el universo de Matrix; no sólo las películas, sino también Animatrix, cómics, y demás medios asociados. Sé que hay gente que no les gustaron las secuelas a The Matrix; pero tiendo a ignorar sus comentarios al igual que hago con la gente que trata de insistir, sin ningún tipo de sustento, que las precuelas de las Guerras de las Galaxias son substancialmente peores que la triología original.

En ese sentido yo soy, me parece, bastante honesto: todas esas películas son igual de malas, y a mí todas me encantan. Y entiendo que hay gente que le da un peso especial a que algo sea “innovador”; a mí en lo general me vale madre. Yo, siguiendo la sabia filosofía de Cyndi Lauper, sólo quiero divertirme.

Como sea; Jupiter Ascending es la nueva película de los Wachowski. Y es bastante mala.

No hay realmente mucho margen de error al hacer esa calificación; Jupiter Ascending es, en lo general, bastante mala. La historia apenas hace sentido; los diálogos son en varias partes atroces; la ciencia (en una película, técnicamente, de ciencia ficción) brilla por su ausencia; las actuaciones son (siendo generosos) mediocres; y es, en gran medida, cursi, predecible y barata.

Y, por supuesto, a mí me encantó.

La premisa de la historia (que la Tierra, junto con incontables mundos en el universo) son “granjas” que se “cosechan” cuando su población llega a un cénit genético, para que los ricos y famosos puedan hacer jugo rejuvenecedor con su población, es tan estúpida que dan ganas de llorar. Pero creo que tal vez se hubiera pudido explicar mejor si la película lo hubiera permitido; espero que las versiones extendidas en Blu-ray así lo demuestren. Los diálogos sí son atroces; pero también dan pie a un montón de momentos que, aunque increíblemente ridículos, son genuinamente divertidos (“I love dogs!”). La ciencia creo que se puede justificar en algún momento con más exposición (de nuevo, espero las versiones extendidas en Blu-ray que obviamente compraré), en particular el desconcertante hecho de que todos los seres en el universo hablan inglés. Las actuaciones creo que sí son mediocres; pero (siendo positivamente honestos) esto es lo común en las películas de ciencia ficción y fantasía… y Eddie Redmayne sobreactuando melodramáticamente como Balem Abrasax es deliciosamente gratificante.

Y por último, sí, la película es cursi, predecible y barata, pero pues termina siendo una historia romántica entre una heredera de la realeza (de donde vengo les decimos “princesas”), y un mercenario de mala muerte que le es fiel como un perro. Literalmente.

Yo sencillamente no me puedo quejar mucho de eso.

En lo positivo tiene efectos especiales espectaculares (como todas las películas de los últimos diez años); los escenarios y vestuarios son increíbles; hay una escena (completamente gratuita e innecesaria, pero fabulosa) que hace homenaje a Brazil; la heroína y el héroe son guapos y simpáticos; y Sean Bean tiene el buen gusto de no morir, para variar.

Así que vayan a verla y diviértanse; vale la pena verla en el cine.

Sólo no esperen una buena película.

Harry Potter y las casi veinte horas de películas

Como comentaba hace unas semanas, releí las siete novelas de Harry Potter porque sentí que era hora de hacerlo. Habiendo terminado, hice lo único que tenía sentido en ese contexto: compré la caja con todas las ocho películas de Harry Potter en Blu-ray (y 31 discos en total con casi 40 horas de material adicional), y las volví a ver, en orden.

Pequeño detalle: las películas de Harry Potter comenzaron en 2001, y mi blog empezó en 2005. Por lo tanto, en mi blog nunca reseñé las primeras tres películas, comenzando con Harry Potter and the Goblet of Fire en noviembre de 2005.

Las películas 7a y 7b no las había vuelto a ver después de haberlas visto en el cine, y nunca había visto las versiones extendidas. Más aún, para el momento en que salieron las últimas cuatro películas (5, 6, 7a y 7b), la serie de novelas ya había terminado, y yo me encontraba cerca a estar completamente harto del mago adolescente. Para terminar, la última película la terminé viendo en Toronto, a mediados de un viaje alrededor del mundo que me tenía ligeramente agotado, y entonces creo que todo esto se juntó para que no disfrutara como debía las últimas tres películas de la saga, especialmente la 7b.

