El Benja

Pasé rápidamente a la facultad para ver al Benja. Inicialmente la idea era que me diera la carta de recomendación, pero decidí mejor decirle qué es lo que pide Conacyt antes de pedirle la carta. Me la dará más adelante; espero que antes del 15 de febrero, fecha en la que espero meter mi solicitu a Conacyt.

Me cae re bien el Benja, y lo quiero mucho. Es de los mejores profesores que tuve en Ciencias, además de que es a todo dar. También está medio loco, pero creo que no conozco a nadie medianamente interesante que no lo esté.

Todavía me dio tiempo de pasar al comedor de TMM a comer. Milanesa con espagueti y ensalada con yogurth. Yep; eso es correcto. Yogurth.

La cosa estuvo así; hay un “carrito de ensaladas”, donde hay ensalada, chop-suey, fruta y algunas otras cosas. Me serví tantita lechuga, y vi un aliño algo viscosón. Pero tenía cara de aliño, lo juro. Sólo que no era aliño; era yogurth. De durazno creo.

Lo más cagado es que creo que me gustó.

Escupiendo Excel

Terminé los queries utilizando únicamente tags, que es über cool. Tardé un poquito más de lo que me hubiera gustado moviendo todo a Tomcat 5.0, pero valió la pena. Todo sale de forma muchísimo más sencilla.

Mi jefe me pidió el viernes que además de mostrar los datos en el navegador con los JSPs, le pusiera al sistema la opción de escupir un archivo de Excel con exactamente la misma información. Ya había visto en muchos lugares que hacían eso, así que supuse que no sería difícil. Pero de cualquier forma lo dejé para hoy.

Resulta que para hacer que el JSP escupa un archivo en Excel tengo que cambiar:

<%@page contentType=”text/html”%>

a:

<%@page contentType=”application/vnd.ms-excel”%>

Así que ya acabé “lo fácil” y tengo que empezar a hacer lo difícil, que es manipular una imagen con Java para mostrar un mapa que refleja el estado del sistema en tiempo real. No creo tampoco que sea difícil, pero le he estado dando la vuelta. Me dan flojera los gráficos.

Como me salió tan fácil lo de Excel, me premié instalando Gaim, para poder platicar en el messenger sin que la ventanita del webmessenger se me ponga encima cada vez que alguien me escribe. Lo geek y chido del asunto, es que me conecto a mi casa con SSH (Putty), y hago un túnel para que Gaim se conecte a localhost en lugar de al servidor de messenger. Mi túnel redirecciona la conexión al servidor de messenger. También redirecciono el puerto 80, pero ese lo mando a mi máquina en mi casa, donde corro WordPress. Eso me permite escribir entradas en el blog desde mi chamba, lo que me facilita encontrar excusas para evadir mi trabajo.

Tengo WWW, tengo salida SSH, y tengo Gaim. Esa es mi definición de ambiente amigable en el trabajo.

(Por supuesto, dudo que los administradores de red la hayan cofigurado para que los empleados puedan correr Gaim y SSH fácilmente; pero tampoco ponen tantas trabas.)

Le platiqué a Citlali que por fin tenía Gaim. Y en ese momento caí en cuenta de algo. Estoy trabajando en Windows XP (todavía no tengo una máquina mía mía, pero de eso platico luego), pero me di cuenta que estas son las aplicaciones que corro:

  • Firefox
  • XEmacs
  • Cygwin
  • Benthic Software Golden32
  • Tomcat
  • Putty

El Golden lo utilizo para conectarme a Oracle; pero realmente lo utilizo muy poco. O sea que mis aplicaciones como usuario final son software libre. Básicamente utilizo Windows como manejador de ventanas.

Por supuesto, Windows también se encarga del manejo de memoria y de acceso a hardware y nimiedades así. Pero es básicamente la misma configuración que tengo en casa… aunque extraño Rhythmbox.

Hay una discusión acerca de si es “bueno” para Linux que existan las mismas aplicaciones de software libre para Linux y para Windows. Los que dicen que sí, dicen que si primero el usuario final se cambia de aplicaciones poco a poco, moverlos al final con Linux será mucho más sencillo que si el cambio es brutal y de golpe. Los que dicen que no, argumentan que si tienen ya las aplicaciones, ¿para qué se cambiarán de Sistema Operativo?

Yo estoy con los que dice que es bueno. Pero además se me hace algo medio contradictorio que, si el software libre defiende la libertad de usuarios y programadores, ¿por qué van a coartar la libertad de alguien que quiere portar un programa a Windows? Encima de eso, es fabuloso tener las aplicaciones que me gustan aunque esté en Windows.

Fin de semana

Salí al cine con Liliana el sábado. La idea al inicio era ir al cine, pero al final no fuimos porque terminamos platicando acerca de nuestra relación.

Todo comenzó porque le dije que había comenzado el blog. Nos peleamos un poquito (parece que no podemos abordar ciertos temas sin que haya algo de molestia entre ambos), pero al final me dijo que aunque ciertamente lo de Canadá era un problema, que ella estaba trabajando en eso y que no quería que yo lo viera todo el tiempo como una nube negra sobre nosotros.

Fue como si me quitaran una piedra del tamaño de un melón del pecho. Me hizo muy feliz escuchar eso, y me hizo sentir mucho mejor y más esperanzado con respecto a nosotros. Necesitaba mucho escuchar eso.

Fuimos por un helado a Coyoacán, que resultó ser un pisa y corre porque estaba llenísimo (como siempre), y luego fuimos a que yo cenara unas fórmulas en Las Fórmulas. Nos la pasamos muy padre, y ya luego la llevé a su casa y regresé a la mía.

Mi madre ya estaba en casa, pero yo aún no sabía lo de su accidente, y como ella ya estaba acostada pues no me enteré hasta la mañana. Lo primero que hice al entrar a la casa, fue levantar el teléfono. Nada: sin línea.

Llevaba así desde el viernes en la tarde, y yo suponía que era culpa de Telmex porque había conectado directamente un teléfono a la línea principal (de la cual se conectan todos los teléfonos de la casa), y estaba muerto. Sintiendo curiosidad (y síndrome de abstinencia por falta de Slashdot), abrí la caja que convierte la línea externa a RJ-12, y nada más ver al interior me di cuenta que probablemente no era problema de Telmex.

En mi casa, la señal del teléfono y DSL vienen de una caja que puso Telmex, y a través de un tubo de metal baja del techo hasta la sala. Ahí se conecta a la caja con salida RJ-12, de donde filtro la señal DSL, y con una conexión T saco un cable al teléfono inalámbrico que está en la sala, y otro que va pegado a las paredes hasta el estudio de mi mamá, donde vive el fax.

Mi cuarto, donde está otro teléfono y el módem DSL, tiene un cable que sale por la pared, viaja por el techo de la sala y baja por la pared para entrar también a la sala. Pero este cable se conecta directamente a la línea principal. Entonces si había una especie de corto en el cable que llega a mi cuarto, esta afectaba a la línea principal y, ergo, a todos los teléfonos de la casa. Carajo.

