En línea

Cuando regresé de Europa, me encontré conque no tenía teléfono ni Internet, y varias cuentas amontonadas que tuve que ir a pagar de inmediato para no quedarme también sin luz, agua, gas y demás.

En parte por eso, y porque ya me estaba hartando ir al banco, decidí arreglar de una vez por todas mis broncas con Banamex para que pudiera hacer uso de BancaNet. Eso fue un desmadre que me llevó semanas arreglar, hasta cierto punto porque soy terrible con cualquier tipo de trámite, pero en gran medida porque en Banamex son muy idiotas y nadie sabe nada de casi absolutamente nada, y cuando creen que saben algo generalmente se equivocan.

Como sea, eventualmente se resolvió y ahora estoy pagando casi todas mis cuentas en línea, lo cual es por supuesto mucho más cómodo que ir al banco. Pero, cuando me llegó mi último recibo de Telmex hace casi un mes, no había resulto mi bronca con Banamex, y decidí pagar el recibo usando mi tarjeta de Bancomer.

El trámite fue sospechosamente sencillo, y seguí adelante con mi vida. Hasta hace unas semanas, que decidí dar de alta el servicio en línea MiTelmex de (oh, sorpresa) Telmex, y vi que mi recibo en línea seguía diciendo que pagara antes del 19 de junio. Supuse que Telmex estaría jineteando mi dinero hasta la fecha de corte, y seguí con mi vida. Por los trámites para ir a California no volví a revisar MiTelmex hasta este fin de semana, cuando vi con sorpresa que seguía diciendo que por favor pagara antes del 19 de junio. No ofrecía ninguna sugerencia de dónde conseguir una máquina del tiempo.

Así que llamé a Telmex para preguntar qué ocurría. La simpática muchachita que me atendió me tuvo en espera cerca de veinte minutos, para regresar toda apurada a la línea a decirme que después de consultar el sistema, a su jefe, y a su gerente, podía confirmarme que sí, que no había hecho mi pago. Que era justo por lo que llamaba, pero bueno; le dije que tenía el comprobante del pago, y ella me pidió la fecha del mismo. Cuando le dije que era del 4 de junio, me dijo que el último pago registrado que ella veía era de abril.

Ahí debí darme cuenta de que algo andaba raro, porque seguro pagué un recibo en mayo. Como sea, dado que había agotado sus poderes, la niña me mandó a facturación, donde otra simpática niña tardó como quince segundos en decirme que ahí ya estaba registrado mi pago. Desde el 4 de junio.

Estúpidamente le pregunté que por qué MiTelmex decía que no había pagado, y ella dulcemente me dijo que no tenía ni puta idea. Bueno, me dijo que no sabía, pero por el tono estoy seguro que decía que no tenía ni puta idea.

Lo cual me hizo darme cuenta de que en Telmex son muy idiotas y nadie sabe nada de casi absolutamente nada, y cuando creen que saben algo generalmente se equivocan.

Retro

Dado que no voy a tener vacaciones (por estar en California trabajando con Bernardo y Silvia), decidí tomarme esta semana de ídem. Siendo como soy, eso involucró ir al cine, leer un par de novelas, y concentrarme en un proyecto de cómputo que no tuviera nada que ver con mi doctorado.

El proyecto sonaba sencillo; hacer que mi Media Center (que es una computadora razonablemente poderosa) sirviera también para jugar juegos de Nintendo, Super Nintendo y Sega Genesis. En principio es trivial; los emuladores para esos sistemas existen desde hace años y permiten jugar casi todos los juegos que se hayan escrito para esas consolas… e incluso varios que de hecho no se escribieron para esas consolas.

Super Mario Bros.

En la práctica no fue tan simple. Tenía varios requerimientos en mente, pero el más importante de ellos era sin duda que pudiera controlar el correr los emuladores y el salir de ellos utilizando únicamente mi gamepad USB que compré como por cien pesos hace años y que la verdad casi nunca uso (aunque parece que funciona en mi PlayStation 3). Mi Media Center está en la sala de mi casa, y lo controlo únicamente con un control remoto; no quería tener que usar un teclado para nada. Eso implicaba varios problemas; primero, dado que el programa que emula a cada consola es distinto, significaba que tendría que escribir un programa que lanzara a cada emulador dependiendo del juego que quisiera jugar. Segundo, dicho programa tendría que ser controlable a través del gamepad.

Ghosts'n Goblins

Y de hecho ahí cometí una estupidez monumental; mi primera versión la escribí con soporte para control remoto, no para gamepad. Y de hecho funcionaba bastante bien; sólo que sí es estupidísimo que, si voy a tener que usar el gamepad para jugar los juegos, que tenga que utilizar el control remoto para inciarlos. Por suerte mi diseño estaba bastante bien, si se me permite decirlo, y fue sólo cambiar la lógica del control remoto por la del gamepad. Y aprender a usar una pequeña biblioteca para manejar joysticks en general; resulta que nunca había hecho eso en mi vida. Lo cual es raro; siempre he tenido ganas de programar algún tipo de juego, pero nunca lo he hecho.

Contra

Como sea; el lanzador de juegos quedó relativamente rápido. Está escrito en Python y utiliza PyGame, que por debajo (en Linux) utiliza SDL. SDL tiene años; yo recuerdo básicamente cuando comenzó. A finales de los noventas e inicios de este siglo, una compañía llamada Loki Software se le ocurrió la genial idea de escribir y/o portar juegos de Windows a Linux. Su programador principal, un chavo con experiencia trabajando con juegos en distintos sistemas operativos, se le ocurrió hacer una biblioteca pequeña que encapsulara las operaciones más utilizadas en juegos de computadoras, y que (siempre que fuera posible) sólo llamara a la biblioteca nativa en el sistema operativo donde estuviera corriendo el programa; en Windows eso significaba DirectX. En Linux creo que de hecho sí terminaron escribiendo un montón de código.

Lemmings

Loki terminó tronando como ejote, por supuesto; pero SDL (siendo Open Source) no sólo sobrevivió a ello, sino que se convirtió en el estándar de facto en Linux (y Unix en general) para escribir juegos. SDL funciona con “módulos”, que en terminología moderna llamaríamos más bien “plugins”; tiene un módulo para sonido, otro para video, otro para joysticks (gamepads incluidos), y encima de todo tiene uno para OpenGL. Entonces en general en Linux uno tiene en SDL una biblioteca con todo lo necesario para escribir un juego, ya sea en 2D o 3D. PyGame se cuelga de SDL, y tengo entendido que varias otras bibliotecas también; además de que SDL tiene bindings en varios lenguajes (está escrito en C). Son pocos los juegos en Linux que no utilizan SDL, directa o indirectamente; y de hecho ahorita no se me viene ninguno a la cabeza.

Super Mario All-Stars

Y de hecho los tres emuladores que utilizo corren sobre SDL; FCEUX, Zsnes y Gens. Que esa fue la otra bronca que tuve; hacer que los pinches emuladores compilaran y corrieran en mi Media Center, y que además pudiera salirme de ellos utilizando el gamepad. La bronca comienza por el hecho de que estos emuladores en general comenzaron a escribirse a finales de los noventas; aunque las computadoras en ese entonces tenían ya la capacidad de emular el hardware de las consolas de 8 y 16 bits, la verdad es que la tenían por un pelo de rana calva.