Voy a mencionar las ocho películas, pero realmente me centraré en las últimas tres, porque me encantaron.

Harry Potter and the Philosopher’s Stone

Harry Potter and the Philosopher's Stone

Harry Potter and the Philosopher’s Stone

Voy a ser conciso: esta película es una mierda.

Harry Potter and the Chambers of Secrets

Harry Potter and the Chambers of Secrets

Harry Potter and the Chambers of Secrets

Voy a ser conciso de nuevo: esta película también es una mierda.

Déjenme elaborar. Columbus se fue por el camino fácil (o le dio hueva) en las primeras dos películas, y trató de adaptarlas a pie juntillas. El resultado son dos películas larguísimas y todavía más aburridas. Es una tortura verlas hoy en día; incluso la ternura que genera el trío siendo tan jóvenes es incapaz de superar el hecho de que las películas son leeeeeeentas como Lento Rodríguez, y pesadas como los pasteles de Hagrid.

Según mis cuentas, esta última vez que las vi fue la tercera cada una, y de verdad no planeo volver a hacerlo nunca más. Lo sentí casi como una tortura, y lo hice únicamente porque de verdad quería volver a verlas todas.

Y me parece un desperdicio, porque justamente las primeras dos novelas son las más ligeras (en todos los sentidos) de la serie.

Y para acabar, bueno, sí, exagero; no son una mierda, pero sí son (y por mucho) las peores de las ocho películas.

Harry Potter and the Prisoner of Azkaban

Harry Potter and the Prisoner of Azkaban

Harry Potter and the Prisoner of Azkaban

El salto cualitativo de la segunda a la tercera película es tal, que de verdad casi quita el aliento. Cuarón se lució por mucho con la tercera parte de la saga, y me parece, aunque ciertamente es discutible, que es la mejor dirigida de las ocho.

Por supuesto, esto se consigue a cambio de que la historia comience a dejar de tener sentido en el universo cinematográfico, pero me parece un precio bajo. Después de esta película, varios críticos empezaron a quejarse de que las películas tenían cada vez menos sentido para la gente que no había leído las novelas.

Pues que las lean, digo yo.

Harry Potter and the Goblet of Fire

Harry Potter and the Goblet of Fire

Harry Potter and the Goblet of Fire

Esta película tuvo la desgracia de que le tocó adaptar una de las tramas más enredadas de todas las novelas; pero mientras que Cuarón se las ingenió para adaptar todo el desmadre del timeturner de manera espectacular, Newell se le hizo bolas el engrudo y modificó un montón de cosas para hacer la historia más sencilla. Además, no queriendo hacer películas de tres horas, decidió picarle en las costillas a todos los actores todo el tiempo para que dijeran sus líneas más rápido, lo que terminó por darle a la película un aire como de alguien que está a punto de perder su avión.

De todas maneras está bien; mucho mejor que las primeras dos, pero me parece que no a la altura de la tercera.

Harry Potter and the Order of the Phoenix

Harry Potter and the Order of the Phoenix

Harry Potter and the Order of the Phoenix

La quinta película tiene la ventaja de que la historia de la novela en la que se basa es la más cinematográfica de todas, me parece. Las nuevas caras en el elenco son además extraordinarias, y las partes de acción no le tienen nada qué pedir a la novela. Especialmente el duelo entre Dumbledore y Voldemort; la única vez que en las películas se muestra un duelo entre dos magos extraordinarios (porque pinche Harry se la pasaba gritando siempre expelliarmus!)

No sé de la tercera y la quinta cuál sea mejor, sinceramente. Yo en lo personal creo que prefiero la tercera, pero me parece que objetivamente en calidad ahí se van las dos. Lo que sí es que me parece que, sin duda, la quinta es mejor que la cuarta, y que Yates se ganó justamente el derecho de dirigir las siguientes tres películas de la saga.

Harry Potter and the Half-Blood Prince

Harry Potter and the Half-Blood Prince

Harry Potter and the Half-Blood Prince

La primera vez que vi esta película, la verdad no me gustó tanto. No sé qué tanto haya tenido que ver que la última novela estuviera a punto de salir a la venta, o que yo hubiera disfrutado tanto la sexta novela que tenía esperanzas muy altas para la película; el punto es que salí ligeramente decepcionado.