Así que desconecté el cable que viaja a mi cuarto, y conecté un teléfono directamente a la línea principal. Sorpresa sorpresa: había línea. Esto era cerca de las 12:30 AM. Tenía de dos sopas; dejar las cosas como estaban, o pagar mis pecados y dejar todo funcional. No lo pensé demasiado.

Lo primero que hice fue mover el cable que viaja a mi cuarto: evidentemente el culpable, ya que todos los demás cables viajan por dentro de la casa. Al estar en el techo de mi casa, vi lo que yo considero que fue la causa de todos los problemas: una enredadera había crecido alrededor del cable. En retrospectiva, no había tocado ese cable desde que se instaló el DSL, hace casi dos años.

Limpié de maleza el lugar, recogí el cable, y fui a la sala a hacer una prueba científica. Corté los extremos del cable, volví a pelar nuevas conexiones, y conecté un extremo a la línea principal, y otro a un teléfono. Había línea, así que el cable había dejado de ser el culpable; aunque sin duda lo había sido.

Reponer todo me llevó más de una hora; es ligeramente complicado hacerlo sin luz y colgándome de mi ventana para meter un cablecito por hoyitos en las paredes. Y después probé todos los teléfonos; la conexión a Internet se restableció automáticamente. Acabé sucio, cansado y enojado conmigo por no haber detectado antes el problema.

El domingo tuve que llevar a mi mamá al hospital, y de regreso en casa comencé a jugar un poco más con Rhythmbox. Está cambiando sustancialmente mi forma de escuchar música. También me está obligando a poner cierto orden en los tags ID3v1, porque es con ellos con los que las búsquedas funcionan. Coqueteé un momento con ID3v2, pero o bien id3lib no soporta UTF-8 o el intérprete de tags ID3v2 está roto en Rhythmbox. Así que me quedaré un rato con ID3v1; no es tan grave, sólo de repente tengo títulos que dicen “Show Me Love (Extended Vers”. Como es automático el pasarse a ID3v2 lo haré cuando la combinación Rhythmbox+ID3v2+UTF-8 funcione como debe ser. No me gusta tener Rene~@Á Zellweger en lugar de Reneé Zellweger.

Poco después Liliana me sorprendió yendo por mí a mi casa. Los Pumas ganaro 3-2, y después fuimos a comer pozole a un restaurante ilegal y feo, pero donde les queda delicioso. Por último vimos The Grudge (La Maldición). Buen Dios, o soy una niñita de seis años o de verdad está de miedo la película. Lamentablemente me temo que es lo primero.

The Grudge

The Grudge

Trato de no acostarme después de media noche cuando al otro día tengo trabajo; pero aún tengo que mandar unos correos a algunos doctores para pedirles carta de recomendación, imprimir cómo quieren las cartas el Conacyt y la Universidad de Vrije porque mañana el Benja me da unas, y quisiera además al menos empezar el esbozo de mi Statement of Purpose para la UV, porque necesito que alguien que de verdad intelija inglés me la corrija.

El “mall” de la salud

Hoy como a las 7:00 de la mañana, sintiéndome realmente mal (me dormí a las 4:00 AM), el teléfono sonó. Platico luego por qué pudo por fin sonar el teléfono y por qué me dormí a las 4:00 AM.

Era mi tía Carmen; le pasé el teléfono inalámbrico a mi mamá, que me platicó que se había caído el día anterior y se sentía mal. No le pregunté mucho más, porque realmente me sentía muy madreado, y me fui a dormir de nuevo. A las 11:00 AM me pidió que la llevara a Médica Sur.

Mi teoría es que andaba bailando la del zsa zsa zsá (había ido a una boda), y en una vuelta medio violenta se pegó. Ella dice que una camioneta patinó una llanta sobre una rampita de metal, y que ésta le pegó en el dedo gordo del pie derecho. Como sea, se sentía muy mal, así que fuimos al hospital.

No tiene nada grave; sólo un coágulo debajo de la uña. Yo sabía que probablemente no era nada grave; pero mi madre se angustia fácilmente con cosas de la salud. Lo que es medio simpático, porque está en muy buen estado de salud y muy bien conservada. De verdad no parece ser de 55 años, que cumple en abril.

Como sea fuimos a Médica Sur, que es el hospital privado donde desde hace años mi mamá va, porque la UAM tiene un convenio con ellos y el seguro.

Odio ese lugar.

Cuando era pequeño, me partía la cabeza con una regularidad casi crónica. Me llevaban al López Mateos, un hospital del ISSSTE. Generalmente había que hacer cola, y generalmente había mucha gente. Pero el servicio era bueno; la gente se sentía en confianza de que ahí resolverían sus problemas de salud. O que el intento se haría.

Después de veinte años de darle constantemente en la madre al sistema de salud pública en el país, la gente no puede ya confiar así en los hospitales públicos. Luego amputan las piernas sanas en lugar de las que están mal. Instituciones públicas como la UAM, se ven forzadas a tener que hacer convenios con instituciones privadas de salud para que ellas se encarguen de atender a sus empleados, porque realmente ya no se puede contar con los hospitales públicos.

A mí no me queda la menor duda de que los mejores doctores y especialistas de este país están en las instituciones públicas. Ellas son las que hacen investigación al fin y al cabo. Pero el servicio cotidiano ha ido deteriorándose con el tiempo. Aún sigue siendo usado por la gente; principalmente porque muchos no tienen de otra. Pero no tendría que ser así.

La educación y la salud de la gente no son “productos”. Uno no elige universidad u hospital como elige shampoo y pasta de dientes. El Estado debe garantizar que todos y cada uno de sus ciudadanos tenga garantizado el acceso a todos los servicios de salud y de educación; a todos los niveles. Incluida la educación superior, incluido el posgrado.

Detesto a la gente que cree que por pagar por algo, ese algo es inmediatamente mejor. Conozco muchísima gente del Tecnológico de Monterrey (campus Monterrey) que son unos completos inútiles. Al menos en mi área, Computación, que se supone es de las áreas fuertes del Tec.

La UNAM es pública, y hay estudios internacionales que confirman que es la mejor universidad (pública o privada) de América Latina. La UNAM realiza el 50% de la investigación científica de México, y con la cuarta parte del dinero que tienen otras instituciones.

Ciertamente en este momento los servicios públicos de salud dejan que desear; principalmente en lo que se refiere a trato al paciente y cosas como hacer colas y trámites. Porque investigación de salud se hace principalmente en instituciones públicas. Pero la bronca de servicios es una respuesta obvia a la falta de atención (y de recursos) que los últimos gobiernos federales han prestado.

Estos imbéciles quieren tratar a los sistemas de salud y educación como si fueran negocios. Que la gente tenga que pagar por estar sana. Por recibir educación superior. Yo sencillamente no puedo entender la lógica de ese enfoque. Digo; claro que lo entiendo desde el punto de vista de los mercaderes de la salud, como los de Médica Sur. Ellos encantados haciendo negocios con el sufrir de la gente.

Pero no puedo creer que alguien diga que privatizar la educación y los servicios de salud es lo que le conviene a la gente. Y no empecemos con la mismas ideas respecto a privatizar PEMEX o la CFE.

