Oh, Canadá

Total que hoy por fin me entregaron mi visa canadiense (que desde hace poco menos de un año nos piden ahora a los mexicanos), e iré ahí la segunda semana de agosto a un congreso.

El domingo 1 de agosto vuelo a Mérida para un taller, del que saldré corriendo el viernes 6 para tomar mi avión a la Ciudad, para llegar como a eso de las cuatro, y unas horas después, a la 1:30 AM del sábado 7, volar a Toronto, donde estaré con mi cuate Omar menos de 48 horas, y el domingo 8 a las 10:30 volar a Winnipeg, donde será el Canadian Conference on Computational Geometry, del 9 al 11. El 12 volaré de regreso a México, vía Toronto.

Creo, creo que serán los últimos seis vuelos que tomaré este año; pero la verdad no estoy 100% seguro. En total terminarán siendo dieciséis veces las que me subiré y bajaré de un avión este año, si no se cae ninguno de los próximos a la mitad del camino. Me parece un número algo elevado, en particular considerando que no esperaba subirme a más de cuatro (y eso exagerando) cuando comenzó el año.

Uno bien peludo

Total que mi novia se encuentra en Seattle para un congreso. Varios de mis cuates de Europa están allá, y de hecho ya conoció a Eddie cuando vino a inicios de esta semana. Pero yo no sabía que Benjamin, un amigo mío alemán, también estaría ahí.

Y entonces resulta que en una cena, Benjamin le tocó estar al lado de mi novia y le preguntó que de dónde era; ella le dijo que de México, y él de inmediato le dijo que no conocía universidades aquí, pero sí a un mexicano: yo.

Cuando ella le dijo que era mi novia, él sencillamente no le creyó, argumentando que aquí en México debía haber muchos Caneks; así que para quitar dudas, le dijo a mi novia que yo en particular era uno muy peludo.

Tai Chi

Esta semana, después de hacer todos los trámites que yo siempre tengo que hacer después de regresar de un viaje largo (ya debería domiciliar el pago de mis servicios), me puse a jugar con mi PlayStation3. Eso significó, por supuesto, varias sesiones de RockBand; pero también volví a empezar Grand Theft Auto IV, porque con horror descubrí que mi último juego salvado era de noviembre del 2008, y ya ni me acordaba bien de qué pasaba con cada personaje.

El caso es que de repente me encontré, como suele ser con este juego, perseguido por la policía, sin una buena ruta de escape, y sin vehículo. Como sólo tenía dos estrellas (lo que significa que no lo persiguen a uno con helicóptero), me aventé al mar y nadé hasta salir de la zona de persecusión y esperé a que me dejara de buscar la policía.

Por fin regresé a la playa, y mientras caminaba para encontrar cómo regresar a las calles de la ciudad, me encontré con un personaje del juego haciendo Tai Chi. Era temprano en la mañana, así que supongo que tenía sentido que hiciera Tai Chi.

Me alegra descubrir que este juego sigue sorprendiéndome.

Dos divertidas

Al otro día de regresar de Europa me fui al cine a ver Knight and Day, y el lunes fui a ver Eclipse. En medio estuve lidiando con distintos trámites.

Se aplican las de siempre.

  • Knight and Day (Encuentro Explosivo).
    Knight and Day

    Knight and Day

    Tenía muchas ganas de ver esta película, y la verdad no me decepcionó. Eso no le quita que sea bastante mala; la historia es imposible en casi todo momento, e increíblemente estúpida.

    A mí no me importó; está muy divertida, la química entre Cameron Diaz y Tom Cruise es fenomenal, y ambos actores son encantadores todo el tiempo. Incluido el friquitín de Cruise.

    Además tiene muchísima acción muy divertida… también completamente improbable, pero no le quita lo divertida.

    Yo sí la recomiendo.

  • Eclipse
    Eclipse

    Eclipse

    Como muchos de mis lectores sabrán, yo soy fan de la serie Twilight. Eso no evita que sea el primero en decir que es basura; altamente entretenida, pero basura al fin y al cabo.

    Dado que la novela en la que se basa es una pila de mierda, la película no podía distanciarse mucho; y consecuentemente Eclipse, la película, es también una pila de mierda.

    Sin embargo, la tercera novela de los vampiros maricones de la Meyer ocurre que es la mejor de la saga… no que eso diga mucho, porque todas apestan, pero eso no quita que sea, de la pila de mierda, la menos apestosa. La película hace lo mismo con la saga cinematográfica, y creo que Eclipse es la mejor de las tres hasta ahora.

    No que, tampoco en este caso, eso diga mucho.

    No sé si el director cometió errores o Taylor Lautner quiso copiarle el estilo a Robert Pattinson, pero en esta tercera película no es el personaje fabuloso que había logrado mostrar en la segunda. Se ve incómodo en su papel, y como si no supiera cómo dar sus líneas. Esa es la principal queja que tengo contra la película (perdonando que es una pila de mierda).

    Por lo demás a mí, como fan de la serie, se me hizo fabulosa. Me gustó en particular que el intrascendente de Edward se viera mucho más celoso de Jacob en la película que en el libro, y me parece que le toca la línea más divertida: “¿Qué no tiene una camisa?”

    El triángulo amoroso, aunque más emocionante en la novela, está bien puesto en la película, y las líneas de diálogo de la Meyer siguen siendo divertidas por más mal que las actúen los chavos (de nuevo, me parece que el director cometió varios errores; me parece que los tres sí son buenos actores).