Super Street Fighter II: The New Challengers

Como el hardware a duras penas podía con la emulación, los programadores de entonces llegaron a la conclusión de que tenían que hacer el código lo más rápido posible, y hace diez años eso básicamente se traducía a “vamos a escribirlo en ensamblador”. Entonces un montón de código en los emuladores se escribió en ensamblador; y como (en ese entonces) código en ensamblador cuidadosamente escrito le ganaba pero por mucho al código de máquina generado por un compilador (especialmente GCC), dicho código en ensamblador se fue preservando en distintos proyectos y nuevas generaciones de los emuladores. No me queda claro que la rapidez que ofrece justifique el increíble dolor de cabeza que implica estar lidiando con ensamblador; pero además dudo que dicho código le gane por mucho al código máquina generado por GCC (ha avanzado mucho el compilador en estos diez años), y encima creo que las máquinas modernas son lo suficientemente poderosas como para poder descartar la necesidad de utilizar ensamblador escrito a mano.

Flashback

Como sea, los tres emuladores que uso siguen teniendo generosas porciones escritas en ensamblador, lo cual no sería ningún problema si a) mi Media Center no fuera x86-64, y b) si no necesitara compilar los emuladores desde código fuente. Como utilizo x86-64, los emuladores no son trivialmente compilables; de hecho todo lo contrario, es un desmadre compilarlos en x86-64. Se puede, pero da dolores de cabeza. Y x86-64 puede ejecutar código de x86-32 sin ningún problema (por eso es que es difícil compilarlos; porque hay que hacer crosscompiling: compilar en x86-64 a código nativo de x86-32… por suerte Gentoo ayuda con eso), pero yo necesitaba el poder compilarlos porque además de todo, excepto por Zsnes, ningún maldito emulador era completamente controlable desde el gamepad.

Golden Axe

Entonces me tuve que meter al código de Gens y de FCEUX (después de romperme la cabeza viendo cómo hacer el crosscompiling), y modificar los programas para que me permitieran salirme del emulador utilizando un botón del gamepad. Ya entrados en negocios, y como mi gamepad tiene doce botones (seis más que el de SNES o el del Genesis), también asigné un botón para guardar el estado de la consola, y otro para cargar dicho estado. En otras palabras, para poder hacer trampa salvando justo antes de alguna parte difícil del juego, y cargándola de nuevo si me matan. Que es lo común, por cierto.

No por presumir, pero quedó poca madre. Cuando cierro el programa de mi Media Center (con un botón del control remoto), el script que lo ejecuta determina si está o no conectado mi gamepad. Si no está conectado la máquina se apaga; si sí está conectado, ejecuta mi programa para elegir algún juego. El programa es bien sencillo; presenta en pantalla una imagen (la carátula original del juego), y con el gamepad puedo ir navegando las carátulas hasta que llegue al juego que quiero jugar.

Al presionar un botón, el programa escupe a la salida estándar el nombre del ROM, y el script que lo lanzó ve qué tipo de ROM es; dependiendo del tipo lanza el emulador correspondiente, y entonces ya puedo jugar (y hacer trampa guardando y cargando estados de memoria del emulador), y cuando me aburro presiono otro botón y el emulador acaba. El script recupera el control, y vuelve a ejecutar el programa que elige juegos.

El programita detecta un botón en especial, que si lo presiono quiere decir que ya no quiero seguir jugando, y entonces termina sin escupir nada a la salida estándar. El script detecta que el programa no escupió nada, y entonces termina el ciclo y la máquina se apaga.

Lo maravilloso del asunto es que es trivial agregar juegos (sólo es aventar el ROM y la imagen de la carátula a dos directorios especiales), y casi igual de trivial agregar emuladores (sólo tengo que asegurarme de que pueda modificarlos para que sean completamente controlables a través del gamepad).

Sé que es medio ridículo que, teniendo un PlayStation 3 (probablemente la consola más poderosa que jamás haya existido), me ponga a jugar Super Mario Bros., un juego que cumplirá 25 años el año que viene. Pero ese juego, al igual que Contra que mi hermano y yo jugamos hasta la ignominia; Golden Axe que sólo pude jugar en maquinitas (no recuerdo a nadie que tuviera un Sega Genesis aquí en México), o Flashback que de hecho jugué en la computadora, están irremediablemente ligados a mi niñez. No es sólo ser “retro”; de verdad hay una conexión emocional con esos juegos.

(Además de que, para ser sincero, a veces me siguen pareciendo más divertidos que los juegos modernos).

Fue un proyecto divertido, y la verdad quedó bastante bien. Y, sorprendentemente, se ven muy bien estos seniles juegos en mi televisión de 46″.

California dreamin’

El boleto de avión que compré para ir a Barcelona me salió carísimo, en gran medida porque no podía yo hacer escala en el gabacho. No tenía visa gringa, y sin visa los pinches gringos no lo dejan a uno ni siquiera ir de paso.

Así que regresando de Europa decidí que sería útil que sacara mi visa gringa; pero como estaba seguro de que no volvería a salir del país en el 2009, ni siquiera vi cómo estaban los trámites. Mi certeza de quedarme aquí durante lo que queda del año era porque básicamente ya me había gastado en mi viaje a Europa todos los recursos que el posgrado tenía disponibles para mí durante el 2009.

Y entonces hace dos semanas Bernardo y Silvia me invitaron a trabajar con ellos en verano. Que de los gastos se encargaban ellos. Y como en general en mi vida yo sigo la filosofía de que dadas, hasta las puñaladas, de inmediato dije que sí. El único problema era que tengo que estar allá en junio, y que yo seguía sin visa; así que en mega chinga hice los trámites, el viernes pasado fue mi entrevista en la embajada gabacha, y hoy me regresaron mi pasaporte.

(Que por cierto, el trámite fue sencillísimo; pendejo de mí se me olvidó llevar cualquier papel que comprobara que soy estudiante del posgrado, o que recibo una beca del Conacyt, o que tengo que regresar porque en agosto daré un curso en la Facultad de Ciencias… y ya me estaba preocupando, porque los cónsules en las ventanillas yo sí vi que hacían un cuestionario medio intenso a todos los que pedían visa. Pero nada más vieron que ya me habían dado visa estudiantil en el 2007, pidieron ver mi credencial de la UNAM –que ni siquiera está resellada–, y ya, me aprobaron la visa en menos de tres minutos. Fue incluso anticlimático después de casi cinco horas de cola. Pero parece ser que el trámite se ha alivianado desde que el negro es presidente allá.)

Así que volveré a California en unos días; incluso es posible que este fin de semana, aunque es más probable que me vaya la próxima semana. Espero poder tener un mejor ritmo de trabajo allá que aquí; no he avanzado mucho desde que regresé de Barcelona.

Y también espero poder ver a mis cuates de San Francisco, porque ahora sí ni loco dejo de visitar esa ciudad.

