Los Países Bajos

El sábado llegué a Amsterdam a las 9:00 AM, después de pasar una noche increíblemente bizarra tratando de ver cómo disfrutar mi último día en Barcelona y a la vez poder llegar a las 4:25 AM al aeropuerto para poder documentar mi maleta.

Me reuní con Eddie y con Fred, dos de mis amigos más queridos que viven en Europa (Eddie desde hace casi un año, habiéndose mudado de los Estados Unidos para acá), y ya en Delft también vi a Anna, la novia de Fred y también amiga mía muy querida. Eso fue una muy agradable sorpresa, porque no sabía que ella estaría por aquí, y me alegro mucho haberla podido ver. Después de unos tragos el domingo me despedí de ella, porque regresa a Zürich donde estudia, y no tengo idea cuándo (ni dónde) la vuelva a ver.

Tengo sólo una semana aquí, porque vuelo el lunes 8 de Amsterdam para Madrid, y un día después de Madrid para Toronto vía Washington. En esta semana tengo que terminar mi presentación para el CCCG en Toronto (doy mi plática 19 horas después de aterrizar en Canadá, así que debo tenerla terminada antes de abordar el avión, supongo), tengo que escribir la última parte de un artículo que debería estar enviado a revista para el 17 de agosto, y tengo que trabajar con Fred en un problema que básicamente no hemos tocado en dos años y medio. Además, me gustaría pasar un par de días en Amsterdam, porque por bonito que esté Delft la verdad es ridículamente pequeño, y me parece que en los dos días que llevo aquí ya vi básicamente todo lo que hay que ver.

Holanda ya me gustó porque está el cielo permanentemente nublado, y está fresquito (algunos incluso dirían frío) todo el tiempo, lo cual es un agradable cambio de España. La comida apesta, sin embargo.

Es mi primera vez en Holanda, y espero aprovechar al completo esta semana: en trabajo, y en pasarla bien con mis amigos. Y ya: ese es el plan para mi última semana en Europa, y después continuará mi viaje de trabajo por Canadá y Estados Unidos.

Adéu, Barcelona

(Escrito en la madrugada del 30 de julio, a punto de abordar mi avión a Holanda, y sin Internet ni tiempo suficiente para crackear una red inalámbrica).

Me voy de Barcelona y de España, a pasar una semana en Holanda trabajando con mis amigos Fred y Eddie, en el Technische Universiteit Delft.

Voy a volver a Barcelona: es probablemente la ciudad de España más querida para mí, y siempre guardará un lugar especial en mi memoria. Siempre que tenga la oportunidad de viajar a Europa trataré de pasar por aquí aunque sea un par de días.

Voy a volver a Barcelona: el único problema es que no tengo idea de cuándo será ni bajo qué circunstancias. Es posible (aunque obviamente espero que no) que pasen años antes de que pueda regresar. Pero regresaré.

Mientras tanto, no me queda más que decir que: adéu, Barcelona.

Y hasta me pagan

Estaba hoy caminando por La Rambla en el centro de Barcelona, mirando pasar decenas de hermosas muchachitas, todas y cada una de ellas con unos shorts chiquititos chiquititos (es verano al fin y al cabo, aunque haya estado nubladón estos días), cuando la verdad de un hecho quedó clara en mi mente.

My life kinda rulez!

Claro que mi “vida” cambiará radicalmente el año que viene cuando termine el doctorado (o mejor dicho, y esto sí seguro ocurrirá, cuando se acabe mi beca), y todavía no tengo idea de qué haré después de eso.

Pero mientras, it rulez.

Transformers: El Lado Oscuro de la Luna

El domingo fui a ver Transformers: Dark of the Moon. Andaba ya muy quemado por tanta chamba, y decidí ir al cine aunque no hubiera nada que realmente me llamara la atención (está la última de Quique Alfarero, pero como ya dije esa la voy a ir a ver con mi novia en Toronto). Vi que seguía la de los robots que se hacen cochecitos y, habiendo visto y disfrutado mucho las otras dos, decidí verla, aunque al parecer todo mundo dice que es basura.

Por supuesto es basura, pero por supuesto también me alegro muchísimo de haberla visto en el cine. Incluso en 3D. Se aplican las de siempre.

Transformers: Dark of the Moon

Transformers: Dark of the Moon

Hace unas semanas vi esta gráfica en Graph Jam:

Plot Is For… Real Films

Plot Is For… Real Films

Yo, obviamente, estoy de acuerdo. Lo que sigo sin entender es por qué hay gente que sigue diciéndolo como si fuera algo malo.

