Trucos con \LaTeX

Estoy escribiendo mi tesis de doctorado, y lo estoy haciendo en español porque al fin y al cabo los artículos sobre los que estará basada ya los escribí en inglés, y no le veo sentido a andarme rompiendo la cabeza de nuevo escribiendo en inglés cuando puedo hacerlo en español, y soy mucho mejor escritor en mi idioma natal.

Como sea, escribiendo \LaTeX en español de nuevo ha hecho que descubra (o redescubra) varios trucos interesantes. Lo primero es hacer que \LaTeX hable español, por supuesto, que se logra con un simple

\usepackage[spanish]{babel}

Lo siguiente es hacer que \LaTeX use UTF-8 para entender acentos, para así poder escribir á, y no \'a. Yo esperaría que ya todo mundo lo supiera, pero me he encontrado con varias personas que siguen usando el modo “tradicional”, que es por supuesto lento, propenso a errores, y en español hace que un documento sea ilegible. Para que \LaTeX use UTF-8, sólo se necesita un simple

\usepackage[utf8]{inputenc}

Con eso al 99% de la gente que escribe \LaTeX en español debería bastarle; para los neuróticos como yo, el que sigue está interesante. Con los dos paquetes de arriba \LaTeX ya genera un documento correcto usando español, pero si uno usa \textrm{PDF}\LaTeX (como yo, que ya le perdí la fe para siempre a PostScript), en el documento resultante no están sincronizados el texto dibujado en pantalla, y el texto subyaciente. Para que me entiendan, creen un documento \LaTeX con los dos paquetes que mencioné, compílenlo con \textrm{PDF}\LaTeX, y luego seleccionen una parte del documento con acentos. Debería pasarles algo así:

Texto seleccionado

Texto seleccionado

Eso no sólo se ve horrible; la búsqueda en el PDF deja de funcionar, y afecta también cosas como buscadores automáticos (como el de Google) que analizan los PDFs por el texto subyaciente, no por cómo se dibuje en la pantalla. Repararlo es bien sencillo:

\usepackage[T1]{fontenc}

Con este paquete, el PDF ya sincroniza el texto subyaciente con el dibujado en la pantalla, y todos los problemas que mencioné arriba se corrigen:

Texto seleccionado con fontenc

Texto seleccionado con fontenc

El siguiente truco está relacionado; para las tesis en la UNAM, la portada siempre tiene que seguir un cierto formato del que sencillamente no hay forma de escapar. La manera más sencilla (para mí) de cumplir con el requerimiento de la portada, fue hacerla en Inkscape, exportarla a PDF, e incluirla como página completa en mi documento con \includepdf, del paquete pdfpages. Ahora, todo el texto en la portada lo hice con \LaTeX dentro de Inkscape para que usara la misma fuente que el resto del documento, para esto usé la extensión textext de Inkscape que permite insertar la salida de \LaTeX como SVG dentro de un archivo de Inkscape (que también es SVG).

Todo esto funciona muy bien, pero como el texto de \LaTeX se inserta como SVG (dícese, líneas, curvas de Bézier, y cosas así), el PDF resultante no tiene texto subyaciente, y por lo tanto no es seleccionable, buscable, analizable, etc., porque de hecho no hay tal. Para arreglarlo es muy fácil; uno toma su documento en Inkscape:

Documento en Inkscape

Documento en Inkscape

Y le agrega texto de Inkscape, o sea, el texto que de hecho SVG sabe manejar:

Documento en Inkscape con texto

Documento en Inkscape con texto

Por supuesto, uno selecciona la fuente de Inkscape que mejor se acerque a la de \LaTeX aunque dado el cuidado que pone \LaTeX para dibujar texto, por mucho que se parezca la fuente de Inkscape no se verá igual (que es la razón por la cual uso texto de \LaTeX y no de Inkscape en primer lugar). Hecho esto, uno centra el texto de Inkscape sobre el de \LaTeX, para que estén casi uno encima del otro:

Documento en Inkscape con texto centrado

Documento en Inkscape con texto centrado

Y por último uno selecciona el texto de Inkscape, y lo hace invisible:

Documento en Inkscape con texto invisible

Documento en Inkscape con texto invisible

Y ya, con esto el texto subyaciente del PDF será el de Inkscape, y aunque no se verá idéntico al dibujado en el PDF, sí será seleccionable:

PDF seleccionable

PDF seleccionable

Por supuesto, cuando no se esté seleccionando, el texto de Inkscape será invisible, dejando únicamente visible (e imprimible) el texto bonito de \LaTeX. Ya que tuve mi portada lista, lo siguiente que pensé fue si valía la pena hacer las figuras de mi tesis seleccionables. Son chorroscientas, y además tendría que estar poniendo caracteres griegos la mayor parte del tiempo, y eso me dio mucha flojera. Sin embargo, hice una pequeña extensión para Inkscape que toma el texto de \LaTeX generado por textext, e inserta el código \LaTeX que generó el texto. Por ejemplo, la siguiente figura:

Figura

Figura

esto es lo que se ve cuando uno selecciona texto \LaTeX dentro de ella:

Figura seleccionable

Figura seleccionable

No es terriblemente útil, pero como ligué mi extensión en Inkscape a un atajo del teclado, es bastante fácil de hacer, y se ve mamón. Esos son todos los trucos que he aprendido (o vuelto a aprender); si encuentro otros luego los publico.

Los Juegos del Hambre

El sábado fuimos a ver The Hunger Games. No escribí antes al respecto porque la red del iMate (donde está Xochitl) le estaban haciendo trutrú.

Se aplican ya saben.

The Hunger Games

The Hunger Games

Como comenté en noviembre, yo me aventé la triología de The Hunger Games sólo de ver el avance de la película, así que fui a verla con las expectativas muy altas. Estoy muy feliz de anunciarles que la película no nada más cumplió dichas expectativas; las rebasó por mucho.

Lean lo que escribí acerca de los libros si les interesa mi opinión de la historia; la película adapta tan fielmente la primera novela que es realmente lo mismo. Aquí voy a platicar únicamente de la película.

El elenco, como comenté cuando vi el avance, es básicamente perfecto; la película además difiere de los libros al permitirnos ver cosas que Katniss no presencia, lo que facilita que otros personajes se luzcan. Donald Sutherland es fabuloso como el presidente Snow a sus trescientos años de edad; un irreconocible Wes Bentley es increíble como Seneca Crane, que en los libros sólo es mencionado; y Stanley Tucci hace lo que suele hacer como Caesar Flickerman. El elenco principal es muy bueno, considerando además que son chavillos: la lindísima Jennifer Lawrence es perfecta como Katniss; fuerte, inteligente, algo terca, y definitivamente hermosa. Josh Hutcherson como el tierno si bien a veces menso Peeta lo interpreta exactamente como debía ser; uno puede ver su perdido enamoramiento de Katniss, y la fiera determinación de mantenerla con vida pase lo que pase. Y, sorpresivamente en mi caso, me gustó mucho Liam Hemsworth como Gale; en la novela aparece en unas cuantas páginas al inicio, y después sólo en las memorias de Katniss. En la película, cada vez que Katniss besa a Peeta, nos muestran una escena de Gale sufriendo en el Distrito 12, y el muchacho es realmente bueno mostrando el dolor, la preocupación, y la racionalización de que ella tal vez no tenga de otra, todo en sólo unos cuantos segundos. Los comparsas también son muy buenos; una irreconocible Elizabeth Banks debajo de medio kilo de maquillaje interpreta de forma magistral a la vanidosa y superficial Effie Trinket; Woody Harrelson es fabuloso como el alcohólico, grosero y desesperanzado Haymitch; y Lenny Kravitz es la encarnación del estilista Cinna.

Los efectos especiales son bastante buenos, pero uno ya da eso por hecho en esta época. La ambientación sin embargo es increíble: el Distrito 12 es un homenaje/parodia de todas las películas gringas ambientadas durante la Gran Depresión; el Capitolio es Roma, literalmente, con una arquitectura para impresionar e intimidar, y una población más allá del enajenamiento y la decadencia. El Distrito 11 aparece sólo unas cuantas escenas, pero es sin duda un caricatura (u otro homenaje/parodia) del Sur Profundo de los Estados Unidos, con una población en gran medida negra siendo explotada.