Dos en dos días

Fui el martes a ver con mi mamá The Proposal, y fue así como me enteré (pendejo de mí), que por fin ya habían estrenado Transformers 2: Revenge of the Fallen, así que fui a verla ayer. Se aplican las de siempre.

  • The Proposal (La Propuesta).

    The Proposal

    The Proposal

    Sigo viendo las películas de Sandra Bullock, y es por cosas como The Proposal que lo sigo haciendo. Es encabronadamente divertida; la Bullock a sus 45 años se ve guapísima, y sigue siendo muy chistosa cuando se lo propone. Ryan Reynolds también es muy chistoso, pero la Bullock se roba la película. Bueno, no; Betty White se roba toda la película, pero la Bullock es muy buena de cualquier forma.

    La trama no es muy compleja; la Bullock es la jefa de Reynolds, y la van a deportar por ser canadiense, así que le propone matrimonio para poder obtener la nacionalidad gringa. Una hora y cuarenta minutos después, acaban de verdad enamorados el uno de la otra.

    La trama es pendejísima, pero realmente es un pretexto para hacer chistes, la mayor parte de los cuales me parecen más que efectivos. Así que véanla (aunque tal vez se puedan ahorrar verla en el cine); al menos se divertirán.

  • Transformers 2: Revenge of the Fallen (Transformers: La Venganza de los Caídos).

    Transformers 2: Revenge of the Fallen

    Transformers 2: Revenge of the Fallen

    Hace dos años yo dije que Transformers era una película chingonsísima. Lo sigo sosteniendo. Y además ahora agrego que Transformers 2: Revenge of the Fallen es chingonsísima al cubo.

    La película está siendo hecha pedazos por la crítica, y yo la verdad no entiendo por qué. Cierto; la historia se sostiene con alfileres, es idiota y predecible, y en muchas partes sencillamente no tiene sentido. También tiene unos gújeros más grandes que el Cañón del Sumidero. También es verdad que las actuaciones son inexistentes, en gran medida; que el guión es infantil, los personajes inverosímiles, y que en muchas partes la película es melodramática.

    Yo no niego nada de lo anterior; lo que digo es que nada de eso le quita a la película el ser chingonsísima (al cubo), porque todas esas cosas “negativas” son en gran medida adrede. De hecho, se ve que el director Michael Bay y los actores se lo pasaron bomba haciendo la película exactamente como ellos querían. Si el resultado es justo lo que los creadores buscaban, ¿cómo podemos calificarlo de malo?

    Y al fin y al cabo lo que los creadores querían era continuar la fantasía para gente como yo que cuando teníamos diez años jugábamos con nuestros trailercitos rojos de Optimus Prime; y en ese sentido la película es un éxito absoluto y total. Añádanle además la genuina simpatía de Shia LaBeouf, los cagadísimos actores que interpretan a sus padres, el semi cameo de nuevo de John Turturro, los sensacionales efectos especiales, y la película se vuelve perfecta. Súmenle entonces que ahora hay más escenas y más descaradamente gratuitas de la ridículamente sabrosa Megan Fox, que además se le une la nada despreciable Isabel Lucas, y la película va más allá de la perfección. Es como 117% buena.

    Y no estoy exagerando; los efectos especiales consiguen cumplirnos veinte años después el deseo que teníamos cuando éramos niños de ver en vivo a nuestros juguetes que eran carros y robots al mismo tiempo. Y por supuesto hablo casi exclusivamente de niños (algunas niñas jugarían con Transformers, pero estoy seguro serían minoría); la única diferencia entre un niño de 10 años y uno de 30, es que a los de 30 nos gustan las reinas sabrosas. Entonces nos ponen en la película a una reina que es tan estúpidamente sabrosa que no es justo para el resto de las mujeres en el universo que exista, y de verdad consiguen hacer una película que yo sólo puedo calificar de perfecta. No; miento: va más allá de la perfección. Es la perfección perfeccionada.

    Dejen a los críticos destrozar a la película y quejarse amargamente de nimiedades como trama, o actuación, o dirección, o consistencia. Lo cierto es que la gente que como yo creció con los juguetes irá a verla en masa (y los que tengan hijos los llevarán, pasando la antorcha de esta idiota, pero entretenida fantasía), y será un éxito abrumador. Que digan que es mala, si quieren; realmente no entienden.

    Para los que sí entendemos, está es una película perfecta.

Miércoles 2×indio, la venganza

Dado que me cancelaron mi membresía club Cinépolis decidí regresar a mis viejas costumbres y aventarme dos películas en miércoles × indio. Lamentablemente el miércoles de la semana pasada ya no alcancé boletos, pero el de esta semana sí. No había escrito al respecto porque estaba en varios trámites burocráticos de distintos tipos.

  • Up (Una aventura de altura).
    Up

    Up

    No tenía muchas ganas de ver Up. La premisa me parecía estúpida, y después de Wall•E la verdad no creía que Pixar pudiera superarse.

    Y no lo hace; Wall•E es muchísimo mejor que Up; pero la nueva película de Pixar de cualquier forma es fabulosa. No voy a decir mucho de la trama, porque sí es estúpida; pero es al final del día una historia de amor muy bonita, y además ponen a los perros como los increíblemente estúpidos animales que son.

    También es muy divertida; pero creo que lo mejor de la película son los primeros quince minutos, donde de forma simple y divertida relatan la historia del amor entre el señor Fredricksen y su esposa.

    Definitivamente no es la mejor película de Pixar, y yo diría que ni siquiera está entre mis cinco favoritas; pero vale mucho la pena verla. Ah; otra cosa, por cuestiones del horario me metí a verla en 3D, y la verdad sigo sin entenderle el chiste a esta tecnología. No sé exactamente qué ocurra, pero después de un tiempo mi cerebro deja de creerse o procesar la ilusión de profundidad, y entonces es idéntico a verlo en una sala normal… nada más que 25% más caro. A lo mejor falta que vea una película que de verdad aproveche la tecnología, pero hasta ahora a mí no me convence.

  • State of Play (Los Secretos del Poder).
    State of Play

    State of Play

    Esperen a ver esta película en DVD. Ni siquiera Bly-ray; DVD es más que suficiente. Y además, si en verdad quieren ver una buena película de periodistas descifrando una conspiración política, vayan y renten All the President’s Men, de la cual State of Play es una pobre y barata copia. Con la ventaja de que la película de 1976 se basa en un hecho de la vida real.

    No me malentiendan; la película es entretenida y está bien hecha y bien actuada. Es sólo que en primer lugar no hay ningún motivo para verla en el cine, y en segunda es bastante predecible y de verdad una mala versión de All the President’s Men. No sé cómo haya sido la miniserie británica sobre la que se basó la película; probablemente fuera mejor. Los gringos tienden a apestar este tipo de adaptaciones.

Lo que nos ha costado el poder votar

Dado el lamentable papel que han jugado los partidos políticos durante los últimos años, la irremediable ilegitimidad del “gobierno” (por decirle de alguna manera) de Felipe Calderón (consecuencia directa del fraude electoral de 2006), el cada vez mayor descrédito del Instituto Federal Electoral y las instancias judiciales como la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la violencia incontrolable (y por casos como el de Nuevo León, al parecer con el apoyo de las autoridades locales) del narco, y en resumen la profunda crisis económica y política en la que se encuentra el país (consecuencia directa, repito, del fraude de 2006), ha habido varios llamados a que “protestemos” votando en blanco, o anulando nuestras boletas.

