2 × miércoles 2 × indio

Desde hace años tengo una metodología para ser estudiante que en general me ha funcionado: no falto a clases.

Ese es el único compromiso que tengo realmente con estudiar: no faltar a clases nunca. Comencé en el CCH; dado que tenía clases de 10:00 a 14:00, se me hacía terriblemente descarado faltar a clases si eran tan poquitas horas al día, y después sencillamente seguí con la costumbre.

En todo lo demás soy un desmadre; no tomo apuntes, cuando los tomo generalmente son ilegibles, y cuando los tomo y son legibles generalmente nunca los leo. No tengo horas de estudio, u horas de hacer tareas o trabajos, ni nada por el estilo. He intentado durante años tener algún tipo de agenda (en últimos tiempos electrónica, ya sea PDA o al menos el calendario de Evolution o de GMail), y he fallado miserablemente siempre. Es muy normal que me entere de un trabajo o programa que tengo que entregar algunos días antes de la fecha límite, y sí me ha pasado que me entero después de la fecha límite. Estoy casi seguro que al menos una vez me enteré de un trabajo al final del semestre.

Y sin embargo creo que mi metodología (o falta de) en general me ha funcionado. La única otra cosa que hago (además de ir a clases), es jamás dedicarme únicamente a la escuela. No importa que tan pesado este el semestre (o el equivalente), siempre trato de leer comics y novelas, ver cine y televisión (caricaturas incluidas, por supuesto), oír música, e incluso cuando estoy frente a la computadora me doy mis vueltas cada hora por Slashdot o por CNN, o leo algún artículo en la Wikipedia o algo por el estilo.

La idea (cuando trato de racionalizarlo) es que el cerebro funciona mejor si se le permite distraerse en múltiples problemas y/o actividades. Me gusta pensar que es así, porque la alternativa es que tengo ADD.

Sólo tengo dos excepciones para esta regla: la primera es algunos días al final de ciertos semestres donde de plano sí dejo cualquier actividad recreativa y me dedico exclusivamente a trabajos y exámenes finales; pero nunca es más de una semana (y generalmente sólo son un par de días), y no es en todos los semestres. En el IIMAS sólo mi primer semestre fue así.

La segunda es para escribir la tesis, y esa sí se extiende por varios meses. Yo le digo cariñosamente enclaustrarse, y lo hice para la tesis de licenciatura, y en general he visto que todo mundo lo hace (que escriban tesis, claro). Llega un punto donde uno se encierra, y escribe.

Llevo cerca de un mes en el claustro, y la verdad comienza a preocuparme que no avanzo mucho. Y lo he extendido incluso a no conectarme en el messenger o ir a comer con mis cuates (que generalmente lo hago una vez por semana). Pero no está funcionando esta vez; y más vale que comience a funcionar, porque necesito terminar la tesis pronto.

Como sea hoy me harté y decidí ir al cine a ver dos películas, que me gustaron bastante. Pero ahorita que me puse a escribir de ellas, me acordé que hace casi un mes también tuve un miércoles 2 × indio del cual no escribí por estar en la depre. Y como desde que inicié este blog no he dejado de comentar una sola película que haya visto en el cine, hoy les entrego 4 películas 4.

Y también, nada más porque se me pega la gana, voy a comenzar a poner el póster de las películas que reseñe… nada más porque se ve padre.

Se aplican las advertencias de spoilers correspondientes.

  • Ratatouille
    Ratatouille

    Ratatouille

    Esta la fui a ver hace un mes, básicamente porque cabía. Era eso o esperar dos horas a que empezara la película de Los Simpsons.

    Sencillamente no tenía muchas ganas de verla. La última de Pixar que había visto (Cars) me gustó, pero la verdad no me arrepiento de no haberla visto en el cine, y Ratatouille sencillamente no me llamaba la atención.

    Por eso fue una grata sorpresa que me gustara tanto la película. La animación por computadora es, sin duda alguna, lo mejor que he visto; pero la verdad es que dejó de ser sorpresa hace años que la animación por computadora mejore y mejore y mejore. En cambio la película no sólo es divertidísima, además pone a París como un lugar mágico, tiene romance (no mucho; apenas lo necesario), y convence en la idea (absurda y demente desde cualquier punto de vista) de una rata (o cientos de ratas, al final) cocinando en un restaurante de cinco estrellas.

    La escena cerca del final del crítico (que por cierto qué personaje más cagado… además del no muy sutil sablazo a los críticos de cine) probando el ratatouille y recordando su infancia es fabulosa. Yo me meaba de la risa.

    Me gustó muchísimo; no más que Los Increíbles o Monsters, Inc., que siguen siendo mis favoritas de Pixar, pero creo que sí alcanza holgadamente un tercer lugar.

  • The Simpsons Movie
    The Simpsons Movie

    The Simpsons Movie

    La vi en inglés y en el cine, porque creo que debía verse en el cine. No me arrepiento de haberla visto ahí; pero ciertamente no la vería de nuevo.