Esta vez que volví a verla, mi reacción fue completamente al revés: me encantó. Estaba botado de la risa, y creo que de las ocho películas, es la más divertida por mucho, además de que (siguiendo el hilo de la novela), es básicamente dos sólidas horas de romance adolescente, lo cual por supuesto a mí me encanta.

De hecho, hay varias cosas que pusieron en la película que no estaban en la novela, y que me parece la mejoran, como el diálogo entre Lavender y Hermione cuando Ron está en el hospital:

Lavender: “What is she doing here?”
Hermione: “I might ask you the same question!”
Lavender: “I happen to be his girlfriend!”
Hermione: “Well, I happen to be his… friend.”

Me encantó la sexta película. Hasta cierto punto, y contrario a las novelas, creo que la sexta es la que más me gusta de las ocho. No es la mejor (7a y 7b le ganan, me parece), pero es mi preferida por todo el romance adolescente, toda la comedia, por la versión reducida de las sesiones de Dumbledore con Harry, y por Alan Rickman-Snape matando al viejo director.

Creo que ésta y la tercera parte de la saga cinematográfica son las únicas que vería nada más de puro antojo.

Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 1, Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 2

Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 1

Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 1

Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 2

Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 2

Estas dos películas hay que verlas una detrás de la otra. Y en las versiones extendidas.

Creo que 7a y 7b son el final merecido que tiene la serie, y me gustó cómo Yates resolvió ciertas cosas que habían metido a la consistencia de las películas en broncas. En particular, que Harry “sienta” a los Horcruxes me pareció una idea elegante para no tener que lidiar con toda la labor detectivesca de Dumbledores y las memorias que andaba recolectando.

Eso, y Ron corriendo detrás de Goyle gritando “That’s my girlfriend, you numpties!”, y Hermione mirándolo con una ternura tal que dan casi ganas de llorar.

Son las mejores películas también, con todos sus defectos (como Harry agarrando a Voldemort y lanzándose de una ventana), y en las versiones extendidas tienen mucho más sentido que las versiones que se pusieron en los cines. Como con la trilogía del Señor de los Anillos, los realizadores (y los actores mismos) le echaron unas ganas especiales a la última entrega, y se nota en el producto final.

Las películas han envejecido bien, aunque hay que considerar que no tiene tanto tiempo que salieron. Pero creo que lo que de alguna manera hace más memorable a esta serie cinematográfica, es ir viendo crecer al trío de amigos (y varios de sus compañeritos) de literalmente niños, a jovenes adultos. Aunque la historia de las novelas transcurre en siete años (menos el primer capítulo, epílogos, viajes mentales y cosas así), en el mundo real transcurrió en diez años, lo que causó que todos tuvieran poco más de veinte años al término de las películas.

Por eso elegí imágenes del trío de cada una de las películas para esta entrada. Creo que nada más verlos crecer a través de las películas hace que valga la pena verlas.

Aunque me sigo negando a volver a ver las primeras dos.

Y ya para terminar (y sé que lo he dicho demasiadas veces), yo sigo esperando que adapten la serie a un animé. Espero que algún día ocurra, porque no planeo volver a leer las novelas ni ver las películas próximamente.

Aunque no me engaño; probablemente vuelva a leer las novelas en dos o tres años.

Corazones de Acero

Estrené el año cinematográficamente con Fury.

Se aplican ya saben.

Fury

Fury

La historia trata de un tanque gringo destrozando cosas y personas en Alemania, hacia el final de la segunda guerra en 1944, a partir de que reemplazan a un miembro de la tripulación de cinco con un soldadito verde que no sabe nada de tanques.

Al final el tanque queda atorado y solo en un cruce de caminos que deben defender “a toda costa”, y todos los gringos menos el soldadito verde que no sabía nada de tanques se mueren, no sin antes matar a cientos de nazis (literalmente, miembros de la SS).

Lo patéticamente pobre de la historia queda al descubierto cuando realmente no hay mucho más que decir acerca de la misma. Hay un par de episodios más; cómo llega el soldadito verde que no sabe nada de tanques, y cómo lo desvirga una alemana extraordinariamente bonita. Esas partes son lentísimas y aburridísimas, incluso con la alemana extraordinariamente bonita.