Las películas de los Transformers han sido todas ellas malas en el sentido técnico del término. La actuación es inexistente, la historia imposible e idiota, y los personajes (-1)-dimensionales. Yo pensé que tener menos de una dimensión era imposible, pero Transformers 3 consigue llevarlo incluso un paso más allá.

Pero, como vengo diciendo desde que salió la primera, ¿eso realmente debería importar? Yo digo que no: el material original son robots que se transforman en cochecitos; que hayan logrado sacar tres películas me parece incluso merecedor de un premio.

La película a mí me gustó mucho: las escenas de acción están de no mamen, hay hartas explosiones, y sale una nena bien sabrosa… que por cierto, ni tan sabrosa como Megan Fox, y además su nivel de actuación hace que la Fox parezca Meryl Streep… pero eso sí, bien sabrosa de cualquier forma.

Eso debería bastar porque es una película basada en juguetes para niños. Pero además tiene bonos; unas actuaciones (dado el guión) espectaculares por parte de John Turturro, Frances McDormand, John Malkovich, Ken Jeong (extremadamente cagado), y Alan Tudyk, que desde Firefly siempre me ha caído muy bien; una música que sobrepasa lo decente; y efectos especiales tan asombrosos que de verdad asombran con su asombrosa asombrosidad. Por primera vez el famoso 3D no me pareció meh, y de hecho sí hubo un par de escenas donde el carísimo chiste lo consideré útil.

Así que si tuvieron su trailercito rojo que se transformaba en robot cuando eran niños vayan y véanla y orgasméense al revivir su infancia. Y si no tuvieron su trailercito rojo que se transformaba en robot cuando eran niños vayan, desconecten sus neuronas poco más de dos horas, y disfruten verla.

Y si no son capaces de disfrutarla, pues qué pena por ustedes. Se pierden de dos horas de sana e idiota diversión.

La última de Harry Potter

Como ya van varios lectores (dícese, más de uno) que me preguntan por qué no he escrito acerca de la última película de Harry Potter, mejor explico aquí que lo que pasa es que no la veré sino hasta que esté en Canadá en un poco más de dos semanas.

La razón es que mi novia y yo queremos verla juntos, y no nos reuniremos hasta el 9 de agosto en Toronto. Obviamente la película será todavía proyectada en cines para ese entonces, y además, ¿qué podría pasar?

¿Que me platiquen cómo acaba?

También tiene la ñoña consecuencia de que hago un poco más especial el evento de ver la última película de Harry Potter al a) verla con mi novia, y b) verla mucho después que todos los fans hard core. O al menos eso me sigo diciendo.

Así que no diré nada de Harry de aquí hasta mediados de agosto (llego a un congreso en Canadá, y no sé si haya tiempo de verla esa semana).

Hanna

(Escrito el 18 de julio, con Xochitl de nuevo muerta…)

Ayer fui a ver Hanna, porque Green Lantern no la van a estrenar aquí en España sino hasta finales de mes.

Se aplican ya saben.

Hanna

Hanna

Tenía muchas ganas de ver esta película desde que vi los avances. Eric Bana siempre me ha parecido un muy buen (y mal valuado) actor, y Saoirse Ronan me ha parecido maravillosa en todas las tres películas que he visto de ella. Cate Blanchett sale aquí de mala malvada malévola, y debo decir que me gustó mucho su actuación; su personaje es una especie de Scully demencial y sociópata. El que me sorprendió muchísimo es Tom Hollander; el inglecito generalmente la hace de tontito y torpe cuando es de los “buenos” (como en Pride and Prejudice o A Good Year), o bien de de plano inútil cuando la hace de villano (como en las de los Piratas del Caribe), pero aquí es un muy efectivo asesino.

La historia es simple pero efectiva: Eric Bana ha entrenado a Saoirse Ronan todos sus quince años para convertirla en una perfecta asesina, para que un día pueda matar a la mujer que tratará de matarla cuando sepa que existe. Y ese día llega.

La película es muy buena por la fabulosa dirección y la más que pasable actuación del elenco. La música (provista por The Chemical Brothers) está de no mamen, y las escenas de acción son buenísimas. La historia (como decía arriba) es lo más débil, pero realmente no afecta negativamente a la película, y tampoco es que sea mala; sólo es lo peor de la misma.

La Ronan se está convirtiendo en una actriz muy buena, y contrario a The Lovely Bones (su película del año pasado), el director no está obsesionado con mostrar a la niña con una belleza casi supernatural. De hecho ni siquiera me parece que la niña luzca “bonita”: atractiva sí, sin duda: pero fuera de los tiernos momentos donde se asombra del mundo que por fin tiene oportunidad de conocer, es antes que nada una máquina asesina. Y bueno, está en esa edad donde de plano no es niña, pero tampoco mujer, y entonces se ve medio rara… por suerte eso se quita con el tiempo.

