Culpa

La culpa nada más no se me da. No sé si sea porque soy ateo, o porque mis padres jamás nos metieron en la cabeza todas esas mierdas de “miedo a dios”, o a las drogas, o al sexo, o a nada por el estilo, pero el punto es que la culpa no se me da.

A pesar de que acepto que me cuesta, sí reconozco cuando cometo errores; pero en esos casos no me siento culpable. Trato de repararlos, si puedo, de disculparme, si debo, y de no repetirlos. Pero sentirme culpable nada más no, no es lo mío.

Y claro, mucho tiene que ver con que creo que la culpa es un sentimiento pendejísimo. De verdad no creo que haya nada más inútil que la culpa; es estúpido (y ligeramente irresponsable) sentirse culpable si uno no va a hacer nada respecto a alguna equivocación; y si sí vas a hacer algo al respecto, entonces ve y hazlo en lugar de sentirte culpable.

Por supuesto, con “hacer algo” me refiero a cuando hayas afectado a alguien más. Sentirte culpable por algo que no afecta a nadie más (digamos, masturbarse), de plano para mí raya en lo retrasado mental.

Que es una de las razones por las que las religiones abrahámicas me parecen idiotas; suelen fomentar que la gente se sienta culpable respecto a cosas que no tendrían por qué. Como masturbarse, en particular; que como todo mundo sabe es lo más normal del mundo.

Así que no, la culpa nada más no se me da.

Y me alegro.

El ancla

Mañana (técnicamente hoy) la UNAM abre de nuevo sus puertas. Eso no debería ser particularmente importante para mí; tengo llave de varios lugares en la UNAM, entonces puedo ir cuando sea, esté o no de vacaciones la universidad.

Sin embargo, en la práctica sí termina afectándome que CU esté “cerrada”. Ahora que no estoy trabajando (no en horario de oficina, al menos), la universidad tiende a ser una especie de ancla en mi rutina, sin la cual termino un poco a la deriva.

Así que me alegro que mañana por fin abra de nuevo sus puertas.

Doblajes

Hay tres películas que me interesaría ver en Cinépolis Perisur, pero que me niego a hacerlo porque están dobladas. Una es Nim’s Island, otra es Journey to the Center of the Earth, y la tercera es Meet Dave.

(Sí, lo sé; ninguna se ve particularmente buena: también por eso me niego a verlas dobladas. Si fueran suficientemente atractivas las vería incluso así.)

Aunque hay doblajes fabulosos (El Libro de la Selva y los Aristogatos me vienen a la mente, con Tintán dándole un tono maravilloso a esas películas), hay que entender que el doblaje, por bueno que sea, transforma a la película. Uno ya no está viendo la película original; está viendo una versión mutilada de la misma. En algunos casos dicha mutilación puede incluso mejorarla; pero creo que en esos casos el material original era bastante malo para empezar.

Pero en la mayoría de los casos (y más con los doblajes siendo cada vez más malos, en mi opinión), lo que consiguen es darle en la madre a una película. ¿Han visto los cortos de The Dark Knight doblados? Madre mía; dan ganas de llorar: la actuación de Ledger es tan soberbia que incluso se permea en los cortos en inglés. En español el “Guasón” es patético. No vería la versión doblada bajo ninguna circunstancia.

Y por supuesto me refiero a cualquier doblaje, no solamente al español. Ver Day Watch doblada al inglés la hizo insoportable para mí; no digamos el montón de películas japonesas que transmiten en Cablevisión con un doblaje al inglés que da risa.

He oído que en España es difícil ver una película en su idioma original en el cine; que doblan casi todas. No sé como pueden soportar eso. Y en el caso de Europa Oriental es (o al menos era) peor; he oído que ahí las películas eran dobladas por un único actor. Una única persona se la pasaba hablando toda la película, unos segundos atrás y encima de las voces de los actores originales. Sólo de imaginármelo me duele la cabeza.

Yo en ese sentido soy cada vez más intolerante; la película tiene que interesarme mucho para que vaya y la vea doblada. Si no de verdad prefiero esperarme a que salga en DVD… y próximamente Blu-Ray. Yo creo que Speed Racer la veré en Blu-Ray; por más interesante que se viera respecto a lo visual, no estuve dispuesto a chutármela en español.

Luisa Fernanda

Mi mamá fue a ver la zarzuela Luisa Fernanda, y salió tan encantada que me llamó por teléfono:

Mamá: Tienes que ir a ver Luisa Fernanda; está preciosa.
Yo: No tengo dinero.
Mamá: Ve; yo te invito.
Yo: Dadas, hasta las puñaladas.