En su defensa, el chiste de la película no es la historia; es la pornografía de la violencia que contiene. Caras quedan embarradas en un tanque; apéndices humanos salen volando por todas partes; cabezas explotan; un tanque destripa soldados dentro de una trinchera. Sería admirable, si no fuera por la desconcertante sensación de que la película se regodea en mostrarnos cosas aparentemente sólo por el sadista placer de ver qué salvajada puede superar a la anterior.

El director David Ayer es bueno en el aspecto técnico, pero no en mucho más. Saving Private Ryan es igual o más realista que esta película, pero Steven Spilberg tiene el buen gusto de darle un tono trágico a la violencia del desembarco en Normandía; Ayer da la apariencia de que se estaba masturbando con cada escena de sesos siendo embarrados en paredes.

Brad Pitt está bien, dado que de nuevo interpreta a Brad Pitt interpretando a un soldado gringo con acento del medio oeste. El fantástico mexicanogringo Michael Peña es fantástico interpretando a un mexicanogringo, que por supuesto es el que maneja el tanque. Logan Lerman interpreta a un joven virgen, que como todo mundo sabe es terriblemente difícil porque ningún hombre jamás fue un joven virgen. Sorprendentemente, la actuación que más me gustó fue la de Shia LaBeouf, por fin actuando de manera distinta a como siempre actúa.

Estoy siendo un poco injusto con la película; está entretenida, y a mí siempre me ha divertido la violencia. El problema es que me divierte justo cuando los realizadores estaban también divirtiéndose filmándola (como en Kick-Ass, por ejemplo). Aquí se la toman no sólo en serio; hay un no tan sutil regodeo, que de verdad raya en lo pornográfico, por parte del director en mostrar vísceras.

Pero de cualquier forma la recomiendo. Y los tanques están chidos haciéndose volar los unos a los otros.

Give It All

Break through the undertow,
your hands I can’t seem to find,
Pollution burns my tongue,
cough words I can’t speak so I

Stop my struggling,
then I float to the surface,
Fill my lungs with air,
then let it out

I give it all,
now there’s a reason why I sing,
So give it all,
and it’s these reasons that belong to me

Rock bottoms where we live,
and still we dig these trenches,
To bury ourselves in them,
backs breaking under tension

For far too long these voices,
muffled by distances,
It’s time to come to our senses,
up from the dirt

We give it all,
now there’s a reason why I sing,
So give it all,
and it’s these reasons that belong to me

Breathe (breathe),
the air we give (give),
the life we live (live),
our pulses racing distances (breathe),
so wet my tongue (give),
break into song (live),
through seas of competition

So please believe your eyes,
a sacrifice,
Is not what we had in our minds,
I’m coming home tonight,
home tonight

We give it all,
now there’s a reason why I sing,
So give it all,
and it’s these reasons that belong to me

Today I offer all myself to this
I’m living for my dying wish,

I give it all,
now there’s a reason,
there’s a reason,
to give it all

Cuernos

Al final ya no fui a ver otra película, y entonces Horns fue la última que vi en este año, después de la tercera del Hobbit.

Se aplican las de siempre.

Horns

Horns

Esta película la fui a ver únicamente por Daniel Radcliffe, porque Harry me cae muy bien… y realmente es casi lo único que vale la pena. Juno Temple también está bien; desde que la vi por primera vez en Atonement, jamás me había resultado atractiva, pero en esta película se ve bellísima, casi etérea.

Fuera de ellos, la película realmente es medio intrascendente, y cuando no lo es es porque generalmente es incoherente. Tiene dos o tres escenas muy chistosas, pero fuera de eso no vale mucho la pena.

Las actuaciones de Harry Potter y la Temple sí son extraordnarias, eso sí. Nada más sí es ligeramente cansado seguir viendo películas “románticas”, donde los güeyes que se enamoran lo hacen básicamente porque eso dice el guión.

Lo que sí me alegra es que por fin me puse al día con las películas que tenía que reseñar en el blog. Y tengo como propósito de año nuevo el no volver a tardarme tanto en escribir mis reseñas.

El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos

Después de ver la mejor película del año, Birdman, fui a ver The Hobbit: The Battle of the Five Armies.

Se aplican meh.

