Skyline: La Invasión

Ayer fui con mis cuates a ver Skyline. Se aplican las de siempre.

Skyline

Skyline

Propuse que fuéramos a ver esta película porque parecía ser de mucha acción, y con hartos efectos especiales; que son básicamente las cualidades que busco en una película que pago por ver en el cine.

Salí agradablemente sorprendido; a mí me pareció muy entretenida y muy bien hecha. Ciertamente los actores podrían haber, ya saben, actuado, y la historia podría haber sido algo más generosa con los espectadores para informarnos exactamente cómo es que los mostros del espacio exterior se enteraron que nuestros cerebros eran como que buenos CPUs para ellos y decidieron venir a quitárnoslos para controlar más mostros.

Pero en general me encantó; desde que H.G. Wells escribió La Guerra de los Mundos, la técnica de mostrar una invasión extraterrestre a través de los ojos de un testigo para motivos prácticos incapaz de hacer nada ha sido explorada muchas veces; Juan en particular me hizo notar la clara similtud con Cloverfield, sólo que Skyline no abusa de la cámara de mano.

En particular las batallas aéreas y la escena donde lanzan una bomba atómica a una nave nodriza me parecieron excelentes, de las más emocionantes que he visto enmucho tiempo. Y ciertamente cada vez que los malditos mostros se reparaban solitos yo gritaba “¡falta, falta!”

El final también se me hizo muy simpático; me gusta la idea (no sé si fuera la de los directores, pero es la que decido yo tomar) de que al haber resistido 3 veces la luz, Jarrod de alguna manera consigue resistir el dominio de los mostros cuando ponen su cerebro en uno de ellos, y que se dedica a defender a su chava y a su hijo no nacido.

Y eso fue tal vez lo original de la película; que de verdad la humanidad acaba hecha mierda, y sin muchas esperanzas de poder recuperarse. Dicen que la película costó 10 millones de dólares hacerla, porque básicamente son puros efectos especiales (muy bien hechos), así que espero que puedan hacer la secuela pronto.

Yo sí la recomiendo; eso sí, debo avisar que muchos críticos la han hecho pedazos. Pero pues a mí sí me gustó.

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 1

Ayer fui a ver Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 1. La hubiera visto antes, pero resultó que mi novia no había visto ni la tercera, ni la cuarta, ni la quinta, ni la sexta película. Así que nos pasamos el fin de semana viendo las cuatro anteriores antes de ir ayer a verla.

Se aplican las advertencias de spoilers normales.

Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 1

Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 1

Déjenme comenzar diciendo que me parece que ésta es la mejor película de Harry Potter que hayan hecho hasta ahora, y que para motivos prácticos me pareció perfecta. Tiene un par de cositas que podrían haber hecho mejor; pero me abstengo de decir que de hecho así sería hasta que vea la segunda parte. Y antes de que varios de mis lectores me reclamen, déjenme repetir que yo siempre he mantenido que los medios escrito y cinematográfico son absolutamente distintos, y que una película que siguiera al pie de la letra las novelas sería idiota (como puede comprobarse viendo las primeras dos películas). Son medios distintos; una película por fuerza debe ser distinta a la novela en que se basa, y por lo tanto debe hacerse un trabajo de adaptación. Me parece que la séptima película (que adapta la primera parte de la séptima novela), es la mejor adaptación que han hecho hasta ahora.

Habiendo visto las anteriores cuatro películas de corrido antes de ver ésta, debo decir que lo primero que me viene a la mente es cuánto han crecido los chavos, y qué bien actúan ahora. No que actuaran mal antes, pero sin duda han mejorado. También me gustó ver que esta película es la más adulta de todas, lo cual me parece apropiado dado que ocurre lo mismo con la novela.