Aquí no sólo habla mi ideología y mi formación de izquierda. Se me hace un asunto de mínimo sentido común y responsabilidades sociales. De verdad creo que es lo mejor para todos. Excepto los dueños de hospitales y universidades privados, por supuesto.

No puedo creer que haya gente que en serio crea que una corporación va velar más por sus intereses que un gobierno que se supone elegimos entre todos.

Médica Sur no parece un hospital; parece un mall. Pisos de mármol, tiendas, cajeros automáticos, valet parking. Me da asco. Me molesta que mi madre tenga que ir ahí porque si le hacen radiografías en el López Mateos se las tendrían listas en dos semanas.

Parece que más y más gobiernos de izquierda se están formando en toda América Latina. Espero que pronto eso ocurra en México; los gobiernos e los últimos 22 años han sido terribles para todos los servicios públicos.

Excepto el SAT. Para cobrar dinero sí son eficientes esos pinches panistas.

GNOME 2.8.1

Hace unos meses traté de utilizar Totem y Rhythmbox como mis reproductores de archivos multimedia.

Dejando de lado la estabilidad (que dejaba que desear), eran increíblemente lentos, la interfaz era torpe, o al menos así la sentía, y sentía que eran difíciles de usar, comparados con la línea de comandos. Por supuesto cualquier cosa es más lenta que la línea de comandos para alguien como yo, que vengo usando Linux desde 1997, cuando los hombres eran hombres y las mujeres tenían miedo.

Para reproducir archivos de video, al inicio utilizaba Xine. Tiene una interfaz con la cual es muy sencillo seleccionar subtítulos, y además es 100% GPL. MPlayer tiene (o tuvo) una serie de conflictos respecto a las licencias y nunca terminó de gustarme eso.

Hay que recordar que cuando comencé a jugar con reproductores multimedia con Linux, yo utilizaba Mandrake, y entonces el instalar Xine y/o MPlayer era básicamente bajar el código fuente de todo, compilarlo, y esperar que todo saliera bien. Por supuesto, eso también implicaba las bibliotecas de las cuales dependían los programas, y las bibliotecas de las cuales dependían éstas a su vez. Así que me iba a decidir sólo por un reproductor, y elegí Xine.

Cuando instalé Gentoo, y viendo lo sencillo que era instalar cualquier cosa, decidí instalar Xine y MPlayer. No tardé en pasarme a MPlayer; sencillamente inicia mucho más rápido que Xine. Y me gusta que se navegue facilmente por teclado y por el control remoto. Lo único que extraño de Xine es la opción de reproducir un video a mayor velocidad.

Actualmente todos mis archivos de video se reproducen automáticamente con MPlayer si los lanzo desde Nautilus.

Cuando instalé Linux por primera vez, de hecho lo corría con runlevel 3: a la consola directamente. Creo que de hecho X lo logré levantar a la primera, incluso a 1024×768 con 16 bits de profundidad en una Trident con 1 MB de memoria (512 KB se los compré yo), pero entraba con startx cuando quería usar X. En esa época, no se usaba X todo el tiempo.

Mi primer manejador de ventanas creo que fue fvwm; no sería raro, porque RedHat 4.2 era el que traía por default. Ya investigando manejadores de ventanas llegué al rudo de esa época, que era AfterStep. Duré poco con él, porque me moví a WindowMaker. Con WindowMaker duré muchísimo; lo tenía bastante bien configurado, y era rápido como el demonio. En algún momento traté de usar Enlightenment; pero era pesadísimo. Trident con 1 MB de memoria, hay que recordar.

Al mismo tiempo que mi hardware crecía, me enteré de KDE. De hecho me enteré cuando ninguna distribución los incluía; lo cual no es difícil de entender, porque en ese entonces Qt utilizaba una licencia que impedía su libre distribución. Pero creo que sí llegué a instalarlo a pie alguna vez. No me sorprendió mucho, y regresé a WindowMaker.

Entonces salió Miguel de Icaza con su chiste de que quería que existiese un escritorio para Linux que fuera 100% software libre. Ahora, yo conozco a Miguel y a Federico, y son mexicanos como yo. Sentí que era mi deber ayudar a que GNOME se hiciera el mejor escritorio en Linux.

Buen Dios; qué horrible era GNOME al inicio.

No tenía ningún manejador de ventanas, se suponía cada quien pondría el que quisiera. El Midnight Commander hecho con Gtk+ era una porquería y merecía que se le disparase en la nuca para que tuviera una muerte sin dolor (que fue lo que ocurrió al final). Había como dos aplicaciones, y creo que las dos eran editores de texto (incluso yo hice uno). No había ningún tipo de integración, no había Drag’n’Drop, no había nada.

Pero yo utilicé GNOME. También hice trampa; soy programador. Entonces lo que hacía es que iniciaba GNOME, abría una terminal (eventualmente la Terminal de GNOME funcionó para este propósito), y desde ahí abría XEmacs. En otro escritorio virtual ponía Netscape, y ya. Estaba hecho. ¿Correo? SSH al servidor de mi facultad, donde lo leía con Gnus en XEmacs. Además, mis terminales ocupaban todo el escritorio. Pero no había problema, el escritorio lo manejaba el Midnight Commander, que como ya expliqué apestaba.

Conforme actualizaba versiones de RedHat y después de Mandrake, generalmente venían con versiones nuevas de GNOME y KDE, porque cuando el primero estuvo lo suficientemente listo como para que lo incluyeran en las distribuciones importantes, el segundo ya había logrado que Troll Tech cambiara la licencia de Qt.

Yo instalaba ambos, y siempre intentaba utilizar un rato KDE. Pero nunca terminó de agradarme; así que regresaba a GNOME. Tengo que ser sincero; no me agradaba ninguno de los dos. Yo utilizaba X básicamente por Netscape (y después Mozilla); pero todo lo demás lo podía hacer utilizando terminales. Pero sentía este deber de apoyar a GNOME, y en discusiones con geekyfriends y en listas de correo yo apoyaba incondicionalmente a GNOME. Mis argumentos iban más o menos así:

Fulano: yo creo que KDE es mejor que GNOME…
Yo: No; GNOME es mejor.
Fulano: Pero KDE está mucho más avanzado, tiene más aplicaciones, hay integración entre las aplicaciones y el escritorio, y se ve mucho mejor.
Yo: GNOME es libre.
Fulano: ¿De qué hablas? Qt ya es GPL, al igual que todo KDE.
Yo:
Fulano: ¿Canek?
Yo: Puto.
Fulano: ¿Perdón?
Yo: ¡PUTO!

Por supuesto exagero. GNOME tuvo muy buenas ideas desde el principio. Los temas existieron primero (y mucho mejor) en Gtk+ que en Qt, por ejemplo. La internacionalización que proporcionó Pango no la tuvo KDE por mucho tiempo. Pero ciertamente KDE era más maduro, estaba mejor integrado y (para el gusto de mucha gente) se veía mejor.

