Y de hecho a más de 88 millas por hora

Ya regresé a la Majestuosa de Querétaro. El taller yo sentí que no obtuve ningún resultado, pero la verdad tengo tantas cosas que hacer que tal vez sea algo bueno. No me quedé a emborracharme hoy entre otras cosas porque Isabel regresa mañana de Nueva Zelanda, y de hecho es referente a ello por lo que escribo esta entrada.

Isabel sale el sábado 25 de febrero a las 19:30 PM de Nueva Zelanda, y llega a México el sábado 25 de febrero a las 19:00 PM. Así que de hecho viaja 30 minutos al pasado.

Lo cual me parece fabuloso.

Grand Thef Auto III en mi Xperia Play

Hoy regresando de comer me metí al Android Market para buscar una aplicación, y vi un gran anuncio de Grand Theft Auto III, la versión para Android. Yo ya sabía al respecto (lo leí aquí), pero como fue mientras estaba fuera de México, se me había olvidado. Hoy que vi que costaba menos de 70 pesos (4.59 USD), sin pensarlo mucho lo compré.

Grand Theft Auto III en mi Xperia Play

Grand Theft Auto III en mi Xperia Play

La verdad no esperaba mucho; yo supuse que necesitaría un teléfono con más galleta para correrlo (el Xperia Play no tiene dual-core). Me sorprendió: está súper fluida la animación, y además los controles del gamepad del teléfono funcionan igual a como en el PS3. Está poca madre.

Nada más tenga algo de tiempo, voy a regresar a la Liberty City de el silencioso personaje de GTA3. Nunca obtuve el 100% en ese juego, y estoy más que dispuesto a hacerlo ahora (y me imagino será mucho más sencillo que obtener el 100% en GTA4).

Uncharted: Drake’s Fortune

Después de sacar mi platino en Enslaved: Odyssey to the West, el siguiente que conseguí fue Uncharted: Drake’s Fortune.

Uncharted: Drake's Fortune

Uncharted: Drake’s Fortune

El primer juego de Uncharted se convirtió rápidamente en uno de los juegos estandartes del PS3; nada más estuvo barato (alrededor del tiempo en que salió la segunda parte) lo compré.

El juego es (en gran medida) una película donde uno toma control del personaje durante las escenas de acción, y donde uno no tiene el menor control sobre el destino del personaje. Uno puede hacer que maten a Nathan Drake, y fuera de eso sólo lo puede mantener con vida mientras sale la siguiente escena entre niveles.

No tomen eso como una crítica, necesariamente; es muy buen juego, con unos gráficos fabulosos, un combate fluido (si bien se vuelve rápidamente repetitivo), y una historia más que aceptable, dirigida por varios personajes encantadores, comenzando por Nathan Drake, que nada más oírlo como todo el tiempo se queja de las desgracias que le ocurren hace que valga la pena el juego.

Lo jugué y lo acabé en dificultad normal antes de mi viaje el año pasado, y lo disfruté bastante. Y luego me maldije a mí mismo por haberlo jugado en dificultad normal, porque para sacar el platino hay que acabar el juego en la dificultad más perra, y dicha dificultad ni siquiera está disponible sino hasta que uno acaba el juego en el modo difícil. Eso hizo que tuviera que jugar el juego tres veces, y sólo pude acabar la segunda antes de mi viaje.

Regresando a México lo retomé, y sí me llevó varios días poder acabarlo en la dificultad más perra; no en menor medida porque estaba jugando otras cosas al mismo tiempo. De hecho, por fin obtuve el platino en Uncharted un día después de obtener el platino en Enslaved.

Lo repito, el juego es muy bueno, pero yo sí acabé algo harto. En muchas partes salen y salen y salen enemigos, y cuando por fin uno los mata a todos, comienzan a salir más. Y Nathan Drake, por simpático y encantador que sea, pierde un poquito de su brillo cuando asesina sin el menor miramiento a los que deben ser del orden de cientos de enemigos. Todo el juego el personaje se comporta como este tipo “del diario”, pero mata decenas de piratas sin ningún problema.

Como sea, sí me gustó mucho el juego, y ya tengo la segunda parte esperándome en la Ciudad de México, aunque la verdad no sé cuándo pueda empezar a jugarlo. Yo sí lo recomiendo, especialmente porque ahora debe uno poder conseguirlo baratísimo.

