Turner

Michael Turner creó Witchblade, entre otros comics. Tal vez Witchblade sea el mejor ejemplo representativo de su trabajo; a mí me encanta, pero muchos otros siempre lo han calificado como “T & A” (de “tits and ass”, “tetas y culo”). Y ciertamente sus dibujos (y portadas, que es de lo que más ha aparecido de Turner últimamente) suelen ser medio sugestivos:

Witchblade

Witchblade

Hace unos meses me enteré por primera vez del suplicio de Turner, que en el 2000 le diagnosticaron condrosarcoma, un cáncer, en la pelvis derecha, lo que le costó su entera cadera, 40% de su pelvis y kilo y medio de hueso en total.

Ni siquiera sé cómo alguien puede seguir viviendo después de eso.

Michael Turner no sólo siguió viviendo, sino que se mantuvo activo dibujando para su propia compañía e incluso también para otras. Como dije, en el 2007 salieron un montón de portadas dibujadas por él.

Por eso fue triste, y lamentablemente no muy sorprendente, que me enterara de que Michael Turner se murió el viernes 27 de junio. Tenía 37 años.

No me importa lo que dijeron siempre sus críticos; a mí sus dibujos siempre me parecieron fabulosos. T&A o no T&A.

Sabrina

Linus: So, I’m not a theatre buff.
Mack: Buff? The most difficult tickets to get will be for a Broadway musical.
Linus: Okay.
Mack: That means that the performers will periodically dance about and burst into song.

Es divertida la versión de 1995; aunque por supuesto es incomparable con la de 1954. Por chingón que sea Harrisond Ford no le puede llegar a Humphrey Bogart, y por bonita que estuviera Julia Ormond mucho menos se le acerca a Audrey Hepburn.

Pero está simpática.

Arráncame la vida, con el último beso de amor…

No lo había comentado, pero cuando fui a ver 21, pasaron el trailer de Arráncame la Vida, la adaptación cinematográfica de la única buena novela de Ángeles Mastreta.

Arráncame la Vida

Arráncame la Vida

Cuando la hermosísima Ana Claudia Talancón pregunta “¿por qué te llevaron y por que te devolvieron?”, yo contesté al mismo tiempo que Daniel Giménez Cacho “por cabrones y por pendejos”.

He de haber leído la novela como diez veces en mi vida; me encanta. El corto se ve muy chido, y si la hacen bien será una gran película. Sólo que fue medio triste que el público pareciera más emocionado por el corto de no recuerdo qué churro que por éste.

Lo pueden ver aquí.

El Media Center

Total que no he armado mi Media Center por varias razones. La principal es disponibilidad; varias partes del hardware son inconseguibles en México. O yo he sido muy pendejo para encontrarlas; pero me cae que sí he buscado.

Como sea, la parte que más me interesa es el gabinete, porque al fin y al cabo estará en la sala de mi depa y se tiene que ver más o menos decente. Eso significa ocultar o disfrazar todo lo que delate que es una vil máquina. Y ya había conseguido uno, aquí en México y hasta con precio decente, pero voló porque no junté la lana a tiempo.

Así que ahorita estoy en espera para ver cómo le hago para conseguir aquí lo que quiero, o arreglar que alguien me lo traiga, o ver si pago el medio hígado que cuesta el envío internacional. Bueno, exagero; es más bien como ¼ de hígado.

Mientras tanto, moví mi máquina grande a la sala para conectarla a mi LCD TV de 46 pulgadas, porque al menos así sí alcanzo los 1920×1080 necesarios para Full HD. Y además me organicé con Juanjo para que trajera su PlayStation 3 y de verdad aprovecháramos lo que Full HD ofrece.

Media Center

Media Center

De hecho así sigue viendo la sala de mi depa, sólo que Juan ya se llevó su PS3.