Yo recomiendo mucho la película, pero creo que tuve suerte de haberla podido ver (en una sala que para motivos prácticos era un monitor LCD enorme: se veía chido), no sé de hecho si siga proyectándose en algún otro lugar.

Y tampoco darle a niños…

(Escrito el lunes 11 de Julio, con Xochitl aún muerta.)

Fui a cenar con una amiga cerca de las doce de la noche, y al salir decidí que quería comprar agua (el agua de llave de Barcelona siempre me ha parecido que sabe horrible). Dado que me estoy quedando en Molins de Rei, un pueblito cerca de Barcelona, absolutamente nada estaba abierto, excepto una farmacia de 24 horas.

Llegué y le hablé a la niña que atendía a través de un cuadrito abierto que tenía la puerta metálica:

Yo: Hola, ¿cuál es la botella más grande de agua que tienes?
Ella: De litro y medio, pero no puedo vendértela.
Yo: ¿Por qué?
Ella: Porque como son pasadas las once, sólo puedo venderte con receta.
Yo: Necesitas receta.
Ella: Sí.
Yo: Para una botella de agua.
Ella: Sí.
Yo: ¿Y si te juro que no me voy a drogar con ella?

X-Men: Primera Generación

(Escrito el lunes 11 de julio, con Xochitl estando muerta.)

Ayer fui a ver X-Men: First Class. Tenía muchas ganas de verla en el cine, pero con mi examen de candidatura, la planeación de este viaje y mil madres más que tenía que hacer no pude. Y en Sevilla no conocía cines con VOS (Versión Original Subtitulada), así que esperé hasta llegar a Barcelona para verla.

Se aplican las de siempre.

X-Men: First Class

X-Men: First Class

La película es una precuela/reinicio de las primeras tres películas de los X-Men y la de Wolverine que salieron a inicios de este siglo. Mucha gente se confunde con las contradicciones que plantea la nueva película con las cuatro anteriores, pero yo (veterano lector de cómics) sencillamente aplico la explicación estándar en estas circunstancias: toda la continuidad anterior se preserva, siempre y cuando no contradiga la nueva película.

A mí me gustó mucho, en gran medida por la calidad de los actores principales: James McAvoy (que siempre me ha caído bien) y Michael Fassbender (fabuloso desde Inglourious Basterds) hacen muy bien sus versiones jóvenes de Charles Xavier y Erik Lehnsherr, A.K.A. Professor X y Magneto. Los niños que salen están bien, pero la verdad son comparsas frente a los dos principales, con la posible excepción de Kevin Bacon como un fabuloso Sebastian Shaw.

La historia está dominguera y divertida, y los efectos son (en general) pasables (excepto el maquillaje de Beast, ¿qué pedo con eso de poner a Aluxe en todas las películas?) Por lo demás, aunque a mí me gustó mucho, la película es francamente olvidable.

Aunque debo de admitir que el maravilloso cameo que hace Hugh Jackman como Wolverine (y en menor medida, pero apreciado también, Rebecca Romijn como Mystique) hizo que para mí valiera por mucho ver esta película en el cine. Así que yo sí la recomiendo.

Ahora no sé qué veré este fin de semana, porque Green Lantern no la estrenan sino hasta finales de julio.

Barcelona

(Escrito el domingo 10 de julio, con Xochitl estando muerta.)

Ayer llegué a Barcelona y me asenté en el piso donde me hospedaré las siguientes 3 semanas.

Llevo casi un mes en Europa, pero llegar a Barcelona siempre es especial. Es la primera ciudad de por estos lares que realmente conocí, y donde muchas cosas muy padres en mi vida ocurrieron. Llegar aquí siempre se siente un poquito como llegar a casa.

Estaré aquí hasta finales de julio, cuando volaré a mi último destino en Europa (exceptuando mi breve estadía en Madrid antes de regresar a América).

Sevilla

Sevilla para mí significa dos cosas: temperaturas ridículamente altas, y solomillo al whiskey.

Por alguna razón esta vez no había podido comer mi solomillo al whiskey hasta hoy, pero por fin tuve la oportunidad de volver a probarlo. También fue la primera vez que viajé en tren de alta velocidad de Madrid para acá.

Sigo prefiriendo volar.

Voy a estar aquí hasta el sábado, y entonces vuelo a Barcelona. Mi tercera vez en tres años.