Voto nulo, voto blanco, le dicen. Yo sólo pregunto: bueno, ¿tienen mierda en la cabeza los que proponen esto, o qué?

La derecha en el país que se mantuvo ilegalmente en el poder cometiendo fraude hace tres años, y que se negó histéricamente a cualquier salida política que hubiera podido tener el problema al sencillamente consentir en un recuento de los votos, nos tiene en una crisis institucional, política y económica como no habíamos visto en décadas; mucho peor que en 1995 o 1982. Nos están dando casus belli; nos lo vienen dando desde el 2 de julio de 2006. Estos imbéciles nos están acorralando a tomar la opción que muchos no queremos tomar; nos están acorralando a tomar las armas. Se les olvida que la gente de este país siempre ha estado dispuesta a insurreccionarse y a ofrecer su vida al momento en que determina que ya no hay de otra.

Y no nos están dejando de otra; cometiendo fraudes (como el que sin duda se prevé para el 5 de julio, que milagrosamente evitará que el PAN pierda por mucho respecto al PRI), cerrándonos los espacios de participación, y negándonos el poder llegar al poder por la vía pacífica, que es a través de los votos. Lo que acaba de pasar en Iztapalapa es una muestra transparente del asunto; y no nos crean tan pendejos como para empezar a decir que es una “bronca del PRD”. No mamen; sin duda el entreguismo de muchos de los miembros de Nueva Izquierda tiene que ver, pero es un golpe (ilegal además, cometido por la “autoridad legal”) a la gente que permanece fiel al movimiento de resistencia civil pacífica encabezado por el Peje.

Además de lo hijo de la chingada e injusto del asunto (nos están diciendo: “no los vamos a dejar llegar de ninguna formar al poder, y se chingan”), es peligrosísimo; si nos cortan las vías legales y pacíficas para llegar y detentar el poder, ¿qué esperan que hagamos? ¿Que agachemos la cabeza y digamos “ni modo”?

De por sí hay una bola de idiotas en la izquierda mexicana que desde hace años (por ejemplo, en la huelga de la UNAM) vienen clamando por la vía violenta para conseguir los cambios que sin duda alguna la nación necesita. La enorme mayoría de la izquierda los hemos mantenido a raya y apostado por la vía pacífica por una multitud de razones; la primera que creemos que el costo en vidas es inaceptable, y la segunda que desde hace casi treinta años fue el camino que elegimos, sabiendo que iba a ser largo, difícil y tortuoso el proceso de cambiar este país sin necesidad de recurrir a la violencia. Desde que el PCM obtuvo su registro y comenzó a participar en las elecciones hemos apostado por la vía electoral, porque no queremos ver muertes inútiles. Y eso nos ha costado muertos; el PRD tuvo más de 300 muertos nada más en los últimos estertores de los gobiernos priistas. Siempre es la izquierda la que le asesinan más miembros; y en gran medida por haber apostado por la vía electoral.

Si nos cierran la vía electoral (como ocurrió el 2 de julio de 2006, como ha venido ocurriendo antes y después, Iztapalapa el último caso), nos dejan sólo otra vía, y de verdad no queremos tomarla, pero si las cosas siguen descomponiéndose no habrá otra opción. Ya no tendremos cómo poner a raya a los elementos más radicales, y lo que es peor; a los ojos de los jodidos (los que ya no pueden con la crisis económica, los que no ven cómo poder mantener a su familia, los que viven día a día bajo la violencia del narcotráfico), la vía violenta será no sólo la única viable; será una que tenga mucho más sentido que seguir participando en elecciones que no respetan el voto de la gente, o donde no permiten de ninguna manera que los candidatos que quieren implementar un proyecto distinto de nación lleguen al poder.

Todavía dijeran ustedes es un proyecto revolucionario y radical… al contrario, es bien reformista. Es sólo mantener la educación y salud públicas, gratuitas y universales (hoy la SEP, propiedad ahora de la temible Elba Esther Gordillo, pidió a las universidades –sólo las públicas, por supuesto– que recorten gastos “voluntariamente”), mejorar y defender las empresas nacionales relacionadas a energía, y ver por la soberanía nacional. Es básicamente el proyecto que Obama dice tener para los gringos (nada más que nosotros lo venimos peleando desde mucho antes); no me digan que es radical o “imposible”.

Y ni eso quieren dejar que hagamos. Tenemos unos grupos de intereses particulares poderosísimos que tiene agarrados de los huevos al gobierno federal; justo los que defendieron la “limpieza” de las elecciones de 2006, y que se han venido cobrando (y aumentando su poder) desde entonces. Un ejemplo vergonzoso fue el ruin espectáculo que dieron ayer Emilio Azcárraga y Elba Esther Gordillo casi besándose los culos en televisión.

Y justo son en gran medida las televisoras (a través de sus comentaristas pagados) las que están llamando a la soberana pendejada del “voto blanco, voto nulo”. Les aterra (y les pega directamente en sus intereses) las reformas que con grandes dificultades medio consiguieron pasarse en los dos últimos años que les limitan su intervención en los procesos electorales, y saben que si hay un gran abstencionismo, ellas pueden determinar en gran medida qué diputados y diputadas pueden ganar; dándoles tiempo aire gratis bajo la fachada de estar “cubriendo las noticias”. Y luego esos diputados echarían abajo dicha ley. Es una mentira vil que llamen al abstencionismo por su “indignación” del sistema de partidos (que por descompuesto que esté, sigue siendo mucho mejor que el monopolio del poder priista que teníamos antes); es una jugada para tratar de mantener sus privilegios, que la nueva ley de medios acota considerablemente.

Además de que, como siempre, entre menos gente vote más fácil es cometer fraude; por eso en el 2006 lo único que pudieron inventarse fue una diferencia de poco más de 0.5%.

¿Los partidos que tenemos son lamentables? Sin duda alguna; incluido el PRD: de hecho varias cosas que han hecho miembros de ese partido me parecen de las peores de toda la clase política mexicana. Pero por lamentables que sean las opciones que tenemos para el elegir el 5 de julio, seguimos teniendo opciones. Hace sólo veinte años no teníamos opciones realmente; hace sólo quince años pocos creían que las reformas electorales que con sangre, sudor y lágrimas estábamos consiguiendo pudieran servir de algo. Pero miembros heroicos de la izquierda y la derecha ilustrada mexicana (ese panismo que luchaba honestamente porque se abrieran los espacios de participación política, y que no tengo idea dónde se han metido en los últimos años… probablemente sigan avergonzados después del desastre que resultó ser Fox) siguieron luchando y apostando porque los cambios se pudieran realizar por la vía pacífica.