Mi madre me ha de conocer, porque la zarzuela me encantó; el primer acto está algo lento, en mi opinión, pero el segundo es una chingonería. El tercer acto también está padre (aunque pinche vieja la Luisa Fernanda), pero me gustó más el segundo.

No sé si ya lo he comentado aquí, pero yo estudié en una escuela primaria que lleva el nombre de un país que no existe: se llama “República Española”. Y no existe porque, gracias al hijodeputa de Francisco Franco, la última República Española fue asesinada en la cuna, con la ayuda de una de las ultra derechas más bestiales y fascistas que han existido. Y cuarenta años después regresaron los reyes a España, y otros casi cuarenta años después siguen ahí, sin vistos de que se vayan a ir a ningún lado. Yo sugeriría que se fueran a la chingada; pero supongo que es bronca de los españoles.

Mi primaria se llama “República Española” porque fue construida con ayuda de la comunidad española en México, gran parte de la cual llegó aquí huyendo del franquismo.

La zarzuela Luisa Fernanda se estrenó en 1932, un año después de que se estableciera democráticamente en España la segunda y última República Española. La obra ocurre antes, durante y después de La Gloriosa, la revolución española de 1868, que dio origen a la primera República Española. Es, sin dudar a dudas, una zarzuela republicana, y entre otras cosas por eso le ha de haber gustado tanto a mi madre. Y a mí, por supuesto.

Independientemente del mensaje político, la zarzuela es bellísima, muy divertida, y magníficamente puesta; con unos escenarios padrísimos y unos vestuarios fabulosos. La música, sobra decirlo, es maravillosa.

Les diría que fueran a verla, pero ya sólo queda una fecha más, el domingo 27, y por lo que oí ya se habían agotado los boletos. Pero de cualquier forma, si por alguna razón ocurre que pudieran ir, no se la vayan a perder. Es excelente.

Sappho

Sappho

Sappho


Ποικιλόθρον’, ἀθάνατ’ Ἀφρόδιτα,
παῖ Δίος, δολόπλοκε, λίσσομαί σε
μή μ’ ἄσαισι μήτ’ ὀνίαισι δάμνα,
πότνια, θῦμον·

ἀλλὰ τυῖδ’ ἔλθ’, αἴποτα κἀτέρωτα
τᾶς ἔμας αὔδως ἀΐοισα πήλυι
ἒκλυες, πάτρος δὲ δόμον λίποισα
χρύσιον ἦλθες

ἄρμ’ ὐποζεύξαισα· κάλοι δέ σ’ ἆγον
ὤκεες στροῦθοι περὶ γᾶς μελαίνας
πύκνα δινεῦντες πτέρ’ ἀπ’ ὠράνω αἴθε-
ρας διὰ μέσσω.

αἶψα δ’ ἐξίκοντο· τὺ δ’, ὦ μάκαιρα,
μειδιάσαισ’ ἀθανάτῳ προσώπῳ,
ἤρε’, ὄττι δηὖτε πέπονθα κὤττι
δηὖτε κάλημι,

κὤττι μοι μάλιστα θέλω γένεσθαι
μαινόλᾳ θύμῳ· τίνα δηὖτε Πείθω
μαῖς ἄγην ἐς σὰν φιλότατα, τίς σ’, ὦ
Ψάπφ’, ἀδικήει;

καὶ γὰρ αἰ φεύγει, ταχέως διώξει,
αἰ δὲ δῶρα μὴ δέκετ’ ἀλλὰ δώσει,
αἰ δὲ μὴ φίλει, ταχέως φιλήσει
κωὐκ ἐθέλοισα.

ἔλθε μοι καὶ νῦν, χαλεπᾶν δὲ λῦσον
ἐκ μεριμνᾶν, ὄσσα δέ μοι τελέσσαι
θῦμος ἰμέρρει, τέλεσον· σὺ δ’ αὔτα
σύμμαχος ἔσσο.

Pushing Daisies

Cursi como soy, tenía que ponerme a ver la nueva serie de ABC, Pushing Daisies.

Pushing Daisies

Pushing Daisies

No me depcionó. La serie es fabulosa; combinando drama, romance, comedia, misterio y (básicamente) una historia de cuento de hadas, el programa es el primero en mucho tiempo que al verlo no sólo me hace reír; literalmente me pone de buen humor.

