Doomed

Como he estado alejado del Universo Marvel desde hace un ratotote (sólo leí World War Hulk hace poco), decidí echarle un ojo a Secret Invasion.

La idea general es que los Skulls, extraterrestres que aparecieron en el Universo Marvel en los sesentas (de hecho en el segundo número de los Cuatro Fantásticos) y que tienen la habilidad de cambiar de forma (shapeshifters), han estado infiltrando a los superhéroes humanos desde hace años, y están a punto de dar su golpe maestro.

Leí los primeros tres números, y al final del tercero no pude evitar decir we’re doomed. Así que está chida.

Nuevas etiquetas

El otro día comentaba que ya estoy usando mi celular para escuchar música. Una cosa “fea” era que parecía que el celular no soportaba UTF-8, y entonces las etiquetas de mis MP3 salían con símbolos raros.

Resulta que no; ahora que ya re-etiqueté toda mi colección de música, resulta que mi celular sí soporta UTF-8; lo que pasa es que sigue los estándares ID3v1 e ID3v2 al pie de la letra. El estándar ID3v1 dice que las etiquetas deben estar en ISO-8859-1, y así las leía; como estaban en UTF-8, salían horribles.

Pero como ID3v2.4.0 (que ahora todos mis MP3 tienen) sí soporta bien UTF-8, el celular lo lee sin ningún problema. Además también puedo montar mi microSD sin problemas; agregué utf8 a las opciones para montar sistemas de archivos vfat, con la siguiente llave de gconf:

/system/storage/defaul_options/vfat

Entonces Linux automágicamente convierte los nombres de archivos (que yo tengo con UTF-8) al conjunto de caracteres que usa mi microSD… el que sea que es. Todo funciona sin problemas.

I wanna move you

I wanna move you,
I wanna move you around.
I, I, I, I wanna move you,
I wanna move you around.
I, I, I, I wanna kick off your boots,
give up the fight,
summon the night,
sick and tired of super light.
You gotta kick off your boots,
give up the fight,
summon the night,
sick and tired of super light.
I wanna move you,
I wanna move you around.

Sentenciado a morir

Ayer me metí al cine para esconderme durante dos horas. Consecuentemente, me metí a ver lo que mejor acomodaba mi horario, que era Death Sentence… y me arrepiento profundamente.

Se aplican las advertencias de spoilers regulares.

Death Sentence

Death Sentence

La película es muy similar a esas que hacía Charles Bronson en los ochentas; a un tipo unos criminales le matan/lastiman a miembros de su familia, y entonces se venga. Sólo que aquí sólo se venga contra los criminales que lo hicieron; no contra todos los criminales.

Al inicio no es terriblemente buena; pero tampoco mala. Algo lenta sin duda… y ligeramente inexplicable a veces. Pero todo el final a mí sí me pareció completamente sin sentido, con Kevin Bacon convirtiéndose en un completo John Wayne. O Rambo.

Dicho eso (y recalcando que sí es un churro), las escenas de acción al final son muy buenas, y además las actuaciones de Bacon (con todo y lo inexplicable de las acciones de su personaje), Garrett Hedlund, y John Goodman (en un papel maravilloso) son muy buenas.

Pero yo sí recomendaría no ir a verla.

Enamórate de mí

Ayer fui a ver Hors de prix. Se aplican etc.

Hors de prix

Hors de prix

Ésta debe de ser la comedia romántica más predecible que he visto en años; pero no importa, porque Audrey Tautou es encantadora y bellísima (que yo ya sabía), y porque Gad Elmaleh también es encantadoramente torpe (que yo no sabía).

Jean es botones y cantinero en un hotel de lujo, donde Irène y su decrépito novio rabo verde se hospedan. El día del cumpleaños de Irène el viejito se queda dormido, así que la muchacha va al bar donde por casualidad cree que Jean es un huésped y no el cantinero. Predeciblemente se acuestan después de una noche de juerga (Jean la lleva a la suite imperial; es botones del hotel), y al otro día Irène se va.

Un año después Irène regresa, y Jean vuelve a hacerse el huésped rico para volverse a juntar con ella; sólo que esta vez el rabo verde la descubre y la manda por un tubo, cuando estaba a punto de ya casarse con ella. Ella entonces va con Jean, porque sigue creyendo que es rico; pero cuando descubre que es un pobre botones lo manda al caño y vuele a su modus operandi: tratar de ligarse un millonario que le pague sus carísimos gustos.