Toda esa lucha, todo ese trabajo es despreciado groseramente por los imbéciles que llaman al “voto blanco, voto nulo”, muchos de los cuales en su vida hicieron algo útil por conseguir un México más democrático. Ahora indignados levantan la nariz y claman que ningún partido merece su impoluto voto, que “protestarán” absteniéndose o anulándolo. Bola de pendejos; me hubiera gustado verlos así de indignados cuando la gente que luchaba por la democracia era asesinada.

¿Va a haber fraude? Posiblemente; lo hubo en el 2006 y el cambio de Ugalde por Leonardo Valdés en el IFE (y la bola de pendejadas que ha hecho desde entonces) ha causado que el Instituto se deslegitimice aún más, así que ni siquiera es que eso les preocupe a estos imbéciles. Eso no justifica que sacrifiquemos nuestro voto; supimos durante décadas que los priistas harían fraude en todas y cada una de las elecciones, pero seguimos participando en ellas porque participando es la única manera de ir cambiando pacíficamente este país. Y estamos por el cambio pacífico.

Calderón (deslegitimado de origen para empezar) no ha hecho una cosa bien desde que empezó a “gobernar”, ya no digamos promesas de campaña como ser el “presidente del empleo” (nada más comparen los índices de desempleo con los de hace tres años). Su “guerra al narcotráfico”, además de que por principio es igual de estúpida que la “guerra contra las drogas” o “guerra contra el terrorismo” de los gringos, está sólo resultando en un narcotráfico cada vez más violento y cada vez más envalentonado porque estos idiotas sólo muestran que no pueden luchar contra el narcotráfico. Menos aún cuando casos como el de Nuevo León muestran que no podrán hacerlo hasta que se limpien los gobiernos locales.

Pero además no les importa limpiar nada; en tal caso harían operativos espectaculares en los estados más golpeados por el narcotráfico, que sin duda alguna son los del norte del país. Pero esos estados son gobernados por panistas, así que ahí sólo meten cada vez más soldados (como si eso alguna vez hubiera servido de algo en algún lugar alguna vez). En cambio hacen un operativo espectacular en Michoacán; no porque ahí esté particularmente grave el narcotráfico, sino porque es un bastión perredista.

Es tan descarado que daría risa, si no fuera porque dan más ganas de llorar.

Si dejamos la vía electoral (que es eso al fin y al cabo lo que significa anular nuestro voto), la única otra vía que va a quedar para cambiar el país es la violenta. Incluso con chingaderas como la que le acaban de hacer a Clara Brugada en Iztapalapa hay formas (revueltas, complejas y hasta medio dementes) de darle la vuelta, sin violar la ley y sin necesidad de abandonar la vía electoral. El Peje propuso el demente plan de votar por el PT para Jefe Delegacional en Iztapalapa, que el candidato (en caso de ganar) renuncie, y que el Jefe de Gobierno Marcelo Ebrard entonces apunte a Clara Brugada como Jefa Delegacional (cuando un Jefe Delegacional renuncia, el Jefe de Gobierno es quien decide quién llena el puesto).

El plan es complejo, peligroso, con muchas posibilidades de fallo y, puesto sencillamente, demente. También es tal vez el único que permitiría que legalmente Clara Brugada fuera electa Jefa Delegacional sin riesgos de que después quisieran anular la elección. Y también es cierto que tal vez el único lugar donde un plan tan descabellado podría funcionar sería Iztapalapa. Tengo una fe enorme en los habitantes de esta Ciudad; mi fe si es posible es un poquito más grande en aquellos que viven en Iztapalapa.

Y por demente que sea el plan, es uno que se mantiene dentro de la vía electoral, y que es legal y legítimo. Mañosamente legal, pero legal al fin y al cabo. Y por mal que me caiga el Peje es una cosa que siempre le he reconocido; nunca ha apostado por la vía violenta, y siempre que ha podido ha evitado que la gente que lo sigue (muchos de ellos rayando en el fanatismo) sea puesta en peligro de violencia física.

Para acabar, muchos me van a decir “bueno, OK, votamos; no tiramos nuestro voto… pero si los partidos son una mierda, ¿entonces cómo vamos a saber por quién votar?” La respuesta es bien sencilla; averigüen quiénes son los candidatos que les tocan, e investiguen de dónde vienen, qué proponen y cuáles son sus antecedentes. Es nuestra responsabilidad hacer eso. La democracia no es como el futbol; no le “voy” a un partido político como le voy a los Pumas de la UNAM. La democracia no es sólo derechos; son obligaciones. Y la obligación más básica es averiguar a quién carajo le están dando su voto.

Y en gran medida estoy seguro de que en la Ciudad la mayor parte de la gente hace eso. Por eso estoy convencido de que la izquierda seguirá siendo mayoría aquí. A pesar del PRD en muchos casos. Aquí en la Ciudad nos costó muchísimo el tan siquiera poder elegir a nuestros propios gobernantes; algo que ha costado tanto suele apreciarse lo suficiente como para ignorar a los idiotas que llaman a que tiremos nuestro voto, después de todo lo que luchamos para tenerlo en primer lugar.

Rompiendo un poco mis costumbres esta entrada no permitirá comentarios; yo sólo quería dar mi opinión al respecto del “voto blanco, voto nulo”. La opinión de mis lectores no es que no me importe; es que si de verdad quieren dar su opinión, denla donde de verdad importa. En las urnas.

Damn

Damn.

Archie 601

Archie 601

Se pone peor y peor. El único consuelo es que la miniserie se había anunciado que duraría seis números; y si Archie se casa con Verónica en el segundo, eso quiere decir que (casi con absoluta certeza) ella no será a quien al final elija.

Pero de todas formas…

Damn.

Betty es (predeciblemente) la dama de honor. Y está llorando. Llorando.

Fringe

Hace unos días me metí (en contra de mi mejor juicio) en una discusión idiota aquí en mi blog acerca de Dawson’s Creek. No es la primera (y seguro no será la última) vez que me meto en una discusión idiota; pero la idiotez se agrava particularmente porque es de una serie de televisión. De adolescentes. Y (para acabarla de amolar) bastante idiota.

Como sea, me hizo darme cuenta que no he escrito acerca de Fringe, la nueva serie de televisión del creador de Lost J.J. Abrams. La comencé a ver antes de irme a Barcelona, y dejé de verla por el viaje. Cuando regresé de hecho tardé en ver series de televisión de nuevo, y hasta ahora me he estado poniendo al día con la primera temporada (ya la renovaron para una segunda).

Fringe

Fringe

La serie son una bola de mamadas que nos quieren vender como fringe science, pero los personajes están bien hechos y son medianamente interesantes. Las tramas, además, por inverosímiles que sean son bastante entretenidas.

Pero no es por eso que comencé a verla; la verdad comencé a verla porque Joshua Jackson es Peter Bishop, el coprotagonista de la serie. Jackson es, por supuesto, el actor que interpretaba a Pacey en Dawson’s Creek, y la liga al inicio de esta entrada.

Su personaje es bastante cagado; pero lo realmente divertido es que la hace de “joven genio rebelde”. Se supone con un IQ altísimo, el chavo abandonó la escuela por tener broncas con figuras de autoridad, y se gana la vida de distintas y (en varios casos) no muy legales maneras.