Los tacos de pastor

Pasé en la mañana a casa de Jorge por Birgit y Oswin para llevarlos a pasear al Centro Histórico. La siguiente conversación tuvo lugar entre Jorge y yo:

Jorge: ¿A dónde los vas a llevar a comer?
Yo: Al Cardenal, o tal vez a Los Girasoles.
Jorge: Creo que convendría más a Los Girasoles.
Yo: Sí, es más tradicional.

Birgit en el Zócalo

Birgit en el Zócalo

Ya en el Zócalo, la siguiente conversación tuvo lugar entre Birgit y yo (hago notar que hoy fue su cumpleaños):

Yo: Cuando tengan hambre me avisan; tengo un par de lugares pensados como opciones.
Birgit: Quiero comer en la calle comida divertida.
Yo: Eso siempre lo podemos hacer, pero hay por aquí varias opciones que…
Birgit: Quiero comer en la calle comida divertida.
Yo: OK.

Terminamos comiendo tacos de pastor en la calle (literalmente en la calle, sosteniendo un único plato de unicel mientras caminábamos los tres rumbo al metro Pino Suárez). Ya de regreso en el carro:

Yo: Jorge me va a regañar.
Birgit: ¿Por qué?
Yo: Porque no los llevé a un restaurante decente.
Birgit: No tiene por qué enterarse.
Yo: Es lo primero que me va a preguntar.

Y por último en casa de Jorge:

Jorge (nada más entramos): ¿A dónde los llevaste a comer?
Yo (a Birgit): ¿Qué te dije?

Y así fue como la Doctora Vogtenhuber se salió con la suya de comer tacos en la calle.

Los pases

Tuve que ir a mi viejo departamento a buscar unos papeles para mi posgrado, relacionados a mi viaje el año pasado. Entre las cosas que hallé, estaban los pases de abordar de todos los vuelos que tomé el año pasado durante mis estancias de investigación.

Los pases

Los pases

Si a alguien le interesa, los vuelos fueron:

  • México – Washington
  • Washington – Madrid
  • Madrid – Roma
  • Roma – Trieste
  • Ljubljana – París (de Trieste llegamos a Bled en carro, y en carro fui de Bled a Ljubljana)
  • París – Madrid
  • Sevilla – Barcelona (de Madrid fui a Alcalá en autobús, y de Alcalá a Sevilla en tren via Madrid)
  • Barcelona – Amsterdam (puro tren cuando me moví entre Amsterdam, Delft, Den Haag y Rotterdam)
  • Amsterdam – Madrid
  • Madrid – Washington
  • Washington – Toronto
  • Toronto – Nueva York
  • Nueva York – Toronto
  • Toronto – Los Ángeles
  • Los Ángeles – México

En varios lugares me quedé sólo un par de horas (en Washington, las dos veces, que fueron las estadías más cortas). En otros me quedé varias semanas, el máximo siendo Los Ángeles durante dos meses.

Espero nunca más hacer un viaje así. Fue demasiado agotador.

Pero valió la pena.

Siete años

Este año sí me pasé: entre que Xochitl estuvo muerta y que estaba mudándome, escribiendo artículos y trabajando en mi tesis, se me olvidó celebrar que cumplí siete años “blogueando” el pasado 26 de enero.

El año pasado fue muy intenso académica y personalmente; pero creo que he comentado en el blog a grandes rasgos lo que ha ocurrido con mi vida este año, así que no comentaré mucho más al respecto. Del año que empieza no sé: debo doctorarme, pero más allá de eso no tengo ni puta idea de qué deparará el futuro.

A lo mejor por fin cumplo mi sueño de toda la vida y me compro un micro.

Como sea; una vez más gracias a aquellos lectores que me siguen, y espero que este año sea algo más prolífico con mi escritura en el blog.

Donde el águila paró…

Mi amiga Birgit y su asesor, Oswin, llegaron hoy a México para participar en dos talleres. Yo fui a recogerlos al aeropuerto y la siguiente conversación tuvo lugar entre Birgit y yo cuando manejaba mi carro, y justo después de que cambié de carril.