Mucho tiene que ver que está magníficamente escrito, con diálogos rápidos e inteligentes, y que el formato incluya a un narrador que es cagadísimo. También visualmente es muy llamativa y original la serie, con colores brillantes y escenarios que parecen salidos de un cuento.

Varios dicen que la serie parecería como una película de Tim Burton llevada a la televisión; yo la verdad creo que es original y distintiva por sí misma, aunque ciertamente tomando ciertos elementos “burtonescos”.

Pero lo más importante es que tiene unos actores de primera.

El reparto

El reparto

Todos son muy buenos actores, y además interactúan de formas muy divertidas durante toda la serie (que sólo lleva nueve episodios por la huelga de escritores). Lee Pace es muy bueno como Ned, el pastelero que tiene el don de revivir a las personas al primer toque, y volverlas a matar al segundo.

Ned

Ned

Pero a mí quien me encanta es Anna Friel, quien interpreta a Charlotte, el amor de la infancia de Ned, que la revive, y por lo tanto ya no puede volver a tocar de ninguna manera porque entonces volvería a matarla. Además siempre sale usando vestidos de colores brillantes y unos taconsotes altísimos; y es inglesa; que para mí siempre da puntos a favor.

Charlotte

Charlotte

Mención especial merece Kristin Chenoweth, quien interpreta a Olive, la mesera en el restaurante de Ned, y quien está perdidamente enamorada de él. La mujer viene de Brodway, donde ganó un Tony, y en varios episodios muestra sus dotes como cantante.

(¿Mencioné que la serie de repente se pone musical? Me encanta.)

El personaje de Olive es divertidísimo, y se roba un montón de escenas en todo el programa.

Olive

Olive

Pero al fin y al cabo lo que más me gusta es el romance de Ned y Charlotte, que se quieren de una forma a la vez sencilla y tierna, y con el ligero problema de que no pueden tocarse. Se besan a través de plástico cristal, por ejemplo.

Ned y Charlotte

Ned y Charlotte

La serie es preciosa, y ha sido alabada por la crítica, incluyendo doce impresionantes nominaciones a los Emmy en su primera y corta temporada. Pero también me parece que a mucha gente podrá resultarle insufrible.

A mí me está encantado, y me parece que es la primera serie que lleva bien a la pantalla chica un cuento de hadas “moderno” (entre comillas porque la ciudad –sin nombre– donde vive el pastelero parece una amalgama de los Estados Unidos de los 50s, una ciudad moderna, y un cómic). Tiene romance, es divertida, está fabulosamente escrita, y tiene dos actrices principales realmente guapas y simpáticas. La verdad no sé qué más se puede pedir.

Altamente recomendable.

Batman: El Caballero de la Noche

La tercera es la vencida.

Después de dos intentos infructuosos, por fin pude meterme a ver The Dark Knight. Me tocó el último boleto, y me senté hasta adelante, pero por fin la vi.

Se aplican las advertencias de spoilers de siempre.

The Dark Knight

The Dark Knight

Casi siempre que doy mi opinión de una película, dicha opinión está normalizada respecto al tipo de la película. Por ejemplo, un comedia romántica que yo digo que es buena en general quiero decir que es buena respecto a otras comedias románticas. A una comedia romántica no la comparo con un drama de guerra.

En ese sentido, The Dark Knight no es una buena película basada en un cómic; es una buena película, punto. Más aún, es una excelente película. Sólo ocurre que además está basada en un cómic.

(Además de que pasan dos horas y media de película y uno no las siente.)

Creo que no he visto una película basada en un cómic con una trama tan compleja y bien contada. El plan que se les ocurre a Batman, Dent y Gordon para capturar al Joker es buenísimo, y es lo que hace aún más sorprendente al plan del Joker para dejarse atrapar y poder destruir a la Unidad de Crímenes Mayores y raptar a Dent y Rachel.

Todas las actuaciones son fenomenales, pero Heath Ledger es una cosa aparte completamente. El Joker nunca había sido bien representado fuera de los cómics, en el sentido de mostrarlo como el monstruo inhumano que aparece en The Killing Joke o The Dark Knight Returns. César Romero era encantador, y su Joker una de las pocas cosas rescatables de la serie de Batman de los 60s; pero era una burla al personaje. Mark Hamill dándole su voz al Joker de las caricaturas de Batman de los 90s es fabuloso, pero sigue siendo al fin y al cabo un villano de caricatura. Y el Joker de Jack Nicholson, por fenomenal que fuera, no era el Joker. Era Jack Nicholson interprentando al Joker.