La consola sí me impresionó en algunas cosas, pero al final decidí que no voy a comprarme una. La simple verdad es que yo no juego tanto en consolas, y entonces el PS3 serviría únicamente para ver BDs. Creo que mejor invertiré bien en un Media Center, y le meteré una unidad de Blu Ray; ahorita está en 3,714 pesos ya con IVA, pero espero que baje pronto de precio (en el gabacho están en 180 dólares). Y pues tendré que soportar Windows mientras alguien ve cómo reproducir BDs en Linux; pero eso tampoco creo que tarde mucho.

Y ciertamente mi PC se ve horrible en la sala… pero qué chingón es trabajar con un monitor de 46″.

El colmo

Esto ya parece chiste; compré teclado y ratón inalámbricos de Microsoft (el Wireless Optical Desktop 1000). Llego a mi casa, lo pruebo en Linux, y jala poca madre… excepto que no llega a dos metros la señal, pero siendo justos eso venía en las especificaciones.

Y entonces lo pruebo en Windows (porque la idea es jugar juegos de PC en mi telesota sentado cómodamente en mi sofá), y no jala.

Teclado y ratón inalámbricos de Microsoft.

No jalaron en Windows.

Tuve que instalar los controladores que venían en el CD, pero la verdad yo estaba anonadado; supuse que las teclas multimedia del teclado a lo mejor no funcionaban en Windows (nota: esas también funcionaron de inmediato en Linux), pero no funcionó ni el teclado ni el ratón.

Y mi Windows XP está razonablemente actualizado; no tiene el Service Pack 3, pero realmente dudo mucho que eso ayudara.

Ridículo.

Una divertida, otra no tanto

Ayer fui a ver dos películas… que en retrospectiva igual y no fue muy inteligente ir a ver cuatro horas de cine dos días después de que me rebanaran el ojo. De cualquier forma sólo salí con los ojos algo rojos, pero todo bien.

Se aplican etc.

  • Kung-Fu Panda.
    Kung Fu Panda

    Kung Fu Panda

    A mí me cae muy bien Jack Black; en general me gustan las películas donde él sale. Dicho eso, de verdad no tenía muchas ganas de ver esta película; se veía bastante babosa. Pero para mi sorpresa estaba subtitulada, así que pedí boleto para ella. Últimamente no he visto varias películas porque los tarados de Cinépolis las ponen únicamente dobladas.

    Me perdí los primeros minutos porque tuve que ir al Centro a comprar unas cosas, pero no creo que fueran terriblemente importantes. El resto de la película me la pasé meándome de la risa.

    Es fabulosa; no sólo está muy divertida: también es una muy buena película de Kung Fu, con excelentes coreografías de peleas y escenas de acción de verdad emocionantes (el escape de Tai Lung de la prisión es increíble). Además, es una película bonita, con personajes creíbles y un mensaje si bien simple, también simpático.

    Altamente recomendable; vayan y véanla.

  • 21 (21 – Blackjack).
    21

    21

    Esta película, pésimamente basada en un equipo del MIT que encontró como “ganar” en Blackjack (entre comillas, porque en la vida real la ventaja matemática que obtienen se acerca, en el mejor de los casos, a 4%), es mala.

    Es increíble, los personajes son completamente erráticos (especialmente el de Kevin Spacey), las reglas para ganar en Blackjack están súper simplificadas y erróneas en algunos casos, y además es predecible como ella sola. De verdad no hay una sola cosa que llegue a sorprender en la trama, porque todo se ve venir desde varios kilómetros de distancia.

    Dicho eso, a mí me gustó; está divertida (si uno presiona un poco su suspension of disbelief), y la Kate Bosworth se ve bonita; al contrario de Superman Returns donde sólo se veía pasmada. Eso sí, la gota que colma el vaso en la inverosimilidad de la historia es en la escena final donde ella se la pasa huyendo en tacones altos. Que digo, no me quejo; se ve muy guapa en tacones, pero cualquier persona con dos dedos de frente sabe que si vas a correr porque te persiguen, te quitas los tacones.

    Tiene partes divertidas la película, pero no creo que valga la pena verla en el cine. De hecho, si no la ven no se van a perder de nada; pero igual y se divierten como yo.

La rebanada

Hace poco más de un mes me operé los ojos con LASIK.