Cuando comencé a trabajar en Simitel, seguía utilizando Mandrake, que no pasaba por su mejor momento. Era la época en que casi se fue a la bancarrota. Además, fue la época en que me rechazaron de Nueva York y en la que acabé mi tesis y me titulé, y creo que llevaba un rato sin actualizar mi distribución de Linux. En la oficina hice unas cuantas instalaciones de RedHat, que ya llevaba GNOME 2.0, aunque altamente modificado y utilizando el tema Blue Curve, que hacía que KDE y GNOME se vieran iguales. Estaba bonito, pero no tenía nada que me impresionase.

Cuando instalé Gentoo, instalé la versión 2.2 de GNOME, pero no modificada como la de RedHat. También instalé KDE, pero GNOME ahora sí me impresionó. GDM es bellísimo (y mucho más funcional que KDM), y Nautilus funcionaba mucho mejor y más rápido que antes. Mantuve a KDE durante un tiempo, pensando que eventualmente le echaría un ojo, pero lo que ocurrió fue que al final lo quité. En Gentoo hay una razón muy buena para no tener instalado KDE; tarda años en compilarse.

Lo que más me gustó fueron las fuentes con antialiasing. El escritorio se ve bellísimo con ellas. Me gusta tanto tener las fuentes así, que utilizo una versión CVS parchada de XEmacs para que utilice también antialias en las suyas. Es la única aplicación que utilizo ahora que, salida de la caja, no soporta antialias.

Conforme ha avanzado el desrrollo de GNOME, he tratado de hacer las cosas según su filosofía. Cuando salió la versión 2.6, me pasé sin mucho patalear al paradigma espacial. Creo que soy de las pocas personas que pueden entender a los dos bandos; los que alaban hasta la ignominia a este paradigma, y los que quieren cortarle las manos al que sea que se le haya ocurrido.

La verdad es, a los power users se nos va a dificultar la transición. Pero si todo mundo fuera sincero, esos que se dicen power users si en verdad lo fueran ni siquiera utilizarían Nautilus. Utilizarían la línea de comandos.

Yo sigo siendo más rápido con la línea de comandos. Con todo y que he intentado dejar de utilizarla, o al menos utilizarla menos. Siempre tengo al menos cuatro terminales abiertas; dos con ellas con el usuario root. Y muchas veces tengo otras dos, una conectada en SSH a abulafia, y otra igual a arce0.

Sin embargo he mejorado mucho. Por ejemplo, ya no muevo archivos utilizando mv; creo que todos los archivos que he movido en los últimos meses lo he hecho con Nautilus. Todavía borro más con rm que con Nautilus, pero sí borro mucho utilizando Nautilus. Y estaba siendo muy disciplinado al utilizar el quemador de CDs integrado de Nautilus; pero parece que hay un conflicto entre cdrecord y las últimas versiones del kernel, y si no quemo con root cosas malas ocurren.

Como sea, me encanta que Nautilus genere un thumbnail de un archivo de video. Por eso instalé Totem; el otro thumbnailer que había por default recuerdo que no funcionaba muy bien. Sin embargo, configuré a Nautilus para que disparara MPlayer cada vez que abro un archivo de video, porque Totem era muy lento para que me sirviera como reproductor.

Para MP3s se dispara XMMS; pero realmente no uso XMMS. Para reproducir MP3s utilizo un programa que yo escribí que utiliza mi control remoto. Ni siquiera utiliza una interfaz gráfica.

Sin embargo, ayer descubrí algo interesante. Liliana me pidió el CD “La Fuerza del Destino”, de Fey, y teniendo los MP3s en un directorio abierto por Nautilus, se me ocurrió que quería escucharlos sin utilizar la línea de comandos (generalmente hago un madplay *.mp3). Pero si daba enter, Nautilus iba a tratar de abrir n instancias de XMMS (alguien tiene que pensar en una solución para ello; ¿cómo decirle a Nautilus que todos los archivos seleccionados se deben abrir con una sola instancia de una aplicación?); así que abrí una ventana de Totem, y seleccionando todos los MP3s los arrastré ahí.

El disco está bueno; pero el punto es que Totem me sorprendió. Está muy rápido, y se ve muy muy bien. Recuerdo que hace poquito salió una actualización, pero sólo probé si ya podía compilarlo con GStreamer como backend (no, todavía no está listo para ello). No lo probé “en serio”.

Entonces me puse a pensar si habría una nueva versión de Rhythmbox. No sólo la hay, sino que ya la tenía instalada; lo que quiere decir que era la misma que ya había probado. Pero sintiendo curiosidad, volví a probarlo. Buen Dios; qué buen programa.

No sólo está rapidísimo, sino que de hecho está fácil de usar, y tiene un par de características mucho muy interesantes. No sé si es la nueva versión de Gtk+, o la nueva versión de algunas bibliotecas de GNOME, pero mi experiencia con Rhythmbox mejoró muchísimo.

Igual y ahora sí encuentro la motivación necesaria para convertir todos mis MP3s en OGG, normalizándolos en el proceso. O al menos me encargo de que toda la información de mis archivos esté bien.

GNOME avanza muy rápido, y muy bien. Nuevas aplicaciones se ven geniales para el futuro: coaster, beagle, tomboy, f-spot. La integración cada vez es mejor, y, desde mi punto de vista, GNOME se ve muchísimo mejor de lo que se ve KDE. Y más con mi tema Lila.

Creo que elegí bien mi escritorio.

Desconectado

Algo pasó con el teléfono. Está muerto.

En general podría vivir con tal cosa; el teléfono no es mi medio principal de comunicación, y además tengo mi celular. El problema es que al estar muerta la línea, se lleva consigo a mi conexión DSL (Prodigy Infinitum).

Contratamos Infinitum cuando yo trabajaba en Simitel. Era la conectividad que teníamos en la oficina, y me gustó tanto el servicio como su estabilidad. En general ha sido muy poco el tiempo que la red ha estado caída. Creo que esta es la vez que más tiempo ha estado caída la red.

Yo comencé a utilizar Internet en la facultad. Y de hecho no lo usaba mucho; yo fui de los que no entraron a los laboratorios de cómputo durante el primer semestre. Después conseguí una conexión a la RedUNAM “prestada” (la RedUNAM permitía que varias personas se conectasen con el mismo login/password). Recuerdo que cuando vi la diferencia entre la velocidad de la red en la UNAM y por módem, por poco estallo en risa. En la UNAM tenemos T1.

Cuando entré a trabajar a Simitel, me decían que en Puente de Vigas (donde estaba el hosting de nuestros servidores), la conectividad era fantástica: “algo como jamás has visto”. Fui a Puente de Vigas una única vez en mi vida, a actualizar nuestro firewall a la última versión de OpenBSD (3.1 en el momento, creo). También era T1. Y de hecho creo que en la UNAM jalaba más rápido.

Sin embargo, la diferencia entre módem y DSL es abismal. Especialmente para alguien como yo, que actualizaba Linux cada tres meses y tenía que bajar las imágenes de los CDs. Fue la velocidad del DSL la que me hizo decidirme a cambiarme a Gentoo. Aunque creo que podría haberlo hecho con módem, hacerlo por DSL ayudó muchísimo.

Ahorita no tengo ni siquiera módem. Para ello tendría que tener teléfono.