Jean, perdido por ella, trata de hacer eso por un par de días, y en una de las secuencias más crueles que yo haya visto, Irène despilfarra todos sus ahorros (incluyendo su fondo para pensión) dándose la vida a la que está acostumbrada, y dejando bien claro todo el tiempo que en cuanto se acabe su dinero lo va a botar… que lo hace en cuanto a él se le acaba su último euro.

Cuando en el hotel donde se estaban quedando ya están a punto de llamar a la policía para que vaya por Jean (porque ya no puede pagar la cuenta), una elegante mujer de unos sesenta años (de forma que a mí me pareció medio inexplicable, pero bueno) se lo liga, salvándolo de la prisión; y entonces Jean termina haciendo lo mismo que Irène hace, sólo que con los géneros invertidos. Y como Jean e Irène están en el mismo hotel, ella le comienza a dar consejos de cómo ordeñar más y mejor a su sugar mami.

Como pueden imaginar, qué ocurre después es completamente predecible; pero de verdad no importa, porque es muy divertida, y Audrey Tautou y Gad Elmaleh tienen una química maravillosa. Además de que el tipo es de verdad adorable. La Tautou además es bellísima, y sale todo el tiempo en vestidos súper sexys y con tacones de diez centímetros.

A mí me gustó mucho la película; pero sí es pendeja y predecible. De cualquier forma, váyanla a ver.

Viernes

Ayer fui al banco (de hecho a dos bancos) y después a Ciudad Universitaria donde hice trámites burocráticos y además voté (no sé si considerar el ir a votar como un trámite burocrático).

En la Facultad me encontré con Rubén (que no veía hace años) y que me platicó que estaba haciendo la maestría; también me encontré con Juan Pablo (que no veía hace años) y me contó que también estaba haciendo la maestría, además de que se compró un Quad Core (maldito) y que se ha hecho fan de Battlestar Galactica. Fue de verdad chido verlos, porque no tenía idea de qué onda con sus vidas.

Después fui con Enrique y Juan a comer carne con vino, donde por fin pedimos dos botellas porque realmente no habíamos celebrado que me hubiera titulado, y después yo me fui al cine (hablaré de la película en otra entrada).

Después fui con Mónica, que me invitó a una exposición de erotismo que montaron varias amigas suyas en el Centro Cultural de la Diversidad Sexual, lo cual estuvo chido porque por la titulación había dejado de hacer cosas culturales. La exposición me pareció ligeramente pretenciosa; pero algunas de las fotos y cuadros, y una mini escultura en particular, me gustaron bastante, y me pude poner al día con Mónica (el día de mi examen la verdad casi no platiqué con ella).

El Beso

El Beso

De ahí nos salimos como a la media noche con varios de sus amigos para ir a cenar tacos, donde me encontré a otras dos amigas del CCH, una de las cuales no había visto yo creo en los 12 años que han pasado desde que salimos de ahí.

En general me la pasé muy padre; sólo que todo mundo al que Mónica les decía que me acababa de titular de la maestría, me decían que ya debía estar mucho más tranquilo. Terminé por entenderlo como un eufemismo de “ah, ¿entonces ahora estás desempleado?”

Fue un viernes divertido.

Liqueando

Con Juan y Enrique yendo a comer:

Enrique: ¿Nos vamos en tu carro?
Yo: Si quieren; pero va a estar bien caliente (refiriéndome a que el sol le había estado pegando todo el día).
Yo: Ya ven que las cosas se parecen a su dueño.
Enrique: Entonces también estará liqueando aceite, ¿no?

Indeed.

Punishment

Yo soy un lector regular de The Filthy Critic, un crítico de cine muy cagado que dentro de sus críticas suele insertar comentarios denigrantes contra su propia (y ficticia) persona. Muchas veces yo no comparto las opiniones de Filthy; él es mucho más selectivo que yo.

A mí me gusta casi cualquier cosa que me medio entretenga.

Como sea, no es de sus dotes de crítico de lo que quiero platicar, sino de una cosa que dijo en su última crítica:

Every guy has a girl in his life that he’s gotten so twisted and knotted over that he can’t even remember why he liked her. Everyone has someone they would have dropped everything and moved to China with, even though they knew it was a really bad idea and the relationship was destined for sure and violent failure. I knew a girl my friends nicknamed “Punishment”. It wasn’t because she punished me, but because she was my way of punishing myself.

Últimamente (hablo de unas pocas semanas) el estar solo me ha comenzado a pesar. Llevo casi un año solo, y en general no había tenido problemas al respecto; y de hecho disfruté el estar solo gran parte de ese tiempo. Aunque siendo justo, también tenía otras cosas en las cuales pensar.