La operación es más o menos así: rebanan la córnea y levantan el pedazo rebanado; muy parecido a como cuando pela uno una naranja o mandarina, sólo que la “cáscara” (la córnea) no se divide, el pedazo rebanado no se separa nunca del todo.

Abajo de la “cáscara” queda una como gelatina, que es el interior de la córnea. Ese interior es, literalmente, tallado con un láser de precisión ridículamente alta, de tal forma que cuando el pedazo de córnea rebanado vuelva a ponerse encima, toda la córnea adquiere la forma que uno requiere para ver bien. El cirujano entonces vuelve a poner el pedazo rebanado, y se asegura de que las “orillas” queden como estaban; de esta forma la “cicatrización” (explico ahorita las comillas) se reduce a una curva sobre la córnea, y el resto está en el interior de la misma (que no está expuesta a los elementos).

Hace años cortaban un trozo de la córnea (como un pedazo de pastel), y literalmente cosían las partes separadas; por eso es que antes sólo se podía corregir miopía o hipermetropía, pero no astigmatismo, porque en el astigmatismo la deformidad de la córnea no es “bonita”: en la miopía sólo tenían que calcular el ángulo del trozo de córnea a cortar.

El siguiente paso fue rebanar directamente el exterior de la córnea; aunque esto permitió reparar astigmatismo también, la parte que necesitaba “cicatrizar” era enorme; básicamente todo lo tallado. En consecuencia el paciente se la pasaba con dolor durante días, y en los casos graves semanas.

La operación que a mí me hicieron fue la de rebanada que expliqué (flap le dicen en inglés); como la parte a “cicatrizar” expuesta es únicamente una curvita, generalmente saliendo de la operación ya no duele.

Poco antes de la operación le pregunté a mi doctor que qué podía salir mal. Él claramente me dijo que lo peor que podía pasar (y que era reparable), era que el corte inicial (la rebanada, el flap) saliera mal; en tal caso ponen todo en su lugar, se espera uno un mes, y vuelven a hacerla una vez que haya “cicatrizado” la córnea. Lo mismo se hace si el paciente no se puede estar tranquilo y se mueve, lo que causa un corte incorrecto.

He puesto “cicatrizado” entre comillas porque la córnea no es músculo o piel; la “cicatrización” es un proceso químico (iónico, me explicaron) donde las células que forman la córnea se pegan las unas a las otras, quedando casi casi exactamente que si no hubiera habido corte.

Me pasaron entonces a operar, y el ojo derecho salió perfecto; no me moví para nada, todo salió de pelos, y rapidísimo (la operación dura como 5 minutos por ojo). Pero, como platiqué en su momento, tuve la mala suerte de que en el ojo izquierdo salió mal el corte inicial.

La córnea (de forma exagerada) en ojos como el mío tiene “montañitas” y “vallecitos”. Entonces en mi corte inicial la rebanada, el flap, quedó con un hoyito en uno de los vallecitos. El doctor pudo seguir con la operación, pero decidió (y yo creo que fue lo correcto), mejor dejar todo como estaba, dejar que cicatrizara, y esperar un mes a realizar de nuevo la operación.

Yo no estaba para nada contento, obviamente, pero como tengo fe en en la ciencia, decidí esperar… además de que no tenía muchas opciones.

La verdad sí me quedé con la duda de porqué no había hecho el flap más grueso, el corte más profundo, la primera vez, pero eso se respondió solito en la segunda operación.

Mientras tanto pasé mes y medio de mi vida medio tuerto. Más bien como un cuarto tuerto; veía con los dos ojos, pero el izquierdo veía igual de mal que antes de la operación. El cerebro es bastante inteligente, y automáticamente procesa la información del ojo bueno nada más; pero de todas formas sí era medio desesperante. Pero viví mi vida sin ningún problema; fui al cine, vi tele, programé en la computadora y todo… nada más con ojo malo malévolo.

Ayer por fin (después de dos retrasos) me rebanaron el ojo izquierdo de nuevo. El doctor antes de la operación me dijo que esta vez iba a rebanar no uno, sino dos pasos más profundos que la otra vez. Yo dije chingón, ahora ya todo saldrá bien.