La película mejora algunas cosas respecto a la novela, me parece. La primera es la muerte de Hedwig; en la novela me pareció muy cruel que muriera sin saber qué pedo dentro de su jaula, y en la película en cambio le dan una muerte súper heroica, sacrificándose al defender a su dueño, y de paso resuelven cómo es que los deatheaters descubren a Harry sin que tengan que dar la (cinematográficamente confusa) explicación de que expelliarmus es la maldición favorita del mago adolescente.

La otra cosa que mejoran es la lasciva y diabólica escena de Riddle tormentando a Ron con las grotescas imágenes de Harry y Hermione no sólo besándose, sino dándose un perturbador faje completamente desnudos. Toda la escena del regreso de Ron al trío es fabulosa, pero esa parte me parece la mejoraron.

Por último, toda la infiltración del trío al Ministerio de Magia, incluyendo el fabuloso regreso de Dolores Umbridge, me pareció más divertido y más emocionante que en la novela. Esas tres escenas creo que fueron mejoradas por la película, y nada más por ellas valdría la pena.

La película (obviamente) quita un montón de cosas de la novela; tenía qué, es una adaptación. En general estoy de acuerdo con todas. Por ejemplo, Harry no confronta a Voldemort más que en la huida de Privet Drive; no hay “encuentros cercanos” ni en Godric’s Hollow ni en la mansión de los Malfoy. Esto me parece bien; hace que cuando por fin se enfrenten Harry y Moldemort sea más emocionante, y además de hecho es más apropiado, dado que Voldemort no tenía la Elder Wand en ese momento. Otra cosa que quitaron fue cómo el trío se gana la lealtad de Kreacher; eso me hubiera gustado verlo, pero realmente es terciario a la trama principal, y sólo hubiera quitado tiempo. Y por último, la idea de salvar a Wormtail en la mansión de los Malfoy me hace sospechar que harán su muerte (y última lealtad a Harry) más emocionante durante la segunda mitad.

Me disgustó un poco que Bellatrix no torturara a Hermione con crucio, como en la novela, y que Ron no se viera tan desesperado. La idea de que le marque con su navaja mudblood es obviamente una referencia a los tatuajes que los nazis forzaron en todos sus prisioneros en campos de concentración (que por cierto, no todos eran judíos), y eso me gustó; pero hubiera preferido que Ron reaccionara más fuerte al respecto. Una vez más, me parece que esto es para hacer que el tan esperado beso entre los dos sea todavía más impactante.

(Y por cierto, la línea inventada de Hermione de “siempre estoy enojada con Ron” me pareció fabulosa).

La película, aunque sin duda la más cercana a las novelas desde las primeras dos (sin ser para nada tan pesada), es una buena adaptación. Tratan (dentro de las restricciones inevitables que surgieron de tener cuatro distintos directores para la serie) de mantener la continuidad interna de las películas, y creo que en general lo consiguen. Creo que es la mejor adaptación, y a mí en particular me encantó.

Podría decir más, pero creo que voy a esperarme a ver la segunda parte. Pero si es tan buena como la primera, creo que será un fin digno de la serie.

World domination

En los noventas, Linus Torvalds solía hablar de “dominación mundial”, de los pasos necesarios para que Linux dominara las computadoras de todo el mundo. Era, por supuesto, en gran parte una broma; después de casi veinte años de que Linux comenzó a escribirse, el sistema operativo libre no tiene ni siquiera el 10% del mercado de computadoras de escritorio. En otros rubros le ha ido mucho mejor; en servidores casi todo mundo usa Linux; y con la adquisición de Sun por parte de Oracle, y la subsecuente muerte (para motivos prácticos) de Solaris y OpenSolaris, al parecer esto sólo se acrecentará en un futuro no muy lejano.

Otra parte donde le está yendo muy bien a Linux es en dispositivos portátiles; dícese teléfonos celulares, porque para como yo veo las cosas, todos los dispositivos portátiles van a terminar colapsándose dentro de los famosos “smart phones”. La familia de teléfonos Android está desbaratando la dominación del iPhone, que ciertamente revolucionó cómo eran los “smart phones” (que si me lo permiten, dado que no me gusta el término “smart phone”, de ahora en adelante les diré “teléfonos mamones”). Android es una versión de Linux desarrollada por Google.