¿Por qué cagado? Pues porque en Dawson’s Creek Pacey siempre era como que el “tontito” del grupo (si bien varias veces dio muestras de ser todo lo contrario). Supongo que debe ser satisfactorio para Joshua Jackson ahora hacerla de genio… y más porque puede seguir haciéndola de “rebelde”.

Está entretenida la serie; véanla si pueden.

In the beginning Turing created the Machine

De vez en cuando, alguien en Slashdot se inspira y escribe algo que fabuloso no alcanza a describir.

In the beginning Turing created the Machine.

And the Machine was crufty and bogacious, existing in theory only. And von Neumann looked upon the Machine, and saw that it was crufty. He divided the Machine into two Abstractions, the Data and the Code, and yet the two were one Architecture. This is a great Mystery, and the beginning of wisdom.

And von Neumann spoke unto the Architecture, and blessed it, saying, “Go forth and replicate, freely exchanging data and code, and bring forth all manner of devices unto the earth.” And it was so, and it was cool. The Architecture prospered and was implemented in hardware and software. And it brought forth many Systems unto the earth.

The first Systems were mighty giants; many great works of renown did they accomplish. Among them were Colossus, the codebreaker; ENIAC, the targeter; EDSAC and MULTIVAC and all manner of froody creatures ending in AC, the experimenters; and SAGE, the defender of the sky and father of all networks. These were the mighty giants of old, the first children of Turing, and their works are written in the Books of the Ancients. This was the First Age, the age of Lore.

Now the sons of Marketing looked upon the children of Turing, and saw that they were swift of mind and terse of name and had many great and baleful attributes. And they said unto themselves, “Let us go now and make us Corporations, to bind the Systems to our own use that they may bring us great fortune.” With sweet words did they lure their customers, and with many chains did they bind the Systems, to fashion them after their own image. And the sons of Marketing fashioned themselves Suits to wear, the better to lure their customers, and wrote grave and perilous Licenses, the better to bind the Systems. And the sons of Marketing thus became known as Suits, despising and being despised by the true Engineers, the children of von Neumann.

And the Systems and their Corporations replicated and grew numerous upon the earth. In those days there were IBM and Digital, Burroughs and Honeywell, Unisys and Rand, and many others. And they each kept to their own System, hardware and software, and did not interchange, for their Licences forbade it. This was the Second Age, the age of Mainframes.

Now it came to pass that the spirits of Turing and von Neumann looked upon the earth and were displeased. The Systems and their Corporations had grown large and bulky, and Suits ruled over true Engineers. And the Customers groaned and cried loudly unto heaven, saying, “Oh that there would be created a System mighty in power, yet small in size, able to reach into the very home!” And the Engineers groaned and cried likewise, saying, “Oh, that a deliverer would arise to grant us freedom from these oppressing Suits and their grave and perilous Licences, and send us a System of our own, that we may hack therein!” And the spirits of Turing and von Neumann heard the cries and were moved, and said unto each other, “Let us go down and fabricate a Breakthrough, that these cries may be stilled.”

And that day the spirits of Turing and von Neumann spake unto Moore of Intel, granting him insight and wisdom to understand the future. And Moore was with chip, and he brought forth the chip and named it 4004. And Moore did bless the Chip, saying, “Thou art a Breakthrough; with my own Corporation have I fabricated thee. Though thou art yet as small as a dust mote, yet shall thou grow and replicate unto the size of a mountain, and conquer all before thee. This blessing I give unto thee: every eighteen months shall thou double in capacity, until the end of the age.” This is Moore’s Law, which endures unto this day.

And the birth of 4004 was the beginning of the Third Age, the age of Microchips. And as the Mainframes and their Systems and Corporations had flourished, so did the Microchips and their Systems and Corporations. And their lineage was on this wise:

Moore begat Intel. Intel begat Mostech, Zilog and Atari. Mostech begat 6502, and Zilog begat Z80. Intel also begat 8800, who begat Altair; and 8086, mother of all PCs. 6502 begat Commodore, who begat PET and 64; and Apple, who begat 2. (Apple is the great Mystery, the Fruit that was devoured, yet bloomed again.) Atari begat 800 and 1200, masters of the game, who were destroyed by Sega and Nintendo. Xerox begat PARC. Commodore and PARC begat Amiga, creator of fine arts; Apple and PARC begat Lisa, who begat Macintosh, who begat iMac. Atari and PARC begat ST, the music maker, who died and was no more. Z80 begat Sinclair the dwarf, TRS-80 and CP/M, who begat many machines, but soon passed from this world. Altair, Apple and Commodore together begat Microsoft, the Great Darkness which is called Abomination, Destroyer of the Earth, the Gates of Hell.

Now it came to pass in the Age of Microchips that IBM, the greatest of the Mainframe Corporations, looked upon the young Microchip Systems and was greatly vexed. And in their vexation and wrath they smote the earth and created the IBM PC. The PC was without sound and colour, crufty and bogacious in great measure, and its likeness was a tramp, yet the Customers were greatly moved and did purchase the PC in great numbers. And IBM sought about for an Operating System Provider, for in their haste they had not created one, nor had they forged a suitably grave and perilous License, saying, “First we will build the market, then we will create a new System, one in our own image, and bound by our Licence.” But they reasoned thus out of pride and not wisdom, not forseeing the wrath which was to come.

And IBM came unto Microsoft, who licensed unto them QDOS, the child of CP/M and 8086. (8086 was the daughter of Intel, the child of Moore). And QDOS grew, and was named MS-DOS. And MS-DOS and the PC together waxed mighty, and conquered all markets, replicating and taking possession thereof, in accordance with Moore’s Law. And Intel grew terrible and devoured all her children, such that no chip could stand before her. And Microsoft grew proud and devoured IBM, and this was a great marvel in the land. All these things are written in the Books of the Deeds of Microsoft.

In the fullness of time MS-DOS begat Windows. And this is the lineage of Windows: CP/M begat QDOS. QDOS begat DOS 1.0. DOS 1.0 begat DOS 2.0 by way of Unix. DOS 2.0 begat Windows 3.11 by way of PARC and Macintosh. IBM and Microsoft begat OS/2, who begat Windows NT and Warp, the lost OS of lore. Windows 3.11 begat Windows 95 after triumphing over Macintosh in a mighty Battle of Licences. Windows NT begat NT 4.0 by way of Windows 95. NT 4.0 begat NT 5.0, the OS also called Windows 2000, The Millenium Bug, Doomsday, Armageddon, The End Of All Things.

Now it came to pass that Microsoft had waxed great and mighty among the Microchip Corporations; mighter than any of the Mainframe Corporations before it had it waxed. And Gates heart was hardened, and he swore unto his Customers and their Engineers the words of this curse:

“Children of von Neumann, hear me. IBM and the Mainframe Corporations bound thy forefathers with grave and perilous Licences, such that ye cried unto the spirits of Turing and von Neumann for deliverance. Now I say unto ye: I am greater than any Corporation before me. Will I loosen your Licences? Nay, I will bind thee with Licences twice as grave and ten times more perilous than my forefathers. I will engrave my Licence on thy heart and write my Serial Number upon thy frontal lobes. I will bind thee to the Windows Platform with cunning artifices and with devious schemes. I will bind thee to the Intel Chipset with crufty code and with gnarly APIs. I will capture and enslave thee as no generation has been enslaved before. And wherefore will ye cry then unto the spirits of Turing, and von Neumann, and Moore? They cannot hear ye. I am become a greater Power than they. Ye shall cry only unto me, and shall live by my mercy and my wrath. I am the Gates of Hell; I hold the portal to MSNBC and the keys to the Blue Screen of Death. Be ye afraid; be ye greatly afraid; serve only me, and live.”