Birgit: ¿Qué significan las líneas paralelas entre carriles?
Yo: Que no puedes hacer esto (y vuelvo a cambiar de carril).
Birgit (cagándose de la risa): Nada más quería saber si significaba lo mismo que en Austria.
Yo: Bienvenida a México.

Enslaved: Odyssey to the West

Después de obtener mi platino en Burn Out Paradise, el siguiente que conseguí fue el de Enslaved: Odyssey to the West.

Enslaved: Odyssey to the West

Enslaved: Odyssey to the West

Enslaved fue el primer juego que compré en California del que conseguí platino. Compré varios juegos usados en California porque en GameStop los juegos usados salen ridículamente baratos; mucho más baratos que aquí en México. Y la verdad, hasta pocos días antes de comprarlo jamás había oído hablar de él; visitando la página de GameStop para buscar juegos que me interesaban, de repente me lo recomendó con base en las búsquedas que había hecho. Comencé a leer acerca del juego, y me llamó la atención, así que lo compré. Resultó ser uno de los juegos que más he disfrutado en mi PlayStation.

La historia es una adaptación de los cuentos chinos del Rey Mono, muy alejada del material original. Mi papá me regaló varios libros del Rey Mono cuando era adolescente, y yo los disfruté enormemente. Exceptuando que el personaje principal se llama Mono, que hay una Trip y un Pigsy (la verdad no recuerdo cómo lo traducían al español), y que Mono usa una vara como arma principal y a veces “vuela” en una “nube”, la historia del videojuego no tiene casi nada que ver con la historia clásica del Rey Mono, Viaje al Oeste.

Eso no me importó mucho, porque de cualquier forma la historia está chida para un videojuego; en un mundo post apocalíptico (hey, dije chida, no original), un nómada solitario es atrapado por una organización que se dedica a esclavizar gente (aptamente llamados esclavizadores), pero consigue escapar después de que una muchacha logra hackear los sistemas donde los tienen atrapados. Después de seguirla hacia una cápsula de escape y estrellarse en las ruinas de Nueva York, el nómada (que dice que cuando alguien le quiere llamar de alguna forma generalmente es Monkey) despierta para descubrir que la muchacha (Tripitaka, o Trip en corto) lo ha esclavizado con una diadema que lo hace obedecer todas las órdenes que ella le dé, porque el no hacerlo le produce un dolor insoportable, en el mejor de los casos, o la muerte, en el peor. Si la muchacha se muere, él también estira la pata por supuesto.

La muchacha lo esclaviza (de ahí el nombre del videojuego) para forzarlo a que la ayude a regresar a su casa, de donde la raptaron los esclavizadores. La ironía del asunto no se le escapa a Mono, por supuesto.

El videojuego es uno bastante común de plataformas con un combate sencillo y un par de acertijos, nada del otro mundo. Lo que lo hace resaltar es el guión, que es muy divertido, emocionante, y tierno en muchas partes, y la actuación de los personajes. La voz de Mono la provee Andy Serkis, el actor que interpretó a Gollum en la triología del Señor de los Anillos, y a César en la última (y fabulosa, en gran medida por él) película del Planeta de los Simios. Serkis no sólo provee la voz; además utilizaron motion capture (al igual que en el Señor de los Anillos… y la última del Planeta de los Simios) para que sean sus gestos los que tiene el personaje durante todo el tiempo. El resultado es impresionante y muy satisfactorio; Enslaved es esos videojuegos donde de verdad uno se llega a encariñar con los personajes. La relación que se forma entre él y Trip, a lo largo del juego y de las fabulosas escenas entre niveles, hace por sí misma que valga la pena jugarlo.

Ayuda también que Trip es de los personajes secundarios en un videojuego más encantadores que he visto.

Trip

Trip

La crítica es casi universalmente halagadora con el juego; pero tristemente eso no hizo que vendiera muchas copias. Todo mundo concuerda en que es un juego fabuloso, pero no le fue tan bien como el estudio que lo hizo esperaba; y eso resultó en que una posible secuela se descartara. Eso a mí me entristece, pero creo que a la larga es mejor; la historia que relata el videojuego es muy padre, y la verdad no veo cómo una secuela podría hacerse sin que rompiera un poco el encanto de la historia original.