Y yo básicamente leo mi correo no sólo diario, sino que lo leo todo el día. Por no decir de las varias páginas que reviso a lo largo del día. No leer Slashdot me produce síndrome de abstinencia.

Y es ridículo, pero casi toda la información que obtengo viene de la red; incluso leo La Jornada en línea. Así que estoy desconectado.

Supongo que le hablaré a Amílcar para que siga hablando con Telmex y les diga que no mamen y que nos restauren la línea.

Las Cartas

Una de las razones por las que decidí instalar WordPress y comenzar a llevar un registro histórico de lo que me pasa por la cabeza, es por lo que ocurre con mi vida académica, que es la que yo califico como la de “adeveras”.

Muchas cosas pasan por mi mente y otras tantas me preocupan. Hay consecuencias que serán inevitables si mis planes avanzan como yo quiero, y varias de esas consecuencias me angustian a grados a veces ridículos. Otras sólo preocupan, o molestan.

Siento que tener el pensadero me ayudará a desahogar ciertos sentimientos, e incluso tal vez a entender mi situación y mis reacciones a la misma.

Lo cual suena muy bien y bonito; pero entonces ¿porqué he tardado tanto en escribir una entrada que se relacione aunque sea de lejos con toda la situación académica? Supongo que tiene mucho que ver con el hecho de que en todas las entradas que he escrito, sólo he escrito acerca de Liliana una vez, y sólo de pasada.

El hecho es que me aceptaron en la Universidad de Waterloo. El hecho es que voy a solicitar beca (otra vez) a Conacyt. Y el hecho es que, si me dan la beca y Liliana no quiere acompañarme aunque sea un tiempo, nos vamos a separar físicamente. Por mucha distancia. Si lanzo una piedra seguro no le atino.

Tal separación me afecta mucho menos a mí que ella. Yo digo que es cómo fuimos educados; ella dice que son otras razones. No lo sé; pero sí sé que le afecta mucho. Y a mí me afecta que le afecte.

Yo le digo que si fuera la situación inversa, que fuera ella la que se fuera a hacer su doctorado (seguramente a Europa, que es todavía más lejos), que igual me afectaría menos a mí que a ella. Ella no me cree, o no quiere creerme, pero es verdad. Me gustaría que la situación fuera inversa, para poder demostrárselo.

En la relación, “lo de Canadá” se ha transformado en algo que genera mucho ruido. Por supuesto no es lo único, pero casi cualquier problema que surge termina de alguna manera por sacar el tema de Canadá. Y en ese sentido sí me afecta, porque es como tener una nube negra que no puedo apartar cada vez que tenemos broncas. Siempre está ahí.

En lo que a mí respecta, como individuo independiente, el no estar bien con Liliana también me afecta obviamente. Pero además está el sentimiento de que no podemos estar bien, porque para estar bien sería condición necesaria que no fuéramos a separarnos posiblemente por quién sabe cuánto tiempo por culpa mía. Condición necesaria, no suficiente, para acabarla de amolar.

Y hay muchas cosas que me dan miedo, que me preocupan, que me angustian de todo lo relacionado con Canadá, y que no puedo compartir con la mujer que amo. No porque ella no me escuche o no me apoye, sino porque yo no me siento cómodo apoyándome en ella en un asunto que la afecta más que a mí. Que no quiere decir que no me afecte.

Liliana dice que soy ingruente. Que si realmente me preocupara cómo se siente ella respecto a que me vaya, que sencillamente yo no me iría. Y ahí me doy cuenta de qué completo inepto he sido para tratar de explicarle cómo me siento.

Tengo que irme. Me queda eso tan claro que creo que ya ni siquiera sé cómo explicarlo. Y lo peor es que mucha gente parece entenderlo también; pero no así la mujer con la que quiero tener hijos y morir en sus brazos.

Y ya es sencillamente cansado y frustante el siquiera pensar en el tema. No digamos hablarlo. Pero ahí está, como una nube negra permanentemente sobre nuestras cabezas. Al menos yo sí la siento sobre la mía.

Y están todas las pequeñas cosas relacionadas con los trámites todavía necesarios para ver si me dan la beca y entonces sí me voy. Como Las Cartas.

Los trámites a las universidades y a las becas serían varios grados de magnitud más sencillos para mí, si sólo dependieran de . Pero siempre piden cartas de recomendación.

Y no tengo ningún problema en conseguirlas. Varios de mis profesores me han dado y siempre me aseguran que cada vez que yo quiera ellos estarán más que felices por darme una (cada quién, no una entre todos). Pero no puedo explicar la terrible angustia que me causa el pedir una carta de recomendación.

Racionalizando, me parece que una parte de mí se siente mal de pedir cartas de recomendación. Especialmente si ya le he pedido una a la misma persona. Esa parte me tortura diciéndome que con la primera debió haber bastado; que pedir más es un abuso, por no decir que habla mal de mí el no haber conseguido lo que quería a la primera.

Por supuesto, eso es basura. Yo sé (y lo sé) que el ser aceptado o rechazado tiene un componente de suerte (y perseverancia) enorme. Tampoco ayuda el enviar solicitudes a universidades prestigiadísimas y que rechazan cientos (cientos) de estudiantes al año.

Y también sé que hay algo más, aunque no sepa qué. Pero sé que es algo completamente irracional.

Hoy le escribí a Benjamín, el doctor con quien mejor me llevo, para pedirle otra carta de recomendación. Mmmh. De hecho Elisa es la doctora con quien mejor me llevo; pero ella acaba de hacerse doctora. Benjamín fue el primer doctor con quien me llevé bien. Le habría escrito a Hanna, pero no tengo Internet por el momento.

Necesito muchas cartas de recomendación. Todas las que pueda conseguir. Le voy a pedir carta hasta al que limpiaba los baños en la facultad. La convocatoria de Conacyt dice que se dará privilegio a las solicitudes de Doctorado, y, en los casos excepcionales y bien justificados, a las de Maestría.

Yo voy para maestría.

Cumplo, por sobra, con todos los requisitos de Conacyt, y con casi todo lo especificado en el “perfil del solicitante”. Fallo en tres cosas del perfil:

  1. nunca he hecho investigación (que es bastante entendible; sólo he hecho la licenciatura)
  2. no llego a 600 en la parte verbal del GRE (y NUNCA voy a llegar; si el examen estuviera en español hay palabras que de cualquier forma no sabría su antónimo), y
  3. voy a maestría, no a doctorado.

No sé si yo sea un caso excepcional; pero sí puedo ser un caso muy bien justificado. Pero para ello necesito que hasta Harry (de Harry’s Café) me firme una carta de recomendación donde diga que yo fui un cliente distinguido durante mi carrera.

Me drena incluso escribir de esto. Me pone mal. Y necesito entender por qué.

El Pensadero

Platicando con Citlali ayer (por MSN, como casi siempre), me surgió una alegoría para tratar de explicarle el porqué de mi interés repentino por tener un blog.