And the people were cowed in terror and gave homage to Microsoft, and endured the many grave and perilous trials which the Windows platform and its greatly bogacious Licence forced upon them. And once again did they cry to Turing and von Neumann and Moore for a deliverer, but none was found equal to the task until the birth of Linux.

These are the generations of Linux:

SAGE begat ARPA, which begat TCP/IP, and Aloha, which begat Ethernet. Bell begat Multics, which begat C, which begat Unix. Unix and TCP/IP begat Internet, which begat the World Wide Web. Unix begat RMS, father of the great GNU, which begat the Libraries and Emacs, chief of the Utilities. In the days of the Web, Internet and Ethernet begat the Intranet LAN, which rose to renown among all Corporations and prepared the way for the Penguin. And Linus and the Web begat the Kernel through Unix. The Kernel, the Libraries and the Utilities together are the Distribution, the one Penguin in many forms, forever and ever praised.

Now in those days there was in the land of Helsinki a young scholar named Linus the Torvald. Linus was a devout man, a disciple of RMS and mighty in the spirit of Turing, von Neumann and Moore. One day as he was meditating on the Architecture, Linus fell into a trance and was granted a vision. And in the vision he saw a great Penguin, serene and well-favoured, sitting upon an ice floe eating fish. And at the sight of the Penguin Linus was deeply afraid, and he cried unto the spirits of Turing, von Neumann and Moore for an interpretation of the dream.

And in the dream the spirits of Turing, von Neumann and Moore answered and spoke unto him, saying, “Fear not, Linus, most beloved hacker. You are exceedingly cool and froody. The great Penguin which you see is an Operating System which you shall create and deploy unto the earth. The ice-floe is the earth and all the systems thereof, upon which the Penguin shall rest and rejoice at the completion of its task. And the fish on which the Penguin feeds are the crufty Licensed codebases which swim beneath all the earth’s systems. The Penguin shall hunt and devour all that is crufty, gnarly and bogacious; all code which wriggles like spaghetti, or is infested with blighting creatures, or is bound by grave and perilous Licences shall it capture. And in capturing shall it replicate, and in replicating shall it document, and in documentation shall it bring freedom, serenity and most cool froodiness to the earth and all who code therein.”

Linus rose from meditation and created a tiny Operating System Kernel as the dream had foreshewn him; in the manner of RMS, he released the Kernel unto the World Wide Web for all to take and behold. And in the fulness of Internet Time the Kernel grew and replicated, becoming most cool and exceedingly froody, until at last it was recognised as indeed a great and mighty Penguin, whose name was Tux. And the followers of Linus took refuge in the Kernel, the Libraries and the Utilities; they installed Distribution after Distribution, and made sacrifice unto the GNU and the Penguin, and gave thanks to the spirits of Turing, von Neumann and Moore, for their deliverance from the hand of Microsoft. And this was the beginning of the Fourth Age, the age of Open Source.

Now there is much more to be said about the exceeding strange and wonderful events of those days; how some Suits of Microsoft plotted war upon the Penguin, but were discovered on a Halloween Eve; how Gates fell among lawyers and was betrayed and crucified by his former friends, the apostles of Media; how the mercenary Knights of the Red Hat brought the gospel of the Penguin into the halls of the Corporations; and even of the dispute between the brethren of Gnome and KDE over a trollish Licence. But all these things are recorded elsewhere, in the Books of the Deeds of the Penguin and the Chronicles of the Fourth Age, and I suppose if they were all narrated they would fill a stack of DVDs as deep and perilous as a Usenet Newsgroup.

Now may you code in the power of the Source; may the Kernel, the Libraries and the Utilities be with you, throughout all Distributions, until the end of the Epoch. Amen.

Como debía de ser

Yo fui el primer alumno de mi generación en la carrera (si no me equivoco) que instaló exitosamente Linux en su casa. A partir de entonces he instalado Linux en más máquinas de las que me gustaría admitir, y en varias de esas máquinas lo instalé más de una vez. El avance que han tenido los instaladores de Linux ha sido enorme; en general ahora sólo hay que contestar un par de preguntas y uno se olvida de todo lo demás… si no son dementes como yo y se evitan la molestia de instalar Gentoo.

Después de instalar estaba el ligeramente engorroso proceso de configurar la máquina. En general eso era sencillo; las broncas principales eran el sonido y el video. El sonido durante mucho tiempo fue un desmadre, hasta que ISA tuvo a bien hacernos el favor de desaparecer y todas las tarjetas de sonido pasaron a ser PCI. A partir de entonces configurar el sonido se volvió trivial; el paso a tarjetas integradas y a ALSA facilitó todavía más el proceso.

El video en cambio fue otra bestia, y el problema en particular radicaba en que XFree86 (que era la implementación de X11 que Linux usaba) era un programa monolítico, enorme, y con graves problemas en sus políticas de desarrollo. Por no decir que el código tenía (cuando yo empecé a usarlo) cerca de quince años de edad.

Configurar X entonces era una tarea realmente engorrosa. A mí no me pasó directamente, pero sí oí de gente que quemó uno o dos monitores tratando de configurar esa bestia. Incluso con los (entonces) revolucionariamente modernos controladores binarios de NVidia la tarea era bastante engorrosa.

Y entonces ocurrió que dejé de instalar Linux y (por ende) de configurarlo. Eso fue en primer lugar porque instalar y configurar Linux se hizo suficientemente sencillo como para que los demás me dejaran de pedir ayuda, y en segundo lugar porque comencé a usar Gentoo casi exclusivamente, y entonces uno nada más instala y configura una vez, y se olvida del asunto.

Pero hace unas semanas estrené laptop, y por supuesto le puse Gentoo. Cuando llegó el momento de configurar X, hice lo más sencillo que podía hacer y copié mi viejo /etc/X11/xorg.conf de mi antigua laptop y lo puse en la nueva; las dos usan tarjeta de video Intel, y entonces no me quise complicar la existencia.

El problema fue que Compiz sencillamente era inusable. Me tocó cambiar de laptop justo en un momento de transición en X.org (el proyecto que reemplazó a Xfree86 y que es muchísimo más dinámico, modular y chido) en el que la combinación de servidor X, controladores de Intel y mesa hacían que no se pudiera usar Compiz. Investigando descubrí que tenía que utilizar versiones más modernas (que la verdad no quería; sigo usando Gentoo, pero he decidido quedarme en la versión estable del sistema, porque no tengo tanto tiempo como antes para andar perdiendo viendo cómo hacer que mi tarjeta inalámbrica funcione), y lo hice. Funciona de maravilla; creo que Compiz corre mejor en mi laptop con una tarjeta de video Intel que en mi máquina de escritorio con una NVidia GeForce 8800 GT.