    Es un capítulo largo (y ni siquiera muy largo) de Los Simpsons. Con la calidad en el guión de la tercera o cuarta temporada (las mejores, creo yo), aunque ciertamente con el surrealismo de las últimas. Y una animación años luz superior a la de la tele.

    En pocas palabras: está bien. Yo sí me estaba meando de la risa en varias partes, pero no es sorprendentemente buena. Es sólo un capítulo particularmente divertido de los Simpsons; no creo que ni siquiera llegue al más divertido de todos.

    Pero creo que hubiera sido bueno terminar la franquicia con la película; la serie en sus últimas temporadas sencillamente ha perdido mucho. La película recupera bastante, pero no creo que eso se transmita a la serie regular.

    Como sea, me divertí. Sólo que creo que esta película no pasará a la historia de ninguna manera; no es lo suficientemente trascendente.

  • Stardust
    Stardust

    Stardust

    Qué bonita película.

    Lo voy a decir de nuevo: qué bonita película. Está padrísima: un cuento de hadas con sentido del humor… y sin necesidad de eructos como Shrek.

    La verdad no tengo suficientes palabras para describirla: es bonita, divertida, emocionante, romántica, tierna… y tiene un montón de personajes fabulosos sacados tal cual de cuentos de hadas, sólo que sin ser de hueva.

    Claire Danes brilla en su papel. Y no sólo digo que actúe bien (que lo hace): literalmente brilla (es una estrella, al fin y al cabo). Michelle Pfeiffer es bellísima y terrible como bruja malvada, Peter O’Toole es cagadísimo como rey moribundo poniendo a sus hijos a asesinarse entre sí, y Robert De Niro por poco se roba la película en el papel de un capitán pirata (del aire) de ambiente.

    (Casualmente al lado de mí en el cine estaba una pareja homosexual, y estaban meándose de la risa en la escena en que De Niro sale en drag al ritmo del Can-Can.)

    Me encantó la película como no tienen idea; incluso quiero volverla a ver. En el cine. Altamente recomendable.

  • The Bourne Ultimatum
    The Bourne Ultimatum

    The Bourne Ultimatum

    Creo que es acertado decir que esta es la mejor película de la triología. Lo que más me gusta de las películas de Bourne, es que son películas de acción inteligentes. No se trata de la explosión más grande o de la persecución más emocionante (aunque tiene varias persecuciones muy emocionantes): la trama es compleja y profunda; o al menos mucho más que en el común de películas de acción.

    Esta es la más inteligente de las tres, y eso sin demeritar en nada a la acción.

    La actuación de de David Strathairn se me hizo fenomenal, así como la de Albert Finney (aunque sólo sale como cinco minutos). También me gustó mucho Julia Stiles, y me pregunto si alguien se le habrá ocurrido si su papelito de la primera película terminaría siendo tan importante en las secuelas. Además de que se me hizo original que Bourne no se la ligara (o ella a él).

    La película (como las otras dos) muestra una escalofriante perspectiva de cómo pueden estar usando la tecnología para vigilar (y en algunos casos matar) gente; pero creo que esta secuela es todavía más convincente que las otras dos en ese aspecto.

    Muy buena; la recomiendo bastante. Si les gustaron las otras dos partes, vean esta: no se van a arrepentir en lo mas mínimo

Harry Potter y el enorme ensayo

No había escrito en el blog por varias razones, una de ellas que volví a leer los siete libros de Harry Potter, y que después me puse a escribir una página enoooooorme donde trato de plasmar todo lo que pudiera ocurrírseme que estuviera aunque fuera tangencialmente relacionado con la serie.

Es una página ridículamente larga, y no espero que nadie jamás la lea toda en una sola sesión (son 35,809 palabras; he visto tesis de licenciatura más cortas); pero está dividida en secciones fácilmente navegables (incluyendo una por cada libro), para que aquellos de espíritu aventurero puedan irla atacando por partes, si así lo desean.

De verdad no me he contenido en nada; escribí todo lo que se me pudo ocurrir acerca de la serie: así que espero no volver a escribir jamás nada que tenga que ver con Harry Potter, excepto en los comentarios de las páginas y entradas correspondientes, y cuando la Rowling vuelva a publicar algo relacionado con el mago adolescente (que espero no ocurra en los próximos cinco años).

Ah, y cuando salgan las películas, obviamente. O el animé; en algún momento alguien tiene que hacer un animé de Harry Potter.

La liga a la página está aquí, y si quieren pueden ir a cada una de las secciones usando las siguientes ligas:

  1. Antes de empezar
  2. Harry Potter and the Philosopher’s Stone
  3. Harry Potter and the Chamber of Secrets
  4. Harry Potter and the Prisoner of Azkaban
  5. Harry Potter and the Goblet of Fire
  6. Harry Potter and the Order of the Phoenix
  7. Harry Potter and the Half-Blood Prince
  8. Harry Potter and the Deathly Hallows
  9. ¿Y ahora qué?
  10. Política, religión y sexo
  11. El legado