En Harry Potter y el Cáliz de fuego, se nos presenta por primera vez el Pensadero de Dumbledore. Hay una explicación detallada de cómo luce este artefacto, pero yo no puedo evitar imaginármelo como un molcajete. En este molcajete mágico, Dumbledore deposita recuerdos de su mente para tenerlos siempre disponibles. Incluso otras personas pueden tener acceso a estos recuerdos. Es el equivalente mágico de hacerle backup al disco duro, sólo que funciona con pensamientos, no con pornografía como es mi caso.

De mi disco duro (y mi pornografía) se hace cargo mi quemadora de DVDs; pero yo no tengo molcajete mágico para mis piensos. Y creo que justamente eso es lo que trato de tener con mi blog; una especie de pensadero tecnológico.

La idea me gustó tanto que le cambié el título a mi blog y le puse “El Pensadero de Canek”. Qué bueno que en este momento la red se cortó en mi casa, porque estoy seguro que si buscase en la red descubriría que mi idea fue tan original que ya la han tomado quién sabe cuantos mil bloggers.

El aspecto técnico del blog me ha estado encantando. Instalarlo fue ridículamente sencillo, gracias a Gentoo, y configurarlo para que actuara y se viera como a mí me gusta fue muy sencillo. Me encanta cómo se ve; la fuente, la proporción, los colores. El único problema hasta ahora es que es relativamente lento el publicar o editar una entrada. No sé si tenga algún problema con my MySQL, o es sencillamente que así funciona.

También está el hecho de que estoy escribiendo en español, que tal vez sea un error porque debería practicar mi redacción en inglés. Por ello puse la traducción a español de WordPress, y en general está bien, aunque de vez en cuando hay pequeñas inconsistencias.

Y sigo ponderando si voy a irme en vivo o no.

Tomcat 5

Por fin funcionaron los malditos queries. Algo o alguien había metido mano a la misma base de datos que uso para el desarrollo, y la consistencia de la misma se perdió. Con eso resuelto, me hice a la tarea de convertir los JPSs a que usaran taglibs.

Los tags son chidos. En primer lugar, permiten que se edite un archivo en XEmacs y que éste lo indente correctamente. Y por supuesto, la indentación es lo más importante del universo. Menos importante, también obligan a mantener la “lógica de negocio” fuera del JSP, y dentro de clases con interfaces bien claras según las reglas de la Orientación a Objetos. Eso hace al JSP más limpio y por ende mucho más manejable.

Una vez hice en Simitel un JSP que, literalmente, daba miedo.

Todo salió casi perfecto, hasta el momento en que tuve que llamar a un procedimiento estructurado de Oracle. No hay un tag para tal cosa en la JSTL, así que hice yo uno. Gran Dios; perdí horas en eso.

Básicamente el problema fue que Tomcat 4.1 no soporta el Expression Language, que es parte del estándar JSP 2.0, que sólo ofrecen las versiones de Tomcat 5 y para arriba. Por supuesto eso era la explicación más sencilla, pero yo me pasé horas experimentado y reiniciando Tomcat pensando que me había equivocado en algún parámetro de configuración. Debió ser obvio cuando vi que un argumento era recibido por el JSP literalmente como “${user}”. Carajo.

Eso fue para convertir el primer query a tags. Veinte minutos antes de irme, fui con mi jefe y le pregunté si podía utilizar Tomcat 5 en lugar de 4.1. Sorpresa sorpresa: sí puedo. Tardé menos de veinte minutos en convertir el otro query a tags (que no necesitaba ningún tag personalizado).

El problema en gran medida es que la JSTL soporta el EL; uno puede hacer cosas del estilo:

<c:set var="user">Canek Peláez Valdés</c:set>
<strong><c:out value="${user}" /></c:out></strong>

uno obtiene lo que se esperaría, o sea Canek Peláez Valdés. Pero si uno hace un tag personalizado con exactamente la misma funcionalidad, entonces obtendría el equivalente de ${user}. Lo cual no sólo es inconsistente; es estúpido. Carajo.

Independientemente hoy fue un fabuloso día para trabajar. Es viernes, así que entra el “viernes casual”, y no siento que soy el único que no lleva traje y corbata. Que de hecho creo que sí soy el único que no lleva traje y corbata. Pasé horas deliciosas frente a una máquina, rastreando un problema que en retrospectiva era bastante idiota (hint: leer la documentación de tu servidor de JSPs y ver si soporta el EL antes de tratar de usarlo… o al menos googlear un poco al respecto), pero esa es de las cosas que me gusta hacer de cualquier forma.

El proyecto por el que me estoy prostituyendo está especificado para que dure mes y medio. Dudo mucho que me tarde más de una semana hábil en terminarlo (de hecho le dije a mi jefe que si no acababa para el viernes algo estaba mal conmigo), y me tomé la libertad de perder tiempo en algo que realmente no importa. A mí me pagan igual si hago el proyecto utilizando tags o JSPs tradicionales. Pero es más divertido con tags.

Si todos mis días de trabajo fueran como el de hoy, pensaría seriamente en hacer mi vida así: trabajando de 9 a 6. Lamentablemente días como el de hoy son raros.

Ponderando el hacerse público

Llevo dos días con WordPress. Ya le puse un estilo que me gusta, modificándolo un poco para que las citas (“quotes”) queden de una forma que me guste más, e ingeniándomelas para generar yo mismo mis thumbnails y un estilo para ponerlos en el blog.

Me está gustando mucho, aunque me gustaría que fuera mucho más portable en el sentido de que ahorita lo estoy corriendo en mi máquina, y que me gustaría que moverlo a abulafia o a arce0 fuera tan sencillo como respaldar la base de datos y recrearla en uno de esos dos servidores. Ya estoy viendo que de hecho no va a ser tan sencillo.

Pero lo que más me impresiona es la cantidad de palabras que he escrito. No digo que tenga algo de calidad lo que he escrito; lo que digo es que es un chingo. Creo que sí me hacía falta desahogar mis pensamientos de forma escrita, aunque todavía no me queda claro el porqué.

Estoy pensando si me voy a ir a producción, si voy a hacer público el blog. No tengo idea; y la verdad no creo que sea tan importante. Dudo mucho que le interese a mucha gente lo que podría o no etar escribiendo.

Pero sí me está gustando escribir. No he decidido si irme “en vivo” todavía, pero sí voy a seguir escribiendo.

Dawson’s Creek

Hoy llegué alegremente a mi casa, deseando ver otro episodio de Dawson’s Creek, pero al poner la videocasetera descubrí que la luz se había ido o algo así, y el capítulo no se grabó. Quedé devastado.

De Dawson’s Creek me gustan dos cosas: Pacey y Joey, en ese orden. Digo es obvio porqué me gusta Katie Holmes. No hay necesidad de discutir ese punto. Lo interesante es Pacey; sí está guapetón, pero ese no es el punto.

Soy incapaz de identificarme con el caracter principal del programa, o sea Dawson. Tranquilo, buena gente, educado, obediente, buen hijo, respetuoso, estudiante que no da broncas… qué hueva. En cambio Pacey… alocado, cínico, descuidado, impulsivo… me encanta. Por supuesto me identifico con él.

Y lo que es más importante: al final del día he gets the girl!