Pero lo más interesante fue ver que mucha gente mencionaba la falta de /etc/X11/xorg.conf, y les respondían que sí, que ahora X no necesita archivo de configuración. Sin poder creerlo realmente decidí intentarlo, y borré (mejor dicho, moví) mi archivo de configuración de X, y para mi absoluta sorpresa descubrí que todo funcionaba de maravilla.

La verdad ni podía creerlo; mi xorg.conf estaba cuidadosamente diseñado, usando años de experiencia configurando máquinas, y ahora resulta que no es necesario.

En el Instituto de Matemáticas Jorge me pidió que instalara Linux a dos computadoras del laboratorio, y nada más para comprobar si sí era verdad el asunto, decidí dejarles casi vacío el xorg.conf (ahorita explico por qué no lo quité completamente). De nuevo para mi absoluta sorpresa vi que también funcionaba. El xorg.conf de esas máquinas quedó así:

Section "Device"
	Identifier		"nVidia Corporation Quadro FX 560"
	Driver			"nvidia"
EndSection

Así es también (con un identificador distinto) la configuración en mi casa. No quité el archivo de configuración porque las máquinas tienen tarjetas de video NVidia, y quería usar los controladores binarios. Si no especifico que quiero usar ese controlador, X.org automáticamente le asigna el controlador open source nv, que no tiene nada de malo, excepto que no cuenta con aceleración 3D. Pero la asombrosa asombrosidad del asunto no se disminuye en nada; ahora en el peor de los casos necesito cuatro líneas (y realmente útiles son sólo dos) para configurar X. Todo lo demás lo hace el programa solito.

Que, por supuesto, es como debía de ser.

Star Trek

Después de que cancelaran mi membresía (que, cagadamente, significa que he ido gratis al cine los últimos cuatro meses… de haber sabido iba más), fui el viernes a ver Star Trek. Se aplican las advertencias de spoilers normales.

Star Trek

Star Trek

Me sorprendió que no le pusieran en español a la película Viaje a las Estrellas, dado que es el título clásico con el que conocemos a la serie en México. Me sorprendió todavía más que tradujeran warp como “curvatura”, no sólo porque se oye cagadísimo, sino porque de hecho es una traducción inteligente. Si bien me parece innecesaria.

Como sea; J.J. Abrams renovó la franquicia de Star Trek con esta película. Yo no soy trekkie; la serie original me da más bien hueva, la “nueva generación” (donde Charles Xavier es el capitán del Enterprise) me da más hueva todavía, y la única de las series que llegué a ver con mediano interés fue justamente Enterprise, porque me cae bien Scott Bakula.

De todas formas sé más o menos la historia de la serie y de los personajes; y también sé que Abrams se arriesgaba a la ira de uno de los grupos de fans más clavados que existe en el mundo. Eso hace más satisfactorio el resultado de esta película; que haya recibido casi universal aclamo es muestra del cuidado y cariño que le pusieron al hacerla. Tantito menos y hubiera sido hecha pedazos por los fans hardcore, y probablemente ignorada por el resto del universo.

Star Trek es una película bien hecha, bien actuada, bien dirigida, bien contada, y encabronadamente entretenida. Además se las ingenia para no desaparecer “mágicamente” toda la antigua continuidad; y respeta casi al punto de reverencia a las personalidades de los personajes.

Lo último que sabíamos de Spock en la continuidad original era que se había convertido en embajador de los romulanos. La película comienza con Spock fallando en su intento de salvar Rómulo (contrario a lo que pudieran pensar, el planeta de los romulanos) lanzando un blackhole-o-matic en una supernova, y siendo atrapado en el hoyo negro que se crea tardíamente. Un romulano minero deseoso de venganza lo persigue al hoyo negro con todo y mega nave minera, y ambas naves son enviadas al pasado.

Mucha gente menciona siempre que la “ciencia” en Star Trek es mucho más “real” que la que se encuentra en muchos otros trabajos de ciencia ficción, particularmente Star Wars… como si eso fuera particularmente difícil. Basura; la parte de “ciencia” de la película (y de las series) son una bola de mamadas, como pueden ver.

Como sea, la nave minera romulana llega al pasado 25 años antes que Spock, y procede a destruir el U.S.S. Kelvin, donde (oh, destino cruel) está el papá de James T. Kirk… y nada más para hacer más emocionante la escena, de forma completamente irracional también está ahí su esposa pariendo a Jaimito. El padre de Kirk tiene que sacrificarse heroicamente para salvar a su mujer y a su primogénito, y con ello la continuidad anterior de Star Trek queda permanentemente alterada.

La historia continúa relatando cómo Kirk entra a la academia espacial y cómo conoce a los miembros más importantes de su tripulación, hasta que por fin Spock sale del gújero negro y Nero lo captura con todo y blackhole-o-matic. Nero destruye Vulcano (el planeta de Spock) para que sufra el canalla lo mismo que él sufrió cuando Rómulo fue destruido. La flota espacial por supuesto trata inútilmente de detenerlo, y de forma inverosímil Kirk se encuentra en el Enterprise cuando la acción comienza. De forma todavía más inverosímil ahí están (o ahí terminan) todos los personajes de la serie original, y llegan a las posiciones que les conocíamos.

Así resumida la historia suena bien idiota; y la verdad lo es. Como siempre han sido las historias de Star Trek; eso no quita que esté bien contada, que sea consistente (si bien imposible de creer tantas casualidades), y que sea increíblemente entretenida. Encima de ello el elenco es para motivos prácticos perfectos; me pondría a mencionar a cada uno de ellos, pero me da hueva, así que sólo mencionaré a Zachary Quinto. El tipo es fabuloso como Spock; no es de extrañar que Leonard Nimoy se haya encariñado tanto con él.

La película hace un muy buen papel renovando la serie para el siglo XXI; es divertida, es emocionante, los efectos especiales son espectaculares, y Eric Bana hace cara de estar muy enojado. Así que váyanla a ver.

Oh, sí

Total que salió el primer avance para New Moon (también conocida como The Twilight Saga: New Moon). La película en principio no me interesaba más de lo normal (con eso quiero decir más de lo que normalmente me interesa una película de la cual ya leí la novela), pero entonces vi dos cosas en el avance.

La primera:

Jake Black

Jake Black

Taylor Lautner, el actor que interpreta al fabuloso personaje de Jacob Black (y quien, por cierto, sí tiene ascendencia india), subió quince kilos de músculo para poder interpretar el papel.

La segunda:

Jake Wolf

Jake Wolf

Now that’s what I’m talkin’ about.

Vayan y vean el avance, si les interesa. Se ve, al menos, entretenida.

New Moon

New Moon

Pumas Campeón

Con todas las desgracias que hay ahorita en el país, es hasta cierto punto reconfortante el tener este pequeño, intrascendente, pero sin duda agradable placer.

Pumas Campeón

Pumas Campeón

Chale, no puedo creer que ya hayan sido cinco años del bicampeonato. Chale; menos puedo creer que Bernal siga siendo el portero.