The Hobbit: The Battle of the Five Armies

The Hobbit: The Battle of the Five Armies

No tengo mucho qué decir acerca de la tercera parte del ordeñamiento descarado que le hicieron al librito para niños de Tolkien; como ya lo dije antes, yo iré a ver cualquier cosa del legendario de Tolkien, y luego lo voy a comprar en Blu-ray, seguramente varias veces.

Lo que sí, es que sentí un poco decepcionante la tercera parte. Para empezar, esperaba que durara como tres siglos, lo cual no ocurrió. Pero además, queda la historia colgando; no se relata cómo Bard se convirtió en rey y cómo los reinos de hombres, elfos y enanos se recuperaron de la batalla. Dado que las dos primeras partes resultaron ridículamente largas, no veo razón para que no agregaran esto a la tercera.

De cualquier forma me gustó, y tiene partes muy entretenidas. Pero creo que prefiero a la segunda parte de esta trilogía; probablemente porque es la que menos tiene que ver con el material original, que como muchas veces he dicho siempre me ha dado muchísima hueva (aunque reconozco lo bien que está escrito).

Ahora yo digo que deberían descararse los realizadores y aventarse Quenta Silmarillion. Si Warner Bros. y Marvel Studios están planeando decenas de películas de aquí al 2020, no veo por qué negarle a Peter Jackson la oportunidad de seguir filmando su fanfic.

Lo que sí es que qué bueno que viene ya Star Wars: Episode VII; al menos nos entretendrá mientras New Line se anima a seguir sosteniendo la economía de Nueva Zelanda.

Birdman

Después de ver Mockingjay: Part 1 fui a ver Birdman.

Se aplican las de siempre.

Birdman

Birdman

Voy a arriesgarme un poco aquí, y sencillamente decir lo que creo: Birdman es la mejor película que he visto en la pantalla grande este año. Me faltan otras dos películas por reseñar que he visto en el 2014, y probablemente todavía vaya a ver otra, pero no importa cuál sea, Birdman será la mejor película que he visto en la pantalla grande este año.

Así que, por supuesto, primero hablaré de lo malo que tiene la película.

Birdman, además de ser la mejor película que he visto en la pantalla grande este año, es también (por muuuuuucho), la más pretenciosa. Es deliciosamente insoportable en su esnobismo, en su (justamente ganada) arrogancia, y en su deseo de aparentar (siendo además laudablemente honesta en que sólo está aparentando) intelectualidad y profundidad cuando realmente no tiene ni un módico de ambas.

Por último, y realmente no me había percatado de esto hasta que mi hermano me lo comentó (seguramente porque la disfruté muchísimo más que él), podría resultar algo lenta y aburrida a un conjunto no pequeño de espectadores.

Todos estos aspectos negativos (que siendo justos, son nada comparados con el deleite que es el resto de la película), son (me parece) única y exclusivamente resultado de Alejandro González Iñárritu (como lo son casi todos los muchos más aspectos positivos); el tipo es un hígado, y (podría equivocarme, pero lo dudo) le tiene una envidia rayante en esquizofrénica a Alfonso Cuarón, que en comparación parece ser el tipo más humilde y sencillo del universo.

Dicho eso, ya sea a pesar de, o incluso justamente por todo lo de arriba, González Iñárritu ha creado una obra de arte, que probablemente arrasará con todos los premios habidos y por haber en la historia de todo, y merecidamente además.

Independientemente de las distintas impresiones que genere la película en todo el universo de personas que vayan a verla, me parece que se puede tener consenso en que el mejor y más intachable aspecto de la obra es su magistral aspecto técnico. El truco de que casi toda la película parece una única toma de cerca de dos horas (robado, por supuesto, de Children of Men, de Cuarón), es ejecutado aquí de una manera tan engorrosamente preciosista, que realmente quita el aliento. Es lo más llamativo, por supuesto; pero todo el aspecto técnico está llevado a cabo a la perfección.

La actuación de Keaton es tan extraordinaria que uno se tiene que preguntar si de hecho está actuando, o sólo siendo él mismo (más aún cuando hace poco Keaton dijo que él es Batman, muchas gracias). Si no por otra cosa, habría que aplaudirle a González Iñárritu que revivirá la carrera de uno de mis actores favoritos (lo último en que lo había visto, Need for Speed, no es digamos algo terriblemente memorable).