Nunca pude ver las dos primeras temporadas de Dawson’s Creek. Algún día rentaré los DVDs, supongo. Pero lo que es la tercera y cuarta temporadas, junto con algunos capítulos de la sexta (incluídos los dos capítulos finales), me encantan. Son los capítulos que exploran la relación entre Pacey y Joey, y el divertidísimo triángulo que se forma con Dawson. Muy entretenidos.

En Estas ruinas que ves de Jorge Ibargüengoitia, el personaje principal cerca del final se da cuenta de que pudo haberse ligado a la dueña de sus afectos, con todo y que ella estuviera comprometida con el “joven de porvenir”. Y entonces el personaje principal lanza una expresión que cambió mi vida (leí la novela a los 14 años más o menos):

“Yo era más feo, pero también más simpático.”

Santa María Madre de Dios. ¿Cómo nunca pensé eso antes?

Por supuesto, Jorge Ibargüengoitia era más feo que escupirle a Dios. Yo disto mucho de ello, pero ciertamente no apareceré jamás en la portada de una revista juvenil.

Esa frase explica muchas cosas en la vida. Y da esperanza. Digo, a los 27 años puedo entender perfectamente que la nena no se queda con el más guapo, sino con el mejor (lo que sea que a ella le parezca o crea que es lo mejor); pero a los 14 no es tan obvio. Y es lo que me gusta de Dawson’s Creek. Pacey no es tan guapo como Dawson, no conoce a Joey de toda la vida como Dawson, no tiene esas pláticas profundas y trascendentales que ella tiene con Dawson… pero la hace reír, y la reta a que haga cosas que nunca ha hecho, y la apoya de una forma que Dawson jamás podrá porque así no es él. Y mientras Dawson la ve y la ama de una forma cuasi mística y la idolatra y la idealiza, Pacey la ama de una forma mucho más real y mucho más humana.

Y, por supuesto, Pacey no es tan guapo. Pero es mucho más simpático.

Pero no pude ver mi capítulo hoy. Ni modo; tendré que ver mañana dos capítulos.

La tan ansiada comida

Citlali, Enrique y yo por fin nos pusimos de acuerdo en cuándo nos vamos a ver para comer. Hace dos meses Enrique y yo ayudamos a Citlali con un problema de Perl que tenía en su chamba. En agradecimiento, nos invitó a comer.

Enrique y Citlali son de las personas que más quiero, y va a ir también Liliana. Además vamos a ir a El Churrasco, a sugerencia mía (aunque realmente nadie sugirió nada más). Estoy seguro que nos la vamos a pasar chido… en dos semanas cuando vayamos, porque no pudimos ponernos de acuerdo para ir este fin de semana.

Conexiones Oracle

Quería terminar hoy con los dos queries que puedo hacer “fácilmente” (el tercero implica manipular una imagen, y eso no sé cómo hacerlo… todavía). Si mañana no acabo al menos esos dos, me voy a sentir muy frustado.

Está bien raro. Para poder obtener el estado de ciertas cosas en la base de datos, necesito limpiar los registros viejos que marcaban el estado, llamar a un stored procedure para que se llenen los registros nuevos con el estado actual, y sacar el estado de una tabla (que llena el stored procedure).

Ya había logrado eso con una herramienta que se conecta directamente a la base de datos. Al momento de implementarlo en Java, sin embargo, nomás no quiso jalar. No me marcaba ningún error, sencillamente me regresaba cero renglones. Carajo.

Una vez vi algo parecido (con MySQL, toda proporción guardada), y era que no podía utilizar un mismo statement (y a veces ni siquiera la misma conexión), así que cerré todo entre cada llamada a la BD. No jaló, y luego pensé que a lo mejor la tabla de donde sacaba los datos era temporal y que tenía definida vida de sesión, y que por alguna razón no me preservaba la sesión mi conexión.

Nada: la tabla no es temporal, y además parece que sí se preserva la sesión con mi conexión.

Pero lo más desesperante es que, después de un rato de estar jugando con queries, volví a intentar un query con la herramienta que se conecta directamente a Oracle, ¡y resulta que no hay nada en la tabla!

Me voy a casa: alguien además de mí le está metiendo mano a la BD, o bien ya llegué a mi horizonte de pendejismo. Ayer me dormí tarde instalando WordPress, así que no sería muy extraño.

¡Óra[c]le!

Hoy por fin pude hacer algo de chamba en mi chamba. Llevaba una semana atorado por el simple hecho de que no tenía máquina. De hecho aún no tengo, pero me reservo la historia para cuando por fin tenga una máquina para mi solito.

El proyecto se ve muy sencillo; casi de risa, pero me peleé toda la mañana tratando de crear un DataSource para una base de datos Oracle en Tomcat 4.1. Como siempre con estas cosas, son detallitos los que hacen que las cosas no funcionen.

Cosas para considerar:

  • En Tomcat 4.1 las webapps individuales no pueden tener su propio context.xml para su <Context>, sino que debe ir dentro del server.xml.
  • Como quiero que la webapp tenga su propio logger, necesito un <Context>, y Tomcat parece no querer abrir automáticamente el .war si la webapp tiene definido uno.
  • Oracle utilza unos URLs muy chistosos para las conexiones a las base de datos.

Además tengo a Citlali en una ventanita de MSN quejándose amargamente de un compañero de chamba suyo que escribe muy mal código. En general no tendría bronca, me gusta mucho platicar con Citla, pero estoy usando el webmessenger (estúpidas reglas de firewall, como generalmente pasa en las compañías grandes), y su ventanita sigue poniéndose encima de esta ventana, donde estoy posteando en lugar de terminar mi chamba.

Debería regresar a chambear.

Gentoo Lila

Llevo varios meses con el tema Lila de Gentoo.

GNOME con el tema Lila

GNOME con el tema Lila

Está padre, si bien algo femenino y caricaturesco. Pero también ya creo haber superado mi etapa de pongo-a-cualquier-sabrosa-como-background y también la de soy-muy-malo-y-muy-macho-y-mi-baground-también.

Lo que más me gusta (además de que se ve bien), es que está muy completo. Hay un componente para Firefox, otro para XMMS (aunque casi no uso XMMS), y casi todos los iconos de GNOME están cubiertos. De hecho, están cubiertos varios iconos que no están en el gnome-icon-theme. Incluso hay cursores, que lamentablemente no se ven en el screenshot.

Estoy también pensando en utilizar el tema cristal. De hecho lo puse un momento, pero no estoy seguro… es demasiado parecido a KDE, y los hombres de verdad usamos GNOME. También coqueteé un momento con el tema Industrial, que es el default (“por omisión”) de GNOME.

Al fin y al cabo el tema lila me gusta. Es consistente, e incluso tiene temas para gensplash, GDM y yo mismo hice uno para LILO:

Tema Lila para LILO

Tema Lila para LILO

Me gusta mi escritorio en Gentoo. Y pierdo demasiado el tiempo en él.

Actualización (Junio 26, 2005): Al actualizar mi galería, perdí mis screenshots originales, así que puse uno que tenía por ahí, mostrando la transparencia en el nuevo X.org.