La película es buenísima, y a pesar de que dura casi dos horas y media, uno no las siente mientras ve a los niños de los doce distritos mientras se masacran entre ellos. La crítica está encantada con la película, especialmente con Jennifer Lawrence (y cómo no estar de acuerdo con ellos), y al parecer a todo mundo le está gustando, porque en menos de una semana que se estrenó, ya ganó en taquillas el triple de lo que costó hacerla. Lo cual es bueno, porque nos garantiza que habrá las dos secuelas (o tres, si Hollywood hace lo que viene haciendo desde hace unos años y parten el tercer libro en dos películas… que de hecho se acomodaría bastante bien).

Vayan y vean la película; en mi opinión, es incluso mejor que la novela.

Batman: Arkham Asylum

En enero, unas semanas después de que conseguí mi trofeo de platino en Uncharted: Drake’s Fortune, conseguí el platino de Batman: Arkham Asylum.

Batman: Arkham Asylum

Batman: Arkham Asylum

Siendo, como soy, fan de cómics, por supuesto había oído hablar de este videojuego, y cuando lo vi más o menos barato en California (acababa de salir la segunda parte), lo compré. Había leído básicamente en todos lados que el juego era lo mejor del universo desde que inventaron las tortillas con sal, pero incluso con tan buenas referencias, nada me pudo haber preparado para la experiencia de jugarlo.

Batman: Arkham Asylum es probablemente el mejor juego que yo haya jugado en el PlayStation 3, y es posible que el mejor que yo haya jugado en toda mi vida, sin importar en qué medio. No es mi juego favorito, pero eso no dificulta para nada que reconozca que es, para motivos prácticos, perfecto.

En el aspecto técnico es impecable: los gráficos son fabulosos, la música y efectos de sonido excelentes, y el modo de juego (gameplay, que le dicen en inglés) es perfecto: uno se siente Batman mientras atraviesa el Asilo Arkham rompiéndole costillas a prisioneros. Pero además las actuaciones son fenomenales, con el elenco de varias de las caricaturas del universo DC reinterpretando a sus personajes (en particular Mark Hamill como el Joker es sencillamente fenomenal); la historia está bien escrita y muy bien dirigida (sacada de los cómics mismos, y no de alguna película o serie de TV); y toda la ambientación del juego conspiran para que uno de verdad se sienta Batman.

Que fue de las cosas que me gustaron más del juego: es de los pocos juegos en el PS3 donde uno no mata absolutamente a nadie. Contrario a Uncharted, donde Nathan Drake mata a todo lo que se mueva, e incluso cosas que no se mueven, en Batman: Arkham Asylum uno nunca deja de portarse como Batman; jamás utiliza fuerza letal contra sus oponentes. De hecho, no utilicé ninguna guía para acabar el juego, y sin embargo obtuve los dos trofeos que uno se puede perder mientras se juega: uno consistía en salvar a un prisionero de que se ahogue con el gas del Joker, y otro en noquear a todos los criminales en un cuarto cerca del final. Yo ni siquiera sabía que ambas acciones me darían un trofeo; pero como uno se siente Batman, uno se porta como Batman, y entonces no podía dejar de hacer ninguna de las dos cosas.

Una vez acabado el juego (que sí me costó, porque lo jugué en el máximo nivel de dificultad), sacar el platino me llevó también algo de tiempo, porque hay que pasar unos “desafíos” (challenges), de combate y de moverse sigilosamente. Los segundos son relativamente sencillos; los primeros, un par son verdaderamente difíciles. Y para los que lo quieran jugar; hagan los desafíos primeros; les sirve de entrenamiento para el juego principal.

No puedo hacer suficiente énfasis en qué bueno es este juego; es de verdad perfecto. Tan es así, que estoy considerando seriamente volver a jugarlo nada más para poder volver a disfrutarlo; y de nuevo en el nivel máximo de dificultad.

Nada más me doctore (y consiga una chamba) planeo comprarme la segunda parte, Batman: Arkham City, que todo mundo dice es aún mejor que la primera.

John Carter

El sábado fuimos a ver John Carter; no escribí antes al respecto por estar hasta las narices de trabajo. Sigo hasta las narices de trabajo, pero me tomé unos momentos para escribir de la película.

Se aplican ya saben.

John Carter

John Carter

Elegí que viéramos esta película porque quería ir al cine a ver una película que valiera la pena verse en el cine. Dícese, no necesariamente buena, pero sí con hartos efectos especiales.