El leer eso que escribió Filthy me gustó; no porque crea que yo haya pasado por algo así (ni mucho menos)… pero ciertamente me queda claro que más vale solo, que mal acompañado.

Lo que sí es que si sigo así voy a dislocarme la muñeca.

Una de policías, otra romántica

Entre mi titulación, y luego que estaba medio molido, no había ido al cine después de la espantosa experiencia que tuve al ver Una niñera en apuros. Además del trauma de ver tan mala película, la verdad no había nada en cartelera que realmente me interesara, y llegué a la conclusión de que no tengo que chutarme cualquier churro, membresía o no membresía.

Hoy me aventé una de policías y otra romántica; se aplican las advertencias de spoilers de siempre.

  • Street Kings (Reyes de la Calle).
    Street Kings

    Street Kings

    Ésta me metí a verla porque Keanu Reeves me cae bien, porque sale Hugh Laurie (el de House) y me encanta el tipo, y por la Martha Higareda, que me parece bellísima la cabrona, aunque sólo haga churros aquí en México.

    La película sigue una temática similar a Training Day (el director de la primera fue co-productor y director de acrobacias de la segunda); policías que violan la ley con la idea de que así consiguen una mejor impartición de justicia.

    No voy a decir mucho de la trama, excepto que no es terriblemente original. Y los personajes son como que los mismos de siempre: el policía rudo y amargado, pero básicamente honesto; el policía corrupto y manipulador; el policía novato e inocente; la novia fiel y preocupada; etc.

    No es muy buena película, la verdad; pero me gustaron las escenas de acción, y Keanu Reeves y Chris Evans (la Antorcha Humana de los Cuatro Fantásticos) actúan bastante bien; también Laurie (que sale como veinte minutos) y la Higareda (que sale como diez). El que no me lo tragué ni por un segundo fue Forest Whitaker; después de esta película y la de Vantage Point comienza a preocuparme, solían gustarme las películas donde él salía.

    Dado que no hay otras películas de acción (que yo no haya visto) creo que está en general pasable. No buena, pero pasable.

  • Definitely, Maybe (Definitivamente, tal vez).
    Definitely, Maybe

    Definitely, Maybe

    Lo he dicho muchas, muchas veces: me gustan las películas románticas y pendejas; así que por supuesto quería ver ésta. Además Ryan Reynolds me cae bien (y la va a hacer de Deadpool en la próxima película de Wolverine), y me encanta Abigail Breslin desde Little Miss Sunshine. Es una niña maravillosa.

    Will Hayes (Reynolds) es el papá de Maya (Breslin), y se está divorciando de su mamá. La niña recibe una ligeramente adelantada clase de educación sexual, y eso hace que le nazca preguntarle a su papá cómo fue que conoció a su madre. El papá, medio a regañadientes, le cuenta la historia de sus tres novias “serias”, pero no le dice cuál es su madre: es tarea de la niña averiguarlo.

    La película es romántica y pendeja, y me encantó como no tienen idea; en gran medida por Abigail Breslin que se roba todas y cada una de las escenas donde sale (su papel es lucidorsísimo, siendo justos), y por las tres actrices que la hacen de novias: Rachel Weisz, que me encanta desde hace mucho; Elizabeth Banks, que es perfecta para su papel; e Isla Fisher, que yo no conocía porque no vi (ni planeo ver) Wedding Crashers, pero que se me hizo preciosa y simpatiquísima y encantadora y maravillosa y perfecta en todos los aspectos posibles.

    Me gustó además que al final yo había descubierto todo, y no porque fuera obvio; pero por encima de todo que la historia no fuera tan barata como para que el papá decidiera no divorciarse después de platicarle la historia a la hija.

    Preciosa película; si les gustan las comedias románticas vayan y véanla. Dos veces.

Impuestos

Hay varias cosas que detesto produndamente, pero los trámites burocráticos deben estar en el top five fácilmente. Y de los trámites burocráticos que más aborrezco, los peores son todos los relacionados con impuestos.

En parte por eso me gusta cuando me becan y cuando trabajo en la universidad; todos esos trámites son realizados por gente que no soy yo.