Vero en Jalapa

Verónica me contestó el correo que le envié hace más o menos seis meses. Dos líneas:

¿Todavía respiras?
Besos jalapeños

Le contesté tratando de explicarle cómo me sentía, lo que no salió muy bien dado que yo no termino de entender cómo me siento. Me contestó pasándome su número de teléfono en Jalapa, y pidiéndome que le llamara.

No lo he hecho.

Quiero muchísimo a Vero, pero de una muy jija de la chingada manera, siento que la he perdido. Primero fue el novio, que nunca me cayó bien. Votó por Fox, así que no había muchas posibilidades de que eso pasara. Luego se embarazó y casó. Y luego, nada más por no dejar, se embarazó de nuevo. Y por último se fue a Jalapa.

Lo que sea en que consistiera nuestra amistad para motivos prácticos ha desaparecido. Yo me hice amigo de una activista estudiantil que peleó a brazo partido por sacarnos de la cárcel a mí y a otra bola de güeyes que caímos el fatídico 6 de febrero de 2000. Ahora es un ama de casa con marido y dos hijos.

En provincia. “Soccer mom!”

La realidad es que también me siento intimidado por ella. Siempre me he sentido intimidado por ella; es una mujer especial. ¿Por qué siempre los seres humanos más impresionantes que conozco son mujeres? Debe ser el gen Y. ¿Es el Y el que tienen las chavas, no? No, Wikipedia dice que no, así que debe ser el doble gen X.

Siendo una mujer fuerte y decidida, Vero me intimidaba. Ahora con hijos, marido y viviendo en provincia, de algún modo me intimida más. ¿Qué le voy a decir? ¿En qué la puedo ayudar? ¿Qué le puedo decir que no haya pensado ya?

Supongo que sólo puedo quererla. Pero es muy difícil querer a distancia, y menos cuando el ser querido tiene poca tendencia a los métodos modernos de comunicación electrónica.

Y apesto en el teléfono.

Transportes Marítimos Mexicanos

En mi primer trabajo, la “oficina” era una casa (grande, pero casa), y trabajaba con otros cinco programadores, un administrador, una secre, dos “arquitectos”, y uno o dos jefes, dependiendo de cómo contáramos. Era un grupo de trabajo bastante lamentable; buenas gentes, pero… limitadas. Duré tres meses haciendo programitas en Power Builder.

¿Sabían que Power Builder es la herramienta del diablo, no? Y no me refiero a que sea difícil de usar, o incómoda. Me refiero a que es el medio por el cuál el Malo De A Deveras, el Patas-de-Chivo, el Anticristo en persona succiona las almas de los pobres programadores condenados a tener que hacer aplicaciones con “cueris” y “ventanitas”.

En mi segundo trabajo éramos siete programadores, un CTO, un CEO, un contador y dos más que se dedicaban a “ventas”. No soy mamón cuando digo que teníamos un ci-ti-ou y un ci-i-ou: los mamones eran ellos que ponían eso en sus tarjetas de negocios:

Serge Kruppa: CTO, Simitel

El buen Serge. Era un buen lugar para trabajar; probablemente lo siga siendo. Tenía que ser un buen lugar: duré un año a pesar de que hacía más de hora y media en llegar de mi casa a la oficina (que sí era propiamente una oficina), y hora y media en regresar. De hecho, la ubicación de la oficina era la única desventaja; en esa compañía pasé mi mejor experiencia laboral en la Iniciativa Privada.

Ahora trabajo en una compañía que es como un gran padrote, y que en lugar de tener putas tiene programadores. El cliente llama al padrote (mis jefes), y si les gusto (o sea, tengo lo que ellos quieren), me mandan. Es mi deber satisfacer al cliente. Y soy una completa zorra insaciable.

Así que después de cuatro años de carrera universitaria, terminé siendo puta. Cara, eso sí, pero puta al fin y al cabo.

Mi primer cliente fue ING Comercial América. Él me gustaba. Me trataba bien, y no pedía nada extraordinariamente locochón. Pero eso no era tan importante para mí; estoy acostumbrado a dar lo que el cliente pide. Lo que me encantaba era que hacía veinte minutos de mi casa a la suya. Después de trabajar un año perdiendo tres horas diarias en ir y venir al trabajo, uno desarrolla cierta fobia a la idea.

Lamentablemente ING decidió que no necesitaba mis servicios y me vi ante la perspectiva de ir a trabajar a Santa Fe, o quedarme sin chamba. Y Santa Fe es un no-no-doble-no, así que estuve desempleado unas semanas antes de que mi padrote me consiguiera otro cliente.

El nuevo cliente es TMM: Transportes Marítimos Mexicanos. Como ING, es una empresa enorme con cientos de empleados. Como ING, su mayor ventaja es que está muy muy cerca de mi casa.

Llevo una semana, y todavía estoy viendo cómo se desenvuelven las cosas. Me gustaría quedarme; no hago nada terriblemente interesante, pero está muy cerca de mi casa. Y de cualquier forma, no está ahí mi futuro.

Nunca lo ha estado.

Corazón, diario de un niño

Recuerdo haber visto el animé, y me parece recordar haber leído algunos capítulos de la novela. Me parecía algo ridícula (la serie), y queda principalmente en mi memoria como otra de esas caricaturas que veía porque daba la casualidad de que estaba en la programación. En esa época sencillamente me chutaba toda la programación.

(Además, ni siquiera me genera una sombra de duda como Josefina… ¿de qué carajo trataba todo eso? ¿Una ballena enana, que flotaba? ¿Qué demonios? Al menos a Josefina quiero volverla a ver para resolver el misterio.)

Nunca quise llevar un diario básicamente porque mi letra es espantosa. De verdad, es horrible. Mis compañeros de la facultad dicen que lo que pasa es que conforme transcurría el tiempo en la clase, me daba más y más hueva el escribir, y ponía cada vez menos esfuerzo en hacer la letra legible. Al final de la clase, mis apuntes eran poco más que algunos puntos y líneas y círculos, chiquitos chiquitos que sólo yo (a veces) podía leer.

Así qué, ¿cuál es la idea de todo esto? Las páginas personales me parecen la cosa más patética del universo, e inicialmente creí que los blogs eran su más abominable legado. Después de un rato terminé leyendo algunos, como todo mundo; pero ciertamente no espero que nadie lea esto (¡Hola mamá!)

Supongo que la idea de todo esto es que, después de tres años de stand-by en cuanto a lo relacionado a mi vida se refiere, parece que ahora sí va a llegar el momento de reiniciarla (podría incluso decirse que iniciarla), y no sé, creo que quiero tener una forma de recordar todo lo que estoy sintiendo sin tener que recurrir a mi memoria (que a veces raya en lo genial, para luego parecer de teflón) o a mi terrible costumbre de racionalizar todo, cambiando mis recuerdos a como me convenga en el momento. Necesito mantenerme sincero conmigo mismo.

Como sea, esto probablemente no será un diario (conociéndome lo dejaré abandonado semanas enteras), ciertamente no será tal cual mi corazón (es un blog, se supone deben leerlo otras personas), y puedo asegurar que ya no soy niño.

Pero la idea me emociona. Como a un niño.