Ledger consiguió (y no tengo idea de si contribuyó a su suicidio; pero si así fuera no me extrañaría) en convertirse en la fuerza de la naturaleza que al fin y al cabo es el Joker de los cómics. No es maldad; ni siquiera es locura lo que tiene el Joker. No es odio o rencor social. Ni siquiera sé si es “desprecio” lo que siente por la vida humana. Es más profundo su estado mental, y terrorífico al momento en que uno se da cuenta de que un monstruo así puede existir.

Para mí, como lector de cómics, el momento definitorio del Joker es The Killing Joke, cuando le dispara a Barbara Gordon en la columna vertebral, dejándola inválida y confinada a una silla de ruedas para siempre, y luego le muestra fotos del suceso a Jim Gordon, en un intento por volverlo loco. La película roba muchos elementos de esa historia, sólo que al que termina volviendo loco es a Harvey Dent, quien se convierte en Two-Face.

La verdad a mí sí me sorprendió el momento en el cual Rachel Dawes es volada en mil pedacitos por una bomba que el Joker pone; no sólo por la crueldad y precisión del plan del Joker, que además muestran su cruda y violenta inteligencia; también porque no pensé que así acabaría ese personaje.

Que es, por supuesto, junto con la desfiguración de la mitad de su cara, lo que hace que Harvey Dent pase de ser el nuevo héroe de Gotham a uno de los villanos más interesantes que existen. El desarrollo del personaje de Aaron Eckhart es perfecto, y además muy respetuoso de la historia en los cómics.

Que es otra cosa que me gustó del Joker; cuenta varias veces como obtuvo las cicatrices que le dan su “sonrisa” permanente, y cada vez que cuenta la historia es distinta. En The Killing Joke, el Joker dice explícitamente: “Sometimes I remember it one way, sometimes another… if I’m going to have a past, I prefer it to be multiple choice!”

Varios críticos están comentando que Ledger podría ser nominado post mortem al Oscar como mejor actor; no lo sé. Lo que sí sé es que, independientemente de que el chavo se haya suicidado poco después de acabar de filmar sus escenas, es de las actuaciones más impresionantes que yo haya visto. Y el personaje ayuda, claro; pero de cualquier forma es muy buena actuación.

E independientemente de las actuacioes (que, repito, todas son buenas; incluyendo –sorpresivamente– la de Eric Roberts), es una película muy bien hecha y muy bien contada.

Dado que las primeras dos veces que lo intenté no pude entrar a verla, supongo que no tengo que decirles que vayan y la vean. Pero de todas formas se los digo; vayan y véanla. Esta película va a pasar a la historia; y no únicamente porque el villano principal se mató después de rodarla.

La Condesa

Nunca voy a ir a ver la de Batman.

Total que salí de mi departamento a las 10:50 con la intención de llegar a la función de las 11:00 de The Dark Knight. Estaba apretado el horario, y (más importante) cabía la posibilidad de que ya no hubiera boletos; pero quise probar mi suerte con la táctica de la gente que no llega a tiempo para usar sus reservaciones.

Por qué salí tan tarde es otra historia.

Medio matándome en el camino conseguí llegar a Perisur a las 11:08, congratulándome de que al menos a tiempo sí había llegado (hay al menos 10 minutos de anuncios en toda película), cuando mi celular suena.

Era mi hermano, que estaba con unos cuates, que no fuera mierda y que le cayera, que por su cumpleaños. Es difícil negarse a una petición de ese estilo.

Así que terminé manejando todo el camino a la Condesa donde estaba mi hermano con sus cuates. Estuvo divertido; conocí a la productora de películas como La Ley de Herodes y Sexo, Pudor y Lágrimas.

Pero así nunca voy a ver The Dark Knight.

Diría destino, pero no creo en él

Ayer fui alegremente a ver The Dark Knight. Llegué a la taquilla a las 8:00 PM, y pedí mi boleto para las 11:00 PM. Me dijeron que no había. Que sólo había boletos para las salas donde la pasaban doblada.

Y no voy a verla doblada, obviamente.

Desde que pedí mi mebresía, no había ocurrido que no pudiera conseguir boleto para una película que empezaba tres horas después. Me quedé como estúpido un minuto o dos, pensando qué podía hacer. Por supuesto lo más sencillo era irme; pero entonces me acordé que luego hay gente que aparta su boleto por teléfono o por Internet, y que no aparece a la hora que la función empieza.