Las actuaciones del resto del elenco también son espectaculares; Zach Galifianakis brilla interpretando por fin a alguien que no es el más demente en una escena; Edward Norton también es fabuloso interpretando a un personaje que probablemente sea igual de insoportable que él mismo en la vida real; Naomi Watts, entrando elegamente a la media edad, continúa brillando con su belleza y su vulnerabilidad; y Emma Stone aparece lo más hermosa, dañada e interesante que he visto en ninguno de sus papeles anteriores.

El guión, que por supuesto carga (especialemente en los diálogos) el mayor peso de la pretención y esnobismo de la película, está magistralmente escrito y con una continuidad tan laboriosamente cuidada que nada más por eso sería merecedor de elogios.

Y por último están los detallitos chilangos que González Iñarritu tira, como si no quisiera la cosa, cuando uno menos se lo espera; el cántico de “lleve sus ricos y deliciosos tamales oaxaqueños” en la noche de la Quinta Avenida; y el silbido triste y melancólico de un carrito de camotes, apagándose en la distancia. Por supuesto, y contrario a las calaveritas de día de muertos que Cuarón agregó a Harry Potter and the Prisoner of Azkaban, no creo que González Iñarritu esté guiñándole el ojo a nadie: es (como todo el resto de la película) algo calculado matemáticamente para causar el mayor impacto, haciendo como si el realizador no quisiera causar ningún impacto.

O tal vez estoy exagerando y viendo cosas, porque la verdad Alejandro González Iñárritu jamás me ha caído bien.

Pero a pesar de eso, yo seré el primero en decir que Birdman es la mejor película que he visto en la pantalla grande este año, porque lo es, y que es básicamente perfecta, incluso siendo (o tal vez podríamos argumentar, justo por ser) orgásmicamente esnob y pretenciosa. Al final del día no importa si el realizador estaba abriendo su pecho y dejando su corazón en su tarea, o si sólo quería apabullar e intimidar con su innegable perfección técnica y su indiscutible genialidad.

El punto es que el resultado es una jodidamente buena obra de arte.

Sinsajo: Parte 1

Después de Big Hero 6, fui a ver Mockingjay: Part 1.

Se aplican las advertencias de spoilers habituales.

Mockingjay: Part 1

Mockingjay: Part 1

En general, que me desfalquen dinero partiendo un libro en dos (o incluso hasta tres) partes no me molesta demasiado; es normal que de hecho hasta me guste.

Sin embargo, con esta primera parte de Mockingjay sí creo que se pasaron de aztecas los realizadores de esta gratuita tetralogía. La novela apenas alcanza para una película de largometraje; partirla en dos es completamente ridículo, más aún considerando que, para motivos prácticos, esta primera parte casi no tiene acción ni romance, que es básicamente la única cualidad redentora de esta serie.

Y la verdad yo pondría el romance primero. Pero ese soy yo.

Dicho sea eso, a mí me gustó. Me parece ridículo que la partieran, pero me gustó; y de hecho la parte donde Jennifer Lawrence canta The Hanging Tree es espectacular; de las mejores escenas de levantamientos populares que he visto en mucho tiempo.

Como lo dije cuando reseñé los libros hace años, la Collins es ligeramente ingenua en lo que respecta a política, estrategia de guerra y otras cosas por el estilo; esto se ve reflejado en la película, obviamente. Pero la vieja tiene el corazón en el lugar correcto, y así mismo ocurre con esta película.

Ah, y Julianne Moore y Elizabeth Banks son espectaculares. Comentaría de los actores hombres, pero la verdad (al igual que las novelas), estas películas tratan de mujeres, con los hombres siendo simples comparsas.

Así que, en resumen, sí creo que me estafaron mi dinero; pero no me molesta tanto. Así que vayan y véanla… creo que por fin me estoy poniendo suficientemente al día como para que cuando les diga que vayan a ver una película, ésta todavía esté en cartelera.

Grandes Héroes

Después de ver A Dame to Kill For, fui a ver Big Hero 6.

Se aplican ya saben.

Big Hero 6

Big Hero 6

Entre Frozen y Wreck It Ralph, prefiero la segunda por mucho. Frozen me gustó, pero no tanto.

Big Hero 6 es de los mismos realizadores, y sigue un montón de convenciones de historias de equipos de superhéroes que usan tecnología (en lugar de habilidades innatas) para combatir al crimen. Y la verdad, me gustó menos que Frozen.