He pagado impuestos dos veces en mi vida, y las dos debo admitir que no hubo mayor complicación; pero el simple hecho de tener que hacerlo me sumió en angustia y desesperación. Pero lo peor es que los trámites siguen y siguen, porque cada mes y cada año tengo que declarar en ceros. Sé que podría darme de baja temporal, pero entonces luego se me dificulta que me paguen (en mi no muy extendida experiencia, cuando uno comienza a ganar ciertas cantidades de dinero es muy difícil que no le exijan a uno recibos o facturas).

Y sí, ya sé que las declaraciones anuales y mensuales se pueden realizar por Internet… eso no me ayuda, de todas formas hay que hacerlo.

Me cae que para mí es razón suficiente como para dedicarme a la vida académica.

Bueno

Hace como veinte años (no exagero), descubrí que el que algo sea de buena o mala calidad no tiene (necesariamente) nada que ver con que me guste o no.

Desde entonces he sido muy feliz con las cosas que disfruto. En particular, Kafka me da una hueva enooooooooorme.

Me los podría tragar… fácilmente

Hoy estaba jugando con el microSD que venía con mi teléfono celular, de 256 megabytes. Viene con un adaptador a SD, y siendo yo como soy no puedo evitar el estar sacándolo y metiéndolo.

Tardé un rato en percatarme de que (obviamente) el microSD de 2 gigabytes es idéntico en tamaño, y que hay en existencia microSD de 4 gigabytes, sólo que mi celular no podía leerlos. Supongo que 8 gigabytes no deben de tardar.

El microSD es, para motivos prácticos, del mismo tamaño que mi uña del dedo medio, y más delgado que un milímetro. Podría sin ningún problema meterlo debajo de mi lengua o entre mis encías y labios. Una cantidad de información equivalente a casi una película en DVD puede ser transladada físicamente de forma virtualmente imperceptible.

Supongo que no será tan ventajoso cuando algún día pierda gigabytes de información entre los cojines de un sofá; pero de cualquier forma es impresionante.

Por supuesto, no podía faltar

En el colmo de la desidia con esto de re-etiquetar mis MP3, escribí el programa tal vez más inútil en la historia de la humanidad.

ID3v2 soporta el poder embeber imágenes arbitrarias; lo cual suele utilizarse para guardar dentro del MP3 la portada del disco de donde viene dicha canción. Yo he estado usando esa característica de ID3v2 justo así, aunque ningún programa que yo use la aprovecha; Rhythmbox en particular guarda y lee las portadas de discos de un directorio.

Como sea, después de poner bonita la carpeta de mis discos “ripeados”, decidí que sería padre que cuando abriera un directorio con MP3s en Nautilus, que en lugar del icono genérico de “archivo de sonido” que normalmente aparece, que apareciera la portada del disco si el MP3 la tuviera embebida.

Así que me puse a programar un “mp3-cover-thumbnailer” que hace justamente eso; si el MP3 tiene la portada (y sólo la portada) del disco embebida, la saca y genera un thumbnail para el archivo, siguiendo los estándares de Nautilus y freedesktop.org.

La cosa fue una tortura de programar porque en ningún lado queda explícitamente claro cómo carajo ID3v2.4.0 utiliza enteros “synch-safe”, y entonces tuve que averiguarlo leyendo el código de LibTag y abriendo con un editor hexadecimal los JPEGs y los datos que iba sacando del MP3. Y todo es completa y absolutamente inútil, porque (al igual que con la carpeta que contiene a los discos) casi nunca abro una carpeta con MP3 en Nautilus, y aún si lo hago el famoso generador de thumbnails lo único que hace es generar un directorio con un montón de imágenes repetidas:

Thumbnails en vista de iconos

Thumbnails en vista de iconos

Y peor aún, en los raros casos que abro mis directorios con MP3s, suelo verlos en el modo de lista, lo que causa que los famosos thumbnails se vean diminutos e indiscernibles… y todos repetidos de nuevo.

Thumbnails en vista de lista

Thumbnails en vista de lista

Como sea, los que me conocen saben que me divierto con este tipo de pendejadas; así que voy a dejar mi thumbnailer por inútil que sea, y aquí lo dejo si alguien quiere utilizarlo: mp3-cover-thumbnailer.py. Háganlo ejecutable en algún lado, y agreguen estas dos llaves en GConf:


/desktop/gnome/thumbnailers/audio@mpeg/command = /usr/local/bin/mp3-cover-thumbnailer -s %s %i %o
/desktop/gnome/thumbnailers/audio@mpeg/enable = true

El programa necesita Python Imaging y TagPy.

Así que ahí lo tienen, un programa inútil e innecesario, pero que me divirtió unas horas hacerlo.