Y de hecho Linux está en un montón más de dispositivos electrónicos; muchas veces sin que nos demos cuenta. Cuando compré mi telesota LCD, entre la documentación que traía venía una copia de la licencia GPL. Yo pensé que utilizaría alguna biblioteca GPL para, por ejemplo, desplegar las imágenes que uno le puede poner a través de un disquito USB, pero resulta que me equivocaba,

Mi hermano me pidió ayuda porque quería ver una película que tenía en su computadora; como es una laptop no muy nueva, le dije que sencillamente comprara un cable VGA. Después me llamó diciendo que no servía; yo por supuesto, supuse que mi tecnológicamente semi iletrado hermano habría hecho una pendejada, así que fui con mi laptop y mi propio cable VGA.

Con sorpresa vi en su casa que no servía, y entonces supuse lo siguiente; que algo había mal con su tele. Así que volví a mi casa, y con mayor sorpresa descubrí que tampoco servía en mi casa. Y entonces por fin me metí a la red a investigar un poco. Resulta que las laptops Sony VAIO suelen tener problemas para conectarse con los LCD Samsung. Nadie me ha podido explicar bien a bien cuál es el problema; lo que yo sé es que ocurre a nivel de hardware, porque falló con el Windows XP de mi hermano, y mi sistema Linux.

Buscando posibles soluciones, vi que se podía actualizar el firmware de mi tele, así que me metí a la página de Samsung y bajé el nuevo firmware. Cuál sería mi sorpresa al descubrir que dicho firmware se instala utilizando un vil script de shell. Y así fue como descubrí que de hecho mi televisión corre Linux.

Todavía no puedo conectarle una laptop VAIO, pero al menos sé que por dentro tiene software libre.

Otros 450 mililitros

Total que el lunes un cuate me llamó para preguntarme si podía donar sangre, porque van a operar a su mamá. Por supuesto le dije que sí, y ahí estuve el lunes en la mañana en la Clínica Londres (que ahora es, literalmente, sucursal del Hospital Ángeles) para que me sacaran otros 450 mililitros de sangre fresca.

De verdad, los peores lugares donde me han sacado sangre, han sido hospitales privados. El enfermero que me puso la aguja grande le temblaban las manos; no recuerdo que me haya dolido tanto antes.

Para hacerla peor, cuando terminé de donar no me llevaron de comer. Dijeron que lo harían, y ahí estuve con mi cuate y su mujer esperando que llegara la comida, y después de veinte minutos después decidimos mejor ir a desayunar a un Toks. Yo creo que eso fue lo que me dio en la madre; si algo he aprendido de haber donado sangre tantas veces, es que uno debe consumir alimentos inmediatamente después de hacerlo.

Anduve como zombie todo el día, y apenas ahorita comienzo a sentirme mejor. Pero bueno; todos los análisis indicaban que mi sangre era apta para donar, y hoy operan a la mamá de mi amigo, así que espero todo salga bien.

Scott Pilgrim contra los ex de la chica de mis sueños

Ayer arrastré a mi novia a que viéramos Scott Pilgrim vs. the World. Se aplican ya saben.

Scott Pilgrim vs. the World

Scott Pilgrim vs. the World

Tenía muchas ganas de ver esta película, desde que salieron los avances y leí acerca del cómic en el que está basada. No leí el cómic (me dio una hueva inmensa), pero sí tenía muchas ganas de ver la adaptación.

A mí me encantó, y ya quiero tenerla en Blu-ray; en cambio mi novia tuvo que hacer un esfuerzo para no asesinarme por haberla llevado a verla.