No me malentiendan; está divertida, las escenas de acción están súper chidas, y Baymax es tal vez el robot más encantador que se han inventado desde Wall·E. Pero sencillamente a mí no me gustó tanto.

Puede ser que de nuevo la historia tiene como un elemento central la relación entre dos hermanos, o que para motivos prácticos no hay absolutamente nada de romance (lo cual considero imperdonable), pero el punto es que la película me dejó deseando más.

De cualquier manera está muy entretenida, y es altamente recomendable.

Sólo no es exactamente lo mío.

Sin City 2: Una dama por la que mataría

No me gusta escribir en días seguidos de películas; pero quiero terminar de escribir acerca de las que tengo retrasadas, y me gustaría hacerlo antes de que el año se acabe.

Después de ver Interstellar, fui a ver Sin City: A Dame to Kill For. Se aplican las de siempre.

Sin City: A Dame to Kill For

Sin City: A Dame to Kill For

A Dame to Kill For es de hecho mi capítulo favorito en el universo de las novelas gráficas de Sin City. La adaptación al cine es bastante buena; Josh Brolin está bien como Dwight (aunque Clive Owen era mejor, me parece), pero Eva Green como Ava es espectacularmente perfecta. Sus pechos, además, también son espectacularmente perfectos, pero aún sin su maravillosa presencia, la interpretación de la Green sería magnífica; es sólo que la presencia de esos espectacularmente perfectos senos ayuda a que sea todavía mejor.

OK, no puedo dejar de escribir acerca de los espectacularmente perfectos pechos de Eva Green.

Las demás historias no están mal, sólo no al nivel de A Dame to Kill For. En particular, me parece que The Long Bad Night pudo haber sido mucho más satisfactoria… y ni siquiera comentaré sobre Nancy’s Last Dance, excepto para decir que me parece ridículo que Jessica Alba no nos agracie con sus, hipotéticamente, espectacularmente perfectos senos. Yo creo que le dan celos los, definitivamente, espectacularmente perfectos senos de Eva Green.

OK, ahora sí dejaré de hablar de los espectacularmente perfectos pechos de la Green.

A mucha gente no le gustó esta segunda parte, arguyendo que no le llega a la primera entrega. No estoy de acuerdo; ambas películas me parecen, en lo general, igual de buenas (o malas, dependiendo de qué lado de la barranca se paren). Somos nosotros los que hemos cambiado, creo; una película tan absurdamente violenta, misógina y caricaturescamente machista podría haber parecido buena (o al menos original) hace una década; en esta época resulta tal vez incluso un poco incómoda.

Excepto por los espectacularmente perfectos senos de Eva Green. Oh dios necesito ayuda.

Tal vez si la película hubiera sido hecha un par de años después que la primera, la crítica la hubiera tragado más fácilmente; no lo sé. Lo que sí sé es que, desde mi punto de vista, realmente no hay mucha diferencia entre ésta y la primera parte; lo cual por supuesto podría ser un problema en sí mismo, pero no en el que se han enfocado la mayor parte de los detractores de la cinta.

Así que yo sí la recomiendo. Si les gustó la primera, la verdad no veo cómo ésta no podría gustarles.

Especialmente con los espectacularmente perfectos pechos de la Eva Green.

Interestelar

Después de ver Gone Girl, fui a ver Interstellar.

Se aplican las de siempre.

Interstellar

Interstellar

Interstellar es una muy buena película de ciencia ficción. A mí me gustó mucho, y es de mis películas favoritas este año.

Quitando eso de en medio, no le llega a los talones a 2001: Space Odyssey, que he oído a mucha gente querer compararlas.

Interstellar está bien hecha, tiene una historia entretenida con un factor humano muy bien realizado, trata de ser científicamente correcta (y falla miserablemente), tiene extraordinarias actuaciones de todo su elenco (comenzando sin duda alguna por Matthew McConaughey), y es en general una muy buena película de ciencia ficción.

No es, sin embargo, una obra maestra como lo es 2001.