Mientras que en teoría estos boletos se liberan media hora antes de la función, en la práctica lo hacen diez o quince minutos antes. Así que me fui a Ciudad Universitaria a aprovechar la conexión a Internet, y con la idea de presentarme en la sala una media hora antes de la función y ver si se liberaba algún boleto.

Qué bueno que hice eso; acabé teniendo una de las noches más agradables que yo recuerde.

Ahora sólo tengo que ir a ver The Dark Knight; ayer siempre no pude verla.

Y por eso luego me multan

Siendo idiota como soy, me las ingenié para poner mal la dichosa fórmula. Por suerte en las cuentas “de verdad” (las que hice para el banco etc.) sí estaban bien, sólo cuando puse esto en el blog logré hacerlo mal.

Y lo pongo entre otras cosas para que no se me olvide cómo debo hacerlo, así que aquí va la fórmula correcta:

  • Cantidad: C
  • IVA: V=C\times\frac{15}{100}
  • Sub-Total: S=C+V
  • Retenciones ISR: RS=S\times\frac{10}{100}
  • Retenciones IVA: RV=S\times\frac{10}{100}
  • Total: E=C-\frac{S}{10}
  • Total Facturas: F
  • IVA de Facturas: FV=F\times\frac{15}{100}
  • Impuestos a pagar: RV\times\frac{50}{100}-FV

Y por supuesto notar que no se vale contar todas mis facturas; que sólo sirven las que legalmente pueda deducir por ser indispensables por mi profesión.

La fórmula

Y sólo me llevó cuatro años de darme de alta en el SAT encontrarla:

  • Cantidad: C
  • IVA: V=C\times\frac{15}{100}
  • Sub-Total: S=C+V
  • Retenciones ISR: RS=S\times\frac{10}{100}
  • Retenciones IVA: RV=S\times\frac{10}{100}
  • Total: E=C-\frac{S}{10}
  • Total Facturas: F
  • IVA de Facturas: FV=F\times\frac{15}{100}
  • Impuestos a pagar: V-FV

Sí, los impuestos pueden salir negativos. Eso significa (si he entendido todo bien) que en mi declaración anual puedo (y debo) pedir lo que me deban.

Si algún contador (o alguien que entienda de esto) encuentra algún error, por favor díganmelo porque sería muy estúpido tener que pagar alguna multa por haber entendido esto mal.

Pasiones Privadas en Lugares Públicos

Fui a ver Cœurs porque ya no hay nada que me interese ver en la cartelera, y salí bastante desilusionado. Se aplican las de siempre.

Cœurs

Cœurs

La película es una obvia obra de teatro, sólo que en el cine. No sé si sea por eso, pero a mí me dio una hueva enooooorme; al teatro voy a verlo al teatro. En el cine quiero ver cine.

La historia es de tres hermosas francesitas y tres güeyes y cómo buscan el amor sin poder encontrarlo. O sea, sus dramas emocionales pendejos; que me da hueva ver… para eso, prefiero mis dramas emocionales pendejos.

La película es buena; está bien actuada, bien dirigida, bien contada, bien fotografiada (aunque, repito, es una vil obra de teatro), y nada de eso le quita que sea aburridísima. A lo mejor es mi estado de ánimo, pero de verdad no le vi mucho sentido a dos horas de estar regodeándose en los banales y burdos dramas de seis güeyes que además de todo son de lo más ordinario que he visto. Excepto por Charlotte, pero sólo en un ratito.

Hacia el final la película (que además me metí en parte porque la calificaban de “comedia”) tiene un par de cosas divertidas, pero la verdad cuando terminó quería ir a un lugar solitario y golpear mi cabeza contra la pared. A ver si se me olvidaba.

Repito: la película es indudablemente buena. Y también indudablemente yo no la aguanté.

También había pedido boletos para Le Scaphandre et le papillon, pero al salir la verdad estaba bastante harto por Cœurs. De todas formas fui a la sala; la película empezaba a las 10:55 y eran las 10:51. El monito de la entrada me dijo que aún no acababa la película anterior, y con horror deduje que entonces la película terminaría bastante después de la una de la mañana. Mejor me fui; ni siquiera tenía tantas ganas de verla.

Me había llevado una agradable sorpresa cuando vi L’ Homme de sa vie, pero Sommer ’04 y Cœurs a mí me salieron rana. Lo peor es que me queda clarísimo que las películas son buenas; sólo a mí no me gustaron en lo más mínimo.

Espero que la siguiente europea que vea sí me guste.