La película es una recolección de todos los lugares comunes que hay con cómics, manga, animé, vdeo juegos, y un pedazo importante de música “indie” (siempre he detestado el término). Además de eso, la historia es una alegoría al hecho de que todos, una vez que llegamos a cierta edad, tenemos un bagaje emocional que, a menos que sepamos superarlo, siempre se interpondrá en todas nuestras relaciones futuras. Además de que dicho bagaje sólo crece y crece con el tiempo.

Ahora, que la historia sea una alegoría de un tema que incluso pudiéramos calificar de importante, no quita que sea idiota. A mí no me importó; el humor, ritmo y aspecto visual de la película por mucho hacen que le perdone eso, y también que los dos actores principales parecen incapaces de mostrar un enamoramiento tal que justificara todo el caos que provoca en sus vidas. Michael Cera en ese aspecto me decepcionó; esperaba más de él. La niña, Mary Elizabeth Winstead, está muy chula, pero también sólo parece melancólica todo el tiempo.

Pero como decía arriba, todo eso es perdonable por cómo presentan el paquete: cualquiera que haya disfrutado en su vida videojuegos, cómics/manga, o animé, es muy probable que también disfrute esta película, y entienda el mensaje.

La otra cara de la moneda es que si nunca en sus vidas han disfrutado esas cosas, es probable que la película sólo les parezca idiota, como sucedió con mi novia.

Si son de mi bando, sin embargo, yo la recomiendo altamente.

El Vicio

Normalmente no voy a conciertos; para mí la música es literalmente el soundtrack de mi vida: está ahí, en el fondo, y a veces es buena, otras regular, y en muchas ocasiones mala. Raramente es algo fundamental. Sí oigo mucha música, pero no sigo ningún género o grupo/solista en particular; y a estas alturas de mi vida ni siquiera oigo ya radio, así que es muy común que las rolas que oigo normalmente, son las que todo mundo oía catorce meses atrás.

Ir a un concierto, por lo tanto, no presenta mucho atractivo para mí. Soy mal fan, siempre he sido mal fan; ¿a qué voy a ir a oír a un sólo grupo o género durante una o dos horas? Por no decir que sale muchas veces caro.

Ayer, sin embargo, la banda de la mejor amiga de mi novia tocó en El Vicio, abriéndole a Fernanda Ulibarri. Es la tercera o cuarta vez que tocan, pero yo no había podido ir a la primera (estaba en Canadá), ni a las subsecuentes porque había estado indispuesto. Así que fui a verlos ayer.

Estuvo bastante padre, y me gustaron casi todas las canciones. E igual y me hubiera quedado a todo el concierto de la Ulibarri, si no fuera porque me estaba dando un coma hiperglucémico por lo meloso de sus rolas; decidí irme al final de una canción cuyo coro es “el sol está solito”. La pueden oír en su página de MySpace.

Antes de esto creo que el último concierto al que había ido fue a uno de Shakira hace más de cinco años. Valió la pena; me divertí.

El disco zombie

Total que actualicé atom, la maquinita (con un procesador Atom, sorprendentemente) que siempre está prendida en mi casa. Si cuento al PS3 como computadora, en mi departamento tengo siete computadoras, cinco de las cuales uso casi todos los días; las otras dos son laptops viejitas.

Atom es la única que está prendida todo el tiempo (excepto cuando se va la luz, que gracias a los externos inútiles que ha contratado la CFE en toda la zona centro del país, cada vez es más común), y por lo tanto no la actualizo muy seguido. Además, siendo el Atom un procesador no terriblemente poderoso, prefiero no tenerlo compilando muy seguido.

El viernes dejé atom actualizándose, y cuando regresé a mi casa el domingo descubrí que se había ido la luz (los idiotas de la CFE de nuevo). Por lo tanto la máquina había muerto a la mitad de estar compilando el sistema, lo cual nunca es algo bueno. Cuando la prendí, la chingadera se negó a levantar el sistema.