El juego es relativamente fácil, y por eso lo terminé muy rápido: de hecho en diciembre, en menos de dos semanas de que empecé a jugarlo, lo que creo es un récord para mí. Una vez terminado, obtener el trofeo de platino tampoco me costó mucho trabajo. Acabé tan emocionado con el juego, que casi de inmediato compré el único DLC que tiene en la PSN (la primera vez que compro un DLC en la PSN y no en disco)… y la verdad me decepcionó un poco. No está mal, pero el protagonista es Pigsy, y la verdad lo mejor que tiene Enslaved son Mono y Trip, así que pues ni es lo mismo, ni es igual. De cualquier forma pienso acabar el DLC (digo, ya lo compré), pero lo he dejado ir pasando.

Como sea, Enslaved es un juego más que recomendable, especialmente si cosas como historia y desarrollo de personajes (y sí, obviamente en mi caso, algo de romance) les atrae. Si son hardcore gamers a lo mejor les resulta un poco soso (digo, si yo lo acabé tan rápido debe ser facilísimo), pero yo lo encontré divertido y el mundo que Trip y Mono exploran (especialmente las ruinas de Nueva York) es vibrante y colorido, con una vegetación que poco a poco consume lo que queda de la enorme ciudad. Así que si pueden juéguenlo.

Especialmente si lo encuentran usado baratísimo.

Diario de un seductor

Hace casi tres semanas Isabel y yo fuimos a ver The Rum Diary. No escribí acerca de ella por lo ocupado que estaba, por lo decepcionante que me pareció, y porque Xochitl se murió. De nuevo.

The Rum Diary

The Rum Diary

La película relata la historia de un joven periodista que va a Puerto Rico, básicamente a emborracharse y meterse drogas mientras dizque trabaja para un periódico de lengua inglesa ahí. No he leído la novela en la que está basada, pero la película es lenta, sin una dirección clara de a dónde va la historia, y en varias partes insufrible.

Tiene rescatable a Johnny Depp, que hace lo que siempre hace, y la ridículamente hermosa Amber Heard. También es interesante cómo muestran a Puerto Rico como lo que es, que nadie quiere decir que así es, pero que lamentablemente sí lo es: una colonia de los gringos, con sus habitantes siendo gringos de segunda clase. Además, tiene tres o cuatro escenas muy, muy divertidas.

Pero por lo demás a mí me decepcionó mucho; esperaba mucho más de ver los avances, y algo me dice que el material original debe ser mucho más efectivo en transmitir el desmadre de las drogas y el alcohol que en la película apenas sirve como motivo de algunos chistes.

Así que no la recomiendo; que no creo importe mucho, porque me parece que ya no está siendo proyectada en ningún lado.

Eso sí, encantador

Isabel se fue a Nueva Zelanda el pasado jueves, y la fui a dejar al aeropuerto. De eso no es esta entrada; esta entrada es de la conversación que tuvimos mientras escuchábamos en el carro la rola Hello de Martin Solveig con Dragonette:

Yo: Está pegajosa la cancioncita.
Isabel: Es insoportable.
Yo (escandalizado): ¡Pero te encanta!
Isabel (cagándose de la risa): Tú también me encantas… eso no te quita lo insoportable.

Pensando y escribiendo

Ya se va a cumplir un mes de que me Isabel y yo comenzamos a vivir juntos, pero el proceso de la mudanza no ha terminado por completo; a veces me pregunto si algún día terminará. Complica las cosas el hecho de que tengo una cantidad enorme de mamadas que debí haber tirado hace siglos, pero que como no me molestaban mucho cuando vivía solo (y tenía el espacio para arrinconarlas), nunca me tomé la molestia de hacerlo. Y no es de que sencillamente agarre todo y lo tire, porque lamentablemente están mezcladas con cosas que no quiero tirar (hey, miren; encontré mi cédula profesional).

Como sea; además del proceso interminable de reacomodar las cosas de ambos en nuestro nuevo departamento, he estado como loco escribiendo. Lo ideal sería que fuera ya mi tesis en sí, pero sigo terminando los artículos y versiones para congresos de los mismos; lo bueno es que al fin y al cabo eso será mi tesis. Sólo en español.

Y encima, Isabel se fue el jueves a Nueva Zelanda, y no la veré en tres semanas.

Esas son las razones por las que no he escrito últimamente, pienso corregir eso, al menos un poco, en los próximos días.