Mis problemas principales con la película son los siguientes:

  • En primer lugar, la razón de ser de toda la historia (el salvar a la raza humana porque la Tierra se está volviendo “inhabitable”), es estúpida hasta querer arrancarse los cabellos: ¿en qué cabeza cabe que sería de alguna manera más factible hacer estaciones espaciales, en lugar de crear ecosistemas cerrados y controlados dentro de la Tierra? Digo, la gravedad sale gratis, y podemos ir por agua caminando usando máscaras, en lugar de tener que andar tambaleándonos por el espacio en trajes para ídem.
  • La ciencia, aunque en la mayor parte correcta, en muchas otras es terriblemente equivocada. Muestran el problema de lanzar objetos al espacio, y luego tienen transbordadores que pueden escapar sin ningún problema de un planeta con 130% de la gravedad terrestre. Hay un planeta tan cercano a un gújero negro, que una hora en su superficie resulta en 7 años en el tiempo “normal”… pero los efectos de una gravedad tan masiva no se sienten en el mismo. El héroe de la historia traspasa el horizonte de eventos de un hoyo negro, sin en ningún momento ser hecho caquita por las fuerzas de marea. Etc., etc.
  • La película es asquerosamente pro-gringa; sólo los gringos están conscientes de la amenaza de extinción; sólo los gringos planean una solución; sólo los gringos la llevan a cabo. Qué haríamos sin los gringos. Eso es malo, pero además es ligeramente irónico, cuando la película fue estrenada alrededor de las fechas en el que el mayor logro en exploración espacial realizado por la raza humana de los últimos tiempos (anclar un robot a un cometa para poder hacerle estudios), fue llevado a cabo por la Agencia Espacial Europea.

Lo repito: a mí la película me encantó: fui a verla al cine dos veces. Creo que es una muy buena película de ciencia ficción, y me agradaría que más películas de este estilo fueran realizadas.

Pero no le llega a los talones a 2001… y Nolan, aunque bastante bueno, tampoco le llega a los talones a Kubrick.

De cualquier forma, altamente recomendable.

Harry Potter, redux

Total que volví a leer las siete novelas de Harry Potter, porque por qué no, y porque ya habían pasado años desde que lo había hecho por última vez.

Me sorprendió lo rápido que me pareció leerlas; ha de haber sido cerca de dos semanas, pero en retrospectiva se sintieron como un par de días. Me sorprendió mucho menos descubrir, con agrado, que casi no han envejecido, y que me siguen pareciendo igual de maravillosas. En algunas cosas, de hecho, me gustaron más ahora que hace unos años.

Supongo que ahora tendré que ver las ocho películas una detrás de otra. Al menos es un buen pretexto para comprar la colección de Blu-rays.

Perdida

Después de ver los caballeros del sobaco, fui a ver Gone Girl.

Se aplican las de siempre.

Gone Girl

Gone Girl

Esta película la fui a ver única y exclusivamente porque Ben Affleck y Rosamund Pike me gustan y me caen muy bien.

La historia trata de un matrimonio al borde del fracaso, donde de repente la mujer desaparece y todas las evidencias apuntan a que el marido se quiso convertir en auto viudo, comenzando con que el tipo era infiel y, al parecer, culpaba a su mujer de su miseria.

Toda esta primera parte de la película es de hecho muy divertida, mostrando cómo la relación entre estos dos güeyes evolucionó desde que se conocieron en Nueva York hasta que terminaron en un suburbio perdido en Casalachingada, Missouri, que al parecer es más aburrido que Tlacochiztlahuaca.

Después resulta que no, que la mujer planeó todo para vengarse de su marido, por patético y pendejo. Esta parte pierde algo de credibilidad, especialmente el que la mujer considerara suicidarse para hacer imposible a su marido probar su inocencia.

Y al final, a través de una entrevista en la telera, el marido consigue que la mujer lo perdone, lo cual involucra asesinar a Barney Stinson y hacerse pasar por la víctima victimosa de un rapto con todo y esclavitud sexual incluidos.

En este punto, cualquier dejo de credibilidad que tuviera la historia se pierde por completo y la película se convierte en una fantasía pendeja donde todos los personajes son básicamente sicópatas dementes.

A pesar de que, en verdad, es imposible creer la trama tan absurdamente revuelta, la película es inmensamente divertida, en gran medida por las actuaciones de Affleck y Pike. Así que si uno ignora todas las pendejadas imposibles que pasan en la trama, es de hecho muy entretenida.

Yo la recomiendo; sólo no esperen una historia que haga mucho sentido.