Fui por un cable VGA y conecté la computadorcita a mi televisionsota, y vi que Linux daba un mensaje de error al inicializar de que el disco duro no estaba. Temí lo peor, que una descarga eléctrica hubiera quemado el disco duro, así que desarmé la maquinita y puse el disco duro en mi maquinota. El disco estaba bien.

Necesitaba levantar la máquina para poder analizar bien la situación, así que me lancé a la tarea de hacer un USB booteable (atom no tiene unidad de CD). Por supuesto, no lo conseguí; lo había hecho hace unos años, pero sí es ligeramente engorroso, y me harté y desarmé la maquinota para sacarle el CD y ponerlo en la maquinita. Y de ahí el relajo fue conseguir quemar un LiveCD de Gentoo en un CD-RW.

Cuando por fin tuve el LiveCD corriendo, lo primero que pensé fue que se podía haber jodido el MBR con grub, así que reinstalé grub. No funcionó. Luego pensé que tal vez una nueva versión de udev había quedado mal, así que reinstalé udev. No funcionó. Luego pensé que tal vez sería el kernel, así que actualicé y compilé el nuevo kernel. No funcionó.

Después de haber perdido unas cinco horas así, por fin me metí a la red y encontré este bug de Gentoo justamente, y con eso pude solucionar el problema.

De hecho mi intuición estaba bien; había una combinación de broncas entre grub, udev y el kernel, pero estaba muy cabrón que me diera cuenta por mí mismo (había que cambiar una opción de compatibilidad del kernel). Que yo configuro y compilo mis kernels no ayudó.

En Unix “todo es un archivo”. Lo pongo entre comillas, porque eso no es cierto; casi todo es casi un archivo. Esto lleva a tener un directorio /dev donde hay archivos que representan hardware; tarjetas de video, de sonido, discos duros, etc. La idea de que “todo” fuera un archivo surgió en los 70s, en parte para aprovechar la poderosa línea de comandos que Unix siempre ha tenido.

El problema era que en los 70s, el hardware de una máquina básicamente estaba grabado en piedra; hoy en día podemos conectar y desconectar decenas de dispositivos de nuestro sistema (y de hecho algunos lo hacemos… casi diario). Si el directorio /dev fuera estático, tendría que tener especificados los archivos para casi todo el posible hardware en existencia; algo completamente imposible.

Lo que hicieron en Linux fue entonces crear udev (después de intentos fallidos como devfs). La idea es que cada vez que el sistema operativo detecta cierto hardware, entonces crea el archivo correspondiente dentro de /dev. Lo cual en general funciona de pelos, pero gracias a un error básicamente fortuito, no lo estaba haciendo en mi máquinita, y únicamente para los discos duros. Lo cual es todavía peor: si no creara ningún archivo en /dev, entonces hubiera sido obvio que algo pasaba con udev; pero como sí creaba todos excepto los de los discos duros, yo no tenía ni puta idea de qué pasaba.

Como udev no creaba los archivos de los discos duros, el siguiente diálogo entre mí y mi computadora ocurría:

Atom: Estoy booteando…
Yo: OK.
Atom: Estoy inciando Linux desde tu disco duro…
Yo: Bueno.
Atom: No puedo seguir iniciando, no hay disco duro.
Yo: ¿Qué?
Atom: No hay disco duro.
Yo: ¡Pero si estás inicializando del disco duro!
Atom: No hay disco duro.
Yo: ¡Ahí está el disco duro, puedo hacer ls y todo!
Atom: No hay disco duro.
Yo: ¡¿Cómo vas a correr el sitema operativo que me dice que no hay disco duro si no hay disco duro?!
Atom: No hay disco duro.

Dios, las máquinas son idiotas. Quitando la configuración del kernel (CONFIG_SYSFS_DEPRECATED_V2, que, por cierto, no tiene nada que ver con discos duros ni con udev) todo se resolvió, y atom está ya corriendo actualizada y todo.

Pero qué buena broma estar perdiendo medio día tratando de revivirla.