Y sí, todo salió bien… sólo que el hacer el primer corte más profundo es, haciendo una analogía burda, la diferencia entre un rasguño en la mano, y un corte que llegue al hueso: después de la operación, y cuando la anestesia se disipó, me empezó a arder al ojo como no tienen idea. Estaba llorando del dolor, sintiendo como si unos enanitos malvados estuvieran navajeando mi córnea si abría el ojo, si lo cerraba, si lo movía o si sólo lo dejaba estar.

Encima de todo, y como me siento Supermán, fui solito. Se me hizo fácil porque pues el ojo derecho ya está perfecto, y sólo me iban a operar el izquierdo. Por supuesto, salí sin ver ni madre del ojo izquierdo (todo lagrimeado), y con el derecho cerrándose porque también lo anestesiaron (porque tenían que lavarlo también antes de la operación). Y para empeorar la cosa, comenzó a caer un diluvio de esos que sólo en esta hermosa Ciudad caen.

Total que no me maté (de milagro), y llegué a mi departamento a tirarme en la cama, donde dormí doce horas seguidas. Y hoy amanecí perfecto… con el ojo izquierdo algo enrojecido, pero perfecto.

Y ya pude manejar, trabajar en la compu y todo lo que normalmente hago; de hecho la primera vez fue más difícil, porque el ojo derecho recién operado hacía toda la chamba. Ahora el izquierdo está recién operado, pero lo ayuda el derecho que ya sanó completamente.

A pesar de todas las broncas (que no fueron tantas, realmente), ahora estoy muy contento. Dejar de usar lentes de verdad es una ventaja enorme (especialmente si uno llevaba veinte años usándolos), e incluso recién operado siento que se me cansan menos los ojos que con los lentes.

Me dijeron que me va a regresar el 10% de mis dioptrías en unos 10 años; así que cuando tenga cuarenta necesitaré lentes para ir al cine o manejar de noche. Lo cual a mí me parece perfecto; tendré unos diez años de vista perfecta (de hecho poquito más que perfecta; tengo como 103% ahorita).

Hace veinte años mi mamá me llevó al oculista, y ahí nos dijeron que usaría lentes toda la vida, para todo; que no podría hacer casi nada sin anteojos. En su momento me deprimió cabrón eso; y aunque con el tiempo me acostumbré, nunca fue algo que me gustara realmente. Mucho menos los de contacto.

La ciencia y la tecnología me han regresado la oportunidad de levantarme y poder bien todo a mi alrededor. Eso es una maravilla, y por las cosas que me da gusto de vivir en estos tiempos.

El increíble Hulk

La película que realmente quería ver era The Incredible Hulk, y lo hice aunque tuve que esperar casi dos horas. Que aproveché para escribir de la otra película.

Se aplican ya saben qué.

The Incredible Hulk

The Incredible Hulk

Antes de empezar con la película, debo especificar que yo no tengo ningún problema con la que hicieron en el 2003 dirigida por Ang Lee. Sí, el monstruo parecía de caricatura; pero es un cómic, ¿qué esperaban? La película de Lee me pareció pasable, incluso entretenida. Además de que Jennifer Connelly me parece años luz más hermosa que Liv Tyler.

Dicho eso, esta versión me gustó mucho más. Tiene muchísima más acción, y la pelea entre Hulk y la Abominación es brutalmente fabulosa. También me hicieron gracia los guiños a la serie de televisión de los 70s y 80s, incluyendo el cameo fabuloso del encantador Lou Ferrigno.

Pero de cualquier forma no le llega a Iron Man. Aún así, vayan y véanla.

Locura de amor en Las Vegas

Fui a ver What Happens in Vegas porque me quedaba. Se aplican las de siempre.

What Happens in Vegas

What Happens in Vegas

What Happens in Vegas es cursi, predecible y pendeja. También es bastante divertida.