La película no decepciona en ese aspecto; pero además (y tal vez sorprendentemente) a mí me pareció que supera las espectativas que uno podría tener de ella. Está divertida, está emocionante, y Lynn Collis está de verdad muy linda. De verad no me parece que se le pueda pedir más a una película basada en historias de Edgar Rice Burroughs que, creo todos estaremos de acuerdo, nunca se caracterizó por escribir alta literatura.

Así que véanla; está entretenida, los marcianos están cagados, y está bien hecha.

Y eso es lo que determina a un partido del siglo XIV

Ni siquiera comentaré en la primera parte de la intervención del imbécil de Juan Pablo Castro (ya hemos oído pendejadas similares miles de veces); quiero comentar en la parte cerca del final, cuando dice:

“¿A qué se ha dedicado el PRD en el Distrito Federal? Simplemente a destruir todas las instituciones: como por ejemplo permitiendo el matrimonio de jotos, permitiendo el aborto…”

Énfasis mío; pueden ver el video en el tubo.

Y luego se siguen preguntando por qué el PAN jamás gobernará mi hermosa Ciudad.

Los resultados de la criminal incompetencia

Hace poco más de un año escribí acerca del caso Cassez, en una entrada llamada La criminal incompetencia. Si no lo quieren leer, se puede resumir así: los idiotas de este “gobierno” ilegítimo, por querer hacer más “dramática” la captura de la Cassez, violaron el Debido Proceso y por lo tanto (aunque al parecer es obvio que la francesa es culpable) deben liberarla y enviarla a Francia. La hermosa secuestradora puede ser culpable (y todo apunta a que de hecho así es), pero tiene que ser liberada por culpa de la criminal incompetencia de este “gobierno” a su vez formado por criminales.

Trece meses después el sistema de justicia mexicano (por el que en general no doy dos pesos), llegó a la única conclusión posible; la misma que yo comenté en febrero del 2011: la AFI violó los derechos de la sádica francesita por andar inventado shows televisivos, y por lo tanto las pruebas que la acusan “carecen de fiabilidad”.

El “gobierno” de Felipe Calderón pataleará ante esta decisión, como patalea ante casi cualquier cosa que vaya en contra de las decisiones del acomplejado ladrón de la silla del águila; pero me parece que al final no tendrá de otra sino enviar a Francia a una criminal que causó dolor y pena a decenas de familias mexicanas, robándoles el poco consuelo que algo de justicia les habría dado. Y de eso no hay otros culpables que no sean sino dichos criminales que ahora se hacen llamar el “gobierno” de este país.

Esos son los resultados de la criminal incompetencia.

Tlaxcala

Vinimos a Tlaxcala al Coloquio Víctor Neumann, pero esta vez sí fue de pisa y corre. Llegamos el lunes en la tarde, yo di mi plática el martes, Isabel dio la suya hoy, y ya nos vamos de regreso a la Ciudad. Tenemos demasiadas cosas que hacer como para quedarnos.

Tlaxcala está bonito, si bien chiquitito chiquitito. Me parece ya haber estado aquí, pero si así fue, habrá sido hace décadas.

Yo me alegro de regresar, tengo millones de cosas qué hacer.

La Mujer de Negro

El sábado Isabel y yo fuimos a ver The Woman in Black. Se aplican las de siempre.

The Woman in Black

The Woman in Black

Me gustan las películas de miedito; el único problema es que es realmente muy difícil hacer una película que de hecho de miedo. Que haga brincar porque de repente aparece un mostro o porque la música estalla es fácil; que sin hacer uso de esos trucos lo tenga a uno literalmente al borde del asiento por miedo a lo que vaya a pasar es extremadamente difícil. La última película que de verdad consideré que me dio miedo fue El Orfanato, me parece.

Del párrafo anterior debe ser fácil adivinar que The Woman in Black no me dio miedo realmente; aunque sí hace brincar en varias ocasiones. De cualquier forma no es mala película; está extraordinariamente bien hecha, con una ambientación a inicios del siglo XX fabulosa, y Harry Potter resulta que puede actuar de algo distinto a Harry Potter; el resto del elenco también es bueno.

Sólo no sé si esta película valiera la pena ser la primera que veo en el cine en varias semanas. De todas formas, si pueden véanla; está bien, aunque ciertamente no de miedo.