    Sin embargo lo mejor es la acción; la batalla entre el ejército de nuevos vampiros y el clan Cullen aliado con los lobos, que en la novela sólo es medio platicada, en la película es mostrada con lujo de detalle y saña. Los lobos de nuevo son espectaculares, y las peleas altamente entretenidas.

    Pero repito: yo soy fan de la serie. Cualquiera que no lo sea cabe la muy probable posibilidad de que vomite dentro de su boca si trata de ver la película.

    Si les gusta el romance adolescente y lobos del tamaño de vacas peleando con vampiros que literalmente son hechos pedacitos, la película es recomendable.

A por la Majestuosa

Tomaré mi vuelo a México dentro de unas horas, pero probablemente me quedaré sin Internet durante las siguientes 16 ó 18 horas (en los aeropuertos europeos Prodigy es alegremente inútil).

Disfruté mucho este viaje, y me alegro mucho de haber venido; pero siempre que regreso a la Ciudad recuerdo lo que alguien una vez me dijo: lo mejor de salir de la Ciudad de México, es regresar.

Nos vemos del otro lado del Atlántico.

Kick-Ass

Antes de rentar un carro y salir a recorrer Cataluña, fui a ver Kick-Ass al cine. Se aplican las de siempre.

Kick-Ass

Kick-Ass

No tienen idea de cómo tenía ganas de ver esta película. Y la verdad no me decepcionó; es fabulosa, si bien algo idiota a veces. Pero incluso cuando es idiota me parece que lo es adrede, lo cual para mí muchas veces lo justifica.

La historia es bastante idiota; un chavito adolescente decide que quiere ser superhéroe, y por poco lo matan la primera vez que trata de evitar un crimen; lo apuñalan y después lo atropella un carro. La cantidad de metal que le meten en el cuerpo y daños a algunas de sus terminales nerviosas hacen que soporte bastante los golpes, así que con renovado interés reinicia su vida de superhéroe.

La primera vez que hace algo medianamente trascendente (evitar que tres pandilleros se madreen a un cuarto), ocurre que un güey lo graba todo con su celular y lo sube a YouTube, lo que convierte a Kick-Ass en un éxito en la red instantáneo. El chavito en general le fascina, pero esto llama la atención de dos superhéroes de verdad: Big Daddy, un ex policía cuya esposa murió por culpa de un gángster, y Hit Girl, la hija de once años del primero que ha entrenado para ser una pequeña máquina asesina.

Como les decía, la película es idiotísima en muchas partes; pero es consistentemente divertida, tiene muchas escenas de acción fabulosas, y Hit Girl se roba la película de forma descarada todo el tiempo. Ha habido ciertas quejas de los idiotas habituales acerca de cómo es posible que una niña de once años aparezca matando gente a diestra y siniestra y diciendo unas peladeces que harían sonrojarse a un arriero; a mí realmente no me importa mucho. Y como dije, creo que Hit Girl se roba todita la película.

A mí me gustó mucho y yo sí recomiendo que vayan y la vean.

De ida y de vuelta

Después de por poco derretirme en el impresionante calor de Sevilla, regresé a Barcelona donde me reuní con mi novia. Decidimos entonces (después de que otras opciones no se nos hicieron) rentar un carro y recorrer varios lugares interesantes alrededor de Barcelona, incluyendo una rápida pasada por la Costa Brava. Luego regresamos a Barcelona, y estuvimos revisitando varios de los muchos lugares que tiene para ver, y aguantando un sol que sencillamente era omnipresente (a veces siento que sale a las cinco de la mañana y se pone a eso de las tres de la madrugada), y un calor que casi nunca se ve en la Ciudad de México, aunque de cualquier forma irrisorio si lo comparamos con el de Sevilla.

Este viaje ha sido muy divertido y muy ilustrativo. Nada más por el hecho de estar en el país ganador del Mundial, cuando ganó el Mundial por primera vez en su historia, habría sido interesante; no digamos por un montón de otras cosas que vi e hice. A lo mejor hablo de ellas más adelante.

Hoy me la pasaré haciendo equipaje, y mañana ya me voy de regreso a mi Ciudad.

Ahora necesito un SVG de mi huella dactilar

Ahora que estoy en Europa, nunca falta que tengo que enviar un documento firmado a México. Dada que esta es la época de la información, se permite que se envíe dicho documento escaneado y por correo electrónico.

Como funciona generalmente es que uno escribe/recibe por correo electrónico lo que hay que firmar, lo imprime, lo firma, lo escanea, y lo envía de nuevo por correo electrónico. Lo cual, por supuesto, además de que está de hueva, mata algunos arbolitos.

Así que ahora que me estoy volviendo fan incondicional de Inkscape, descubrí que PDF y SVG son primos hermanos; la diferencia fundamental que tienen es que uno puede abrir un documento SVG en un editor de texto y modificarlo sin saber mucho del formato, y con PDF es más fácil interpretar las entrañas de una cabra. Viva.

Por lo tanto, es trivial convertir un SVG a PDF y de regreso, entonces lo que ahora hago es lo siguiente: recibo el documento, lo convierto a PDF (si es que no está en ese formato), eso lo convierto a SVG, y lo abro en Inkscape. Ahí le pego mi firma (que la tengo en SVG desde hace un montón), exporto el documento a PDF, y ya estuvo. Envío el documento con mi firma hechiza.

Claro que me ayuda el que mi firma sea relativamente fácil de dibujar con Inkscape; sin embargo, creo que cualquier firma podría convertirse a SVG sin muchísimos problemas. El programa incluso viene con un plugin que convierte un bitmap en su representación vectorial.

Le da todo un nuevo significado al concepto de “huella digital”.