Cameron Diaz y Ashton Kutcher tienen broncas personales y se van de juerga a Las Vegas, cada uno por su lado. Ahí se conocen y, después de una noche de juerga, terminan casados. Inmediatamente después de decidir cancelar el matrimonio, se ganan 3,000,000 de dólares, y por pelearse la lana un juez los obliga (de forma imposible) a que intenten componer su matrimonio durante seis meses.

Una hora y media después acaban juntos y felices, por supuesto, y uno puede adivinar todas y cada una de las escenas que llevan a dicho final. La película además utiliza todos y cada uno de los artificios de las comedias románticas gringas.

De todas formas a mí me pareció muy divertida, y ciertamente es disfrutable. Sólo no esperen nada del otro mundo.

Héroe

Saul Tigh es un héroe.

Saul Tigh

Saul Tigh

Cierto; es alcohólico, un tipo muy desagradable, y es muy fácil poner en duda su buen juicio muchas veces. También estuvo enamorado gran parte de su vida de una mujer que sólo le causó dolores de cabeza y le fue infiel, y al parecer sigue enamorado de ella después de que tuvo que matarla por traicionar a la resistencia humana durante la ocupación Cylon.

De cualquier forma es un héroe, y de los personajes más fabulosos de Battlestar Galactica.

El Fin de los Tiempos

Fui a ver (de chiripa) The Happening. Se aplican etc.

The Happening

The Happening

M. Night Shyamalan es un director de malas películas que a mí tienden a gustarme mucho. Pero son en general muy malas. Con la posible excepción de The Sixth Sense y Unbreakable, las historias en sus películas son completamente inverosímiles, y muchas veces sin ningún o con muy poco sentido.

Signs no fue realmente tan mala, The Village de plano sí ya fue increíble, y Lady in the Water sencillamente tenía una historia que se sostenía con alfileres. De cualquier forma las tres me gustaron.

The Happening de plano ya no. Sí es muy bueno el tipo para crear ciertos ambientes, y son muy entretenidas algunas de las formas en que tiene de hacer que sus personajes se suiciden; pero la historia es una completa mamada. Ni siquiera que aparezca Zooey Deschenel (que a mí me encanta) hizo que esta película me agradara; sencillamente es muy aburrida, muy predecible, y muy muy MUY pendeja.

Ni siquiera voy a perder tiempo explicando la trama. Espero que el Shyamalan se ponga las pilas, porque de verdad van de mal en peor sus películas.

Que no digan que no les dije

Fui al banco a depositar mi cheque de Google (que llega entre cada cuatro y seis meses). El cheque es de Citibank (que es dueña de Banamex), y está en moneda nacional; dícese en pesos. Lo deposito en una cuenta que también es de Banamex.

Llego a la caja y la cajera se le queda mirando al cheque y le pregunta algo a su compañera de al lado. Yo inmediatamente le digo “está en moneda nacional”. Ella no hace mucho caso de eso, y después de dialogar con su compañera me dice que tengo que ir con un ejecutivo a que lo autorice. “No” le digo, “no tengo que hacer eso; ya otras veces me han depositado el cheque sin problema”.

No, que tengo que ir con el ejecutivo porque no puede meter el cheque directo en su caja, me dice, y me ofrece pasarme directo. Yo le digo que está bien, pero que no tengo que ir con el ejecutivo, que el cheque se puede meter directo, y que así ha sido en otras ocasiones.

Total que voy con la ejecutiva, que me pregunta que desde hace cuánto tengo mi cuenta. Le digo que unas semanas, y el siguiente diálogo ocurre:

Ejecutiva: Es que para hacer depósitos de cheques en dólares tienes que tener al menos un año con tu cuenta.
Yo: El cheque está en moneda nacional.
Ejecutiva (mirando sorprendida el cheque): ¿Entonces por qué te mandaron aquí?
Yo: ¡No lo sé!
Ejecutiva: Esta operación se hace directamente en cajas.
Yo: ¡Ya lo sé!

Total que perdí como veinte minutos entre la ejecutiva y la segunda caja a donde me enviaron, que creo que es a donde envían a todas las víctimas de cajeras incompetentes.